Pídelo en tu librería favorita
11 de mayo de 2026
Yo escribo para las Mujeres que...
5 de mayo de 2026
El hate en redes sociales no es bueno para la Salud
¿Cómo hacer para ser popular y viralizar tus contenidos en redes sociales? Estoy viendo vídeos de influencers en redes sociales que te dan este truco para hacerte viral: crear polémica en redes sociales para atraer a los haters y que tu publicación se viralice.
Por experiencia propia, os confirmo que es cierto y que funciona: cuanto más odio recibes en redes sociales, más seguidores y seguidoras consigues. Yo he sufrido varios ataques a lo largo de estos años y aunque muchos te abandonan, ganas muchos más. Pero te voy a contar una cosa: no compensa. Y es peligroso.
Al menos a mí no me compensa, y conozco a muchas compañeras que han pasado por lo mismo y tampoco las compensa. Primero, porque recibir insultos, comentarios cargados de desprecio y amenazas de muerte tiene un coste emocional muy alto. Nadie es tan fuerte como para aguantar psicológica y emocionalmente un linchamiento público: pasa factura y es una factura muy alta.
Es cierto que también recibes mucho apoyo de tus fans, pero el odio que tienes que tragar duele mucho en el alma y daña tu autoestima a unos niveles altísimos. No somos de piedra, somos humanas. Y da miedo que te amenacen de muerte, mucho miedo, y aquí viene el segundo punto: Como figura pública corres un enorme peligro. Y si eres mujer, el triple. Y si encima eres madre, te puedes imaginar lo que ocurre cuando la gente te reconoce por la calle.
Porque te reconocen tanto los que te aman como los que te odian. A mi no me ha pasado, pero conozco muchas compañeras a las que han abordado por la calle, las han escupido, las han empujado, las han tirado del pelo, las han insultado a gritos delante de sus hijos e hijas, y les han puesto pegatinas en la puerta de su casa para avisarlas de que saben dónde viven. Es un trago horrible que ninguna mujer debería sufrir, pero sobre todo pienso en los niños y niñas que tienen que pasar por algo así.
Las cancelaciones afectan a tu prestigio y espantan a las organizaciones e instituciones que te contratan. Muchísimas mujeres pierden su trabajo en la vida real, y la fuente principal de ingresos no son nuestros contenidos en redes sociales, sino los trabajos presenciales: conferencias, talleres, cursos, y eventos públicos a los que te invitan. Así que recibir odio también tiene un coste económico, además de emocional. Los algoritmos promueven los linchamientos públicos porque se alimentan del odio, la rabia, la frustración de la gente. Desde la pandemia aumentó muchísimo y no ha parado de crecer desde entonces.
Los influencers te dicen que vale la pena poner tu cuerpo y tu persona al servicio de los algoritmos porque recibes más seguidores, pero no todo vale. Porque lo que quieren los dueños de las redes sociales es que te expongas en la plaza pública para que la gente te tire piedras a cambio de visibilidad.
7 de cada 10 mujeres activistas y periodistas ha sufrido violencia digital según el estudio de ONU mujeres, y 1 de cada 4 sufre de ansiedad o depresión como consecuencia de estos ataques. El informe presentado el 30 de abril contempla que los ataques suelen ser deliberados y coordinados, especialmente con las mujeres que además de crear contenido somos feministas.
Esta violencia provoca autocensura: cuanto más odio recibes, menos dispuesta estás a someterte a estos linchamientos y cancelaciones. Así que evitas opinar en redes y sólo te abres en espacios seguros en los que sabes que no te van a machacar. No os recomiendo seguir esta estrategia: poner tu cara con tu nombre y apellidos es peligroso. En América Latina y en muchas zonas del mundo muchas defensoras de derechos humanos y medioambientales son asesinadas cada año, y acabar con ellas es un método muy útil para amedrentar a las que empiezan a ganar visibilidad y popularidad.
En mi Patreon he empezado una serie para desmontar los mitos de la fama que quizás le sea útil a muchas personas que están volcadas en generar contenido en redes sociales con el objetivo de hacerse visibles y famosas. Todo el mundo cree que es maravilloso ser un personaje conocido, pero lo cierto es que tiene unos costes muy altos de los que nadie te habla.
En Patreon os cuento cuáles son esos costes y os ayudo a desmitificar y a desromantizar la fama. Todas las semanas publico un nuevo capítulo para suscriptoras y mecenas en la Colección Amor Fan: desmontando mitos sobre la fama.
Coral Herrera Gomez
Otras colecciones de Coral en Patreon:
Love Revolution
Diario Personal
Mujeres que se liberan
Podcast: Audios para las Amigas
Podcast: Cómo dejé de sufrir por amor
Podcast: Disfrutar del amor
VideoPodcast: Mujeres que ya no sufren por amor
VideoPodcast: 100 preguntas sobre el Amor
4 de mayo de 2026
Próximos eventos de Coral Herrera Gómez
En Cádiz, en Madrid y en Galicia: estos son los últimos eventos de mi Gira 2026 antes del parón de verano:
📍El 30 de mayo estoy en Chiclana en el Encuentro de Mujeres Abolicionistas organizado por la Asociación de Mujeres Mente Igualmente, con Rosa Cobo Bedia, PAP, y Kajsa Ekis Ekman
Con servicio de ludoteca y Servicio Interpretación de Lengua de Signos.
📍El 6 de junio estoy en Madrid, en las Jornadas Mujer y Salud organizado por Mujeres Para la Salud con Soledad Muruaga, Pilar Pascual Pastor, Carmen Castro, Amparo Mañés Barbé, Rosa San Segundo y más compañeras,
📍El 6 de julio en Allariz, Ourense, un taller de dos días organizado por el Laboratorio del Amor
Aquí podéis apuntaros y consultar todos los detalles
Todos los eventos de Coral Herrera Gómez
29 de abril de 2026
Taller de verano en Galicia
Este verano imparto un taller presencial en Allariz, Ourense.
Allariz es un pueblo hermoso con una playa fluvial del río Arnoia. Tiene un casco histórico precioso, un castillo misterioso, un castro celta y un bosque lleno de colores pintado por Ibarrola.
En el taller vamos a trabajar el Autocuidado, la Autonomía, la Autoestima, la Autocrítica Amorosa y la Autodefensa Emocional, y de regalo te llevas una libreta con un Plan de Liberación Para Una Vida Mejor hecho por ti misma.
Aquí tienes toda la información y los botones de inscripción:
Fechas: 6 y 7 de julio.
Horario: 10 a 18 horas
¿Qué incluye el taller? Un refrigerio el viernes, el desayuno y la comida del sábado, y el desayuno y la comida del domingo.
Si tienes alguna restricción alimentaria o eres vegatariana/vegana, sólo tienes que decirnoslo.
Transporte
Allariz está a 20 minutos de la ciudad de Ourense, que no tiene aeropuerto pero tiene una estación de bus y tren de alta velocidad. Los autobuses de Ourense a Allariz salen cada hora y media y en la misma estación hay oficinas de alquiler de coches.
Alojamiento
En Allariz tienes una amplia oferta de alojamiento: tenemos un camping a orillas del río, muchos hoteles con encanto, casas rurales, pisos turísticos, un albergue juvenil muy económico y un hotel de 5 estrellas. Tú eliges la opción que prefieras y que mejor se adapte a tu bolsillo.
Precio
200 euros por persona.
Descuentos:
180 euros si adquieres tu entrada antes del 1 de junio.
también tenemos descuentos para grupos de más de 4 personas.
El pago se hace a través de Paypal (puedes pagar a plazos) o Bizum.
Dudas y preguntas: coralherreragom@gmail.com
27 de abril de 2026
Mulheres que já não sofrem por amor
As mulheres que já não sofremos por amor ainda somos poucas, mas somos cada vez mais. Não nos libertámos da dor nem encontrámos a fórmula para sermos felizes no amor, mas chamamo-nos assim porque já não nos sentimos condenadas a sofrer por amor: sabemos que o romântico é político e que outras formas de nos relacionarmos, de nos organizarmos e de nos amarmos são possíveis.
As mulheres que já não sofremos por amor estamos a fazer a revolução amorosa a partir dos feminismos: estamos a colocar sobre a mesa a importância de reinventar o amor romântico para sofrer menos e desfrutar mais do amor. As redes sociais e afetivas, as emoções e os cuidados estão no centro do nosso pensamento, dos nossos debates e das nossas lutas.
As feministas alcançámos muitas mudanças a nível legislativo e político, e estamos a despatriarcalizar tudo: a ciência, a educação, as religiões, a medicina, a filosofia, o jornalismo e a comunicação, o cinema, o teatro, a democracia, o desporto, as instituições, a família… mas ainda nos resta muito trabalho ao nível sexual, emocional e sentimental.
Embora há décadas lutemos para alcançar a autonomia económica, até há pouco tinha-se feito muito pouco pela autonomia emocional, e cada uma tinha de procurar individualmente as ferramentas para trabalhar a dependência sentimental e despatriarcalizar as suas emoções. Hoje, no entanto, estamos a trabalhar coletivamente na criação dessas ferramentas para a revolução dos afetos.
A nossa forma de amar é patriarcal porque aprendemos a amar segundo as normas, as crenças, os modelos, os costumes, os mitos, as tradições, a moral e a ética da cultura a que pertencemos. Cada cultura constrói a sua estrutura emocional e os seus padrões de relação a partir de uma ideologia concreta; por isso, a nossa forma de amar no Ocidente é patriarcal e capitalista.
As meninas e os meninos recebem mensagens opostas e aprendem a amar de forma diferente, de modo que, quando nos encontramos na idade adulta, torna-se impossível amar-nos bem. Os meninos aprendem a valorizar e a defender a sua liberdade e a sua autonomia; as meninas aprendem a renunciar a elas como prova do seu amor quando encontram parceiro. As meninas aprendem a colocar o amor no centro das suas vidas, enquanto os meninos aprendem que o amor e os afetos são “coisas de raparigas”. As meninas acreditam que para amar é preciso sofrer, passar mal, aguentar e esperar pelo milagre romântico; os meninos, pelo contrário, não renunciam nem se sacrificam por amor. As meninas aprendem a ser doces princesas; os meninos, a ser guerreiros violentos. Elas acreditam que a sua missão é dar vida; a deles é matar o inimigo. Enquanto elas se hipersensibilizam e desenham corações por todo o lado, eles mutilam-se emocionalmente para não sofrer e preparam-se para ganhar todas as batalhas.
Assim sendo, não é de estranhar que, quando nos juntamos para nos amar, o encontro seja um desastre. Nestas condições, é impossível construir uma relação baseada no respeito mútuo, no bom trato e na igualdade. É impossível desfrutar do amor numa estrutura de relação baseada na dominação e na submissão, e nas lutas de poder que nos retiram grande parte do nosso tempo e energia: as guerras românticas que sustentamos impedem-nos de desfrutar do amor e da vida.
Aprendemos a amar a partir da nossa experiência pessoal com a família e o meio mais próximo, mas também através dos relatos que mitificam o amor e idealizam determinados modelos de masculinidade e feminilidade. Mitificar o amor serve para que as mulheres, movidas pela paixão amorosa, interiorizem os valores do patriarcado, obedeçam aos mandatos de género e cumpram os seus papéis de mulher tradicional, moderna e pós-moderna ao mesmo tempo.
Estamos a desfrutar de um salto tecnológico impressionante que nos permite contar histórias em múltiplos formatos e suportes, mas o esquema narrativo das histórias continua a ser o mesmo: “Enquanto ele salva a humanidade, ela espera ser resgatada da pobreza, da exploração, de um cativeiro, de um feitiço ou de uma vida aborrecida. Quando ele termina a sua missão, vai buscá-la e leva-a para o palácio, onde ambos viverão felizes para sempre.”
Por causa destes contos, desde pequenas tornamo-nos dependentes da droga do amor romântico, e assim nos mantêm entretidas a sonhar com a nossa utopia romântica. Ao patriarcado convém que permaneçamos acorrentadas a esta ilusão, cada uma à procura de ser resgatada por um príncipe encantado. O milagre romântico isola-nos das outras: para o patriarcado não há nada mais perigoso do que mulheres unidas, alegres e empoderadas a trabalhar em equipa em busca do bem comum.
O romantismo patriarcal é um mecanismo de controlo social para dominar as mulheres sob a promessa de salvação e de um paraíso amoroso onde um dia seremos felizes. A monogamia, por exemplo, é um mito inventado exclusivamente para nós; eles sempre desfrutaram da diversidade sexual e amorosa e proibiram-nos de fazer o mesmo. No passado, as leis permitiam aos homens matar as suas esposas adúlteras. Hoje em dia, a infidelidade feminina continua a ser inaceitável, enquanto se desculpam as “aventuras” dos homens. As mulheres continuam a sacrificar-se, a renunciar, a aguentar e a sofrer “por amor”; continuam a trabalhar gratuitamente em casa e nos cuidados “por amor”; continuam a sonhar com a salvação pessoal através do amor.
O patriarcado continua vivo nos nossos corações e goza de excelente saúde; por isso, é tão importante falar das nossas emoções e relações em termos políticos. Do meu ponto de vista, o amor é uma arma muito poderosa para revolucionar o nosso mundo e transformá-lo de baixo para cima. Podemos libertá-lo de toda a sua carga patriarcal e expandi-lo para além do casal, em direção à comunidade. Podemos eliminar as hierarquias e as lutas de poder entre nós e construir as nossas relações com os outros a partir da ternura, da empatia, da generosidade, da solidariedade e do companheirismo.
Conseguem imaginar como seria o mundo se as mulheres, em vez de desperdiçar o nosso tempo no amor romântico, o dedicássemos à luta por uma sociedade mais livre e igualitária? Conseguem imaginar milhões de mulheres a trabalhar juntas na defesa da natureza e dos direitos humanos? Eu sonho com o dia em que o amor rompa a barreira do duo e se expanda para transformar toda a nossa forma de nos organizarmos e de nos relacionarmos.
Esse dia ainda está muito longe: as ideias evoluem rapidamente, e somos excelentes a imaginar novos modelos amorosos e novas formas de nos relacionarmos, mas as emoções evoluem lentamente ao longo das décadas, e não podemos mudar em duas semanas a nossa forma de sentir. São muitos os séculos de patriarcado que carregamos, e ainda não temos ferramentas para gerir as nossas emoções. Continuamos com a mesma maturidade emocional dos primeiros Homo sapiens: sentimos as emoções mais básicas (alegria, ira, tristeza, medo) de forma semelhante. A maior parte da humanidade resolve os seus conflitos com violência, porque não somos educados para enfrentar os tsunamis emocionais que nos invadem cada vez que sofremos e fazemos sofrer os outros. Nas escolas não nos ensinam a amar-nos bem, e custa muito aprender a relacionarmo-nos com amor connosco mesmas, com o nosso entorno e com as pessoas que amamos.
No entanto, estamos… a fazê-lo.
26 de abril de 2026
¿Que hacer cuando se ríen de ti? Pedagogía de la Empatía
¿Que hacer cuando se ríen de ti? Pedagogía de la empatía. A las personas con discapacidad auditiva nos pasa mucho: los demás nos gritan con irritación y se ríen de nosotras. Cuando entras a formar parte del colectivo que vive con una discapacidad auditiva tienes que aprender a hacer pedagogía de la empatía, y tienes que hacerlo con mucho amor y mucha paciencia.
Porque es una discapacidad invisible, lo que implica que la gente no sabe que tienes hipoacusia, y te toca decirlo cada vez que interaccionas con los demás. Además de visibilizarlo, tienes que explicarles cómo pueden facilitarte la comunicación: la gran mayoría de la población no sabe cómo ayudarnos.
Y a veces sucede que a los 20 minutos a la gente se le olvida que tienes una discapacidad. Entonces tienes que pedirles que se quiten la mano de la boca para hablar, que se bajen la mascarilla, que enciendan la luz porque a oscuras no oyes y necesitas leer los labios. O tienes que pedir que bajen la música en un bar porque no puedes hablar con tu gente. Y algunos te miran mal.
Cuando le pides a alguien que te repita lo que ha dicho, a la tercera te lo dice con irritación y algo de cabreo. Es un tono de enfado que puede llegar a ser agresivo: se da por supuesto que no has oído porque no te has esforzado en escuchar, o porque no estás poniendo toda tu atención, así que a la tercera te lo dicen ya cabreados y a gritos.
En realidad no necesitamos que nos griten: necesitamos que proyectes la voz, hables más lento y vocalices mejor. Los gritos retumban en nuestro cerebro, distorsionados, así que no ayudan.
También nos pasa que a veces oímos otra cosa diferente y tenemos que preguntar para que nos confirmen si lo que hemos entendido es cierto. Y se ríen de nosotras.
A mi me ha pasado muchas veces dando clase en la Universidad o impartiendo talleres en Secundaria, y antes hacía como que no me enteraba. Hacer “como si no” es una estrategia muy común: nosotras hacemos como que no somos sordas, como que oímos bien, pero hace tiempo comprendí que es una forma de violencia contra mi misma. Por eso hago pedagogía de la empatía.
Es una labor agotadora, lo confieso, y no siempre apetece ser amorosa y amable cuando te acaban de humillar públicamente, pero te ayuda mucho a ti y ayuda también a los demás. Porque sabes que esas alumnas no se ríen por maldad, sino porque nuestra cultura se ríe mucho de las personas cojas, sordas, gordas, con dificultades en el habla o en la movilidad.
La sordera crea situaciones graciosas, hasta yo me río de mi misma con las barbaridades que escucho a veces, pero no es lo mismo que yo me ría y haga reír a la gente, a que alguien se ría de mí mientras yo estoy expuesta en un escenario. Y esto hay que explicarlo para que la gente tome conciencia.
Ahora cuando se ríen de mí, paro y les explico con mucha paciencia y amor lo que es tener una discapacidad auditiva. Les hablo de mi enfermedad, de cuando llegó a mi vida, de los obstáculos que me encontré, y luego les cuento cómo ayudarme.
El dolor que sientes cuando alguien se ríe de ti va desapareciendo cuando estás haciendo pedagogía de la empatía y ves la transformación en los rostros de las personas que se rieron. Trato de hacerles ver que comprendo su falta de empatía . Yo antes de tener otoesclerosis no tenía empatía hacia las personas con discapacidad auditiva: a mi padre le gritábamos en casa con irritación cuando no nos escuchaba. Y nos reíamos mucho también. Años después, me ha tocado a mí.
Además de contarles mi experiencia, les doy herramientas para que puedan tratarme mejor, a mi y a todas las personas con discapacidad auditiva.
Somos millones en el mundo, aunque nadie nos vea. La gran mayoría son personas mayores, pero también hay bebés, niños y niñas y personas adultas. Todas aprendemos a leer los labios, pero nadie nos enseña el lenguaje de signos. Y a todas nos toca hacer pedagogía de la empatía, y entrenar a la gente para que tome conciencia, para que no se ría, para que no nos griten y nos contesten mal, y para que nos ayuden.
Y es bonito porque este entrenamiento sirve para que la gente desarrolle empatía ante todas las demás discapacidades, tanto las visibles como las invisibles.
Y os lo cuento aquí por si os ayuda a vosotros y a vosotras también.
Coral Herrera Gómez
Artículos relacionados:
23 de abril de 2026
Carta a los Hombres
Yo os pregunto: ¿Cuántos de vosotros estáis dispuestos a cambiar para ser más igualitarios y solidarios? ¿Cuántos de vosotros queréis realmente salvar vuestra relación de pareja?, ¿cuántos de vosotros estáis dispuestos a escuchar a las mujeres para comprender por qué quieren separarse?
Que levante la mano el que esté dispuesto a renunciar a sus privilegios, el que esté dispuesto a ir a terapia o a terapia de pareja, el que quiera realmente dejar de hacer promesas y empezar a hacer cambios de verdad.
Os enfadáis cuando hablamos de lo bien que viven las mujeres solteras, cuando protestamos contra la explotación doméstica y la violencia sexual, cuando pedimos el fin de los femicidios, cuando denunciamos que 62 millones de hombres han visitado una web donde se enseñan unos a otros a sedar y a violar a sus propias compañeras.
No nos oís cuando decimos que estamos hartas de trabajar gratis para vosotros, que no somos vuestras sirvientas domésticas ni vuestras sirvientas sexuales, que ya no aguantamos infidelidades, que queremos tener el mismo tiempo libre que vosotros.
No comprendéis que llevamos años haciendo terapia, leyendo libros feministas, estudiando, haciendo talleres, escuchando podcast, participando en clubes de lectura feministas, en jornadas y congresos, en asambleas de mujeres. Nosotras estamos poniendo tiempo y energía en trabajar en nuestros patriarcados y en hacer autocrítica amorosa porque queremos cambiar nuestras formas de relacionarnos y organizarnos.
Vosotros ni habéis empezado.
Todos los seres vivos se adaptan a los cambios.
¿Por qué a algunos os está costando tanto asumir que se acabó vuestro reinado?
Os llevamos años de ventaja, porque a vosotros no os ha preocupado lo más mínimo el tema. Nosotras hemos aprendido a cuidarnos y a priorizarnos, a negociar, a poner límites, a decir que no y a defendernos de la explotación emocional. Ahora somos más sabias, más fuertes, más sensibles y más conscientes, y nos hemos empoderado juntas para defender nuestras libertades y nuestros derechos.
Nosotras creamos laboratorios y escuelas feministas para liberarnos juntas, vosotros academias de violadores para compartir estrategias de violencia sexual. Nosotras nos organizamos para ayudar a supervivientes de la violencia, vosotros os juntáis en grupos para compartir fotos y vídeos íntimos, y desnudos que hacéis con la IA.
Claro, NOT ALL MEN: no sois todos los hombres, pero no sabemos cuáles de vosotros sois un peligro para nosotras.
¿Y sabéis por qué? Porque la ONU nos contó en 2018 que el lugar más peligroso del mundo para las niñas y las mujeres es su propio hogar y su entorno más cercano. Es decir, nos explotan, maltratan, nos violan y nos matan los hombres a los que queremos y en los que confiamos.
Sabemos ya que el caso de Giselle Pelicot de Francia no es un suceso extraordinario, sino común y cotidiano.
Nosotras estamos haciendo Historia y hemos entrado ya en la Cuarta Ola Feminista, que empezó con el #MeToo. Hemos roto el eterno Pacto de Silencio entre hombres, estamos educando a nuestros hijos varones para que desobedezcan y se rebelen contra el patriarcado, y estamos haciendo la Revolución Amorosa. Queremos erradicar las relaciones basadas en la dominación y la sumisión, y probar otras formas de amar y de relacionarnos.
¿Sabéis cuál es la clave de nuestro triunfo? Habernos dado cuenta en los años 60 de que lo personal es político, que lo que nos pasa a una nos pasa a todas, que los problemas no son individuales y que las soluciones son colectivas. Ya sabemos que solas no podemos, por eso creamos redes de apoyo entre nosotras: es una estrategia de supervivencia fundamental para nosotras.
Es cierto que algunos de vosotros estáis empezando a trabajar en vuestro interior y a cambiar patrones de conducta, pero sois muy, muy pocos. Algunos apoyáis las reivindicaciones del movimiento feminista, pero la gran mayoría de los hombres estáis enrabietados, cabreados y a la defensiva.
Es normal que os sintáis así porque vuestro mundo se está desmoronando. Antes teníais garantizados los cuidados de mamá y de la esposa, ahora nosotras estamos exigiendo que las relaciones sean recíprocas y los cuidados sean mutuos. Antes vivíais como reyes en vuestros hogares y ahora os estamos quitando la corona. Antes aguantábamos y aparentábamos delante de los demás, ahora nos vamos de las relaciones en las que no somos felices y no nos sentimos bien tratadas ni bien queridas.
Y algunos de vosotros no lo lleváis nada bien. No os es fácil asumir que las mujeres somos seres libres y somos seres humanos, y que tenemos derecho a elegir con quién queremos compartir la vida y tenemos derecho también a terminar las relaciones.
Cada diez minutos una de nosotras es asesinada por uno de vosotros en el mundo. Maridos y ex maridos, novios y amantes nos matáis cuando desobedecemos y cuando queremos huir. Nosotras no tenemos armas. Vosotros tenéis cuchillos, pistolas, martillos, cuerdas, escopetas, puñales.
Estamos en una guerra global contra las mujeres, y los soldados del patriarcado nos ejecutan a diario en todos los países del mundo. Hemos tenido que construir refugios para supervivientes de la violencia, pero no todas logran llegar a ellos.
Se estima que solo un 10 por ciento de las niñas y las mujeres denuncian la violencia que sufren, pero la gran mayoría estáis preocupados por las denuncias falsas.Pocos hombres interpeláis a los demás hombres y protestáis por la violencia que ejercen otros hombres.
Ya es hora de que os posicionéis públicamente contra la violencia que sufrís y ejercéis, y empecéis a hablar de ella. Tenéis que ser valientes y exigir a los otros hombres que pararen la guerra mundial contra las mujeres.
Vosotros también necesitáis hacer autocrítica amorosa, hablar de cómo os aprovecháis de las mujeres que os quieren, de cómo os sentís ante los cambios sociales que estamos logrando, y poneros a pensar colectivamente cómo vais a contribuir los hombres a la construcción de un mundo mejor.
Vais muy tarde, compañeros. Muchos de vosotros seguís buscando mujeres sumisas, indefensas, serviles, discretas, que os permitan vivir una doble vida y no se quejen. Y esas mujeres no existen. Si antes aguantaban tantas era porque no podíamos divorciarnos.
Ahora podemos porque hemos luchado para legalizar el divorcio, y aunque aún no hemos conquistado del todo la autonomía económica y la autonomía emocional, nos queda poco.
Por eso nos estamos separando o estamos eligiendo la soltería.
Y eso a muchos os da miedo.
El miedo alimenta el odio. Y hoy en día el odio contra las mujeres no para de crecer. Hay muchos hombres que reaccionan con violencia ante la liberación de las mujeres, que no saben gestionar sus emociones, y que no saben relacionarse con nosotras de tú a tú.
Nosotras ya no queremos a este tipo de hombres junto a nosotras. Y como son muy pocos los que os trabajáis el machismo y la misoginia, preferimos quedarnos solteras.
Y no vamos solas, somos muchas mujeres en el camino hacia la liberación. Nos estamos sosteniendo y acompañando entre todas. Somos cada vez más.
Nosotras queremos un mundo mejor para nosotras y para vosotros. Todas soñamos con una vida mejor, y por eso pedimos igualdad, libertad, derechos y justicia social.
Sin embargo, cuanto más avanzamos nosotras, más grande es la brecha entre hombres y mujeres, y más difícil es entendernos.
Las mujeres estamos trabajando en nuestros traumas y nuestros miedos.
Y es que vosotros tampoco sois felices en el patriarcado, pero a casi todos os compensa por los privilegios que os ofrece para que seáis machos obedientes.
A nosotras no nos compensa.
Si no nos acompañáis, nos separamos.
Ya hemos comprobado que eso de que “el amor todo lo puede” es un mito. Nuestro amor no es suficiente para cambiaros: solo lo vais a hacer cuando no encontréis ninguna mujer con la que emparejaros.
Las mujeres nos hemos quitado la venda, tenemos los pies bien firmes en la tierra y seguimos caminando. Con o sin vosotros.
Ya no os necesitamos. Y esto es positivo porque a vosotros también os liberamos. Esto nos permite a ambos sexos construir relaciones libres, no determinadas por el interés, la conveniencia, la necesidad o la dependencia.
Ahora podemos construir relaciones mas libres con vosotros, pero sólo con aquellos que quieren disfrutar de un amor compañero.
Sois bienvenidos si queréis sumaros a nuestra Revolución Amorosa, pero tenéis que hacer acopio de mucha valentía y humildad para la travesía. Porque nosotras ya no vamos a volver atrás, ya no hay posibilidad de volver al pasado. Nosotras solo podemos seguir avanzando.
Vosotros podéis seguir haciéndonos la guerra o podéis dar un paso al frente y empezar a hacer cambios.
Y es que ahora mismo la clave del cambio que necesita el planeta para que todos y todas podamos vivir mejor es una transformación radical de las masculinidades. La responsabilidad que tenéis es enorme: no podéis resistiros eternamente a los cambios. Y así no podemos seguir: nos estáis llevando a la destrucción total y al suicidio colectivo de la especie humana.
Es hora ya de dejar los discursos y pasar a la acción. Si queremos un mundo sin violencia tenemos que empezar por nosotros y nosotras mismas, y las relaciones que tenemos con los demás. Ya es hora de sentaros con vuestras parejas a hablar y sobre todo a escuchar. Hay que negociarlo todo de nuevo para construir parejas igualitarias basadas en el amor y el placer, no en la dominación y la explotación.
Hay mucho que hacer, tanto a nivel individual como colectivo, tanto en el ámbito de la pareja y la familia como en el ámbito político y social. Lo primero es entender que el amor no es una guerra, que otras formas de querernos son posibles, que tenemos que aprender a usar nuestro poder para que no haga daño a los demás, y que si mejoramos como personas, mejoran nuestras relaciones también.
La clave del asunto es poner en el centro la ética y comenzar con la Revolución de los Cuidados: aprender a cuidaros a vosotros mismos, a cuidar vuestras relaciones, los espacios que habitáis y el planeta en el que vivimos.
¿cuando empezáis vosotros?
Coral Herrera Gómez
Hombres que ya no hacen sufrir por amor. Transformando las masculinidades
Todos los artículos de Coral Herrera sobre masculinidades
Todos los libros de Coral Herrerra Gómez
21 de abril de 2026
Aquí estamos todas
Aquí estamos todas, leyendo juntas el libro
Esté libro te aconpañará en tu proceso de liberación, con cariño y con amor. A ti o a tu amiga: si no quieres hacerlo sola, vente con nosotras al círculo de lectura feminista online
Nos reunimos dos martes al mes. Puedes apuntártelo aquí,
en Patreon o en el Laboratorio del Amor. ❤️
17 de abril de 2026
Amigas del mundo
Amigas que me escribís preguntando dónde podéis conseguir mi libro mexicano en España y en otros países : aún no sabemos cuándo lo lanzan aquí, pero si reciben muchos mails preguntando por "Amiga, sepárate ya", seguro que se ponen a ello.
Mil gracias a todas por el apoyo 😉
Podéis preguntar aquí:
https://planeta.es/es/contacto
Las amigas mexicanas tenéis aquí un listado de librerías que lo tienen.
También podéis conseguirlo en ebook y kindle si no podéis esperar 💜



.jpg)














