30 de diciembre de 2021

Año nuevo, vida nueva: no te quedes sentada esperando


Ilustración de Cristina Troufa


 Año nuevo, vida nueva: para que cambie algo en tu vida, tienes que moverte. Nuestra mente trabaja para analizar nuestra realidad, para hacer autocrítica amorosa, para buscar soluciones, planear estrategias, tomar decisiones, e imaginar una vida mejor. Pero luego el cuerpo tiene que moverse, porque si no, los cambios no son posibles. Sentada en casa, esperando milagros o deseando que los demás cambien, perdemos el tiempo. 

En la ficción nos salva la magia, aparece alguien o sucede algo extraordinario, las cosas ocurren por sí solas. 

Pero en la realidad somos nosotras las únicas que podemos hacer que las cosas cambien, las cosas que tienen que ver con nosotras. 

Salir de las cárceles en las que vivimos y transformar la realidad no es fácil, porque implica tener que romper con lo anterior, convertir el presente en pasado, y llevar el discurso a la práctica. 

Y esto tiene no solo un impacto en ti misma, sino en mucha gente alrededor, lo que implica que algunos de tus seres más queridos se resistan a las decisiones que has tomado. 

Luego están los enemigos internos, el miedo y la culpa, que te impiden avanzar y te llevan a quedarte donde estás, para que todo siga igual 

Así que los cambios requieren de mucha valentía y fuerza de voluntad, porque no solo te mueves tú: los demás a tu alrededor también se mueven cuando tú te mueves. 

Pasar a la acción requiere también de mucho amor propio, por eso es tan importante construir una relación bonita contigo misma, porque tú eres tu gran amiga, la que te cuida y te acompaña de la cuna a la tumba. 

Por último, los cambios que necesitas no son sólo personales, también son colectivos, porque no solo tienes que cambiar tú, sino la estructura social, política y económica en la que vives. 

Las revoluciones son siempre personales y políticas: en la medida que yo me libero, se liberan las demás, porque las liberaciones son contagiosas. Es todo un desafío personal y colectivo el que tenemos para que todos y todas podamos vivir mejor: cambio yo, y cambia el mundo conmigo. Recordad que el inicio de todo está en el cuerpo: quien no se mueve, dijo Rosa Luxemburgo, no siente sus cadenas. 

Hay que moverse y pasar a la acción: el verbo principal después de soñar, es hacer. Hacer posible el cambio, hacer posible otra realidad, descargar peso, echar a volar. Y por supuesto, celebrar nuestras liberaciones con las demás.

En buenas compañías y en redes de apoyo mutuo, la liberación se disfruta más, y mejor: vente con nosotras al Laboratorio del Amor

#mujeresqueseliberan

#acompañamiento #ApoyoMutuo #Redes #cambios #revoluciónamorosa  

#feliz2022 #añonuevovidanueva




Mujeres que se liberan

Libros para tu Revolución Amorosa






25 de diciembre de 2021

Brindis por las Mujeres que se liberan


Un brindis por todas las mujeres que están ideando su proceso de liberación y pensando, mientras brindan en las cenas y comidas, que este es su último año. 

Mujeres que se están ilusionando en secreto con la idea de que van a recoger los frutos de las semillas que están sembrando, y que 2022 es el inicio de una nueva etapa en la que van a echar por fin a volar.

Saben que no va a ser fácil, que liberarse es un proceso de trabajo interior muy duro, que una no se transforma de la noche a la mañana, que cada una de nosotras necesitamos nuestro tiempo para liberarnos. 

Saben que no existen los milagros, que ya han esperado demasiado a que algo o alguien las libere, que la única magia posible es la que hacemos nosotras mismas. Saben que los cambios empiezan cuando empezamos a movernos, a hacer elecciones y a tomar decisiones. 

Brindo por todas las que, aunque tienen miedo ante la incertidumbre, saben que ya no hay vuelta atrás.

Da vértigo darse cuenta de que el presente se está convirtiendo en pasado, pero la alegría de vivir les empuja para delante. El futuro está en sus manos, y ya nadie las puede parar: están todas convencidas de que tienen derecho a disfrutar de la vida. 

Este año, por fin, se van a liberar.

Coral Herrera Gómez

#Liberaciones #AVolar #feliz2022

Año nuevo, vida nueva: no te quedes sentada esperando 

¿Para qué sirve la autocrítica amorosa?

Celebremos nuestras liberaciones

Tu chico no te lo va a regalar





Si quieres liberarte en buenas compañías, ¡vente al Laboratorio del Amor!

Empezamos un nuevo curso: 

Mujeres que se liberan 

¡eres bienvenida! 

20 de diciembre de 2021

Libros de Coral Herrera en América Latina



Estoy muy contenta de anunciaros que la Casa del Libro hace envíos de mis libros a todos los países de América Latina, en papel y en ebook,

Aquí tienes mi web con todas mis publicaciones, 

puedes hacer tu pedido on line y recibirlo en tu domicilio en unos cuantos días,

¡espero que los disfrutéis mucho!


Libros de Coral Herrera en la Casa del Libro Latam

Libros de Coral Herrera envíos internacionales


Gracias por venir



Mañana termino mi #gira2021 en Granada, presentando mi nuevo libro, y a punto de terminar el año, me siento muy feliz de haber podido viajar tanto por España impartiendo conferencias y talleres presenciales, y virtuales en México y Colombia.

Mil gracias a toda la gente que llenó auditorios, salas, aulas, librerías y hasta la calle, en pleno centro de Madrid. Gracias por vuestros besos, abrazos y regalos, gracias por vuestros aplausos y vuestro amor, gracias por el calorcito que me disteis en todos los rincones.

Han sido miles de kilómetros, grandes ciudades y pequeños pueblos en Barcelona, Vigo, A Coruña, Tenerife, Gran Canaria, Huesca, Madrid, Málaga, Sevilla, Granada, Córdoba, Cádiz, Jaén, Donosti, Tolosa, Pamplona, Santander, Ibiza, Valencia, Valladolid, Cartagena...

También tuve el placer de conectarme en directo con miles de personas en pueblos y cuidades México: Puebla, Oaxaca, León, Taumalipas, Morelia, Ciudad de México, y con Bogotá y Bucaramanga en Colombia.

Gracias a todos los ayuntamientos, institutos y universidades, ferias del libro, colectivas y asociaciones, escuelas feministas y unidades de Igualdad por contratarme, y por apoyar mi trabajo.

Ahora, después de mi cierre en Granada, toca descansar, disfrutar de mi gente querida, y poner en práctica las artes del autocuidado, para volver con nuevas energías en la #Gira2022.


Aquí podéis ver todas las fotos de mi Gira 2021

Próximos eventos 

16 de diciembre de 2021

Ejercicios para trabajar tu violencia



¿En cuántas lapidaciones públicas has participado en estas dos últimas semanas?, ¿has empezado tú algún linchamiento?, ¿a cuánta gente has insultado o ridiculizado?, ¿has hecho alguna publicación o comentario sin utilizar la violencia verbal en tus redes en estas dos semanas? 

¿De qué manera has dado rienda suelta a tu mal humor, y quiénes han sido tus víctimas?, ¿a quienes se dirige tu odio, son siempre las mismas personas o vas variando?, ¿cómo reciben los demás tus burlas, ironías, sarcasmos y comentarios cargados de desprecio?, ¿hay más hombres o mujeres entre tus víctimas?, ¿te sientes mejor cuando estallas tu rabia, tu cabreo y tu frustración, o no te satisfaces nunca?, ¿utilizas el humor para dar rienda suelta a tu crueldad? 

En estas dos semanas, ¿has puesto más energía en construir o en destruir?, ¿has hecho comentarios positivos, le has dicho a alguien cosas bonitas, has utilizado las redes sociales para expresar tu amor a la gente que quieres?, ¿en qué empleas más tiempo, en meterte en las guerras de las redes sociales o en cuidar tus redes afectivas?, ¿y en la vida real?, ¿has hecho algo en estas dos semanas para que alguien se sienta mejor?, ¿te has divertido haciendo bromas pesadas a alguien, has animado a los demás para que se unan a ti?, ¿has chismeado o cotilleado sobre la vida de otra persona a sus espaldas?, ¿has criticado a alguien desde la ira?, ¿has intentado hacer daño o machacar psicológica y emocionalmente a alguien a quien admiras u odias?

¿Qué sientes cuando repartes zascas en los muros de la gente?, ¿lo haces por placer o por sentirte superior a los demás?, ¿sirven de algo tus comentarios cargados de rabia y frustración, mejoran tu vida en algo?, ¿qué tipo de reacciones generan en los demás tus ingeniosos comentarios cargados de energías negativas?

Otro ejercicio estupendo es hacer un repaso de cómo te tratas tú a ti misma/o: ¿en qué tono te hablas?, ¿utilizas insultos para hablarte a ti misma/o?, ¿te dices cosas buenas o malas cuando te miras al espejo?, ¿cómo te cuidas?, ¿qué cosas haces para hacerte daño a ti mismo/a?, ¿por qué te tratas mal y permites que los demás te traten mal?, ¿disfrutas más ejerciendo o recibiendo violencia de los demás?

Si disfrutas volcando tu miseria sobre los demás, si te das cuenta de que gran parte de tu tiempo y tu energía la empleas en hacer daño para sentirte poderoso/a, para inflar tu ego, para aliviar tu frustración, si te das cuenta de que tu mierda no aporta nada a nadie, y que no sirve para hacer de este un mundo mejor, igual los demás también pueden tomar conciencia y entre todos podemos hacer algo para poner nuestro tiempo y nuestra energía en algo que no sea destruir a los demás.  

Si supiésemos hacer autocrítica individual y colectiva, podríamos podamos acabar con la violencia y disfrutar mucho más de nuestras redes sociales. Si no revisamos nuestras formas de relacionarnos, si seguimos justificando nuestra violencia con los argumentos de siempre, si seguimos echándole la culpa siempre a los demás, nada va a cambiar. 

Para acabar con la violencia y el sufrimiento, los cambios tienen que ser personales y colectivos: asume la parte que te toca a ti. Revisa tu forma de interactuar y de tratar a los demás, y busca otras maneras de comunicarte y desahogarte que no impliquen hacer daño a nadie, ni a ti mismo/a. Piensa que el mundo es mejor sin tu violencia, y que tu vida también es mejor cuando evitas sufrir y hacer sufrir a los demás. 


#autocríticaamorosa

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Coral Herrera Gómez 


Aquí tienes más posts para trabajar la autocrítica amorosa

Si quieres trabajar la autocrítica amorosa en buenas compañías, ¡vente al Laboratorio del Amor!


14 de diciembre de 2021

Cuida a tus amores

 



Algunas de las historias de amor más importantes y hermosas de nuestra vida las disfrutamos con gente con la que no tenemos sexo ni vínculos románticos. 


Valoren y cuiden a sus amores: son nuestros grandes tesoros, el único antídoto que tenemos contra la soledad y el miedo.

Tu chico no te lo va a regalar



Tu chico (amante, compañero, novio, marido) no te va a regalar jamás mi nuevo libro porque sabe muy bien que sale perdiendo. Tener una caja de herramientas feministas para aprender a usar tu poder es una amenaza para sus privilegios: haciendo los ejercicios que te propongo podrías darte cuenta de que no hay condiciones para tener una relación igualitaria y disfrutar del amor. 

Con el libro rojo, "Mujeres que ya no sufren por amor", entendiste las claves de la estafa romántica y aprendiste a escucharte y a cuidarte. 

Luego te conociste mejor leyendo el rosa, "Cómo disfrutar del amor", después abriste los ojos y te hicistes Dueña de tu amor con el naranja, y ahora con el malva de "El Contrato Amoroso" vas a aprender a negociar, a marcar tus líneas rojas, a decir que no sin miedo, a conocer tus puntos fuertes y tus puntos débiles, a construir tu autonomía, a liberarte de tu dependencia emocional, a gestionar tus emociones, a defender tu libertad y tus derechos fundamentales, y a poner en el centro tu derecho a disfrutar de una buena vida, con o sin pareja.

Solo un hombre que se trabaja sus patriarcados con la autocrítica amorosa podría regalarte un libro que va contra sus propios intereses de macho, así que hay que ser realista: es mucho más probable que te lo regale una amiga, o tú a ti misma, o se lo regales a alguna amiga a la que quieres mucho. 

Sembrando estas semillas, pronto recogeremos sus frutos, la primavera en nosotras es imparable. Lo tienes en ebook y en papel aquí:

España:

Libros de Coral Herrera en Todos tus Libros

fuera de España:

Libros de Coral Herrera

Casa del Libro en América Latina



Dejar de sufrir y de hacer sufrir a los demás


La Revolución Amorosa empezará el día en que dejemos de disfrutar haciendo sufrir a los demás. Nuestra cultura está basada en gran parte en el placer que sentimos  humillando, insultando, haciendo burlas y machacando a la gente. Nos sentimos poderosos y nos divertimos haciendo daño a otros humanos y demás seres vivos, y hasta pagamos por asistir a espectáculos en los que se tortura, física, mental y emocionalmente a otros.

Lo podéis ver todos los días en las redes sociales, en los medios de comunicación, en las aulas y en las oficinas, y en nosotros, en nosotras mismas. A la gran mayoría de la gente le encanta meter zascas, imponer su opinión, mostrar su superioridad, y ganar seguidores destrozando a quien sea. 

Basta con convertir a alguien en nuestro enemigo para convertirnos en fieras despiadadas: no reconocemos nuestra violencia verbal como violencia, y somos incapaces de responsabilizarnos del dolor que causamos para ganar las batallas. Sentimos un intenso placer cuando demostramos que somos superiores, y el placer aumenta cuando el público nos aplaude. 

Estamos enganchados y enganchadas a las guerras cibernéticas y cada vez necesitamos más violencia para disfrutar con estos subidones de adrenalina que experimentamos a diario en redes. No nos damos cuenta de que sus dueños se están enriqueciendo con las batallas, los odios, los linchamientos, las cancelaciones y las campañas para aniquilar a los que consideramos nuestros enemigos/as. Ellos nos controlan a través de nuestro ego y de la intensidad de nuestras emociones: así es como nos hemos hecho adictos a los teléfonos y como malgastamos toneladas de tiempo y energía en guerras absurdas a través de nuestros dispositivos.

Sin embargo, no estamos condenados a vivir sufriendo y haciendo sufrir, podemos hacer muchas cosas para acabar con la violencia:

 -aprender a mantener el ego y los complejos de inferioridad y superioridad a raya, 

- aprender a usar nuestro poder sin hacer daño a nadie, 

- tomar conciencia del impacto que nuestra forma de ser y de relacionarnos tiene en los demás. 

- cuidar nuestras palabras y acciones,

- trabajarnos las emociones (el odio, el miedo, la envidia, la ira, la frustración, etc) para no hacer daño a los demás, ni a nosotros mismos/as.

- aprender las artes de la autocrítica amorosa, personal y colectiva.

- aprender las técnicas de la comunicación no violenta y los buenos tratos

- cuidar nuestra salud mental y emocional porque es sagrada, y, asumir que la salud emocional de los demás también lo es.

- practicar a diario para comunicarnos y relacionarnos desde la empatía y el respeto, la solidaridad y el compañerismo.

-construir una ética amorosa basada en la filosofía de los cuidados. 

-aprender a cuidarnos a nosotros/as mismas, cuidar las relaciones con los demás, y cuidar el planeta que compartimos

-tomar conciencia de que todos y todas tenemos derecho a una buena vida, libre de sufrimiento, explotación y violencia. 


Reivindicar y defender este derecho a una Buena Vida es el único camino hacia la utopía. Para poder vivir bien hay que acabar con el sufrimiento que nos causamos unos a otros en nuestra interacción diaria, tanto en el hogar y los espacios íntimos como en los espacios públicos, tanto en lo presencial como en lo virtual. 


Necesitamos, pues, mucha humildad y autocrítica para aprender a divertirnos de otras maneras. Y toneladas de amor del bueno y de ternura social para comunicarnos y relacionarnos de otras formas.


Vivir sin sufrir es un derecho universal de todos los seres vivos.

Vivir sin hacer sufrir es un principio fundamental para vivir en paz.


#RevoluciónaAmorosa #BuenosTratos #Cuidados #AutocríticaAmorosa #Empatía #ComunicaciónNoViolenta #AmorDelBueno #ÉticaAmorosa #SaludMental #SaludEmocional #EducaciónEmocional 

#Otrasformasdedivertirsesonposibles #Bienestar #Autocuidado #TernuraSocial  #VivirSinSufrir #VivirEnPaz #DerechoAUnaBuenaVida


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La salud mental y emocional es política

Cómo me trabajo el arte de la no violencia

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¿Cómo usas tu poder?

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Que tus emociones no hagan daño a nadie

Si hizo sufrir a otras mujeres, a ti también te tratará mal

Ser normal o ser tú misma

Cambia tu mundo, y cambias el mundo: la terapia es colectiva

No hay recompensa por sufrir por amor

9 de diciembre de 2021

Eventos de Coral Herrera en Diciembre #GIRA 2021

                                                        10 de diciembre, Málaga

                                          En la Casa Invisible, c/ Andrés Pérez.   


****


21 de diciembre, Granada

Presentación del libro en Biblioteca de Andalucía, en Granada


***

4 de diciembre, País Vasco
Guipuzkoa 


8 de diciembre de 2021

Regalos con amor



Si estáis pensando en hacer (o en haceros) un regalo, en la tiendita de mi web encontraréis 3 propuestas: 

* mis libros en papel y en ebook

* un curso virtual de dos meses: Mujeres que se liberan

* una estancia de 6 meses en la Comunidad de Mujeres del Laboratorio del Amor (+ curso incluido)


http://otrasformasdequererse.com/regalos/

7 de diciembre de 2021

Celebremos nuestras liberaciones



Las liberaciones hay que celebrarlas por todo lo alto. Es súper importante festejar con tu gente querida que has terminado una relación en la que no eras feliz. 

Brindar con tus amigas porque has sabido cuidarte a ti misma, y te has dado cuenta de que la vida es muy corta y el amor es para disfrutar. 

Celebrar tu inteligencia, tu honestidad, tu valentía, brindar las veces que sean porque no solo te has ahorrado toneladas de sufrimiento en vano a ti misma, también se las has ahorrado a la gente que te quiere. 

Celebrar que te has rebelado contra la cultura romántica del aguante y el sufrimiento, que sabes demostrarte cuánto te quieres a ti misma, y que has decidido liberarte porque tú, y todas las mujeres de este mundo, nos merecemos una buena vida. 

Celebrar que tu decisión no es un fracaso, sino un éxito; no es un final, sino un inicio. Compartir la alegría porque estás usando tus alas para volar y por fin disfrutas de tu libertad para elegir la vida que quieres vivir, y la gente con la que quieres compartirla. 

No importa lo que hayas tardado: lo importante es que no te has resignado y ya te estás liberando del miedo, de la culpa, de la dependencia o de la adicción romántica.

Has comprendido que no hay amor del bueno en las relaciones en las que los cuidados no son mutuos.  Y por eso hay que celebrar que eres responsable y madura, que te has comprometido con tu felicidad, que te estás haciendo una vida mejor. 

Estás llevando la teoría a la práctica y haciendo uso de tus aprendizajes: sabes que todo acto de autocuidado es un grandioso acto de amor hacia ti misma y hacia la gente que te quiere.

 Hay que dar la buena noticia y compartirla con alegría: tu gente se va a sentir aliviada, y probablemente muy feliz porque has priorizado tu salud mental y emocional y tu bienestar.

 Cuando una se libera, nos liberamos todas: inviten a sus amigas a comer o a cenar, a cantar y a bailar, a disfrutar que estamos vivas, a charlar junto a una hoguera durante horas una noche de luna llena... 

Brindemos todas las veces que haga falta por las nuevas etapas, ¡hagamos una costumbre celebrar fiestas y akelarres para celebrar las liberaciones nuestras, y las de las amigas!

#Mujeresqueyanosufrenporamor 

#Mujeresqueseliberan #celebrar #liberaciones #autocuidado


Coral Herrera Gomez 



Enlace al curso Mujeres que se liberan


Libros de Coral Herrera 

19 de noviembre de 2021

¿Cómo enamorar a una mujer para que te cuide toda la vida?

Ilustración de Señora Milton



"Niña, tú mejor no te cases ni tengas hijos", este extraño consejo lo recibí de algunas mujeres de mi entorno durante la niñez y la adolescencia. Me lo dijeron a solas, en susurros, como si fuera un secreto. Yo no comprendía, porque creía que la experiencia más hermosa que yo podía vivir como mujer era encontrar al amor de mi vida.
Ahora por fin lo entiendo todo.
¿A vosotras también os han dado este consejo en secreto? Rompamos el silencio, las mujeres tenemos que ayudarnos entre nosotras a quitarnos la venda de los ojos.
Mi nuevo post en el blog de Pikara Magazine en eldiario.es 

7 de noviembre de 2021

Révolution Amoureuse, de Coral Herrera Gómez



Os presento mi libro "Mujeres que ya no sufren por amor" traducido al francés 
por Sophie Hofnung para la editorial Binge Audio Editions.







Les femmes du monde entier souffrent par amour, en rêvant d'un modèle d'homme qui n'existe pas, d'un partenaire idéal qui viendrait les sauver. Ce mythe de l'amour romantique, que la société nous présente comme le seul possible, bien aidée par la religion et l'industrie du divertissement, est toxique.

Individuellement et collectivement. Alors, le seul moyen de se désintoxiquer, c'est de faire la révolution !

Comment ? En interrogeant nos façons de s'aimer, pour nous libérer des normes, de l'éducation et des représentations qui enferment nos émotions ; en imaginant d'autres relations amoureuses et affectives dans un monde différent, et en osant les faire advenir.

En 23 courts chapitres précis et percutants, Coral Herrera Gómez nous donne des pistes très concrètes pour changer nos pratiques individuelles et collectives, afin de faire changer le monde. Car l'amour est un puissant outil de transformation : quand il dépasse les frontières du couple pour gagner le collectif, il est un moteur pour construire une société où l'exploitation, la violence et les hiérarchies n'ont pas droit de cité.


Puedes adquirirlo en Fnac y en más de 160 librerías de Francia.

Más libros de Coral Herrera

6 de noviembre de 2021

Las bromas para hacer sufrir a los demás



¿Quién no lo ha hecho alguna vez? Agarras a un amigo, a tu sobrina, a tu pareja, a tu compañera de la oficina, y le conviertes en el centro de atención para que todo el mundo se ría de ella. Usas la información que tienes sobre su vida para hacer bromas y atacarla con indirectas y comentarios sarcásticos. Todos ríen y te aplauden, porque eres muy graciosa o muy gracioso, y porque no quieren que les hagas a ellos lo mismo. Tu ego se infla y a veces no mides el daño que estás haciendo a tu víctima porque todo el mundo se esta divirtiendo mucho. Cuando la víctima o alguien intenta pararte los pies, tú te escudas en el humor, y le reprochas a tu víctima que sea tan sensible o que no sepa reírse de sí misma. Todos te aplauden y tú te sientes muy poderosa, no malgastas ni un segundo en pensar en tu víctima, en cómo tiene la autoestima, y como se está sintiendo, porque lo importante para ti es recibir los aplausos de los demás. No te das cuenta de que tu forma de someter a los demás es violencia, porque haces daño y te estás aprovechando del sufrimiento de otra persona para sentirte una diosa. O un Dios.


Cuando hacemos daño a los demás entre risas, no parece violencia. Pero a través de las burlas podemos humillar en público a una persona  y disfrutar viendo lo incómodo, herido o dolido que se siente. Cuanto peor lo pasa, más se ríen los demás: para nosotros lo importante es que todo el mundo (menos tu víctima) se divierta y pase un buen rato. 

En realidad es una más de las estrategias que usamos para someter a los demás y para imponer nuestro poder. Y muchas veces se nos va la mano, pero pocos se atreven a señalar la crueldad porque se presupone que lo haces para alegrar la fiesta.

Pero lo cierto es que utilizar las bromas para imponerte, y aprovecharte del sufrimiento de alguien para recibir aplausos de los demás, es violencia. 

Nos han enseñado desde pequeños a divertirnos viendo pasarlo mal la gente más débil. Sin embargo, nadie quiere ser la víctima: nos gusta más ser el Gracioso y recibir los aplausos del público que ser el blanco de las humillaciones del Gracioso.

 
¿Hasta qué punto punto pasa mal la víctima? Hay gente que sabe defenderse y contraatacar cuando la utilizas para hacerte el gracioso y para sentirte importante. Pero hay gente que no puede defenderse y se siente profundamente herida por tus burlas y comentarios. Su sufrimiento nos infla el ego, a ellos les destroza la autoestima.

Es una violencia que hemos normalizado, nos toca soportarla en la infancia, y la ejercemos cuando somos adultos: nos encanta reírnos de sus torpezas y su falta de habilidades, y más gracia nos hace si el pequeño se siente humillado. 

Lo hacemos también entre nosotros, constantemente, en nuestro grupo de amigos, en el trabajo, en la escuela y aquí en redes sociales.

Nos sentimos muy poderosos cuando atacamos a alguien y nos crecemos cuando los demás nos apoyan con risas. Las víctimas preferidas son la gente rara y la gente desobediente que se desvía de la norma: la humillación es un método de disciplinamiento social que sirve para que los demás se esfuercen en obedecer los mandatos sociales y de género. Los demás generalmente le reímos la gracia al Gracioso para evitar que nos elija como víctimas.

 
Pero hay más. Disfrutamos haciendo sufrir al resto no solo porque no toleramos la diversidad y la diferencia, sino porque lo aprendemos desde la más tierna infancia: nos llevan a cárceles de animales los días festivos, nos llevan a la plaza a divertirnos mientras un tipo tortura a un animal, aplaudimos mientras el animal se retuerce de dolor agonizando. Nos divertimos apresando animales pequeños que no nos vamos a comer: lo hacemos para sentirnos fuertes y poderosos.

Nos sentimos muy grandes sabiendo que podemos matar a seres más pequeños, y por eso nos parece divertido torturar a camarones, hormigas, lagartijas e insectos. También torturamos a las mascotas en casa, y en el aula nos divertimos humillando al niño con gafas, y a la niña gorda, y al niño extranjero, y a la niña con aparato en los dientes, y al niño gay. En las cenas de Navidad, los cuñados se divierten molestando al raro o a la rara de la familia con risitas, indirectas, comentarios humillantes, preguntas incómodas.

 
Cuando la víctima pretende parar el espectáculo y nos señala la violencia, nos defendemos diciendo que nuestra intención no era hacer daño, sino divertir a los demás. Es más, cuando la otra persona protesta, podemos culparle de la violencia que sufre burlandonos de su "extrema sensibilidad", para que parezca que el problema lo tiene ella o él. Así todo el mundo se pone de tu parte: "solo estaba bromeando, no seas exagerada, te falta sentido del humor".

 
Si te beneficias del dolor que generas en alguien, si recibes aplausos y aprobación de los demás, estás ejerciendo violencia. Y no sólo tú, sino la gente que te ríe las gracias para mostrar sumisión y para que no les ataques a ellos.

Cuando el humor va de arriba a abajo, no tiene gracia: desde el privilegio, el humor sirve sólo para legitimar tu posición de poder. Por eso hay tantos chistes sobre tartamudos, cojos, sordos, gangosos, gente con discapacidades, gente que no es blanca, y gente que pertenece a colectivos sociales discriminados: los chistes sobre maricones, gitanos, negros, etc sirven para perpetuar los estereotipos y los prejuicios racistas, machistas y clasistas. Al reírnos de ellos, nos situamos fuera de ellos y los señalamos como inferiores.

 
Aprender a identificar al Gracioso que llevas dentro es uno de los principales trabajos que llevo a cabo en mis talleres de Masculinidades No Violentas: los chavales están todo el tiempo reprimiéndose a sí mismos y reprimiendo a los demás utilizando el humor, que parece inofensivo pero que sirve para castigar a los chicos diferentes, y a los sensibles, es decir, a aquellos que no cumplen con el rol de macho.

Las chicas hacen lo mismo, especialmente las que se masculinizan para obtener la aprobación de los machos.

 
Cuesta mucho hacerles ver que cuando el humor sirve para humillar no tiene gracia, y que  hacer daño a los demás no es divertido.

 
Cuesta porque los adultos lo hacemos todo el tiempo y ellos ven cómo usamos el humor para someter y domesticar a los demás.

 
La única manera de parar estas violencias cotidianas es que seamos valientes y no le riamos las gracias al Gracioso o la Graciosa. 

Si no les tenemos miedo, y no les apoyamos con nuestras risas y aplausos, se quedan sin poder.

Si nos ponemos del lado del que sufre las humillaciones, el Gracioso se queda solo.

 
Ahora bien, lo más efectivo para parar la violencia es tomar conciencia e identificar cuándo somos nosotros el Gracioso o la Graciosa.

 
Uno de mis consejos para cuando sientas ganas de recibir aplausos divirtiendo a la gente: ríete de ti mismo, y ponte tú en el blanco de todas las risas. O busca otras formas de divertir a los demás y recibir aplausos que no hagan daño a nadie. 

La fórmula es muy sencilla:
Cuando te ríes de ti mismo o de ti misma para que los demás se rían, estás haciendo arte.
Cuando te ríes de otra persona para divertir a los demás y para ejercer tu poder, estás siendo violento. 

Hay otras formas de divertirse y de ganarse el respeto que no implican someter ni hacer daño a los demás. 

Coral Herrera Gómez


Otros artículos:

El desprecio para hacer daño a los demás 


5 de noviembre de 2021

Mi contrato amoroso: yo trabajo, él cuida



Muchas me preguntáis cómo puedo con todo. Porque parezco una súper mujer, pero la realidad es que sola no podría. Os voy a contar cómo hago para maternar y para trabajar a este ritmo tan descomunal. 

Yo llevo mis redes sociales, mi agenda y sus eventos, los asuntos administrativos y burocracia, los post en mi blog y en medios, la producción de vídeos y podcast, la preparación de mis clases y conferencias, el proceso de escribir libros, y además asumo mi parte en los cuidados del hogar y mi niño. Mi compañero es ahora el que dedica la mayor parte de su tiempo a los cuidados.

En los 4 primeros años de vida de Gael, lo logré durmiendo muy poco y estando todo el día agotada: después de pasar todo el día con los cuidados de  casa y el bebé, mi jornada laboral comenzaba a las 7 de la noche,  y terminaba muy tarde. Mi compañero traía los ingresos para que yo pudiera escribir mi libro "Mujeres que ya no sufren por amor", y aportaba con su parte de tiempo a los cuidados de la casa y de Gael.

Después, cuando Gael cumplió dos años empecé de nuevo a viajar y nos repartíamos el trabajo de cuidados por igual, aunque yo estuve con la lactancia hasta los cuatro años y medio. Ahora, en España, lo consigo gracias al cambio de roles que he pactado con él. Antes yo ponía más tiempo a los cuidados, ahora los pone él.

Recuerdo el día que le propuse migrar a España (para mí, volver a mi país después de nueve años en Costa rica) Le pedí un cambio de roles para apostarle a mi carrera profesional: él se encargaría de Gael y la casa, y yo sería la principal proveedora de recursos. 

También le propuse dos proyectos: que terminara su novela, y hacer entre los dos cuentos con guía didactica para adolescentes.

Firmamos un contrato amoroso, y desde que nos mudamos a Málaga yo hago facturas, él tiende la ropa, yo viajo a dar formaciones, él hace la compra y la comida, yo respondo mil correos y gestiono los eventos, él lleva al niño a la oftalmóloga, yo escribo los cuentos y él los ilustra.

A veces le miro y pienso que he tenido una suerte increíble de encontrar un compañero que apueste por mi carrera y aparque la suya como antropológo, y que priorice los cuidados de Gael (porque obvio no le da tiempo a terminar su novela). 

Está siendo un proceso bien apasionante y estamos los dos a tope, con nuestro proyecto de crianza, nuestro proyecto común de cuentos, y trabajando sin parar, él en casa, y yo fuera de casa. Una de las cosas más significativas es que hay gente que no entiende esta forma de organizarnos. Lo que él hace, a ojos de la sociedad no es trabajo, no tiene valor, debería poder hacerlo yo mientras trabajo. 

Yo gano el dinero y me llevo los aplausos, atiendo a la prensa, viajo por el mundo, brillo bajo los focos, aoy una súper woman, y su trabajo en cambio es invisible. Dejó su restaurante de pupusas y vive muy lejos de sus hijos mayores, sus hermanas, sus amigas y amigos de toda la vida. Él me dice que vive fuera de su país desde los 14 años y que está acostumbrado a cambiar de roles y a cambiar de escenarios.

Le miro y pienso, esto es amor del bueno, esto es amor compañero. Porque sin él no podría ser madre, escritora, profesora, bloggera, youtuber, instagrammer, administrativa, manager de mí misma, etc. Lo veo tan claro, que a veces me asusto, porque me siento demasiado afortunada. 

Formamos un buen equipo: estamos tratando de criar a Gael con amor, de cuidarnos mutuamente, y de poner en práctica las herramientas del Contrato Amoroso para disfrutarlo, y para que nuestro proyecto vital nos dure. 

Yo, desde el fondo de mi corazón, no puedo por menos que hacerle una declaración pública de amor: cómo no querer bestialmente a este tipo grandullón, alegre y solidario que me está apoyando y cuidando tanto para que yo pueda cumplir con mi sueño. 

Gracias, amor, por estar conmigo haciendo la revolución amorosa del amor compañero. 

#ElContratoAmoroso #cuidados #amordelbueno #amor #roles #crianza #trabajoenequipo #micarreraprofesional #amorcompañero 

Los amores compañeros

¿Quieres leer mi libro El Contrato Amoroso. Herramientas para negociar en la pareja?

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Coral Herrera Gómez 

Próximos eventos: Noviembre y Diciembre



21 de diciembre, Granada

Presentación del libro en Biblioteca de Andalucía, en Granada

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 4 de diciembre, País Vasco

Gipuzkoa 




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27 de noviembre, Sevilla



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26 de Noviembre, Barcelona 




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24 de noviembre, GALIZA

Mañana: 

Universidad de Vigo, Galicia
Jornadas para la prevención de la Violencia Machista





Tarde
Conferencia Pública 
en la FUNDACIÓN PAIDEIA GALIZA Praza María Pita, 
A Coruña




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22 de noviembre, 
Riba Roja de Turía, Valencia (presencial)




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18 de noviembre, 
Cartagena, Murcia, (virtual)




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10 de noviembre, Tenerife
Presentación libro en Librería de Mujeres 




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6 de noviembre, Málaga
Firma de libros en la Feria del Libro de Málaga,
a las 19 horas en caseta de Librería Rayuela 

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4 de noviembre, Madrid
Taller "Amar es cuidar"
en IES Tirso de Molina, Vallekas

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3 de Noviembre, Madrid
Curso de Formación: Masculinidades e Igualdad 
Dirigido a personal de la UCM, organizado por CEPAIM







3 de noviembre de 2021

Video Coral Herrera: Mujeres que dejan de sufrir y Hombres que ¿no? hacen sufrir por amor.

 




Hoy os comparto la primera parte del taller que impartí en la Fundación Cepaim de Sevilla en Octubre de 2021. ¡Espero que os guste mucho!

Más vídeos de Coral Herrera 



29 de octubre de 2021

¿Por qué el patriarcado nos roba el placer y los orgasmos?

 


¿Por qué el patriarcado nos roba el placer y los orgasmos?


¿Por qué las mujeres heterosexuales nos preocupamos más por el ego frágil de nuestros compañeros que por nuestro propio placer?, ¿por qué renunciamos a corrernos a gusto y le damos más importancia a los orgasmos masculinos que a los nuestros?

A los hombres les cuesta disfrutar del sexo y del amor porque no saben cómo hablar del tema. Están acostumbrados a hablar de sexo con otros hombres, generalmente para alardear de sus conquistas, no para intercambiar conocimientos en las artes del amor.

Con sus parejas femeninas les cuesta aún más porque no están acostumbrados a escuchar a una mujer hablar de su placer, de su deseo, de sus fantasías, de sus oleadas, de sus orgasmos múltiples.

Nosotras hablamos mucho de sexo con nuestras amigas. Con los hombres no podemos hablar porque la mayoría de ellos se asustan y sus penes se hacen pequeños cuando se ven frente a una mujer libre. Así que tenemos que tener cuidado porque si creen que somos mujeres para follar, no se van a enamorar de nosotras: la mayoría de los hombres siguen creyendo que hay mujeres buenas y malas, y que las malas son de usar y tirar.

La masculinidad patriarcal es muy frágil y a los hombres les cuesta disfrutar del sexo porque creen que su obligación como macho es eyacular para demostrar su hombría. Les falta humildad, curiosidad y generosidad: no preguntan a las mujeres qué es lo que les gusta en el sexo por miedo a no dar la talla, y aunque se avergüenzan de su ignorancia, les cuesta preguntar y prefieren aparentar que son machos potentes que saben complacer perfectamente a sus parejas.

Nosotras hacemos como que nos complacen para que no se sientan mal. 

Pero lo cierto es que estas mentiras piadosas solo sirven para que los machos mantengan su ego y no aprendan jamás a dar placer a una mujer.

¿Qué ocurre cuando nos atrevemos a decirle a nuestra pareja lo que nos gusta y lo que no, cuáles son nuestras fantasías y dónde están nuestros límites? Que los hombres se sienten incómodos porque tienen miedo a la mujer libre que conoce y ama su cuerpo.


27 de octubre de 2021

En ebook y kindle: El Contrato Amoroso

 




¡¡Ya podéis adquirirlo también en Kindle o en ebook!! 

Si vivís en España: 

en ebook y en papel, en la web de vuestra librería favorita,

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Si vives fuera de España, puedes pedirlo también en tu librería favorita

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¿Quieres leer el prólogo?

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¿Por qué se casan los hombres?

Ilustración Emma Gascó


 

¿Por qué se casan los hombres?

20/10/2021


¿Qué beneficios les supone a los hombres el matrimonio?

 ¿Por qué hay tantos hombres tratando de alargar su soltería al máximo 

y por qué se rinden casi todos?

 ¿Por qué lloriquean tanto cuando dejan su soltería? 

¿Por qué algunos pasan toda la vida presos en la cárcel del amor 

romántico? 

¿Por qué están todo el tiempo queriendo escapar?


Lee el artículo completo en Pikara Magazine

23 de octubre de 2021

Tú en tu casa y yo en la mía



Cada vez hay más parejas que apuestan por este tipo de relación: cada uno en su casa, tú en la tuya, y yo en la mía. 

Es la modalidad favorita de las mujeres mayores adultas que ya han terminado con la crianza y se han liberado de todas las cargas: muchas se niegan a repetir la experiencia de convivir porque han pasado muchos años sirviendo a un hombre y entregadas a su rol de cuidadoras de todo el mundo. Cuando empiezan a pensar en sí mismas, a cuidarse y a disfrutar de su tiempo, su energía y su libertad, ya no les apetece volver a ser la mamá, ni las asistentas de ningún hombre.

También las chicas jóvenes están apostándole a esta forma de quererse y de organizarse, especialmente las que no quieren ser mamás, y las que viven tan felices con sus amigas.

Muchas personas divorciadas que están criando a sus hijos con o sin custodia compartida eligen también esta forma de relacionarse con sus nuevas parejas, especialmente las mujeres que han acabado hartas de la sobrecarga de cuidados. 

Como ya han pasado por la modalidad de compartir hogar y saben que el reparto de tareas no suele ser equitativo, prefieren construir su proyecto vital en torno a sus hijos e hijas, y no en torno a sus parejas.

No es fácil elegir un modelo de relación no normativo, porque supone ir a contracorriente: lo que la sociedad espera de nosotras es que nos enamoremos, convivamos y firmemos una hipoteca, y nos reproduzcamos. Parece que si no creemos en el mito de la media naranja, la monogamia, la familia feliz y la conciliación, y no configuramos nuestras vidas en torno a ellos, es porque somos raras, anormales y fracasadas. 

Pero algunos estudios indican que las mujeres que no conviven con hombres tienen mejor salud y  mayor esperanza de vida. Así que es importante pensarse bien si es mejor convivir o no convivir.

Elegir la no convivencia no implica que tengamos que renunciar a la posibilidad de tener una relación hermosa con un hombre: creo que es posible que sea más fácil quererse bien cuando cada uno está en su hogar. 

Vamos a ver algunas de las ventajas de no compartir techo con tu pareja:

- Tienes más tiempo para ti, y no tienes que emplear tu energía en cuidar a un hombre que no sabe cuidarse a sí mismo. La mayor parte de las mujeres que conviven con un hombre en el mundo se ven obligadas a asumir las tareas domésticas y de cuidados que les corresponden a ellos, de modo que en la gran mayoría de los casos, ellos viven como reyes, y nosotras como si fuéramos sus sirvientas. Si cada cual se queda en su casa, nosotras nos libramos de la doble jornada laboral y tenemos mucho más tiempo, y por tanto, mucha mayor calidad de vida. 

- Los hombres son más autónomos cuando no tienen una mujer que les haga todo 2 de cada 3 hombres abandonan las tareas domésticas cuando empiezan a convivir con una mujer, y confunden a sus parejas con sus criadas  Si dejan el hogar materno para vivir en su propia casa, podrán hacerse adultos, quitarse la corona, aprender a ser autosuficientes y a vivir como personas normales. 

- La convivencia mata la pasión: si no convivís bajo el mismo techo, la pasión puede durar mucho más tiempo, y el aburrimiento llegar mucho más tarde.

-Echarse de menos es bueno: dan muchas más ganas de verse y de compartir tiempo, y es más probable que el tiempo que pasamos juntos sea tiempo de calidad, de plena presencia y atención amorosa. 

- No compartir vivienda te permite ir más despacio y conocer mejor a la otra persona. Hay gente que sin saber si son compatibles o afines, se juntan bajo el mismo techo "arrastradas" por la pasión del momento, y después descubren que en realidad no se daban las condiciones necesarias para poder compartir un hogar. 

- No convivir bajo el mismo techo te permite estar en tu centro: en las relaciones de pareja muy intensas hay mujeres que modifican radicalmente sus agendas cuando se emparejan, y dejan su propia vida para adaptarse a la vida de la otra persona. Se pierden a sí mismas cuando se entregan al otro en cuerpo y alma, y su autonomía emocional se va erosionando, sobre todo si la relación es muy larga. 

- Hay muchas mujeres que no se sienten libres para ser ellas mismas cuando están en pareja, por el deseo de complacer y el miedo a que no las quieran. Al no poner en el centro de tu vida a una persona, te relacionas de una forma mas libre con ella. 

- Tener tu propio espacio y tener tiempo para tus pasiones y tus redes afectivas es un verdadero tesoro. También puedes tenerlo si convives con tu pareja, por supuesto, pero resulta mas fácil cuando cada uno tiene su propio hogar. 

- Los tiempos y espacios compartidos se disfrutan más, porque son elegidos: no estamos por estar, sino que nos dedicamos tiempo porque nos apetece disfrutar de la compañía de la otra persona, y eso nos permite estar mas presentes.  

-Cuando nos apetece convivir, disfrutamos mucho más, por ejemplo, cuando nos juntamos bajo el mismo techo en vacaciones o en momentos en los que necesitamos cuidados especiales.

-Hay menos problemas, menos luchas de poder, y menos conflictos, y por lo tanto, menos desgaste en la pareja. Las negociaciones son mas sencillas porque ambos tenemos que hacer menos cesiones y concesiones.

-Te sientes más libre para irte y para quedarte. Y sabes que tu pareja no se siente atrapada contigo, porque también es mas libre para irse y para quedarse. 

-Es más fácil separarse cuando la relación no va bien, y el tiempo de duelo es más corto. Tu vida no se derrumba: sigues en tu casa, con tu trabajo, tu vida social, tu red afectiva, y no hay guerras en torno a la casa y los bienes que tenéis en común. Lo único que tienes que afrontar es el dolor de la pérdida de tu compañero o compañera.

  

Tú en tu casa, y yo en la mía: ¿cuántas parejas pueden permitirse económicamente esta modalidad? Pocas, si hablamos de gente que vive sola. 

Pero si hablamos de la gente que comparte hogar con otra gente, la cosa cambia: vivir en comunidad nos permite elegir qué clase de relación queremos construir. Además, se disfrutan mucho más las relaciones sexuales y sentimentales cuando no estamos condicionadas por la necesidad y no hay  dependencia económica.

Es un modelo de relación que puede servirnos también para darnos el tiempo necesario para saber si somos compatibles o no, si hay condiciones para llegar a vivir juntos, o no. 

¿Cuáles son las desventajas de esta forma de vivir?, ¿es posible no convivir con la pareja si no tenemos una red afectiva bonita que nos arrope la soledad?, ¿qué ocurre cuando queremos tener crías?, ¿cómo hacer cuando ya las tenemos y queremos probar a vivir cada cual en su casa para transformar la relación?, ¿son los vínculos sentimentales iguales en las parejas que se juntan para convivir y las que no? 

Hay que hacerse muchas preguntas, analizar los pros y los contras, y escucharnos a nosotras mismas para saber qué es lo que nos apetece en este momento de nuestras vidas. Es muy importante que en lugar de seguir las sendas marcadas para nosotras, nos pongamos a pensar cómo queremos relacionarnos con el amor y los hombres. 

Coral Herrera Gómez


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