27 de junio de 2026

Hasta siempre, compañero

 



Jorge es antropólogo y a lo largo de su vida asistió a varios funerales en comunidades indígenas de Nicaragua, Honduras, Costa Rica y Panamá. Y me decía que él quería tener un funeral como lo hacen ellos, que celebran la vida del que se va. Asi que lo despedimos como él quería. 

Pasamos dos días junto a él dándonos besos y abrazos, recordando su vida, compartiendo anécdotas, llorando y riendo, comiendo y bebiendo. Paramos el tiempo, se detuvieron los relojes, y entramos en una burbuja espacio temporal llena de amor. 

La muerte nos hace sentir intensamente la vida, y nos permite sentir que estamos aquí y ahora en la existencia. Jorge y yo hablábamos mucho de ella,  de las diferencias culturales entre Europa y América Latina a la hora de celebrar los ritos de despedida. En estos dos últimos meses hablamos mucho más porque su compañera de toda la vida, Paula la mamá de sus hijos, también se nos fue. Él me repetía que como la vida es tan frágil y es un tesoro, había que disfrutarla, que el futuro no existía. 

Jorge se estaba cuidando mucho para tener una buena vejez, iba a cumplir en septiembre 63 años, pero aceptaba con mucha serenidad que en cualquier momento nos podemos ir. La semana pasada estaba cuidando una maceta grande donde había plantado chiles de Panamá, de Jalapeño y Chiltepe y llevaba a sus bebés a la ventana para que les diera sol, pero no demasiado, y andaba todo el día pendiente de ellos y de las primeras lechugas que empezaban a salir en el huerto que le concedió el Concello de Allariz. Hizo un guiso enorme y un pastel de boniato, banano y chocolate y toda su familia y la mía han podido comer estos días de esta comida. Ayer cogimos la primera lechuga, y hoy los chiles están brotando con fuerza y alegría. 

La despedida final fue muy hermosa. Las Herrera Gómez y los Morales Carbonell estuvimos rodeadas de la gente querida de Allariz. Para nosotros ha sido súper lindo recibir tanto amor. Sabíamos que nos apreciaban y nos querían, pero no sabíamos que era tantísimo. Yo no sabía que ya pertenecemos a la comunidad alaricana. Pensaba que nos quedaban años, quizás porque Jorge y Gael estaban más integrados y yo viajando. 

Gael organizó la ceremonia final. Empezó hablando galego, el idioma de su bisabuelo, y yo me sentí muy orgullosa de mi niño porque apenas ha empezado ahora a soltarse a hablarlo. Tocó dos canciones a la guitarra con sus dos hermanos, y luego hablamos y nos abrimos en canal (sus hermanas, hermanos, sobrinas, sobrinos, cuñadas) para decir unas palabras sobre él. Era un hombre alegre, disfrutón y cuidador que nos ha dejado mucho amor y una filosofía de vida maravillosa. 

Luego fuimos al río Arnoia, al lugar donde murió, uno de nuestros lugares favoritos del pueblo. Gael organizó un rito especial para que todos y todas pudieran echar las flores de las coronas que nos enviasteis y decir unas palabras. Sus hermanos le ayudaron mucho en estos días hablándole y haciendo pequeños ritos de despedida juntos, y lograron que se bañara en el río y lo disfrutara. Así que para él fue de lo más normal llevarnos al sitio donde sucedió todo. Y coincidimos todos en que el río es vida, y recordamos todos los versos de Jorge Manrique: “Nuestras vidas son los ríos / que van a dar en la mar, / que es el morir/ allí van los señoríos / derechos a se acabar / e consumir; / allí los ríos caudales, / allí los otros medianos / e más chicos; / allegados, son iguales / los que viven por sus manos / e los ricos”

En la celebración hubo tantas risas y tantas lágrimas, que aquello parecía una fiesta: hicimos lo que él nos pidió siempre, que le celebráramos la vida y nos diéramos mucho amor. Él estaba muy familiarizado con la muerte y por eso disfrutaba tanto del día a día. A mí me aterrizaba a cada rato porque yo llevo años estresada, y en estas semanas estaba escribiendo mi nuevo libro obsesionada.

Llegaba a la habitación a decirme que tenía que dormir. Me cocinaba, me cuidaba muchísimo cuando yo entraba en este estado, y me escuchaba con mucho amor cuando yo le hablaba de mis avances. Cuando tenía tiempo se sentaba junto a mí a escribir su novela. Pero también componía música, dibujaba, hacía máscaras de arcilla, y cultivaba verduras en su huerto. Limpiaba, compraba comida, hacía lavadoras, llevaba a Gael al parque, a piano y a natación, a king fu, y estaba muy feliz con las constantes visitas de su familia.

Agradecemos a toda la gente las muestras de cariño y solidaridad, estamos ahora mismo en una burbuja de amor. Habrá que volver a la realidad poquito a poco, ahora solo quiero pediros que cuidéis a vuestra gente querida porque es el mayor tesoro que nos da la vida, que no dejéis que el estrés y las preocupaciones os alejen de los seres amados, que les digáis cuánto les queréis porque no sabéis cuándo llega el momento de irse. 

Y porque lo que sostiene la vida es el amor. A mí ahora lo que me sostiene es el amor. Lo que me ha sostenido toda mi vida. 

Hasta siempre compañero. Gracias por estos años de vida juntos, gracias por cuidarme, gracias por regalarme la aventura de la maternidad y por estos tres seres que me has dejado conmigo, Gael, Daniela y Pablo


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Hoy fui al huerto de Jorge a cosechar lechugas y apio, y a hablar con la tierra. Termina el curso y siempre que me despido de mis alumnas en la Universidad me da mucha penita pensar que las he tenido conmigo cuatro meses y que ya nunca más. Siempre vivo un pequeño duelo, pero hoy me he recordado a mi misma que en septiembre todo vuelve a comenzar y siempre me hace mucha ilusión conocer a las nuevas alumnas. 

Miientras hundía mis manos en la tierra empecé a pensar que así es la vida: en mayo se siembra, en verano y otoño se recolecta, en invierno la tierra descansa, y después siempre llega la primavera y se siembra de nuevo. La naturaleza tiene sus estaciones y sus ciclos de vida y muerte. Cultivar conocimiento también tiene su tiempo, tu labor es sembrar semillas en el alumnado y confiar en que darán sus frutos. O no. 

Las clases empiezan y se acaban, las relaciones con los demás también. La gente y los animales que entran en tu vida y te acompañan en el camino permanecen un tiempo y luego se van. 

O te vas tú.

El tiempo de la escuela es un ciclo, el tiempo del bachillerato otra etapa, la Universidad también marca un tiempo, la gente entra y sale de tu vida y camina contigo un ratito. Tú vas contigo misma de la cuna a la tumba, pero es hermoso saber que en la caminata vas a conocer gente maravillosa que te acompaña (un fin de semana, unos cuantos meses o unos cuantos años) 

Muchos de ellos siguen contigo en tu corazón aunque ya no estén, y tú también vives en los corazones de los demás aunque emigres y te vayas a vivir lejos. Los seres humanos somos muy afortunados porque vivimos varias vidas en una sola, 

y también porque la muerte no acaba con el amor que sientes. 

Yo sigo con esa sensación de agradecimiento porque la vida me regaló quince años de tiempo con Jorge. No siento rabia porque ahora ya no está, sino un profundo sentimiento de gratitud por haber podido disfrutarlo y por todos los cuidados que me brindó. Él me enseñó a disfrutar del día a día porque tenía una relación muy bonita con la muerte, con la vida y con el amor. Y recogiendo hoy lo que él sembró, me doy cuenta de que el amor está en todas partes, que me rodea por todos lados y alimenta mi corazón. 

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Hoy quiero proponeros un ejercicio que hicimos Jorge y yo hace un tiempo. Tiene tres partes. La primera es imaginar cómo serían nuestras vidas si nos separáramos en el futuro. Cuando empiezas una relación crees que el amor es para toda la vida, y por eso suelen ser tan duras las separaciones. Jorge me dijo que él se quedaría en Galicia para criar a Gael y ambos nos comprometimos formar un equipo de amor y crianza juntos aunque nuestra pareja se rompiese. A ambos nos reconfortó mucho saber que si nos separásemos como pareja nos seguiríamos cuidando como familia.

La segunda pregunta fue: ¿qué hacemos si uno de los dos se muere? 

Y cada uno se preguntó: ¿cómo sería mi vida sin mi? 

Lo primero que piensas es en la gente que te quiere, y en su dolor. Pero lo que más duele es pensar en la gente que depende de ti, por ejemplo los hijos e hijas, o los padres y madres mayores. Nos dimos instrucciones de logística, y estuvimos hablando mucho de la vida y de la muerte. Jorge me decía que aquí en Europa vivimos todos como si fuéramos inmortales. No hablamos de la muerte, hacemos como que no existe. Vivimos como si nunca nos fuésemos a morir. Mucha gente no hace testamento ni deja las cosas preparadas para facilitar el proceso a su familia. Si alguien quiere hablar de ello se le regaña: “anda calla que tú no te vas a morir nunca”. Cuando alguien está en sus últimos días todo el mundo hace como que no está pasando y hasta se celebran los signos de mejoría que surgen antes de la despedida final. Se aparta a los niños y a las niñas, no se les permite despedirse y nadie habla con ellos sobre la vida y la muerte. Creo que en estos momentos tan especiales es fundamental que los niños y niñas nos vean llorar y reír, que vean como ante el dolor nos sostenemos los unos a los otros, y que puedan despedirse de sus familiares queridos con amor.

En estas conversaciones Jorge me dijo que a él le gustaría que su muerte fuese fulminante (y tuvo la suerte de que así fue) y yo en cambio dije que me gustaría que la muerte me diera unos días de margen para despedirme de mi gente, para ver álbums de fotos, para hacer cierres y hablar de todo, para dar y recibir abrazos y besos, para despedirme con amor. Ambos coincidimos en imaginar nuestro funeral como un espacio de amor y celebración de la vida. 

Acá  cuesta mucho mirar de frente a la muerte. Por eso cuando la parca llega, es un golpe durísimo para todos nosotros y nosotras. Para otras culturas humanas es algo natural, un proceso que forma parte de la vida. También para la nuestra lo fue durante muchos siglos, cuando se velaba a los seres queridos y se cocinaba, se comía, se bebía y se celebraba la vida del que se iba. 

Y esta es la última pregunta que os lanzo: ¿cómo os gustaría que fuese vuestra despedida?, ¿habéis escrito instrucciones para vuestra gente querida?, ¿os gustaría donar órganos para dar más tiempo de vida a otros seres humanos?, ¿a quien queréis dejar vuestras fotos, recuerdos, tesoros?, ¿qué ritos os gustaría que hiciesen los vuestros para deciros adiós?

Hay que hablar de la muerte sin miedo, asumir que no somos inmortales, hacer lo que queremos hacer ahora y no dejarlo para después. Hay que aprender a dar la bienvenida a los nuevos y hay que aprender a despedirse de los que se van. Vivimos de espaldas a la muerte, pero tampoco sabemos mirar de frente a la vida y tomar conciencia de que cada día es un regalo y a la vez una cuenta atrás hasta el día final, que no sabemos cuándo es. 

Creo que imaginar tu propia muerte es un ejercicio muy sano que te ayuda a tomar conciencia de que la vida es un regalo. Y hacerlo con tus seres queridos también es importante, porque la muerte no es un asunto individual, sino un tema colectivo. También es cierto que la vida es muy dura, pero podríamos trabajar entre todos y todas para disminuir el sufrimiento. Vivir una Buena Vida y tener una Buena Muerte es un asunto personal y colectivo, es un derecho humano y por lo tanto es un tema social y político. 

Pensar y hablar de la muerte con la gente nos ayuda a todos y a todas, ojalá tomemos conciencia colectivamente para lograr que todo el mundo pueda vivir bien y morir bien.

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Lo más duro de la muerte es cuando hay que empezar de nuevo la vida. He estado diez días en una burbuja de amor con la familia de Jorge y la sensación que teníamos todos y todas era que estaba con nosotros todo el tiempo. Los últimos días los he pasado con Daniela, Pablo y Gael y hemos podido descansar, pasear por la naturaleza, compartir momentos de silencio y tranquilidad, en el bosque, las aldeas, en el río Arnoia y el río Miño. Hemos hablado mucho también y ha sido muy hermoso poder vivir tantos días en la burbuja de amor.

Me ha parecido durísimo que mi gente haya tenido que volver el lunes al trabajo. Ojalá todos y todas pudiéramos parar los relojes y detener el tiempo para disfrutar de ese espacio mágico entre la vida y la muerte. Para mí ha sido la mejor medicina, poder desconectar por completo del teléfono, del trabajo y las noticias, poder llorar y recordarle con calma, y hacer rituales de despedida con sus cenizas. Ahora vuelvo a la realidad y estoy limpiando la casa y ordenando los espacios, escucho audios y leo vuestros mensajes, Gael ha vuelto al cole, y empezamos una nueva etapa de nuestras vidas.

Otra más. Ya me han tocado vivir varios cierres y varios inicios, y me siento muy vulnerable y muy fuerte a la vez.

Mi niño necesita que yo esté bien. Así que me siento con energía y me ayuda hablar con Jorge, le siento muy cerca y cuando me paro un momento a pensar en su muerte, me siento inundada de amor. Un amor más allá del amor de pareja, un amor universal que se expande en mi pecho, y alcanza a todos los seres vivos de este planeta en el que viajamos juntos y juntas.

Sigo con la magia del funeral, conectada más que nunca a la vida, y al amor que he recibido estos días y que me mandáis desde tantos rincones del planeta. Ese amor me acuna y me sostiene, gracias de todo corazón a todos y a todas. 

Aquí podéis leer el homenaje que le hice en vida a Jorge hace unos meses. 

Hasta siempre, compañero, y gracias por todo.

Coral 

25 de mayo de 2026

El maltrato como estrategia para la dominación masculina

 



Hay hombres que maltratan a sus seres queridos cuando están de mal humor, cuando les invade la ira, cuando aflora su rabia y la estallan contra las personas que más cerca tienen. Otros están cabreados todo el tiempo y sienten una enorme frustración y rabia contra la vida que les ha tocado vivir. Están amargados, deprimidos, se odian a sí mismos, odian a los demás. También hay muchos que tienen un enorme complejo de inferioridad: se ponen violentos cuando les llevan la contraria, cuando les desobedecen, cuando sienten que no tienen el control sobre sus víctimas. Necesitan sentirse superiores a los demás porque creen que los hombres son superiores a las mujeres, a los esclavos, a los niños y a las niñas. 

Son hombres que se desahogan con las personas más vulnerables porque no saben cómo relacionarse ni cómo gestionar sus emociones, y porque han sido educados para dominar a los demás. Y los demás, por muy sumisos que sean a su autoridad, representan para ellos una fuente constante de frustración porque la dominación y la obediencia nunca es total: todos los grupos oprimidos generan estrategias de supervivencia y de resistencia. Son tipos que no saben relacionarse en horizontal y que maltratan y violentan a los demás de forma más o menos inconsciente. Muchos no se ven a sí mismos como machistas ni como maltratadores, especialmente los que no usan la fuerza física. De hecho se ven a sí mismos como buena gente, solo que con dificultad para contener su "mal genio"

Pero además están los hombres que usan el maltratato de forma consciente y premeditada como estrategia para someter a mujeres, niñas y niños. Son hombres que utilizan la burla porque saben que genera inseguridad en los otros. Usan los insultos y humillan a sus esposas, hijas e hijos porque saben perfectamente que machacar la autoestima de los demás es una forma de tenerlos bajo su poder. Hablan con desprecio a sus víctimas porque saben que el dolor se va acumulando dentro de ti hasta que realmente llegas a creer que eres un ser despreciable. 

Estos hombres usan todas las técnicas de manipulación que conocen para controlar y dominar a sus esposas y a sus hijos e hijas porque saben muy bien que hacerles sufrir a nivel psicológico y emocional les da todo el poder a ellos. Muchos son narcisistas y egocéntricos que no toleran la libertad y la autonomía de las personas con las que se relacionan a diario. Y no sólo emplean estas técnicas contra sus parejas, también contra sus empleados. Piensan que cuanto más maltraten a los demás, más poder tienen sobre ellos. 

Los más listos emplean técnicas de violencia sin golpear, sin gritar y sin insultar. Cuanto más saben sobre manipulación, más elegantes y finos son en su ejecución.

Son los que comentan tu aspecto físico como si se preocuparan por tu salud pero en realidad lo hacen para machacar tu autoestima.

Los que intentan provocar celos en ti para que te vuelvas loca de dolor.

Los que disfrutan viendo como te comparas y cómo rivalizas con otras mujeres.

Los que te amenazan de vez en cuando con dejarte para que te "portes bien".

Los que te montan algún pollo en los momentos más importantes de tu vida.

Los que te dan órdenes y te prohíben hacer cosas sin usar el imperativo: lo hacen en formato sugerencia.

Los que se muestran molestos cuando cosechas un logro personal en cualquier ámbito de tu vida.

Los que te culpan a ti de que la relación no vaya bien (como si ellos no tuvieran ninguna responsabilidad),

y los que te dicen de vez en cuando que te van a dejar para que te arrastres pidiendo perdón. 

Unos te amenazan y otros lo hacen: te dejan y luego vuelven para que tú te enganches a la relación de maltrato. 

Estos maltratadores son los más peligrosos. Porque suelen ser tipos encantadores que saben muy bien cómo enamorarte al principio de la relación y cómo enamorar a tu entorno para que, cuando ya no puedas más, todo el mundo se ponga de su lado y tú parezcas una exagerada, una histérica, o una loca. Son tipos amables, seductores, que saben perfectamente que después del love bombing tienen que ir retirando poco a poco su amor y su atención para que tú vivas constantemente intentando que la relación vuelva a ser como al principio.

Saben muy bien que las mujeres llevamos siglos aguantando malos tratos y que el sufrimiento genera en muchas mujeres una conducta adictiva. Saben que muchas mujeres necesitan desesperadamente el reconocimiento masculino y el amor que no obtuvieron en su infancia, y saben cómo manipular tu ego y destrozar tu autoestima. Muchos te ponen los cuernos (y dejan pruebas sobre ello para que los descubras) simplemente para hacerte sufrir y aumentar tu sumisión. 

Saben muy bien, también, que una de las armas de dominación más efectivas es la culpa, y que nosotras llevamos milenios cargando con esa culpa. Si sufres violencia es culpa tuya. Te dicen por ejemplo: "Yo no quería llegar a este extremo pero me estás obligando con tu actitud", "Si me hiceras caso e hicieras lo que yo te digo, no habría problemas", "Yo no quería golpearte pero es que me has llevado al límite", "Todo lo que ocurre es culpa tuya, ¿cuando vas a cambiar?, "ya no puedo más, mira lo que me estás obligando a hacer"

Y como saben que las mujeres tendemos a maternar y a compadecernos de las personas que sufren, muchos se victimizan y usan el chantaje emocional para que seas tú misma la que te pongas de rodillas, cedas, y hagas todo lo que él te pide. Saben muy bien que las mujeres estamos muy acostumbradas a anteponer las necesidades de los demás a las nuestras, y a pensar más en la felicidad de los hombres que en nuestra propia felicidad. Muchisimas mujeres siguen la relación con sus agresores porque les da muchísima pena. Piensan que si ellas les dejan, ellos van a acabar hundidos en la miseria.

Y los hombres se aprovechan de la culpa y de la tendencia de las mujeres a sentir pena por ellos. 

Estos manipuladores aíslan a sus víctimas de sus redes de amor, y sobre todo del grupo de amigas, porque ellas son las que generalmente se dan cuenta de lo mal que lo está pasando, mucho antes de que la víctima pueda reconocérselo a sí misma. Cuanto más aislada está una mujer, más vulnerable es ante el manipulador, y más dependencia emocional sufren. Si a esto le sumamos la dependencia económica, entonces las mujeres acabamos como esclavas y sin posibilidad de salir de la relación. 

Algunos de estos maltratadores son profesionales y cobran a otros hombres para compartir sus estrategias de dominación y a cobrar a otros hombres que también quieren tener a una o a varias mujeres a sus pies. La clave del asunto se encuentra en manipular a las personas yendo directamente al ego: Primero te hacen creer que eres un ser único y especial, una mujer extraordinaria y bella, una diosa del Olimpo, y que se han enamorada loca y perdidamente de ti porque eres una mujer increíble (bombardeo amoroso). Luego poco a poco te van haciendo ver que no eres tan maravillosa como parecías y que no te aman ya tanto como antes porque les has decepcionado, o porque no logran que cambies para que te ajustes al modelo de mujer que ellos necesitan.

La estrategia consiste en generar en ti inseguridad, culpa, remordimientos, y que te veas a ti misma cada vez más chiquita e insginificante. Eso ayuda mucho a que no protestes y no luches para defender tu libertad y tus derechos humanos. Muchas mujeres creen que renunciando a ellos lograrán aplacar a sus agresores, pero suele ser justo al revés: cuanto más te sacrificas y cuanto más sufres, peor te tratan. La sumisión no te garantiza vivir tranquila, sino que genera mucha más violencia porque el agresor se siente cada vez más grande mientras tú te sientes cada vez más pequeña. 

Y por eso estos señores están tan enfadados con el feminismo: porque una vez que revelamos estas estrategias de malos tratos, las mujeres estamos generando de resistencia y nos estamos ayudando unas a otras a huir de los depredadores románticos que se aprovechan de la necesidad que tienen tantas mujeres de sentirse reconocidas y amadas por un hombre. 

Por eso es tan importante conocer estas estrategias y practicar la Autodefensa Emocional y el Autocuidado Feminista.

Cuantas más mujeres se liberan, más fuerza cobra el fenómeno de la soltería femenina: mujeres que eligen estar sin pareja porque priorizan su salud mental y emocional, su bienestar y su felicidad por encima de la necesidad de tener pareja. 

Y cuantas más mujeres separadas y solteras hay, más se enfadan los hombres. 

Mientras los hombres no aprendan a relacionarse en estructuras horizontales libres de abuso, de explotación y de violencia, nosotras tendremos que seguir entrenando en la autodefensa emocional, compartiendo nuestros saberes y sacando a la luz sus estrategias de dominación, y ayudandonos unas a otras a cuidarnos a nosotras mismas.

Una de las claves es que entendamos que nuestra integridad y nuestra seguridad están siempre por encima de la necesidad de tener pareja.

Cuando logremos liberarnos de esta necesidad colectivamente, y pongamos en práctica las estrategias de autocuidado feminista, entonces las estrategias de dominación masculina no les servirán más. 

Y nosotras seremos por fin libres de verdad.

Coral Herrera Gómez





Editorial Laboratorio del Amor, Allariz, Galicia, 2025.

Formato: papel y kindle


14 de mayo de 2026

Novedades de Coral Herrera Gómez en Mayo


 


Este mes de mayo viene cargado de novedades:

Un taller presencial en Galicia los días 6 y 7 de julio, recordad que si os apuntáis antes del 1 de junio tenéis veinte euros de descuento. Aquí tenéis toda la información 

Más novedades: mi libro del año pasado está ya en papel y en kindle: “Mujeres que se liberan. Herramientas para la autonomía y la liberación”

Lo escribí en Patreon en 2025 y ahora está en formato libro en mi editorial El Laboratorio del Amor, ya podéis adquirirlo en Amazon.

Y más novedades editoriales… 

Que disfrutéis mucho de esta primavera maravillosa, y recordad que podéis seguirme en Telegram, WhatsApp y Patreon ❤️


13 de mayo de 2026

Herramientas para la Autonomía y la Liberación: Mujeres que se liberan, ya en papel.




Libre quiero ser 

Libre y autónoma 

Libre y poderosa


Libre del ego

Libre de culpa

Libre del miedo

Libre de los hombres con miedo


Libre de la tiranía del qué dirán

Libre de la necesidad de ser deseada

Libre de la necesidad de ser amada


Libre de las luchas de poder y las peleas

Libre de la esclavitud en el hogar

 

Libre de la guerra y del sufrimiento

Libre del autoengaño 

Libre del pasado

Libre de la dependencia emocional

Libre del patriarcado


Libre quiero ser



Coral Herrera Gómez



Ya tienes en papel mi libro Mujeres que se liberan: Herramientas para trabajar tu autonomía y tu liberación.


Es mi primera publicación con el sello editorial el Laboratorio del Amor. Un manual para acompañarte en tu proceso de liberación, con herramientas para trabajar en ti y para liberarte de la culpa, del miedo, del autoengaño, de la adicción romántica, de la dependencia emocional, de la tiranía de qué dirán y del patriarcado que llevas dentro.


Lo personal es político: si tú te liberas, liberas a las mujeres que hay a tu alrededor. La liberación es muy contagiosa: una vez que conectamos con nuestro poder, y aprendemos a confiar en nosotras mismas y a poner en práctica el Autocuidado, ya nadie nos para. Y las demás ven que si se puede. 


Cada una va rompiendo las cadenas a su ritmo, nos hacemos compañía, nos animamos unas a otras y celebramos las pequeñas y las grandes victorias, las propias y las de las demás. Prueba a trabajar primero tú sola y luego comparte este libro con amigas, verás que es más fácil y divertido hacerlo acompañada.


El libro incluye un plan de liberación para entrenar cada día, con ejercicios para llevar la teoría a la práctica. Te acompaño con mi libro hasta que llegue el momento de desplegar las alas y echar a volar.


Si quieres que te lo envíen a casa, ya puedes pedirlo en Amazon y puedes echarle un vistazo a las primeras páginas aquí





Todos los libros de Coral Herrera Gómez

11 de mayo de 2026

Yo escribo para las Mujeres que...




No estoy animando a las mujeres que son felices con sus parejas a dejar a sus maridos. Llevo años escribiendo sobre cómo disfrutar del amor y mejorar las relaciones de pareja y he publicado dos libros sobre el tema. Y no, no estoy en contra del matrimonio ni quiero acabar con la familia tradicional.

Escribí el libro de “Amiga, sepárate ya” para las Mujeres que ya no quieren sufrír por amor. 
Para las que sienten que sus parejas no las quieren y no las cuidan. 
Para las que están en relaciones tóxicas y están hartas de las peleas constantes. 
Para las que ya no están enamoradas y se sienten atrapadas. 
Para las que no son felices con un hombre machista y autoritario que exige obediencia. 
Para las que quieren recuperar su libertad y sus derechos humanos fundamentales. 
Para las que sufren infidelidades y ya no quieren sufrir más. 
Para las que soñaron con un compañero y acabaron de sirvientas de un rey. 
Para todas aquellas que se sienten utilizadas y sufren explotación doméstica y emocional por parte de sus esposos. 
Para aquellas que aguantan toneladas de desprecio, insultos, humillaciones, faltas de respeto y abusos por parte de su marido y la familia del marido. 
Para las que están empezando a sufrir malos tratos y violencia emocional, psicológica, económica, física, y sexual. 

Para las que quieren vivir tranquilas y en paz. 

Para todas ellas he escrito mi libro: ojalá todas puedan separarse y florecer, ojalá mi libro les de alas para echar a volar, ojalá ayude a muchas mujeres a liberarse de relaciones en las que no son felices. 

Ojalá todas arropadas y acompañadas por sus amigas y familiares.  🎍💐



Pídelo en tu librería favorita 

10 de mayo de 2026

“Niña” es el peor insulto del mundo


 “Niña” es el peor insulto del mundo. Sirve para humillar, y no solo lo usa el Presidente del Real Madrid para burlarse de una periodista en público. Se usa también en los colegios y en los campos de fútbol, y a los niños no hay nada que les duela más que este terrible insulto. Porque no hay nada peor en el mundo que ser una niña. Cuando les preguntas por qué te dicen: “las niñas son débiles, ignorantes, cursis, estúpidas” 

Son seres inferiores y por eso cuando te comparan con una duele tanto. “Corres como una niña”, “lloras como una niña”, las niñas son seres despreciables. Y esto se escucha en todos los centros escolares y espacios deportivos para animar a los niños a ser fuertes y valientes.

Así es como los varones aprenden a odiar a las niñas desde su más tierna infancia. No hay nada más doloroso que te rebajen a esa categoría. Por eso los niños odian todo lo que tiene que ver con las niñas y se pasan toda su vida luchando para no ser como ellas. Elisabeth Badinter afirma que la masculinidad se construye desde la negación: “no soy un bebé, no soy una mujer y no soy homosexual”

En nuestra cultura patriarcal a los seres inferiores se les utiliza y se les domina, lo mismo a los animales que a las mujeres. Y cuando se rebelan, hay que someterles y castigarles. Así aprenden los niños a relacionarse con ellas, escuchando e imitando a los hombres adultos. Y si el hombre más poderoso de España menosprecia a las mujeres, para ser un hombre poderoso hay que ser igual que él.

Y este es el motivo por el cual la misoginia y el machismo pasan de una generación a otra. A los niños les entrenan para que aprendan a odiar y a domesticar a las mujeres desde su más tierna infancia.

Coral Herrera Gómez


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5 de mayo de 2026

El hate en redes sociales no es bueno para la Salud

 


¿Cómo hacer para ser popular y viralizar tus contenidos en redes sociales? Estoy viendo vídeos de influencers en redes sociales que te dan este truco para hacerte viral: crear polémica en redes sociales para atraer a los haters y que tu publicación se viralice.

Por experiencia propia, os confirmo que es cierto y que funciona: cuanto más odio recibes en redes sociales, más seguidores y seguidoras consigues. Yo he sufrido varios ataques a lo largo de estos años y aunque muchos te abandonan, ganas muchos más. Pero te voy a contar una cosa: no compensa. Y es peligroso.

Al menos a mí no me compensa, y conozco a muchas compañeras que han pasado por lo mismo y tampoco las compensa. Primero, porque recibir insultos, comentarios cargados de desprecio y amenazas de muerte tiene un coste emocional muy alto. Nadie es tan fuerte como para aguantar psicológica y emocionalmente un linchamiento público: pasa factura y es una factura muy alta.

Es cierto que también recibes mucho apoyo de tus fans, pero el odio que tienes que tragar duele mucho en el alma y daña tu autoestima a unos niveles altísimos. No somos de piedra, somos humanas. Y da miedo que te amenacen de muerte, mucho miedo, y aquí viene el segundo punto: Como figura pública corres un enorme peligro. Y si eres mujer, el triple. Y si encima eres madre, te puedes imaginar lo que ocurre cuando la gente te reconoce por la calle. 

Porque te reconocen tanto los que te aman como los que te odian. A mi no me ha pasado, pero conozco muchas compañeras a las que han abordado por la calle, las han escupido, las han empujado, las han tirado del pelo, las han insultado a gritos delante de sus hijos e hijas, y les han puesto pegatinas en la puerta de su casa para avisarlas de que saben dónde viven. Es un trago horrible que ninguna mujer debería sufrir, pero sobre todo pienso en los niños y niñas que tienen que pasar por algo así.

Las cancelaciones afectan a tu prestigio y espantan a las organizaciones e instituciones que te contratan. Muchísimas mujeres pierden su trabajo en la vida real, y la fuente principal de ingresos no son nuestros contenidos en redes sociales, sino los trabajos presenciales: conferencias, talleres, cursos, y eventos públicos a los que te invitan. Así que recibir odio también tiene un coste económico, además de emocional. Los algoritmos promueven los linchamientos públicos porque se alimentan del odio, la rabia, la frustración de la gente. Desde la pandemia aumentó muchísimo y no ha parado de crecer desde entonces.

Los influencers te dicen que vale la pena poner tu cuerpo y tu persona al servicio de los algoritmos porque recibes más seguidores, pero no todo vale. Porque lo que quieren los dueños de las redes sociales es que te expongas en la plaza pública para que la gente te tire piedras a cambio de visibilidad.

7 de cada 10 mujeres activistas y periodistas ha sufrido violencia digital según el estudio de ONU mujeres, y 1 de cada 4 sufre de ansiedad o depresión como consecuencia de estos ataques. El informe presentado el 30 de abril contempla que los ataques suelen ser deliberados y coordinados, especialmente con las mujeres que además de crear contenido somos feministas.

Esta violencia provoca autocensura: cuanto más odio recibes, menos dispuesta estás a someterte a estos linchamientos y cancelaciones. Así que evitas opinar en redes y sólo te abres en espacios seguros en los que sabes que no te van a machacar. No os recomiendo seguir esta estrategia: poner tu cara con tu nombre y apellidos es peligroso. En América Latina y en muchas zonas del mundo muchas defensoras de derechos humanos y medioambientales son asesinadas cada año, y acabar con ellas es un método muy útil para amedrentar a las que empiezan a ganar visibilidad y popularidad.

En mi Patreon he empezado una serie para desmontar los mitos de la fama que quizás le sea útil a muchas personas que están volcadas en generar contenido en redes sociales con el objetivo de hacerse visibles y famosas. Todo el mundo cree que es maravilloso ser un personaje conocido, pero lo cierto es que tiene unos costes muy altos de los que nadie te habla.

En Patreon os cuento cuáles son esos costes y os ayudo a desmitificar y a desromantizar la fama. Todas las semanas publico un nuevo capítulo para suscriptoras y mecenas en la Colección Amor Fan: desmontando mitos sobre la fama.

Coral Herrera Gomez



Otras colecciones de Coral en Patreon:

Love Revolution

Diario Personal

Mujeres que se liberan

Podcast: Audios para las Amigas

Podcast: Cómo dejé de sufrir por amor

Podcast: Disfrutar del amor

VideoPodcast: Mujeres que ya no sufren por amor

VideoPodcast: 100 preguntas sobre el Amor 


4 de mayo de 2026

Próximos eventos de Coral Herrera Gómez


 


En Cádiz, en Madrid y en Galicia: estos son los últimos eventos de mi Gira 2026 antes del parón de verano: 

📍El 30 de mayo estoy en Chiclana en el Encuentro de Mujeres Abolicionistas organizado por la Asociación de Mujeres Mente Igualmente, con Rosa Cobo Bedia, PAP, y  Kajsa Ekis Ekman 

Con servicio de ludoteca y Servicio Interpretación de Lengua de Signos. 

📍El 6 de junio estoy en Madrid, en las Jornadas Mujer y Salud organizado por Mujeres Para la Salud con Soledad Muruaga, Pilar Pascual Pastor, Carmen Castro, Amparo Mañés Barbé, Rosa San Segundo y más compañeras, 

📍El 6 de julio en Allariz, Ourense, un taller de dos días organizado por el Laboratorio del Amor


Aquí podéis apuntaros y consultar todos los detalles











Todos los eventos de Coral Herrera Gómez



29 de abril de 2026

Taller de verano en Galicia

 


Taller Presencial en Galicia: Mi Revolución Amorosa

Este verano imparto un taller presencial en Allariz, Ourense. 

Allariz es un pueblo hermoso con una playa fluvial del río Arnoia. Tiene un casco histórico precioso, un castillo misterioso, un castro celta y un bosque lleno de colores pintado por Ibarrola. 

En el taller vamos a trabajar el Autocuidado, la Autonomía, la Autoestima, la Autocrítica Amorosa y la Autodefensa Emocional, y de regalo te llevas una libreta con un Plan de Liberación Para Una Vida Mejor hecho por ti misma. 

Aquí tienes toda la información y los botones de inscripción: 

Fechas: 6 y 7 de julio. 

Horario: 10 a 18 horas

¿Qué incluye el taller? Un refrigerio el viernes, el desayuno y la comida del sábado, y el desayuno y la comida del domingo. 

Si tienes alguna restricción alimentaria o eres vegatariana/vegana, sólo tienes que decirnoslo. 

Transporte

Allariz está a 20 minutos de la ciudad de Ourense, que no tiene aeropuerto pero tiene una estación de bus y tren de alta velocidad. Los autobuses de Ourense a Allariz salen cada hora y media y en la misma estación hay oficinas de alquiler de coches. 

Alojamiento

En Allariz tienes una amplia oferta de alojamiento: tenemos un camping a orillas del río, muchos hoteles con encanto, casas rurales, pisos turísticos, un albergue juvenil muy económico y un hotel de 5 estrellas. Tú eliges la opción que prefieras y que mejor se adapte a tu bolsillo. 

Precio 

200 euros por persona.

Descuentos: 

180 euros si adquieres tu entrada antes del 1 de junio. 

también tenemos descuentos para grupos de más de 4 personas. 

El pago se hace a través de Paypal (puedes pagar a plazos) o Bizum.

Dudas y preguntas: coralherreragom@gmail.com



27 de abril de 2026

Mulheres que já não sofrem por amor

 


As mulheres que já não sofremos por amor ainda somos poucas, mas somos cada vez mais. Não nos libertámos da dor nem encontrámos a fórmula para sermos felizes no amor, mas chamamo-nos assim porque já não nos sentimos condenadas a sofrer por amor: sabemos que o romântico é político e que outras formas de nos relacionarmos, de nos organizarmos e de nos amarmos são possíveis.

As mulheres que já não sofremos por amor estamos a fazer a revolução amorosa a partir dos feminismos: estamos a colocar sobre a mesa a importância de reinventar o amor romântico para sofrer menos e desfrutar mais do amor. As redes sociais e afetivas, as emoções e os cuidados estão no centro do nosso pensamento, dos nossos debates e das nossas lutas.

As feministas alcançámos muitas mudanças a nível legislativo e político, e estamos a despatriarcalizar tudo: a ciência, a educação, as religiões, a medicina, a filosofia, o jornalismo e a comunicação, o cinema, o teatro, a democracia, o desporto, as instituições, a família… mas ainda nos resta muito trabalho ao nível sexual, emocional e sentimental.

Embora há décadas lutemos para alcançar a autonomia económica, até há pouco tinha-se feito muito pouco pela autonomia emocional, e cada uma tinha de procurar individualmente as ferramentas para trabalhar a dependência sentimental e despatriarcalizar as suas emoções. Hoje, no entanto, estamos a trabalhar coletivamente na criação dessas ferramentas para a revolução dos afetos.

A nossa forma de amar é patriarcal porque aprendemos a amar segundo as normas, as crenças, os modelos, os costumes, os mitos, as tradições, a moral e a ética da cultura a que pertencemos. Cada cultura constrói a sua estrutura emocional e os seus padrões de relação a partir de uma ideologia concreta; por isso, a nossa forma de amar no Ocidente é patriarcal e capitalista.

As meninas e os meninos recebem mensagens opostas e aprendem a amar de forma diferente, de modo que, quando nos encontramos na idade adulta, torna-se impossível amar-nos bem. Os meninos aprendem a valorizar e a defender a sua liberdade e a sua autonomia; as meninas aprendem a renunciar a elas como prova do seu amor quando encontram parceiro. As meninas aprendem a colocar o amor no centro das suas vidas, enquanto os meninos aprendem que o amor e os afetos são “coisas de raparigas”. As meninas acreditam que para amar é preciso sofrer, passar mal, aguentar e esperar pelo milagre romântico; os meninos, pelo contrário, não renunciam nem se sacrificam por amor. As meninas aprendem a ser doces princesas; os meninos, a ser guerreiros violentos. Elas acreditam que a sua missão é dar vida; a deles é matar o inimigo. Enquanto elas se hipersensibilizam e desenham corações por todo o lado, eles mutilam-se emocionalmente para não sofrer e preparam-se para ganhar todas as batalhas.

Assim sendo, não é de estranhar que, quando nos juntamos para nos amar, o encontro seja um desastre. Nestas condições, é impossível construir uma relação baseada no respeito mútuo, no bom trato e na igualdade. É impossível desfrutar do amor numa estrutura de relação baseada na dominação e na submissão, e nas lutas de poder que nos retiram grande parte do nosso tempo e energia: as guerras românticas que sustentamos impedem-nos de desfrutar do amor e da vida.

Aprendemos a amar a partir da nossa experiência pessoal com a família e o meio mais próximo, mas também através dos relatos que mitificam o amor e idealizam determinados modelos de masculinidade e feminilidade. Mitificar o amor serve para que as mulheres, movidas pela paixão amorosa, interiorizem os valores do patriarcado, obedeçam aos mandatos de género e cumpram os seus papéis de mulher tradicional, moderna e pós-moderna ao mesmo tempo.

Estamos a desfrutar de um salto tecnológico impressionante que nos permite contar histórias em múltiplos formatos e suportes, mas o esquema narrativo das histórias continua a ser o mesmo: “Enquanto ele salva a humanidade, ela espera ser resgatada da pobreza, da exploração, de um cativeiro, de um feitiço ou de uma vida aborrecida. Quando ele termina a sua missão, vai buscá-la e leva-a para o palácio, onde ambos viverão felizes para sempre.”

Por causa destes contos, desde pequenas tornamo-nos dependentes da droga do amor romântico, e assim nos mantêm entretidas a sonhar com a nossa utopia romântica. Ao patriarcado convém que permaneçamos acorrentadas a esta ilusão, cada uma à procura de ser resgatada por um príncipe encantado. O milagre romântico isola-nos das outras: para o patriarcado não há nada mais perigoso do que mulheres unidas, alegres e empoderadas a trabalhar em equipa em busca do bem comum.

O romantismo patriarcal é um mecanismo de controlo social para dominar as mulheres sob a promessa de salvação e de um paraíso amoroso onde um dia seremos felizes. A monogamia, por exemplo, é um mito inventado exclusivamente para nós; eles sempre desfrutaram da diversidade sexual e amorosa e proibiram-nos de fazer o mesmo. No passado, as leis permitiam aos homens matar as suas esposas adúlteras. Hoje em dia, a infidelidade feminina continua a ser inaceitável, enquanto se desculpam as “aventuras” dos homens. As mulheres continuam a sacrificar-se, a renunciar, a aguentar e a sofrer “por amor”; continuam a trabalhar gratuitamente em casa e nos cuidados “por amor”; continuam a sonhar com a salvação pessoal através do amor.

O patriarcado continua vivo nos nossos corações e goza de excelente saúde; por isso, é tão importante falar das nossas emoções e relações em termos políticos. Do meu ponto de vista, o amor é uma arma muito poderosa para revolucionar o nosso mundo e transformá-lo de baixo para cima. Podemos libertá-lo de toda a sua carga patriarcal e expandi-lo para além do casal, em direção à comunidade. Podemos eliminar as hierarquias e as lutas de poder entre nós e construir as nossas relações com os outros a partir da ternura, da empatia, da generosidade, da solidariedade e do companheirismo.

Conseguem imaginar como seria o mundo se as mulheres, em vez de desperdiçar o nosso tempo no amor romântico, o dedicássemos à luta por uma sociedade mais livre e igualitária? Conseguem imaginar milhões de mulheres a trabalhar juntas na defesa da natureza e dos direitos humanos? Eu sonho com o dia em que o amor rompa a barreira do duo e se expanda para transformar toda a nossa forma de nos organizarmos e de nos relacionarmos.

Esse dia ainda está muito longe: as ideias evoluem rapidamente, e somos excelentes a imaginar novos modelos amorosos e novas formas de nos relacionarmos, mas as emoções evoluem lentamente ao longo das décadas, e não podemos mudar em duas semanas a nossa forma de sentir. São muitos os séculos de patriarcado que carregamos, e ainda não temos ferramentas para gerir as nossas emoções. Continuamos com a mesma maturidade emocional dos primeiros Homo sapiens: sentimos as emoções mais básicas (alegria, ira, tristeza, medo) de forma semelhante. A maior parte da humanidade resolve os seus conflitos com violência, porque não somos educados para enfrentar os tsunamis emocionais que nos invadem cada vez que sofremos e fazemos sofrer os outros. Nas escolas não nos ensinam a amar-nos bem, e custa muito aprender a relacionarmo-nos com amor connosco mesmas, com o nosso entorno e com as pessoas que amamos.

No entanto, estamos… a fazê-lo.




Cada vez somos mais mulheres a pensar e a debater sobre a nossa forma de nos querermos e de nos relacionarmos; cada vez somos mais as que queremos libertar o amor do patriarcado e as que reivindicamos o nosso direito ao bem-estar, ao prazer e à felicidade.

As mulheres que já não sofremos por amor estamos a analisar a nossa cultura amorosa para a transformar de cima a baixo, procurando outras formas de nos querermos, criando coletivamente ferramentas para aprender a usar o nosso poder sem fazer mal aos outros e para construir relações bonitas com os demais. Relações desinteressadas, relações baseadas no amor companheiro, relações baseadas no prazer, na ternura e na alegria de viver.

Estamos com a imaginação ativada, à procura de novas formas de nos relacionarmos connosco mesmas e com os outros. Queremos um mundo melhor para todos e todas, um mundo sem violência e sem guerras. O nosso objetivo comum é parar a guerra contra as mulheres e entre as mulheres, e contra nós mesmas: queremos aprender a amar-nos bem para podermos amar os outros da mesma forma.

A revolução amorosa é, ao mesmo tempo, pessoal e coletiva: o romântico é político, mas também é social, económico, sexual e cultural. Queremos que o amor deixe de ser um instrumento de opressão para o utilizar como motor da revolução sexual, afetiva e dos cuidados em que estamos a trabalhar a partir dos feminismos.

As mulheres que já não sofremos por amor estamos a questionar tudo: como desmitificamos o amor? Como vamos trabalhar os patriarcados que nos habitam? Como acabamos com as relações de dominação e submissão? Como nos libertamos das masculinidades patriarcais? Como aprendemos a amar sem fazer a guerra? Como podemos construir relações prazerosas, belas, respeitosas e igualitárias? Como aprendemos a resolver os nossos conflitos sem violência? Como tecemos redes de cuidado, de trabalho cooperativo, de solidariedade com as pessoas? Como vamos trabalhar, a partir do feminismo, para reapropriar-nos do prazer, reinventar o amor e libertar o desejo da culpa e dos medos?

Estamos num momento apaixonante. Finalmente, o amor deixou de ser um assunto íntimo e privado para se tornar um debate social e político. Agora falamos de amor nas redes sociais, nas assembleias, nos bares, nas teses de doutoramento, nos blogs, nos congressos e nas festas populares.

As mulheres que já não sofremos por amor ainda sofremos, mas não nos sentimos sós. Todas queremos vencer o monstro da solidão que nos mantém cheias de medo, queremos superar a dependência emocional e aprender a amar a partir da liberdade, e não da necessidade.

É muito o trabalho que temos pela frente: queremos construir um amor companheiro em que nos sintamos livres e iguais. Queremos relações baseadas no bom trato, no prazer partilhado, na honestidade e na ternura. Queremos mudar a nossa relação connosco mesmas e entre nós. E queremos acabar com o patriarcado, a desigualdade, a pobreza e a violência. Trata-se de reinventar o amor para que alcance todos e todas.

O amor é uma ferramenta maravilhosa para a transformação individual e coletiva. Quando o amor não se reduz ao casal e chega à vizinhança, ao bairro, à aldeia, então torna-se um motor para construir uma sociedade livre de exploração, violência, hierarquias e dependências.

A revolução amorosa que estamos a levar a cabo as mulheres feministas coloca no centro a alegria de viver, os afetos, os cuidados e o prazer. Sabemos que outras formas de nos querermos e de nos organizarmos são possíveis, e aqui estamos: unidas, criativas e combativas, reivindicando o desfrute e o prazer. Somos as mulheres que já não sofrem por amor.

Coral Herrera Gómez: "Mulheres que já não sofrem por amor: Transformando o mito romântico" Editorial Bookout, Lisboa, 2026


Otros idiomas:




Binge Auditions, París, 2021









Libros de la Catarata, Madrid, 2018


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