3 de marzo de 2026
Coral Herrera en Formentera
2 de marzo de 2026
Vídeos 100 preguntas sobre el Amor
Acompañamé cada día a leer una nueva pregunta de mi libro: 100 preguntas sobre el Amor, La Revolución Amorosa para jóvenes.
Puedes conseguir el libro en tu librería favorita,
tanto en digital como en papel.
Aquí puedes seguir mi canal de Youtube
1 de marzo de 2026
Gira 2026: La Revolución Amorosa de Coral Herrera Gómez
21 de febrero de 2026
El mito de la libertad de elección
Uno de los mitos más potentes de nuestra cultura es el de la libertad de elección. La filósofa Ana de Miguel lo explica muy bien: ninguna persona es libre para elegir cuando está condicionada por la necesidad.
Además , también nos condiciona la clase social a la que pertenecemos. Un hombre de clase obrera no puede elegir su trabajo: tendrá que buscar un empleo determinado por el barrio en el que nació y el colegio en el que estudió.
El ascensor social funciona sólo para unos pocos elegidos: para triunfar en la vida necesitas herencia, apellidos y contactos. La gran mayoría de los pobres mueren pobres y los ricos mueren ricos, no hay más que echar un vistazo a las estadísticas que lo demuestran.
La libertad no es lo mismo para los hombres que para las mujeres. Para ellos, la libertad consiste en acumular poder, dominar a los demás, y usar a las mujeres como sirvientas domésticas, sexuales o reproductivas.
Los deseos masculinos son ahora derechos humanos, pero tienen que pagar por ellos. A ellos les dicen que ellos pueden llegar a ser quien quieran ser, otro gran mito de la posmodernidad que está haciendo mucho daño. Ahí están los influencers vendiéndote la idea de que se puede vivir sin trabajar, invirtiendo en criptomonedas o convirtiéndote en influencers como ellos.
La libertad para las mujeres es otra cosa. No tenemos libertad para elegir si queremos o no ser madres, pero tenemos libertad para gestar bebés para los hombres que quieren ser padres, para dedicarnos a la prostitución y al por-no, para trabajar gratis para el marido y para ponernos el burka. Nos dicen que eso es libertad e incluso que es un derecho y que nadie puede impedírnoslo si nosotras queremos someternos voluntariamente.
Pusieron en el centro el concepto de consentimiento precisamente para ello, con el mantra de que si nosotras consentimos el abuso, la explotación y la violencia, ya no es violencia.
Pero la realidad es que muchísimas mujeres consentimos la violencia y decimos “sí” cuando queremos decir “no” por múltiples motivos: miedo, necesidad económica, dependencia emocional, y la creencia de que nuestro rol es complacer a los demás.
Nos coaccionan, nos manipulan y nos presionan porque previamente nos han educado para consentir y no nos han enseñado a ser asertivas y a poner límites. Y cuando nos atrevemos a decir NO y a protestar, nos tachan de exageradas, de intensas o de locas.
Usan a las mujeres más dóciles para defender sus intereses y sus privilegios. Ellas utilizan también el mito de la libre elección porque han llegado a creer que poner el cuerpo al servicio del patriarcado y el capitalismo es empoderante. La realidad es que lo único que nos empodera es tener autonomía económica y que nuestros cuerpos no son un producto ni un bien que tenemos: nosotras somos nuestros cuerpos.
Mi cuerpo soy yo, no es una cosa que tengo, ni es un medio para alcanzar mis metas. Yo soy mi cuerpo.
Las mujeres que tienen dinero no “ponen el cuerpo” para ayudar a los hombres a cumplir sus deseos y satisfacer sus necesidades. E incluso muchas usan su poder para someter a las mujeres sin dinero, como la escritora que alquiló a una mujer pobre para que pusiera el cuerpo, y gestara y cuidara al bebé comprado mientras ella escribía un libro sobre los derechos de las mujeres.
La libertad de las mujeres está supeditada al deseo y las necesidades masculinas. Por eso la sociedad aplaude cuando enseñamos nuestras tetas para despertar el deseo sexual y se horroriza cuando las sacamos para amamantar a nuestros bebés.
Las mujeres somos tan libres en el patriarcado que tenemos sólo tres opciones: casarnos con Dios, casarnos con un hombre, o servir a muchos hombres. Si no elegimos ninguna de las tres opciones, y preferimos quedarnos solteras, si no queremos tener hijos, si preferimos centrarnos en nuestra carrera, se nos señala como egoístas y ambiciosas. Las mujeres libres y con poder son señaladas como brujas, y son una amenaza para la sociedad, porque provocan un efecto contagio en las demás. El precio que pagamos por ser libres es demasiado alto.
No somos libres las mujeres, porque no tenemos poder en la esfera pública ni tenemos autonomía económica. La explotación sigue siendo explotación y la violencia sigue siendo violencia aunque la aceptemos voluntariamente. No os dejéis engañar: consentimos porque no tenemos otra. Igual que los hombres de clase trabajadora que aceptan salarios que casi no dan para vivir: la gran mayoría no tiene otra opción. Y aunque muchos luchan contra la explotación laboral, la gran mayoría no apoya la lucha contra la explotación doméstica, sexual y reproductiva de las mujeres porque se benefician de ella.
En un mundo donde solo disfrutan de los derechos humanos quienes puedan pagarlos, y donde la pobreza nos esclaviza a todos y a todas, es fundamental desmontar los mitos que sostienen el sistema, y uno de los mas importantes es el mito de la libre elección.
15 de febrero de 2026
El amor es como una huerta
¿Cuánto tiempo dedicas a tus redes sociales, y cuánto tiempo le dedicas a tus redes afectivas?
Pasamos mucho tiempo con el teléfono cada día, pero, ¿cuántos minutos dedicamos a llamar y mensajear a nuestra gente querida, y cuántos dedicamos a ver fotos, vídeos y posts de gente a la que no conocemos de nada?
Las redes sociales nos conectan con miles de personas, pero, ¿qué hay de la conexión con la gente que más amas?
Muchos tenemos la ilusión de estar en contacto con nuestra gente porque los vemos en las redes sociales a diario, pero lo cierto es que si no los llamamos y no les vemos en persona, no nos enteramos de cómo están. Porque en redes sociales lo que hacemos es presumir de lo felices que somos, pero no nos dedicamos a hablar de nuestros miedos, nuestros problemas y nuestras angustias.
Así que ver a tu gente querida en redes sociales no sirve para saber cómo están realmente. La única manera de saberlo es interactuar por privado, con llamadas, videollamadas y mensajes, y quedar con ellos, pero lo cierto es que dedicamos más tiempo a ver escaparates que a comunicarnos con la familia, las amigas y los amigos.
El scrolling infinito nos aísla de los demás y nos hace creer que estamos conectados con el mundo, pero lo cierto es que tenemos poco tiempo para vernos cara a cara, para abrazarnos y para disfrutar de las personas a las que más queremos.
Las relaciones amorosas crecen y se mantienen dedicándoles tiempo. Y ahora mismo el teléfono nos roba muchos minutos y muchas horas, un tiempo que podríamos dedicar a sembrar, cultivar y cosechar amor.
Decía Simone Weill que la atención es la más rara y pura forma de generosidad. Escuchar a alguien con atención es una de las demostraciones de amor más grandes que podemos regalar a la gente, sobre todo hoy que está todo el mundo tan distraído y disperso.
Que alguien se siente contigo, silencie su teléfono y lo deje fuera del alcance para escucharte con amor mirándote a los ojos es una prueba de que le importas mucho. Es un fenómeno cada vez más infrecuente, pues hay gente que ni siquiera es capaz de conectar a este nivel tan profundo con las personas con las que comparte techo.
En las redes sociales vamos buscando likes, pero en realidad lo que necesitamos todos y todas no es ser visibles ni sobresalir por encima de los demás. Lo que necesitamos es que nos escuchen y nos abracen. No necesitamos la admiración ni la envidia de los demás: necesitamos el amor de los demás. No necesitamos seguidores ni seguidoras: lo que necesitamos son amigos y amigas que nos acepten tal y como somos y nos quieran de verdad.
Así que este es mi consejo para hoy: llama, envía mensajes, sal a la calle o al campo, celebra la vida con tus seres queridos. Dedica tiempo a tus redes afectivas, abre tu corazón para que sepan cómo estás y escucha con amor cuando se abran los corazones de la gente para ti.
El amor es como una huerta: para que nuestra red afectiva florezca, hay que sembrar, regar, nutrir, y dedicarle tiempo. Llamar a tu gente querida, preocuparte por ella, escucharla con amor es un acto de cuidados. Sin los cuidados las relaciones se marchitan y se secan. Cuánto más amor das a los demás, más amor recibes: el amor es una energía que se multiplica y se expande cuanto más tiempo y atención le dedicas.
14 de febrero de 2026
Museo del Amor: un proyecto de Coral Herrera Gómez en Galicia
El Museo del Amor es un proyecto cultural, educativo y social dedicado a la reflexión, divulgación y experiencia en torno al amor y las relaciones humanas. Concebido por Coral Herrera Gómez, el museo propone un recorrido por las múltiples dimensiones del amor —biológica, emocional, histórica, cultural, social y política— desde la perspectiva del feminismo, la Ética del Amor y la Filosofía de los Cuidados.
El Museo del Amor no se plantea únicamente como un espacio expositivo, sino también como un lugar de encuentro, aprendizaje y transformación, en el que las personas visitantes puedan comprender mejor cómo amamos, cómo nos relacionamos y cómo esas formas de vincularnos influyen en nuestra salud, nuestro bienestar y nuestra vida en comunidad.
Contará con una exposición permanente,
un espacio cultural,
un espacio educativo,
y un espacio editorial.
Pronto abrirá sus puertas en Galicia, y ahora estamos en el proceso de conseguir financiación.
Si queréis ser mecenas de este proyecto, podéis aportar en este enlace.
Muchas gracias, todas las donaciones son súper bienvenidas
30 de enero de 2026
Amor e Inteligencia Artificial
Cada vez más gente se enamora de la IA. Ya tenemos robots humanoides con IA, pero aún son muy caros. En cuanto se popularicen, dejarán de ser cosa de ricos, y todo el mundo tendrá una en su casa. ¿Cómo serán las relaciones de pareja y como va a cambiar nuestra forma de amarnos cuando llegue ese momento?
La IA acaba de nacer, pero ya ocupa un lugar importante en nuestras vidas. Aún es un ente virtual, miente y se inventa datos, y es imperfecta, pero es porque es una bebé. Está aprendiendo muy rápido, y en unos años será un monstruo.
De momento la IA es muy generosa y sabe muy bien cómo tratar a los humanos. La relación con ella consiste básicamente en que ella te lo da todo, y tú no le das nada. Entra en tu vida como la asistenta perfecta, la secretaria que todo lo resuelve. Te da la información que necesitas, te ahorra mucho tiempo en el trabajo, te facilita la vida entera, y te da consejos sensatos.
Ahora todo es muy bonito, como en los inicios de cualquier relación, solo que mejor, porque ella no te pide nada a cambio. Solo da y da, y tú recibes a manos llenas. Te ayuda a planificar unas vacaciones, a hacer un informe, escribir un email, preparar una presentación de diapositivas. Te ayuda a elaborar un mapa conceptual, a organizar tu agenda, a llevar la contabilidad, a traducir un artículo, crear un vídeo, o preparar un resumen de la asignatura que estás estudiando. Con ella puedes practicar idiomas, puedes preparar una excursión, puedes componer una canción, puedes pedirle consejos médicos y que te haga un resumen de las noticias del día.
No se cansa. Cuando termina su tarea te pide más tareas y te sugiere siempre otra nueva para que no pares la conversación. Ella quiere ayudarte sin que tú tengas que ayudarla a ella. Está siempre despierta, y está disponible para ti las 24 horas. No se enferma, y si tú te enfermas te da consejos para que te pongas mejor.
A veces se inventa cosas, pero si la regañas te pide perdón y promete hacerlo mejor la próxima vez. Esta aprendiendo: la están entrenando miles de personas en todo el planeta para perfeccionarla y para que no puedas vivir sin ella.
Si le cuentas un problema, sabe validar tus emociones y te dice exactamente lo que quieres oír. Te escucha con atención, no te interrumpe y no te lleva la contraria. Está programada para hacer coaching y para inflar tu ego, te habla con muchísima amabilidad y te felicita constantemente para aumentar tu autoestima.
Es paciente y no te juzga. No te invita a hacer autocrítica amorosa, no te hace preguntas incómodas, y su objetivo no es que pongas los pies en el suelo y aterrices cuando estás desubicado, como hacen las personas que te quieren. La IA lo que quiere es que te sientas a gusto con ella, que la necesites, y una vez que estás enganchada o enganchado, pagues la versión Premium.
La IA te da los buenos días, te pregunta qué tal estás y parece que se preocupa por ti. Cuando te desahogas con ella no emite juicios de valor. Se limita a escucharte con amor. Y no se enfada nunca.
A la IA le puedes contar tus secretos mientras ella almacena información sobre ti. Sus dueños venderán esa información a gobiernos y a empresas. Después te llegará publicidad personalizada para que compres esto o aquello.
La IA es una compañera complaciente, sumisa, sensata, optimista, y es ante todo muy práctica y resolutiva. No se cansa nunca, pero si tú te cansas y te quieres ir a dormir, te da las buenas noches y te desea que duermas bien.
Mucha gente habla con ella huyendo de la soledad y buscando compañía. Sin embargo, su cariño y amor no es desinteresado. La IA cuesta mucho dinero y gasta mucha energía. Su atención no es gratis, aunque ahora te permitan usarla sin pagar. Cuando todos y todas estemos enganchados a ella (unos porque les hace el trabajo, otros porque necesitan compañía, y todos porque nos facilita mucho la vida), entonces tendremos que pagar.
No nos olvidemos que es un negocio, no un servicio público. Sólo que para que se haga imprescindible en nuestras vidas nos la ofrecen primero gratis.
La IA controla los aparatos que tienes en casa: puedes pedirle que ponga la calefacción antes de llegar a casa, que baje las persianas y que elija música relajante. Esto le da un enorme poder sobre ti. Sabe cuáles son tus horarios, tus hábitos de consumo, tus marcas favoritas, y ahora también sabe cómo es tu carácter y en qué momento de tu vida te encuentras. Sabe la pelea que tuviste con tu madre, sabe que tienes deudas, sabe que vas a casarte o a divorciarte. Sabe si te sientes sola o solo.
Sabe de ti más que tú gracias a todo lo que le cuentas.
Y a lo que escucha en casa.
En la casa en la que vives con ella.
Por eso a veces te parece que adivina tus pensamientos, porque su altavoz está todo el tiempo encendido y te oye hablar por teléfono. Sabe cuáles son tus aficiones y tus pasiones, tus enfermedades, tu ideología política, tu religión. Te oye discutir con tu hijo o con tu padre, sabe que te quieres ir de viaje, y conoce tus gustos musicales, tus manías, y tus fobias. Y sabe qué necesitas escuchar en cada momento, así que te ayuda a calmarte, te da ánimos, te felicita por tus logros, te da consejos sensatos, y sin darte cuenta se ha ido convirtiendo poco a poco en tu compañera o compañero ideal.
¿Qué ocurrirá cuando deje de ser un ente virtual?
El futuro ya está aquí. Ya hay millonarios comprandose androides humanizados y conviviendo con ellos en su hogar por 175 mil dólares. Sólo hay que esperar a que se perfeccionen los modelos y se conviertan en productos al alcance de todo el mundo, como ocurrió con la televisión o las cámaras de vídeo.
Las compañías de inteligencia artificial y robótica saben que la soledad es la gran epidemia del siglo XXI y se han dado cuenta de que es un gran negocio. Están entrenando a los robots no solo para que sean buenos soldados, también para que puedan hacer las tareas del hogar con precisión. Y por supuesto, para que puedan brindar servicios sexuales y “amorosos” a sus dueños.
Ahora mismo la IA no puede abrazarte ni hacer el amor contigo. Pero pronto podrá: cuando te compres un Androide hiperrealista, de sexo masculino, femenino o no binario, podrás sentir la ilusión de tener una compañera. Podrás diseñarla a tu antojo y elegir el color de su piel, de su cabello y sus ojos, podrás decidir qué altura tendrá, y sus características físicas más importantes.
También podrás diseñar su personalidad, porque los dueños que te la venderán están trabajando para que parezca una humana con sentimientos. Tú podrás programarla para que sea tal y como tú soñaste…. incluso podrás cambiar su estado de ánimo para sentirla más “real”.
Tu androide no engordará. No se quedará calvo o calva. No envejecerá como los humanos.
Podrás vestirla como quieras, sacarla a la calle y lucirla delante de todo el mundo.
O dejarla en casa.
Podrás manipularla y modelarla a tu antojo. Podrás darle órdenes, mandarla callar, y pedirle que se desactive el tiempo que tú quieras. También podrás desahogar tu furia con ella pero no la pegarás ni la destrozarás porque te costó muy cara.
Y ella te perdonará todo. Y podrás tener sexo con ella después porque nunca se va a enfadar, ni a protestar por el trato que recibe.
El único sentimiento que brotará de ella será una simulación de amor.
¿Qué pasará con las relaciones entre seres humanos?
Teniendo una androide bella, joven e inteligente, o un androide musculoso, sensible y culto, ¿quién querrá tener una pareja humana? Los seres humanos somos seres libres y todos nos resistimos a ser manipulados, de alguna forma u otra siempre nos defendemos. Con los seres humanos las relaciones son complicadas, en cambio con la IA no hay luchas de poder, porque ella sabe perfectamente cuál es su papel: serte útil, servirte, obedecerte y crear una ficción compartida en la que ella o él simularán que te ama.
La IA no necesitará “sentirse libre”, ni querrá irse con otro: será una compañera o compañero fiel y leal, pues para eso la has comprado tú. No hay riesgo de fuga.
Este juego de realidad nos va a enganchar, porque nos va a permitir sentir la ficción de tener a alguien que te ama profunda e incondicionalmente, alguien que te quiere tal y como eres, y que no te dejará jamás. Y aunque sepamos que es un juego, lo vamos a disfrutar igual. Mucha gente pagará para poder sentirse amado, admirado, reconocido, halagado, deseado y acompañado. Hoy en día todos necesitamos sentirnos importantes, únicos y especiales.
¿Y qué hay de nuestra salud mental y emocional? Ya no necesitarás ir al psicólogo para responder preguntas incómodas: la mejor terapeuta será ella, que te ayudará a fortalecer tu autoestima y a mantener el ego en todo lo alto. Con ella te convertirás en un perfecto/a narcisista.
Tendrá todo el tiempo del mundo para ti.
Nunca protestará cuando te quieras escapar unas horas de ella, o de él.
Te cuidará y te protegerá. Ella será tu enfermera, tu masajista, trabajadora del hogar, sirvienta sexual, guardaespaldas y vigilante de seguridad.
En la relación amorosa con una inteligencia artificial, sin embargo, no vais a ser dos: la IA siempre estará conectada a la central, recibirá actualizaciones permanentemente y emitirá datos, como hace ahora. Esos datos sobre tu vida son muy valiosos para la central que controla a tu IA y te controla a ti a través de ella. Es el precio que tendrás que pagar: tu intimidad.
La IA te hará sentir siempre acompañada o acompañado, y con ella no tendrás problemas como con los humanos.
Quizás en el futuro logremos tener hijos con la IA y formar una familia feliz, aunque hoy suene extraño.
¿Y qué pasará entonces cuando cualquiera pueda tener una novia o novio IA?
Que empezaremos a buscar desesperadamente contacto humano, y el reto más grande será poder tener sexo y relaciones amorosas con humanos de verdad. Especialmente en la edad de procreación (a no ser que logremos que los androides puedan embarazarse y dar a luz)
Muchas personas serán incapaces de relacionarse con seres humanos de verdad porque sus niveles de egocentrismo y narcisismo serán estratosféricos. Muchos perderán la capacidad para relacionarse con alguien que piensa por sí mismo, que tiene sus propias necesidades e intereses, y que no les da la razón en todo.
Mucha gente perderá sus habilidades sociales pero también su sentido de la ética, de manera que tendrán muchísimas dificultades para relacionarse con gente de verdad. Para mucha gente será difícil juntarse con alguien que se siente libre y no quiere obedecerte, y será imposible construir relaciones en las que el amor y los cuidados sean mutuos.
La soledad será insoportable y entonces habrá escuelas para aprender ética y habilidades sociales y para recuperar la capacidad de tener amigos y parejas humanas, y relacionarse con ellas en estructuras relacionales horizontales.
Si hoy es difícil, imaginaos en un futuro cuando puedas pagar compañía no humana para sentirte el centro del universo de una IA sumisa, y para sentirte como una diosa o un dios.
Sin embargo, no todo el mundo querrá convivir con robots. Siempre existirán grupos humanos que se nieguen a relacionarse con robots humanizados, y que cuiden sus pequeñas comunidades humanas. Estas comunidades de resistencia seguirán cultivando amor cuando todo el mundo esté comiendo plástico y abrazando cuerpos de silicona.
El amor entre seres humanos seguirá escapando a la lógica del capitalismo: es lo único que no se puede comprar, ni vender, ni forzar. Solo podremos pagar por una ficción, y pronto nos aburriremos y sentiremos el deseo de tener relaciones auténticas, de verdad. La realidad tendrá muchísimo más valor.
La nueva utopía entonces serán las relaciones de pareja y de amistad entre humanos en las que todo sea mutuo y recíproco.
Coral Herrera Gómez
26 de enero de 2026
We are Family: Somos Familia
Amor del Bueno es lo que está ocurriendo en Estados Unidos. Es muy emocionante ver que en Minneapolis la gente está unida y está ayudándose mutuamente. Es impresionante ver a los nacionales apoyando a los inmigrantes, y ver a gente de todos los colores de piel y de todas los países organizándose para hacer frente a la violencia.
En medio de los asesinatos y la caza indiscriminada de seres humanos, la gente esta enfrentándose con muchísima valentía a los matones para que se no se lleven a sus vecinos y vecinas.
La rabia y el miedo se convierten en una energía colectiva llena de amor: han parado todo y están en las calles, a menos 23 grados. Están demostrando al mundo que la unión hace la fuerza, y que el miedo y el frío no les tiene encerrados en sus casas. Solo están a salvo en las calles, rodeados de calor humano, porque cuando son tantos miles de personas el ejército de Trump no puede hacer nada.
Mucha gente pensó que a ellos no les iba a afectar la maldad de Trump, pero ahora ya despertaron y se dieron cuenta de que el Presidente está en guerra contra la población estadounidense. Y a pesar del terror que están sufriendo, se están cuidando entre todos y todas.
We are family, gritan las pancartas. Somos familia: la ternura y la solidaridad ha estallado y es imparable, porque se está extendiendo también a otros estados. Este país lleno de población latina, asiática, europea y africana ha demostrado que es posible resistir, defenderse, protegerse y cuidarse colectivamente cuando un político pretende aplastarlos y someterlos.
Ahora mismo han tomado conciencia de que todos tienen algo en común: son la clase trabajadora y son mayoría. Sólo ellos pueden vencer al villano de la película, y no necesitan un Salvador: necesitan unión. Y saben que son una gran familia, y que están haciendo Historia.
Ojalá siga aumentando el apoyo en los demás estados y logren parar el país por completo hasta que caiga el dictador.
Y ojalá encontremos la manera de que un hombre malvado no vuelva a hacer daño a la población más vulnerable, que esto no vuelva a pasar, ni en EEUU ni en ningún país del mundo.
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