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29 de enero de 2019

Prólogo Hombres que ya no hacen sufrir por amor





¿Disfrutan los hombres del sexo y del amor?, es la gran pregunta que me ha venido rondando por la cabeza desde que publiqué mi libro Mujeres que ya no sufren por amor. Nosotras llevamos décadas trabajando los patriarcados que nos habitan, y las relaciones con nosotras mismas, entre nosotras y con los hombres, pero, ¿qué están haciendo ellos mientras nosotras crecemos, evolucionamos, y nos liberamos del machismo?, ¿cómo se sienten ante todos los cambios sociales, políticos, económicos, culturales, sexuales y emocionales que está consiguiendo la lucha feminista en todo el planeta?, ¿qué aportan ellos a esta  transformación?, ¿cómo reaccionan ante la pérdida de sus privilegios?


Este nuevo libro está lleno de preguntas en torno a la construcción de la masculinidad patriarcal y a las masculinidades disidentes, la manera en que los hombres se relacionan consigo mismos, con los demás hombres y con las mujeres, su forma de gestionar las emociones y los sentimientos, y su relación con el amor romántico. Son preguntas que pueden ayudar a los hombres que se lo trabajan y a los que tienen ganas de ponerse a ello, pero no saben cómo. Las preguntas nos sirven para analizar la cultura en la que vivimos, y para conocernos mejor a nosotros mismos: son herramientas muy útiles para hacer autocrítica amorosa y para trabajarse todo aquello que queremos trabajar para ser mejores personas y para disfrutar más de nuestras relaciones, y de nuestras vidas.

Los hombres están, en este momento, en una encrucijada histórica: tienen ante sí la oportunidad de unirse a  la lucha por un mundo más pacífico, amoroso, igualitario, diverso y ecológico, o pueden seguir como están, atrincherados en sus posiciones, resistiéndose a una de las mayores revoluciones que están teniendo lugar en este momento de la Historia presente.

El feminismo nos está cambiando la vida a millones de personas, pero, ¿son capaces los hombres de disfrutar de estos cambios?, ¿por qué muchos de ellos siguen resistiéndose a la lucha por la igualdad y los derechos de las mujeres?, ¿tienen herramientas y capacidad de autocrítica para poder analizar el lugar que ocupan en el mundo, y su papel en una sociedad patriarcal?, ¿se sienten preparados para los cambios que están por llegar?


26 de enero de 2019

Hombres que ya no hacen sufrir por amor, mi nuevo libro en Catarata



Los hombres no nacen, se hacen. La masculinidad patriarcal es una construcción que surge, crece y se transmite de generación en generación en el seno de nuestra sociedad. Igual que la feminidad. Pero también hay muchas formas de ser hombre: existen cada vez más disidentes que no interiorizan los mitos de la masculinidad, ni reproducen sus estereotipos y roles clásicos. Cada hombre, en mayor o menor medida, se rebela contra el patriarcado, aunque la mayoría suele adaptarse para no quedarse al margen, y también para aprovecharse de los privilegios que el sistema concede a los varones solo por el hecho de serlo. Pero como nos cuenta Coral Herrera, los sumisos al orden patriarcal van a tener cada vez más problemas para relacionarse con mujeres independientes.

En un momento en el que cada vez hay más mujeres en lucha por su igualdad, ¿son capaces ellos de disfrutar de estos cambios?, ¿por qué siguen resistiéndose a que sus compañeras obtengan los mismos derechos?, ¿cuál es su relación con el feminismo?, ¿están dispuestos a implicarse en esta revolución? Nos encontramos en un momento histórico: ya no hay excusas para seguir alimentando el machismo que todos hemos heredado y que seguimos llevando dentro. La autora nos incita a declararnos en rebeldía contra los mandatos de género, nos invita a entender que la forma que tenemos de relacionarnos, de amarnos, no es inocente ni definitiva. 

Estas páginas contienen una visión crítica, pero también una llamada a la acción desde el optimismo: porque otras masculinidades son posibles.


INDICE

Introducción 

1. Los hombres no nacen, se hacen 
2. Los hombres y el poder 
3. Los hombres y las mujeres 
4. Los hombres y el miedo a la potencia sexual de las mujeres 
5. Los hombres y el sexo: ¿disfrutan realmente en la cama? 
6. Los hombres y el patriarcado 
7. Los hombres y la amistad 
8. Los hombres y los cuidados 
9. Hombres que sufren por amor 
10. Los mitos de la masculinidad: el salvador, el príncipe azul y el guerrero 
11. Los hombres y el mito de las princesas 
12. El mito de don Juan y la seducción masculina 
13. Hombres que no entienden que no es no 
14. Los hombres y la honestidad 
15. Los hombres y el espacio público 
16. Los hombres y los derechos humanos 
17. Los hombres hacen lo que les da la gana 
18. Los hombres que hacen sufrir por amor 
19. Los hombres y la violencia machista 
20. Los hombres, no todos los hombres 
21. Los hombres y la paternidad 
22. Las masculinidades diversas 
23. Los hombres (también) vivirían mejor sin machismo 
24. Los hombres y el feminismo 
25. Un mensaje para los hombres que se liberan del patriarcado y ya no hacen sufrir por amor


¿Cómo consigo el libro?

Si quieres conseguir mi libro y vives en España, puedes encontrarlo en tu librería favorita, o encargarlo si aún no lo tienen. También puedes pedirle a la editorial que te lo envíen a casa por correo. 

Si vives fuera de España: puedes encargarlo en tu librería, si reciben muchos pedidos le encargan a la distribuidora española que los lleve. También puedes comprarlo en Amazon y en librerías on line, en papel y en digital.  


Visita la página en Catarata:


https://www.catarata.org/libro/hombres-que-ya-no-hacen-sufrir-por-amor_89331/

25 de enero de 2019

¿Es buena persona el héroe de tu hijo?




¿Es buena persona el héroe de tu hijo?,

¿a cuantas personas ha golpeado y asesinado en su historia?, ¿cómo se relaciona con las personas más vulnerables y débiles?, ¿cómo reacciona cuando se enfada?, ¿muestra alguna otra emoción además de la rabia?, ¿cómo trata a las mujeres de la historia?, ¿cómo resuelve sus conflictos, cómo consigue lo que quiere o lo que necesita?, ¿sabe usar su poder sin hacer daño a nadie?

¿cómo trata a los animales?, ¿tiene capacidad para disfrutar del amor y de la vida?, ¿es una persona humilde, es noble, tiene capacidad de autocrítica, es sensible, es empático, es solidario?, ¿cuáles son los valores positivos del héroe aparte de su condición física y sus poderes?, ¿sabe hablar de sus emociones, dice más de cuatro frases seguidas?, ¿es alegre y divertido?, ¿es el típico maltratador con buen corazón?, ¿qué traumas arrastra del pasado?, ¿es un tipo duro que ni siente ni padece?, ¿duerme, come, tiene necesidades fisiológicas humanas?

Si su ídolo es de carne y hueso las preguntas que puedes hacerte son: ¿tiene alguna denuncia por acoso sexual o violación?, ¿está en paz con la ley?, ¿ha robado dinero o está acusado por evasión fiscal?, ¿alquila mujeres para su placer sexual o sus necesidades reproductivas?, ¿es un hombre clasista, machista, racista, homófobo?, ¿cómo trata a sus compañeras y a sus ex? Si es un mafioso o un narco, ¿qué es exactamente lo que admira tu hijo de él?, si es un deportista, ¿cómo se relaciona con sus rivales de juego? Si es un empresario, ¿cómo trata a sus trabajadores? 

Con estas preguntas, y las que te vayan surgiendo en el camino, puedes analizar la forma en que tu hijo está construyendo su masculinidad, los modelos de masculinidad que le inspiran en su proceso, los modelos de relación con los demás animales y humanos que va asimilando en su adoración al héroe. 

Y todo esto te puede servir para buscar otros modelos de masculinidad que no estén basados en los valores patriarcales, y que no mitifiquen al macho alfa mutilado, inseguro y ansioso por acumular poder, recursos y mujeres. Es muy importante que le pongamos atención a esto cuando criamos y educamos niños, porque la única forma de parar la violencia machista es acabar con el machismo y con los héroes del machismo. 

#ElHéroeDeMiHijo #Masculinidades #Patriarcado#Héroes #Machismo #LosHéroesDelMachismo
#OtrasMasculinidadesSonPosibles

17 de enero de 2019

Para que dejéis de mataros, para que dejéis de matarnos

A las feministas también nos duele que os matéis entre vosotros, que os torturéis hasta la muerte, que os violéis entre vosotros, que os suicidéis el triple que nosotras. Nosotras si os creemos cuando contáis que habéis sido abusados por un familiar o un cura, si os creemos cuando sufrís acoso escolar, y claro que nos duele que sufráis tanta violencia. 

Tenemos la sensibilidad y la rabia necesarias para pedir el fin de la violencia patriarcal en la que vivimos sumidos todo el planeta, para luchar por nuestros derechos y por los vuestros, pero sois vosotros los que tenéis el problema. El 95% de los asesinatos y las violaciones en todo el mundo las cometéis vosotros, los hombres. 

Así que es urgente que empecéis a trabajaros los problemas que tenéis para expresar emociones, para manejar frustraciones, para resolver problemas o para conseguir lo que queréis sin utilizar la violencia. Sois vosotros los que tenéis que cuestionaros, y tomar conciencia de la violencia que ejercéis entre vosotros y contra nosotras: tenéis el mundo lleno de guerras, hambre, miseria, y explotación.  

Sois vosotros los que tenéis que liberaros del patriarcado y el machismo, porque nosotras ya llevamos varios siglos pensando, escribiendo, debatiendo y trabajandonos por dentro para ser mejores personas. 

Os toca ahora a vosotros hacer autocrítica y revisaros, leer y aprender, escucharos y hablar mucho entre vosotros, abrazar el pacifismo y los derechos humanos, aprender a relacionaros en igualdad con vuestras compañeras, y aprender a amar la libertad de las mujeres. Estamos construyendo un mundo mejor desde el pacifismo, la solidaridad y el amor, contagiaos con estas ganas tremendas de vivir y de ser felices que tenemos las mujeres, y poneos manos a la obra. 

Sois vosotros los que tenéis que luchar por los derechos de los hombres, especialmente el derecho a vivir una vida libre de violencia, porque vuestra codicia, vuestro afán de poder, vuestros problemas de masculinidad nos afectan a todas: hombres, mujeres, niñas, niños, animales, naturaleza. Es vuestro momento de gloria: tenéis que dejar de obedecer al patriarcado, trabajaros mucho, y liberaros, individual y colectivamente. Para que dejéis de mataros, para que dejéis de matarnos.

 #HombresQueYaNoHacenSufrirPorAmor#HombresQueSeTrabajanSusPatriarcados #Masculinidades#ViolenciaContraLosHombres #ViolenciaEntreHombres #SeVaACaer


18 de diciembre de 2018

Qué puedes hacer para acabar con la violencia machista si eres hombre

Grafitti urbano de Smug

Conozco a muchos compañeros que están horrorizados con los últimos acontecimientos, y con las últimas cifras sobre la violencia machista publicadas por la ONU el pasado 25 de Noviembre, pero muchos no saben cómo contribuir a la lucha contra el patriarcado, o cuál podría ser su papel en este movimiento contra la violencia machista.

Hay muchas cosas que puedes hacer, aquí os dejo algunas ideas para empezar a trabajar:

- Trabajarte personalmente: hacer autocrítica constante con uno mismo. Ponle atención a la manera en como te relacionas con las mujeres que hay en tu vida: tus compañeras de estudios o trabajo, tu madre, tus hermanas, tus hijas y demás mujeres de tu familia, tus ligues o tu pareja, tus vecinas del barrio, o las camareras de los bares que visitas. Observa tus privilegios y la forma en que te beneficias de ellos, tu forma de cortejar y ligar, tu forma de tratar a tus compañeras sexuales y sentimentales, y la manera en que hablas de las mujeres en público. Analiza la manera en que gestionas tus emociones y resuelves conflictos, la forma en la que ejerces tu poder, la manera en que te beneficias de los cuidados que recibes de las mujeres que te quieren, Es un trabajo para toda la vida: constantemente tenemos comportamientos patriarcales y machistas, y la mayor parte de las veces no nos damos cuenta. Una vez que los identificas, puedes empezar a hacer cambios en tu vida cotidiana y en tu forma de relacionarte con nosotras.

- Trabajar en grupo: puedes juntarte con más hombres que estén trabajando sus patriarcados, y que tengan ganas de poner su granito de arena en una de las luchas políticas más importantes del siglo XXI. Podéis formaros, leer juntos, debatir, hacer talleres, y salir a las calles para protestar y para pedir a los gobiernos y a la sociedad que pongan la violencia machista en el centro de su agenda política.

- Evitar ser cómplice En tus reuniones con hombres: no le rías la gracia a los machistas, no le sigas el juego a los hombres de tu entorno que no se trabajan el machismo, y prestales tus gafas violetas: si les das tu punto de vista en vez de quedarte callado, puedes ayudar a muchos del grupo que piensan como tú y no se atreven a cortar el rollo a sus amigos. Y puedes lograr que tus amigos se hagan preguntas y empiecen también a trabajarse.

- Lee y escucha a las mujeres que llevan años estudiando y luchando en el movimiento feminista, puedes aprender mucho de ellas. El feminismo es una teoría y también un movimiento social, y como en la escuela no nos hablan de ello, tienes que ser autodidacta y aprender por tu cuenta. También puedes hacer cursos sobre feminismo y masculinidades, asistir a charlas y conferencias, y formar grupos de estudio feminista con otros hombres.

- Trabaja tu victimismo: es lógico que muchos hombres se sientan atacados y se enfaden porque todo está cambiando y no pueden hacer nada para que todo siga igual. Cuando te tocan tus privilegios, es hasta cierto punto normal que quieras seguir teniéndolos. El feminismo no es un discurso de odio contra los hombres, lo que trata es de poner el foco en la masculinidad patriarcal que domina el planeta y asesina mujeres cada cinco minutos en todo el mundo. Aunque vosotros también sufris vuestras opresiones, todas vienen del patriarcado, no del feminismo: el feminismo es un movimiento de liberación, y vosotros también estáis incluidos, pero no sois los protagonistas. Os necesitamos más como agentes del cambio que como lideres de un movimiento de mujeres.

- Educa a tus hijas e hijos sin machismo: asume de una vez tus responsabilidades domésticas, de crianza y cuidados. La única manera de enseñar la igualdad a tus descendientes es que la vean en casa, y que tú des ejemplo con tus acciones, no sólo con tus discursos. Eres el representante de las nuevas masculinidades y las nuevas paternidades, da lo mejor de ti en esta tarea.

- Trata bien y cuida a tus parejas, sean parejas formales o informales, sean parejas de una noche o de cien noches. Construye relaciones sanas e igualitarias con tus compañeras.

- Trata bien a las desconocidas también: no ejerzas acoso sexual en la calle y en los espacios públicos.

- No alquiles mujeres para tu placer sexual o tus necesidades reproductivas. No explotes mujeres pobres y no te aproveches de tu poder económico para obtener favores sexuales.

- Sé honesto contigo mismo para hacer una revisión de todas las ocasiones en que te has aprovechado de tu condición de hombre, las veces que has hecho daño a las mujeres, las veces en que has ejercido la opresión sobre ellas, y la forma en que el patriarcado te ha oprimido a ti. Si tienes que perdir perdón a alguien, hazlo. Te sentirás mucho mejor.

- Ten empatía para poder ser solidario y pregúntate a diario cómo es ser mujer en un mundo patriarcal.

- No seas indiferente ante las injusticias de tu entorno: no permanezcas callado para proteger a un compañero, no culpabilices a las víctimas, protesta cuando detectes situaciones de abuso y violencia contra las mujeres, actúa para llevar el feminismo a tus espacios cotidianos, practica tu feminismo en todas las situaciones, y aplicalo en cada una de tus relaciones.

- No intentes liderar la causa feminista: si te unes a un grupo mixto de mujeres y hombres, intenta no ser el primero que lleve la pancarta, intenta no acaparar el espacio de diálogo, intenta apoyar en lugar de protagonizar.

 - Busca tus modelos de referencia para trabajar tu masculinidad: hay muchos hombres feministas escribiendo en revistas y blogs, impartiendo charlas, haciendo vídeos y documentales, organizando jornadas y concentraciones de protesta contra la violencia machista. Están en las redes sociales, debatiendo y compartiendo información, y apoyando a las compañeras feministas. 

- Conviértete en un modelo de masculinidad antipatriarcal para los hombres de tu entorno, especialmente para los más jóvenes. Se contagia a la gente con acciones y con el comportamiento, no sólo con los discursos. Siendo una referencia puedes ayudar a muchos a cuestionarse, a trabajarse, y a unirse a la causa contra la violencia machista. Necesitamos muchos como tú.


Coral Herrera Gómez


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11 de octubre de 2018

El machismo se transmite por vía paterna

Los niños no se hacen machistas por culpa de sus madres, sino de sus padres. 

Ellos son el ejemplo a seguir para sus hijos varones, su primera figura de referencia masculina. Los niños en sus primeras etapas aprenden por imitación: de ellos aprenden cómo son los hombres, cómo tratan a las mujeres, y viéndolos aprenden a comportarse como reyes con siervas. Incluso cuando son padres ausentes, su ausencia les enseña a ser hombres y a ser padres, por eso el mundo va como va, y por eso la masculinidad sigue siendo frágil, insegura y violenta. 

Dejen ya de echarle la culpa a las mujeres: los principales transmisores del patriarcado son los padres, los abuelos y todos los hombres de la familia. 

#Hombres #Masculinidades #Paternidad #Patriarcado

30 de septiembre de 2018

Nosotras hacemos la revolución

Los hombres sueñan con la revolución, las mujeres estamos haciendo la revolución. Estamos luchando en las calles y en las casas, en la cama, en los parlamentos y en los medios, en la Ciencia y en el deporte, en las instituciones y en las fábricas, en los barrios de las ciudades y en el campo, en las aulas y en los sindicatos, en los movimientos sociales y en los partidos políticos, en las universidades y en las redes sociales. 

Estamos cambiando la vida de millones de personas, y damos pasos gigantescos cada vez que logramos convertir nuestros derechos en leyes, y luego en realidades. 

Hombres, tenéis el cambio delante de vuestras narices, pero no lo veis porque no tenéis las gafas violetas que os permitan solidarizaros con nuestra lucha, y uniros a ella. Y porque no sois los protagonistas y os cuesta perder privilegios.


Probad a empezar por vosotros mismos #Masculinidades #Autocrítica #DeconstruyeATuMacho
#LiberatéDelPatriarcado #RevoluciónFeminista #UtopíasParaTodas #NosVemosEnLasCalles

20 de agosto de 2018

¿Qué tienen en común los maltratadores y asesinos de mujeres?



Los hombres que asesinan a sus novias, ex novias o esposas tienen varias cosas en común, aunque tengan edades muy diferentes, pertenezcan a diferentes clases sociales y religiones, y vivan en puntos muy distantes del planeta:
-No están locos, ni son enfermos: matan porque son machistas y violentos .
-Creen que les mueve el amor, pero en realidad les mueve el odio. Confunden ambos términos porque son sentimientos muy fuertes, pero en realidad ninguno de ellos tiene capacidad para amar, para querer, para cuidar a nadie.
 - Castigan a las mujeres porque no saben aceptar las derrotas, ni entienden que las historias de amor empiezan y acaban, son incapaces de aceptar con humildad que todos somos libres para quedarnos o para irnos, y que las mujeres también lo son.
-Son hombres profundamente obedientes al patriarcado, y no toleran la insumisión ni la rebeldía femenina al papel que nos ha tocado durante siglos. Son soldados del patriarcado, lo interiorizan, lo defienden, lo imponen, y lo asumen sin cuestionarlo.
-La mayoría no trata a las mujeres como compañeras, sino como enemigas, y no disfrutan de las relaciones porque creen que el amor es una guerra.
-Su masculinidad frágil está en su punto de vulnerabilidad más alto. Cuanto más inseguros se sienten, más violentos son.
- Destrozan la autoestima a sus víctimas para hacerles más vulnerables y dependientes. Usan mucho la culpa para que aguanten más tiempo los malos tratos.
- Creen que son dueños de su pareja y que por tanto pueden disponer libremente de la vida de ella.
-Aman y defienden su libertad, mientras reprimen la de sus compañeras. La mayoría tiene muy claro que la monogamia es para ellas, no para ellos.
-No saben identificar, expresar y gestionar sus emociones, ni saben comunicarlas.
-No saben vivir su dolor sin hacer daño a los demás.
-Sufren un enorme complejo de inferioridad y superioridad con respecto a sus compañeras, se sienten dependientes de ellas y a la vez se sienten superiores.
- Su Ego necesita ser el más importante, y se siente profundamente herido cuando no son los protagonistas absolutos, cuando no están en el centro de la atención de la otra persona, cuando les desobedecen, cuando les traicionan, o cuando les dejan de querer.
- Tienen mucho miedo al «qué dirán»: el maltratador no quiere parecer un fracasado, temen que su masculinidad y honor queden cuestionados tras la ruptura de la pareja, tienen miedo a las burlas de los demás hombres si sus mujeres no les obedecen, les son infieles o les abandonan.
-Tienen miedo al futuro y a los cambios, por eso no admiten separaciones ni divorcios: quieren que todo siga igual que siempre, con sus privilegios y con su posición de dominación en la pareja .
-Están muertos de miedo. Tienen miedo a quedarse solos, a que nadie les quiera y les cuide.
-Cuanto más miedo tienen, más rabia sienten ante todo aquello que no pueden controlar, protagonizar o liderar.
-Instauran un régimen de terror en sus casas para que el miedo de ella sea más grande que el suyo propio. Amenazan, chantajean, hacen dramas, y quieren ser el centro de atención de su víctima, aunque sea haciéndole la vida imposible.
- Se sienten humillados con la libertad de las mujeres para dejar una relación cuando quieren.
- Se sienten impotentes: no pueden modificar la realidad a su antojo ni pueden comprar amor. No pueden tampoco obligar a ninguna mujer a que les ame. No pueden ejercer el control sobre los sentimientos de los demás porque el Amor es radical y hermosamente libre, lo que les llena de frustración porque no pueden hacer nada para retener a una mujer a su lado.
- Se sienten atacados por la revolución feminista que nos está cambiando la vida a millones de personas. Están llenos de rabia, no comprenden los cambios sociales, y creen que cuantos más derechos tienen las mujeres, menos privilegios tienen ellos. Creen que la igualdad les perjudica, y algunos odian profundamente a las humanas del género femenino en general, y a las feministas en particular.
-Se sienten frustrados porque su princesa no es tan sumisa, ni tan sacrificada, ni tan entregada como les prometieron en las películas. Las mujeres buenas no abundan: para la mayoría somos todas malas, mentirosas, manipuladoras, mezquinas, dominantes, crueles y perversas. De ahí la desconfianza que sienten hacia nosotras, pues creen que si se enamoran van a perder su libertad y su poder. Cuando se enamoran, sin embargo, se decepcionan cuando descubren que su princesa es «como todas».
Los hombres a los que admiran y sus héroes de ficción consiguen lo que quieren con la violencia, se divierten con la violencia, y resuelven sus problemas con violencia. No saben hacerlo de otro modo, así es como triunfan y tienen éxito: matando y sometiendo a los demás hombres, y a las mujeres.
-Tienen problemas para disfrutar de su sexualidad y sus relaciones amorosas porque se sienten presionados para dar la talla en a cama, y su forma de entender y experimentar el placer es muy limitada, pues la mayoría lo único que hace es descargar en pocos minutos para sentir que han cumplido con su rol de macho semental. Sienten poca empatía hacia sus compañeras sexuales, hacia sus necesidades, sus apetencias, sus gustos, y ni preguntan, ni escuchan, ni tienen ganas de aprender a dar placer a sus parejas. Y se sienten acomplejados cuando se juntan a una mujer empoderada que vive con plenitud su sexualidad y su erotismo.
-Están confusos y desorientados con respecto a su masculinidad y a sus roles, no saben cómo gestionar la falta de control sobre sus emociones y las de su pareja, no saben cuál es su papel en un mundo que cambia a velocidad vertiginosa y se llena de mujeres empoderadas que ya no necesitan a un hombre para mantenerse, ni para tener hijos, ni para ser felices.
- Creen que tienen derecho a vengarse cuando les hacen daño, y que pueden hacerlo con saña y crueldad, porque el amor es una guerra en la que todo vale. Cuanto más violencia empleen, más fácil será que la prensa y los jueces crean que fue un acto de amor y lo llamarán "crimen pasional".
- Cuando se vengan de una, se están vengando de todas. El odio hacia las mujeres se llama misoginia y se aprende a través de la familia, la Escuela y los medios de comunicación. Muchos de ellos además son anti-derechos humanos y anti-feministas declarados, y están llenos de prejuicios machistas.
- Muchos han sido criados en hogares machistas y no conocen otros modelos de relación amorosa. Ven natural y normal la violencia contra las mujeres porque lo han visto y lo han sufrido desde siempre.
- Algunos parecen buenas personas, y hasta pueden ser muy románticos. Pueden ser profundamente autoritarias y a la vez son muy vulnerables, pueden ser muy sensibles, y extremadamente crueles a la vez. Así consiguen ser perdonados una y otra vez: utilizan sus encantos, muestran a su niño desamparado para enternecer el corazón de su víctima.
- La violencia machista les ha dejado heridas para toda la vida a muchos de ellos, pero no tienen herramientas para romper con la cadena de la violencia y los malos tratos que han heredado de su familia.
- No saben pedir ayuda, aunque la necesiten desesperadamente cuando sufren tsunamis emocionales que les inundan y les sobrepasan. Ni piden ayuda profesional, ni piden ayuda a sus seres queridos: no lloran, no se desahogan, no saben hablar de lo que les pasa, no ven que el problem está en ellos. Y cuando lo ven, van hasta el final creyendo que no tienen otro camino que morir matando, auto destruyéndose y destruyendo a su compañera, a los hijos e hijas, a toda la familia.

Entender cómo se sienten y qué piensan los hombres que maltratan a sus compañeras, que ejercen sobre ellas violencia psicológica y física, y que pueden acabar asesinandolas, es fundamental para parar los feminicidios. Estamos ante un problema político y social extremadamente grave, así que las soluciones no son individuales únicamente, sino también colectivas.

Necesitamos ir a la raíz del problema si queremos acabar con la violencia machista: lo que nos mata no es el amor, es el patriarcado y las masculinidades construidas desde la misoginia y el machismo.  Hay que dejar de mitificar la violencia romántica y acabar con el romanticismo patriarcal, es urgente que los hombres se pongan a trabajar las masculinidades y que entre todos liberemos al amor del machismo.

Coral Herrera Gómez

11 de agosto de 2018

Reflexiones sobre el Aborto y el Derecho a Decidir de las Mujeres



En la mani del Aborto en Costa Rica estuvimos muchas mamás con nuestros bebés, y la gente de la calle no entendía que hacían ahí unas asesinas abortistas amamantando en público a sus crías, jugando con ellas, y bailando al son de la música y los cánticos. Precisamente cuando una es mamá es cuando adquiere conciencia plena de lo duro que es ser madre, de la violencia obstétrica que sufrimos en nuestros embarazos y partos, y la que sufren los niños y las niñas no deseados. Sabemos mejor que nadie que ninguna mujer debería ser obligada a parir, las maternidades sólo pueden ser libres y elegidas.

#Maternidades #AbortoLegalYa #SeráLey #MaternidadesLibresYElegidas


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El debate no es en torno al aborto, es una lucha entre patriarcado y el feminismo. Los defensores y defensoras del Patriarcado utilizan argumentos llenos de inconsistencias, creencias falsas, prejuicios y odio hacia la lucha feminista. No sienten contradicción alguna entre defender a las niñas no nacidas y apoyar la tortura a las niñas embarazadas de diez años de edad. 

Su crueldad viene del odio que sienten hacia los derechos de las mujeres y el control de nuestros cuerpos, sexualidad y maternidades. Por eso el debate en torno al aborto es tan político: porque los que dicen estar a favor de la infancia y la vida en realidad están en contra del feminismo, de la igualdad, de la libertad de las mujeres. 

Pero no lo dicen porque suena fatal reconocer públicamente ese odio que sienten contra las mujeres pobres y sin derechos, y contra las defensoras de los derechos humanos. Por eso en los debates se centran en el embrión y no en nuestro derecho a decidir y elegir la maternidad. Para ellos, las madres no pintamos nada. 

Son profundamente misóginos, antiderechos y antifeministas, pero lo que no saben es que no importa cuánto se resistan: el patriarcado se va a caer, y tarde o temprano, el derecho a decidir será ley 

#PatriarcadoEnExtinción #AbortoLegal #MaternidadesLibresYElegidas #DerechosDeLasMujeres



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A los que dicen: «cuidese si no quiere embarazarse», les comento que no existe ningún método anticonceptivo seguro al cien por cien, que todos pueden fallar por accidentes en su fabricación o en su aplicación, que la mayor parte de ellos daña la salud de las mujeres, que muchas se sienten presionadas por sus parejas para no usarlos, y que la ciencia sigue sin investigar los anticonceptivos masculinos porque los hombres siguen sin aceptar su responsabilidad en la anticoncepción y la salud sexual. Así que no crean que las mujeres no nos cuidamos, creo que nos cuidamos mucho más que ellos, nos va la vida en ello 

#SaludSexual #AbortoLegal #LosAnticonceptivosFallan #ResponsabilidadMasculina #AutocuidoMasculino #DerechosSexualesYReproductivos



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Somos seres sexuales, follamos por placer, para disfrutar, para gozar con los compañeros o compañeras sexuales y sentimentales. En el siglo XX logramos separar el sexo de la reproducción, y en el siglo XXI, utilizamos el sexo para procrear en muy pocas ocasiones, dos o tres veces a lo sumo de media en los países más desarrollados.

En la mayoría de los países sin embargo la mayor parte de los niños y niñas no son deseados ni planificados, lo que implica que la pobreza se cebe en las madres solas con hijos, altas tasas de maltrato infantil, tráfico de niños y niñas, abuso sexual, y la proliferación de enfermedades mentales y emocionales producto del abandono y la violencia que sufrimos en la infancia. A estas alturas deberíamos tener sólo hijos e hijas deseadas, porque tenemos los medios para controlar nuestra reproducción sin tener que renunciar al placer, al éxtasis y al amor.

Tenemos tecnología y conocimientos del futuro con leyes de hace un siglo, es hora de garantizar a todas las mujeres sus derechos fundamentales. El patriarcado está en extinción, el feminismo está en revolución, ya no queremos más mujeres obligadas a parir ni más muertas en abortos clandestinos.

#TardeOTempranoSeráLey #SeVaACaer #AbortoLegal #AméricaLatina #NiUnaMenos #VivasNosQueremos #MaternidadesLibresYElegidas #DerechosDeLasMujeres #RevoluciónFeminista



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En el futuro ninguna niña, ninguna mujer será encarcelada por abortar, ni torturada por el Estado, ni tendrá que parir por obligación, ni morirá abortando. Y todos esos hombres y mujeres que legislan ahora a favor del aborto clandestino serán recordados como los representantes del patriarcado criminal. 

Hasta entonces, seguiremos luchando contra el odio hacia las mujeres, contra las injusticias y por los derechos humanos. 

#SomosLaResistance #Feminismo #AbortoLegalYa #MaternidadesLibresYElegidas
 #SeVaACaer #PatriarcadoCriminal


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Si pensamos en el aborto desde el punto de vista de los niños y las niñas, no hay nada más terrible en el mundo que venir aquí sin ser deseado. Ser una tortura para tu madre durante nueve meses, salir al mundo sin padre porque no ha querido saber nada del tema, ser el producto de una violación, debe de generar en los bebés una tristeza inmensa, una angustia espantosa, un dolor que los acompañará toda su vida.

Los bebés no deseados son más vulnerables al maltrato, la violencia y el abuso sexual. Tienen más probabilidades de morir por accidentes y negligencias, y algunos acaban bajo la protección del Estado, muchos se crían sin besos, sin amor, sin cuidados, en entornos de pobreza y precariedad con mucha violencia intrafamiliar. Muchos son hijos de madres niñas o adolescentes que no pueden cuidar de si mismas ni de sus bebés. Muchos de ellos sufren trastornos y enfermedades mentales que no les permiten formar parte del sistema productivo.

Otros serán criados por abuelas con todo el amor del mundo mientras sus mamás estudian y trabajan, pero sin padre porque la mayor parte se desentiende. Quizás pague pensión, pero no se hará cargo de su paternidad, lo que perpetúa la pobreza de las mujeres solas con hijos.

Es una crueldad traer niños y niñas no deseados al mundo, es una crueldad obligar a parir y criar a niñas y adolescentes. No es justo para las madres ni para las crías, necesitamos más educación sexual, anticonceptivos y aborto legal, seguro y gratuito con urgencia.

#CostaRica #8A #MareaVerde #AbortoLegal #MaltratoInfantil #DerechosDeLasMujeres #MaternidadesLibresYElegidas #PaternidadesResponsables #EducaciónSexual


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Si pensamos en el aborto desde el punto de vista de los hombres, la verdad es que no es justo que toda la responsabilidad de la anticoncepción y la planificación familiar recaiga sobre las mujeres. Somos nosotras las que cargamos con todo el peso del embarazo, con los cambios brutales que conlleva para nuestros cuerpos y emociones, somos nosotras las que criamos y educamos a los niños y niñas en la mayor parte del planeta, somos nosotras las que morimos en abortos clandestinos, así que somos nosotras las que tenemos el derecho a decidir sobre la maternidad.

La Medicina no invierte en anticonceptivos masculinos, los hombres siguen resistiendose a usar el condón y a hacerse la vasectomía, siguen huyendo cuando hay un embarazo no deseado, siguen sin acompañar a sus parejas a hacerse un aborto, y siguen sin asumir sus responsabilidades económicas y emocionales como padres. Hablo de la mayor parte del planeta, en el que abundan los hogares de mujeres sin pareja criando hijos e hijas, la mayor parte no planificados y no deseados.

Entonces yo os pregunto, compañeros, ¿cuándo vais a empezar a asumir vuestras responsabilidades cómo pareja y como padres?, ¿cuándo vais a unirnos a la lucha por el aborto gratuito, seguro y legal?, ¿a que estáis esperando para protestar por la muerte de las mujeres pobres que abortan clandestinamente?, ¿cuándo os vais a indignar ante la injusticia de que los violadores estén en la calle y las mujeres presas por abortar al hijo del violador?, ¿qué vais a hacer para exigir a los políticos que dejen de legislar sobre nuestros úteros?, ¿Cómo vais a evitar que vuestras compañeras sexuales y sentimentales se embaracen y así no tengan que abortar?, ¿Cómo vais a contribuir a parar tanta violencia machista sobre los cuerpos y las vidas de las mujeres?

#Hombres #Masculinidades #Paternidad #VasectomíaParaTodos #DerechosSexualesYReproductivos #AbortoLegal #AbortoTerapéutico #PlanificaciónFamiliar #Feminismo


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Si pensamos en el aborto desde el punto de vista de las mujeres, ¿quiénes son los hombres para legislar sobre nuestros cuerpos, nuestra sexualidad, nuestra maternidad, nuestros derechos humanos fundamentales?

La maternidad requiere de muchísimas horas de tiempo y toneladas de energía, grandes dosis de generosidad, empatía, altruismo, paciencia, ternura, amor infinito para criar con respeto y con apego. Y si no hay amor, la crianza se convierte en una tortura para millones de mujeres y de bebés. La maternidad es una gran responsabilidad y las mujeres estamos solas en un mundo anti-niños. Sin apoyo económico, sosteniendo el capitalismo con nuestras dobles jornadas laborales, sin apenas ayudas del Estado, y muchas sin redes de crianza.

Hoy en día es imposible ser madre, pero el sistema nos quiere productivas, precarias y pariendo a los trabajadores y trabajadoras del futuro. No nos dejan ser madres cuando parimos, y nos obligan a parir cuando no queremos o no podemos ser madres. No es justo que los políticos se atrevan a discutir sobre si nos merecemos el derecho a elegir nuestra maternidad, su deber es trabajar para que ninguna mujer muera en abortos clandestinos, para que ninguna tenga que salir del país a abortar, para que sólo haya niños y niñas deseadas, parar la pobreza y la violencia patriarcal.

#EducaciónSexual #Anticonceptivos #AbortoLegalParaNoMorir #DerechosDeLasMujeres #FueraSusRosariosDeNuestrosOvarios #DerechosHumanos #FeminismoOBarbarie



2 de agosto de 2018

Mujeres que sobreviven a la violencia machista




El mundo está lleno de mujeres valientes que un día dicen basta y terminan su relación de pareja con un machista. Bien porque están hartas de cargar con todo el peso de los cuidados y las tareas domésticas, bien porque sufren malos tratos, o porque no aguantan más cuernos, porque quieren sentirse libres, porque ya están hartas de su rol de mujer sumisa que aguanta todo lo que le echen.. Les sobran los motivos.

Hay mujeres jóvenes, mujeres mayores, están en todas las clases sociales y en todas las profesiones. A ninguna nos es fácil identificar la violencia que sufrimos en nuestra relación, especialmente si no hay golpes. No es fácil darse cuenta de cuando una está en peligro, nos cuesta pedir ayuda, no queremos hacer sufrir al otro, nos autoengañamos soñando con un milagro que termine con la pesadilla que estamos viviendo. No queremos que nuestra gente sufra por nosotras, creemos que tenemos el control de la situación, y tardamos en darnos cuenta de que no lo tenemos. Creemos que podremos hacer algo pero al final nos damos cuenta de que no depende de nosotras, y de que hay que hacerlo, aunque duela, aunque nos dé miedo.

No es fácil salir de una relación machista o de malos tratos, pero muchas lo consiguen, especialmente las que tienen redes de afecto y ayuda, o recursos institucionales, cuando los hay. No salen en los medios de comunicación, pero son unas heroínas, yo siento que se merecen toda nuestra admiración y nuestro apoyo. Cada cual necesita su tiempo para salir de esas relaciones, cada una tiene una situación económica distinta, unas tienen hijos y otras no, unas aguantan semanas y otras años, cada cual tiene sus circunstancias, unas denuncian y otras no, pero cada vez que una de ellas se libera, nos liberamos un poco todas. Siembran una semilla de libertad en cada una de nosotras, porque nos demuestran que es posible salir de una relación machista, y empezar una nueva etapa en nuestras vidas.

Muchas son capaces de romper con las cadenas del miedo y la dependencia emocional, y empiezan a vivir su vida con ilusión. Hacen amigas, empiezan a salir, a saborear su libertad, retoman sus sueños y sus proyectos, aprenden a quererse y a cuidarse. Algunas son muy felices sin pareja, otras sueñan con encontrar a un hombre compañero con el que construir una relación bonita, sana, igualitaria, y amorosa.

Son las supervivientes del machismo, unas luchadoras que salen de la guerra con heridas, a veces muy rotas por dentro, pero con muchas ganas de vivir. Hoy quería hacerles un homenaje a todas, porque quiero que sepan que no están solas, que su problema no es sólo personal, también es político, y que somos muchas las que estamos luchando para que caiga el patriarcado.

Cada vez somos más las mujeres que nos solidarizamos con la lucha contra el machismo y la violencia, las que pedimos vigilancia para los agresores y los violadores, y protección y medios para estas mujeres que necesitan ayuda para dar el gran paso. Somos cada vez somos más las que ya no queremos sufrir por amor, ni aguantar por amor, ni someternos por amor. Reivindicamos nuestro derecho al placer y a la alegría, a las relaciones basadas en el compañerismo y el amor del bueno, a una vida libre de violencia y malos tratos.

Estamos unidas contra el machismo, por eso cada vez que una se libera de relaciones machistas, hay que celebrarlo: es un triunfo colectivo. Los machistas se quedarán sólos a medida que vayamos siendo más, esto no ha hecho más que empezar.

#SupervivientesDelMachismo #MujeresEmpoderadas #SíSePuede #MachistasSolos #Autocuido #Sororidad #UnidasContraLaViolencia #Feminismo #Amor

1 de agosto de 2018

¿Son violentos los violadores?

Hay que ser muy machista y muy mala persona para no ver violencia en las violaciones. Hasta los violadores saben que están siendo violentos cuando violan a mujeres y niñas que no desean ser violadas. #Violencia #Violación#Violadores #Violadas

10 de junio de 2018

Video de Coral: La Escuela del Amor



La Escuela del Amor cumple tres años este mes, para celebrarlo me he grabado un vídeo en el que os cuento qué es y cómo trabajamos lo romántico en buenas compañías.

Empezamos nuevo curso el 21 de Junio, aquí tenéis toda la información y el botón para inscribiros:

30 de abril de 2018

¿Qué por qué violan los hombres?

Este post lo escribo en respuesta al editorial ¿Por qué violamos los hombres? que se publicó hoy en el periódico El País.

- Porque necesitan dominar y sentirse poderosos
- Porque tienen complejo de inferioridad y necesitan sentirse superiores 
- Porque son machistas y malas personas
- Porque quieren presumir de ello con sus amigos, para ser aceptados y admirados por el grupo 
- Porque necesitan validar una y otra vez su hombría, que está siempre bajo sospecha
- Porque han sido educados en la cultura de la violación, y se han reído mil veces con los chistes sobre mujeres violadas
- Porque para ellos las mujeres son un objeto, no un sujeto
Porque su masculinidad es frágil, insegura y violenta
- Porque no aceptan que una mujer les diga "No"
- Porque se creen con derecho a hacer lo que quieren, que para eso son hombres.
- Porque les han educado para que utilicen la violencia siempre que quieran, necesiten o deseen algo.
- Porque creen que muchas en el fondo de su alma lo están deseando.
- Porque creen que algunas se lo merecen, por zorras.
- Porque odian a las mujeres, o a casi todas las mujeres.
- Porque la ley está de su lado.
- Porque la prensa y los jueces les absolverán.
- Porque quieren vengarse de las mujeres (porque dejan la relación, porque no les corresponden, porque son infieles) o de otros hombres (padre, marido, proxeneta) de esa mujer
- Porque siempre han sentido miedo a la sexualidad femenina

- Porque pueden pagarlo cuando hay que pagar, y porque la policía no les va a detener en puticlubs donde pueden violar esclavas sexuales a buen precio. 
- Porque la publicidad les seduce todos los días con imágenes de super modelos tiradas en un descampado, lánguidas en un sofá, pasivas y débiles, vestidas sexys y rodeadas de violadores.
- Porque el porno que consumen está basado en la dominación de las mujeres y en la violencia machista hasta el punto de que las violaciones en grupo les parece algo "normal"

29 de abril de 2018

No es amor, es machismo





No es amor, es machismo.

Vigilar y controlar a tu pareja,
limitar su libertad, 
disponer y organizar su tiempo libre,
querer ser el centro de su vida, 
responsabilizar a tu pareja de tu bienestar y tu felicidad, 
desconfiar de tu pareja, 
violar su intimidad,
alternar la ternura con el desprecio, 
los mimos con la indiferencia, 
no es amor, es machismo. 

Aislarla de sus amigas y amigos y limitar sus redes sociales, 
tomar decisiones que la afectan a ella sin contar con ella,
obligarla a tener relaciones sexuales cuando no le apetece, 
machacar su autoestima, 
amenazar y chantajear,
insultar y humillar a tu pareja,
crear dramas para hundir su estado de ánimo,
hacerle sentir culpable por todo, 
imponer tu criterio, tus necesidades y tus deseos
hacerte la víctima,
maltratarla psicólogica y emocionalmente, 
relacionarte en una estructura de dominación y sumisión 
no es amor, 
es violencia machista.


 #Liberaté #SalDeAhíYa #SiDueLeNoEsAmor#AmorSinMachismo #AmorCompañero
 #OtrasFormasDeQuererseSonPosibles

16 de febrero de 2018

Cómo cuidar a las mujeres de tu vida que sufren violencia machista

Grafitti de Alice Pasquini, artista italiana



Cuando una mujer a quien queremos mucho (madre, hermana, hija, amiga, tía, sobrina, compañera de trabajo) está siendo víctima de malos tratos y violencia machista necesitamos herramientas para poder acompañarla en su proceso, para cuidarla y para cuidarnos nosotras también. Aquí algunas claves que nos pueden ser útiles:

- Acompaña y escucha: ella no busca en ti soluciones, no quiere que la salves de su situación. Sólo quiere que la escuches, poder desahogarse, expresar sus emociones, y llorar si lo necesita. Para facilitarle las cosas, hay que crear un ambiente en el que ella pueda sentirse segura, tranquila, a salvo, y sobre todo, un espacio de intimidad en el que no se sienta juzgada ni presionada.

- Hazle saber que te tiene ahí para todo lo que necesite, una y otra vez. Que sepa que puede llamarte a la hora que quiera si está en peligro o si se siente muy mal, que sepa que puede sentirse libre para llorar contigo o para pedirte un fuerte abrazo, que sepa que tiene tu casa si una noche se complica mucho todo, tiene el impulso de salir, y no sabe a dónde ir.

- Regala preguntas que le permitan hablar más, que le permitan pensar en voz alta contigo, que le permitan verse desde otra perspectiva, que le permitan ir practicando la auto-crítica amorosa y disipando el auto-engaño poco a poco.

- Desarrolla su imaginación en positivo: ¿cómo te hubiese gustado que fuese tu pareja?, ¿cómo te gustaría que fuese tu próxima pareja?, ¿cómo te gustaría estar dentro de dos años?, ¿cómo sería vivir una bonita historia de amor?, ¿cómo sería tu vida sin pareja?, ¿cómo ayudaría ella a una amiga en su situación?. Imaginad juntas un final feliz a la situación.

- Disfrutar juntas: intentad encontrar momentos en los que él no sea el centro de atención de ambas, momentos en los que ella pueda olvidarse por un rato del infierno que está viviendo. Es fundamental poder desconectar para tomar aire, así que proponle actividades que le gusten o le diviertan, vayan a comer su comida favorita, a sitios que a ella le hagan sentir bien, a hacer cosas que le gusten.

- Si la sientes receptiva al contacto físico, dale mucho amor: abrazos, besos, sonrisas, caricias, miradas cómplices... en estos momentos, ella necesita sentirse querida.

- Pídele permiso para ofrecerle recursos y herramientas, instituciones o colectivas a las que pedir ayuda, lecturas interesantes sobre el tema de la violencia, o el tema de las masculinidades y los feminismos. Puedes buscar contactos de gente especialista en el tema (psicólogas, trabajadoras sociales, terapeutas) simplemente para que ella sepan que están ahí, sin que se sienta obligada a buscar ayuda. Puedes tratar de debatir con ella sobre el amor y las relaciones de pareja a nivel teórico para luego poder aterrizarlo en lo personal, puedes contarle historias de mujeres que lo pasaron fatal y lograron liberarse, puedes ponerle al alcance de su mano materiales e información que le ayuden a tomar perspectiva sobre su propia situación.

- Pregúntale a menudo qué necesita de ti durante el proceso de acompañamiento, cómo puedes ayudarle, si puedes hacer algo que esté al alcance de tu mano, si se siente bien contigo y si confía en ti. Puedes pactar con ella la manera en la que vas a acompañarla y a cuidarla, puedes ponerle límites y pedir lo que necesites de ella, puedes hablarle también de cómo te sientes tú y de cómo te gustaría que terminase todo con un final feliz.

- Trata de ponerte en su lugar, desarrolla tu empatía al máximo sin juzgarla. Sé comprensiva.

- Respeta su tiempo: cada cual necesita su tiempo para reaccionar o para pedir ayuda, hay mujeres que tardan más en elaborar el proceso que están viviendo, y otras que tardan menos. No impongas tú el ritmo, y acepta si un día no quiere hablar del tema o si un día no puede parar de hablar del tema.

- No des tu opinión ni des consejos a menos que te los pidaNo le digas lo que tiene que hacer, ni cómo, ni cuándo. Lo importante, siempre, es la escucha amorosa y atenta. No des órdenes ni ofrezcas soluciones mágicas: salir del círculo de la violencia no es nada fácil.

- Recuerda que desde fuera se ve todo muy fácil. Evita decirle cosas como: "Si mi pareja me tratase mal me iría de su lado inmediatamente". Las circunstancias de cada una son diferentes, y en la mayoría de los casos a ellas les resulta difícil o imposible escapar de su situación.

- Cuida mucho tus palabras. Es importante evitar sentimientos de culpa en ella, y también hay que cuidarla para que no se sienta atacada o presionada, para que no se vea de pronto entre la espada y la pared (teniendo que elegir entre su agresor o tú).

- No la subestimes ni la trates diferente. Probablemente es consciente de la situación en la que está, pero recuerda que no es fácil reconocérselo a una misma o reconocérselo a la gente que te quiere. Es muy probable que no tenga un buen concepto de sí misma, por eso se siente incapaz de salir de la situación en la que está: necesita refuerzo positivo para aprender a confiar en sí misma y en sus habilidades.

-  Evita los maternalismos y los paternalismos, y sitúate al mismo nivel que ella en la conversación, sin ponerte por encima, sin tratarla como a una víctima, sin considerarla una niña, sin tratar de impresionarla con tus conocimientos sobre el tema. Cuida tu rol de salvadora: no puedes rescatarla ni cambiar su vida, sólo acompañarla.

 -No le hables mal de su pareja o su ex pareja. Ella generalmente le ve su lado más humano, ve al niño asustado que lleva dentro, por eso empatiza con su agresor y lo justifica. Tú misión es tratar de que el centro de la conversación no sea él, sino ella.

- No le regañes ni te muestres decepcionada: aunque te sientas enojada, con rabia, con dolor, decepcionada o triste, intenta gestionar tus emociones, céntrate en la escucha y el acompañamiento, y piensa en lo machacada que tiene la autoestima tu amiga o tu familiar: es importante que sepa que estás a su lado aunque haga cosas que te duelan.

- Si ella te ve sufriendo mucho por la situación, es probable que intente protegerte y no te cuente nada de lo que le está pasando. Es importante mostrarse tranquila porque ella está viviendo un tsunami emocional y necesita contención y seguridad. 

- No te lo tomes a lo personal cuando ella vuelva con su agresor por enésima vez, no te lo tomes a lo personal cuando ella le justifica, trata de distanciarte emocionalmente para entender que no puedes manipular sus emociones, ni dirigir su comportamiento, ni transformar su vida. Sólo puedes escucharla, acompañarla, y ofrecerle tu cariño.

- Aprende a distinguir sus problemas de los tuyos. Puedes tomar decisiones sobre tus problemas si los tienes, pero no sobre los problemas de los demás. Puedes solidarizarte con ella, pero no asumir como propia su situación emocional. Es normal que te afecte mucho la situación porque la quieres, porque quieres protegerla, porque tienes mucho miedo de que le pase algo, pero intenta desahogarte con otra persona, y distanciarte un poco emocionalmente. Para poder ayudarla tienes que estar bien tú, sentirte con fuerzas y energías, sin sentirte culpable ni sentirte responsable. 

- Pide ayuda a tu gente para crear una red amorosa de cuido para ella y para ti en el que podáis compartir el acompañamiento entre varias personas queridas. Cuantos más seáis ayudándola, más arropada se sentirá, pero siempre hay que respetar que no quiera compartir su proceso con más gente.

- Recuerda que tú también necesitas apoyo moral, también lo pasas fatal, también te invaden los miedos y la rabia y la pena y el dolor, también necesitas escucha y acompañamiento. Por eso es tan necesaria esta red de cuido que os sostenga a ambas, o al menos a ti. Déjate cuidar y querer, descansa, duerme bien, come mucho, cuídate mucho y busca tus momentos lindos para tomar fuerzas en el acompañamiento.


Coral Herrera Gómez


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