17 de octubre de 2018

¿Por qué hay que dejar de sufrir por amor?


De Steven Meissel



Sufrir por amor nos envejece y nos pone feas. Es justo lo contrario a lo que sucede cuando nos enamoramos y estamos felices: se nos ve radiantes, nos brilla el pelo, la mirada, la piel, y todo el mundo nota nuestras noches de amor.

Cuando sufrimos se nos marcan las ojeras, las bolsas, las arrugas, se nos borra la sonrisa, se nos opaca la mirada y se seca la piel. Estamos más cansadas siempre, porque sufrir nos roba las energías y la alegría de vivir. Sufrir no es gratis: además de envejecer, nos deteriora por dentro y por fuera. Nuestra salud mental y emocional se daña, nuestra salud física también.

Hay que dejar de sufrir por amor cuando nos hace dependientes de la droga del amor, nos aísla y nos pone sumisas, como quiere el patriarcado. Nos vuelve zombies, nos amarga la vida, nos hace perder tiempo, con lo corta que es la vida.

¿Queréis mas razones para convenceros de lo importante que es no sufrir por amor?

Nos sobran los motivos: tenemos que dejar de despilfarrar tiempo y energías en relaciones que no funcionan y no nos hacen felices. Mejor si es desde el principio.
Cuanto antes te liberes, mejor.
Cuando una se libera, nos liberamos todas.

#LoRománticoEsPolítico #MujeresQueYaNoSufrenPorAmor #AutocuidadoFeminista


En librerías y en la web de Catarata:
https://www.catarata.org/libro/mujeres-que-ya-no-sufren-por-amor_80398/

13 de octubre de 2018

Reflexiones sobre la Guerra Mundial contra las Mujeres


The Conquest of Natureby Eugenia Loli (178) The Old Reader



Brasil: una mujer asesinada cada 2 horas.
México: una mujer asesinada cada 3 horas.
Colombia: una mujer asesinada cada 9 horas.
Argentina: una mujer asesinada cada 34 horas.
El Salvador: una cada día.
Venezuela: una cada 2 días.
República Dominicana: una cada 3 días.

Multipliquen las horas, los días y los meses para echar cuentas de la cantidad de mujeres asesinadas por el terror machista. Y luego les invito a leer sobre la cantidad de violaciones, desapariciones, secuestros, agresiones y abusos sexuales, acoso callejero y laboral que sufren las mujeres y las niñas en América Latina. Sus agresores y asesinos son hombres: maridos, novios, pretendientes, ex novios. Las matan en casa, y nadie lo ve. La prensa te cuenta que el asesino la amaba.

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La Guerra Mundial contra las mujeres y las niñas es la guerra más larga de la Historia de la Humanidad. También es la más cruel, porque sólo hay un ejército, no dos. Los soldados del patriarcado matan, esclavizan, violan, torturan y maltratan a la mitad de la población, que está desarmada. La Resistencia feminista lucha desde posiciones pacifistas, sacando a miles de mujeres a las calles cada 25 de Noviembre en todo el planeta. No lo leerás en los libros de Historia ni en los de texto.


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#DesdeEuropaNoLoVéis: a mi me pasó también, así que entiendo que le pase a tanta gente. Yo había leído mucho sobre feminismo y estaba muy concienciada, pero cuando emigré a América Latina, me quedé horrorizada. Cuando estás en Europa, es fácil que te hagan creer que las mujeres tienen ya todos sus derechos y que la desigualdad está en los salarios, y en los altos puestos directivos, y poco más, porque en los medios apenas te cuentan lo que pasa en el mundo.

Pero cuando vienes acá, te encuentras con una realidad brutal. El nivel de machismo y de violencia en este continente es espantoso: salir a la calle para cualquier mujer es un peligro en la mayor parte de los países. Pero estar en casa, también: es el espacio en el que más violaciones, secuestros, torturas y asesinatos hay.

Si en España matan a una mujer una vez a la semana, aquí en América los machistas matan a doce al día. Si en España se denuncia una violación cada 8 horas, aquí es cada diez minutos, más todas las que no se denuncian. La cantidad de niñas violadas, embarazadas y obligadas a ser madres es demencial: es una tortura sistemática, diaria, llena de crueldad. Estamos hablando de miles, millones de niñas, desde la Patagonia hasta la frontera con Estados Unidos. Si en España las mujeres son precarias, aquí son pobres y extremadamente pobres.

Cualquier cifra que uses para explicar la violencia machista, en Centroamérica y México se multiplica por cien: aquí la guerra contra las mujeres es un genocidio. Mujeres descuartizadas, quemadas vivas, empaladas, degolladas, violadas en grupo hasta la hemorragia mortal, asesinadas con machetes, martillos, bates de béisbol, cuchillos, asfixiadas, o asesinadas a golpes. Aquí la impunidad es casi total, sobre todo en países como México. Los hombres trafican con mujeres para llevarlas a Europa y a Estados Unidos como si fueran ganado, desaparecen cientos de mujeres al año, y la justicia no actúa. No estamos seguras en los taxis, ni en el metro, ni en las calles, ni en el campo, ni en la casa. Es un verdadero infierno.

Entiendo que hay gente que cree que las feministas somos unas exageradas, pero ya es hora de que entendáis vosotros que Europa es una isla de bienestar desde la que no se aprecia la guerra contra las mujeres, no se percibe el cambio climático con tanta violencia, no se ve la pobreza extrema, ni el inmenso poder de las iglesias fundamentalistas. Mi consejo es que abráis los ojos, leáis mucho, y viajéis para abrir horizontes en vuestras mentes: la realidad fuera de vuestras islas es terrible, especialmente para las mujeres y niñas de Asia, África, India, China, y América Latina. Seguir negando el patriarcado y el femicidio mundial es un crimen: nos están matando, todos los días, a todas horas. Hay que visibilizar esta guerra, y visibilizar a las mujeres que luchan para acabar con ella, las heroínas del siglo XXI, las que están poniendo sus cuerpos y sus vidas para parar esta locura, pero no las ves porque para los medios de tu país no existen. Pienso que invisibilizar, minimizar o negar esta guerra es como negar el Holocausto, definitivamente. No es ignorancia, es maldad.

#AbreLosOjos #FeminismoOBarbarie #StopFemicidios #TerrorismoMachista #StopGuerraContraLasMujeres #AbajoElPatriarcado


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La Guerra mundial contra las mujeres y las niñas es una de las guerras más monstruosas y largas de la Historia de la Humanidad. No se habla de ella y no hay nadie con quien reunirse para pedir la paz, y mientras se acusa a las feministas de ser violentas, cada día los hombres nos matan, nos secuestran, nos esclavizan, nos violan y nos torturan en todos los paises del mundo.

En México cada 40 minutos un hombre viola a una mujer (sólo hablamos de las violaciones denunciadas). Cada 7 horas uno de ellos mata a una mujer, es decir, 3 o 4 personas asesinadas al día.

Es un genocidio lento y constante, en la que están implicados muchos hombres: policías, jueces, periodistas, y todos los que colaboran con el patriarcado para justificar la misoginia, cosificar a las mujeres, romantizar la violencia, negar la guerra, y culpabilizar a las víctimas. Son muchos soldados, y entre ellos no hay bajas, ni heridos, ni presos.

Nosotras estamos luchando desarmadas frente a unos enemigos armados hasta los dientes, nuestra única defensa es el feminismo

#ElOdioContraLasMujeres #LaGuerraMundialContraLasMujeres

Coral Herrera Gómez



Datos sobre la violencia contra las mujeres y las niñas en el mundo:

https://www.cepal.org/es/publicaciones/5826-estudio-la-informacion-la-violencia-la-mujer-america-latina-caribe

http://www.unwomen.org/es/what-we-do/ending-violence-against-women/facts-and-figures

https://www.fidh.org/es/temas/derechos-de-las-mujeres/8-de-marzo-de-2018-dia-internacional-de-lucha-por-los-derechos-de-las

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-37828573


6 de octubre de 2018

Filosofía y normas del Laboratorio del Amor





Filosofía 

- El Laboratorio es un espacio de acompañamiento terapéutico basado en la sororidad entre mujeres, el auto-cuidado y los cuidados entre nosotras, la solidaridad, y el compañerismo.
- El Laboratorio es un espacio de seguridad y confianza, un lugar en el que caminamos desnudas sin miedo a ser etiquetadas ni juzgadas, sin miedo a mostrarnos tal y como somos, sabiendo que nadie va a tratarnos mal en ningún momento, y que estaremos rodeadas de mujeres que comparten el espacio con mucha empatía y amor del bueno.
- El Laboratorio del Amor es un espacio libre de violencia patriarcal, de machismo y misoginia, lesbofobia, homofobia y transfobia, racismo y xenofobia, gordofobia y clasismo. Es una comunidad de mujeres diversas en la que no tienen cabida los discursos de odio, ni los comentarios despreciativos o humillantes, ni los insultos, ni las faltas de respeto, ni el abuso, ni el acoso, ni las guerras entre personas o entre bandos enfrentados.  
- El Laboratorio es como una relación amorosa en la que todas nos sentimos libres para llegar, para quedarnos el tiempo que queramos, para irnos,y para volver las temporadas que lo necesitemos. Las fechas de entrada y salida las pones tú, las puertas del Laboratorio están siempre abiertas.

- Trabajamos desde la idea de que se puede sufrir menos y disfrutar más del amor, que lo Romántico es Político, y que Otras formas de quererse son posibles: en nuestro trabajo colectivo se mezclan lo personal y lo político, la teoría y la praxis, el análisis y el diseño de estrategias para desaprender lo patriarcal y poder disfrutar más de las relaciones sexuales y sentimentales que construimos con los demás. 
 - En el Laboratorio compartimos conocimientos: nadie imparte lecciones magistrales. Es una red horizontal en la que no hay jerarquías, trabajamos en equipo y ninguna opinión es más válida que la de las demás: no importa si llevas mucho tiempo o si acabas de llegar, si te sientes feminista o no, si eres muy joven o muy mayor, si eres hetera, lesbiana o bisexual. El Laboratorio es un espacio libre de discriminación, y alimentado con mucho amor del bueno.

- En el Laboratorio no discutimos como en las redes sociales. No hacemos debates, sino que trabajamos en un tema que siempre queda abierto a nuevas aportaciones. Cada cual comparte sus aprendizajes y sus vivencias, sus opiniones y sus ideas, y llevamos a cabo una construcción colectiva del conocimiento. Gracias a este trabajo en el que se mezclan las reflexiones con las experiencias personales, no caemos en las guerras habituales de egos para imponer nuestra postura sobre las demás. No hay necesidad de ganar batallas, ni de lucirse, ni de alimentar los Egos machacando a las demás: el Laboratorio es un espacio de trabajo e  investigación permanente en el que trabajamos con preguntas, compartimos materiales, nos contamos las vidas, escuchamos las de las compañeras, y siempre nos relacionamos en un tono respetuoso y amoroso.
- En el Laboratorio nos cuidamos unas a otras, nos tratamos con amor, y nos apoyamos las unas a las otras. Todas preguntamos antes de hacer suposiciones erróneas, y nos escuchamos con amor para evitar malentendidos. Pedimos disculpas si hemos interpretado mal las palabras de la otra compañera. Si las demás nos acompañan en un momento difícil, es importante que mantengamos al tanto a las compañeras de cómo estamos para que no se preocupen.
- En el Laboratorio no sólo compartimos las penas, también las alegrías: noches locas de amor y sexo, enamoramientos, casamientos, ligues, momentos felices, proyectos personales que salen adelante, sueños que se cumplen, trabajos que nos ilusionan, y momentos importantes de nuestras vidas.  
- El objetivo común es poder llevar la teoría a la praxis, por eso además de analizar nuestra realidad desde una perspectiva crítica, también hacemos autocrítica amorosa: para conocernos mejor a nosotras mismas, para aprender a querernos bien y a cuidarnos mucho, y para disfrutar del amor y de la vida. Queremos construir nuestras relaciones desde los principios igualitarios del feminismo desalojando los patriarcados que nos habitan, desobedeciendo los mandatos de género, y liberando al amor del machismo. 
-Nuestro trabajo es a la vez personal y colectivo: cuando una se cuida, está cuidando a todas. Cuando una se libera, nos liberamos todas. Rebelarse a la trampa del amor romántico es uno de los mayores actos de rebeldía política en contra del patriarcado, por eso no podemos separar la lucha personal en nuestro interior, en la cama y en la casa, con la lucha que estamos haciendo en las calles, en las escuelas, en los centros de trabajo, en los parlamentos, en los medios de comunicación, en las religiones, en la ciencia, en los espacios públicos. Esta transformación es contagiosa, sale de mi para las demás, y vuelve a mí: trabajar colectivamente el amor romántico es una de las experiencias más hermosas y revolucionarias que podemos vivir las mujeres.
- Las mujeres del Laboratorio nos sentimos pioneras de un cambio social, cultural, político y económico, sexual y sentimental que está teniendo lugar aquí y ahora, en la Historia de Nuestro Tiempo Presente. Lo estamos viviendo en primera persona, y ya no nos sentimos raras, ni nos sentimos solas: somos cada vez más las mujeres que ya no sufrimos (tanto) por amorTrabajamos la autoestima personal y la colectiva desde un feminismo que incorpora al análisis las diferencias de clase, etnia, origen, orientación sexual, etc. Entre todas estamos aportando a la construcción de una ética amorosa que nos permita poner en el centro de nuestras vidas y en el centro de la política el tema de los cuidados, los afectos, las emociones y el sexo. 


Normas del Laboratorio
- El Laboratorio es una comunidad y todas nosotras aportamos a la construcción, alimentación, mantenimiento y cuidado de este espacio: todas podemos abrir nuevos foros en los foros del Laboratorio, proponer Ejercicios y compartir Herramientas, subir fotos al Álbum de Fotos, publicar en el Blog o proponer una película en el Cine Forum para hablar sobre ella. Entre todas estamos haciendo una buena Biblioteca del Amor, ya tenemos muchos vídeos, entrevistas, artículos, enlaces, libros en pdf, documentales, memés, imágenes, reseñas, guías y manuales. 
- Celebramos un chat en directo al mes, dura hora y media, y cualquiera de nosotras puede proponer un tema, o bien podemos empezar a charlar desde lo personal y tocar varios temas. Cualquiera de nosotras podrá chatear en dúo con cualquier compañera en privado, o en público. Todas podéis proponer la celebración de un chat extraordinario en el Foro de Señoras si lo necesitáis para que acudan las que puedan.
- En el Laboratorio no hay límites de tiempo ni espacio: puedes escribir todo lo que desees, cuantas veces desees, sin miedo a aburrir o ser pesada. ¡No está permitido disculparse cuando una se extiende mucho!
Toda la información que aquí se comparte es confidencial, cuando entras aquí firmas una especie de  pacto en el que te comprometes a cuidar a tus compañeras, a velar por su seguridad, y a mantener lealtad al grupo respetando el derecho a la intimidad y la privacidad de todas las miembras de la comunidad. 

En tres años ya han pasado por el Laboratorio más de 300 mujeres. En la actualidad, somos más de cincuenta mujeres diversas de diferentes edades, profesiones, países, orientaciones sexuales, religiones... Cada una de nosotras está luchando desde sus trincheras, en su casa, en el trabajo, en sus relaciones sexuales y sentimentales para transformar el mundo y transformarse a sí mismas. El Laboratorio es un espacio para trabajar lo romántico en buenas compañías: nos acompañamos, nos escuchamos, nos damos buenos consejos, compartimos nuestros aprendizajes, nos apoyamos las unas a las otras, nos empoderamos juntas, compartimos herramientas y diseñamos estrategias para trabajar el amor y la autoestima juntas.

Si queréis saber más sobre el Laboratorio del Amor, podéis visitar mi web y ver el vídeo en el que os explico cómo funcionamos. Sois todas bienvenidas a este taller permanente en la Escuela del Amor: 

30 de septiembre de 2018

Nosotras hacemos la revolución

Los hombres sueñan con la revolución, las mujeres estamos haciendo la revolución. Estamos luchando en las calles y en las casas, en la cama, en los parlamentos y en los medios, en la Ciencia y en el deporte, en las instituciones y en las fábricas, en los barrios de las ciudades y en el campo, en las aulas y en los sindicatos, en los movimientos sociales y en los partidos políticos, en las universidades y en las redes sociales. 

Estamos cambiando la vida de millones de personas, y damos pasos gigantescos cada vez que logramos convertir nuestros derechos en leyes, y luego en realidades. 

Hombres, tenéis el cambio delante de vuestras narices, pero no lo veis porque no tenéis las gafas violetas que os permitan solidarizaros con nuestra lucha, y uniros a ella. Y porque no sois los protagonistas y os cuesta perder privilegios.


Probad a empezar por vosotros mismos #Masculinidades #Autocrítica #DeconstruyeATuMacho
#LiberatéDelPatriarcado #RevoluciónFeminista #UtopíasParaTodas #NosVemosEnLasCalles

14 de septiembre de 2018

Curso de Otoño en la Escuela del Amor





¿Dónde, cómo, cuándo....? 


Duración: 12 semanas

Inicio:  21 de septiembre de 2018

Formato: en línea

Dirigido a: Mujeres, hombres y gente diversa de todas las edades y países.

Precio: 90 euros

El precio del curso incluye:

- dos chats en directo con Coral Herrera,
- materiales,  ejercicios y una caja de herramientas
- acceso a la Biblioteca del Amor, el Blog y el Cine-Fórum
- pasar a ser miembro permanente de la Escuela del Amor



Temas del Curso


1. Autoestima, autoamor, autocrítica amoroso y empoderamiento personal y colectivo.

2. El romanticismo patriarcal: desmitificando el amor.

3. Feminismos y masculinidades, ¿otras relaciones son posibles?

4. Soledades, rupturas, y duelos.

5. Nuestras utopías amorosas: pactos, estrategias y herramientas para sufrir menos, y disfrutar más del amor. 



Objetivos del Curso


En este curso trabajamos la autoestima y el autoamor, el empoderamiento personal y colectivo, la autocrítica amorosa y el auto-reconocimiento. Vamos a desmontar y desmitificar colectivamente el romanticismo patriarcal de nuestra cultura, y de nuestro interior. Vamos a aprender y debatir sobre los feminismos, la identidad femenina, la masculinidad patriarcal, y las relaciones heterosexuales en la era posmoderna de los amores líquidos. Vamos a hablar de nuestras soledades, de nuestros duelos y nuestras rupturas. Vamos a terminar imaginando otras formas de querernos, estableciendo pactos con nosotras mismas y con las compañeras, trabajando en todo aquello que queremos eliminar, añadir o transformar de nuestras vidas. Diseñaremos nuestra propia utopía amorosa colectivamente, y compartiremos herramientas para gestionar nuestras emociones, para llevar la teoría a la práctica, y para sufrir menos, y disfrutar más del amor.

El trabajo se divide en cinco módulos que duran dos semanas, en cada uno de ellos haremos ejercicios para trabajar individual y colectivamente. Además, dispondremos de materiales, un foro de acompañamiento y una caja de herramientas colectiva para trabajar durante todo el cuatrimestre juntas.

Vente con nosotras a trabajarte el amor, ¡en compañía se desaprende mejor!


Coral Herrera Gómez



Tienes toda la información y el botón de inscripción en mi web: 

7 de septiembre de 2018

Liberarnos de los patriarcados



Las mujeres tenemos que liberarnos de los patriarcados que tenemos dentro, y esto implica desmontar nuestra propia misoginia (el odio hacia las mujeres), y todas las fobias que hemos interiorizado: la gordofobia, la lesbofobia, la xenofobia, el racismo, el clasismo. Como los tenemos dentro, los utilizamos contra nosotras, por eso nos sentimos poca cosa, nos vemos gordas y feas a nosotras mismas, nos sentimos inferiores a los demás, nos comparamos con las otras, y competimos con ellas, sostenemos luchas de poder al estilo patriarcal con nosotras mismas y con las demás. 

Todas tenemos problemas de autoestima porque colaboramos con el patriarcado: nos hacemos la guerra a nosotras mismas, nos perdemos relaciones maravillosas con otras mujeres por miedo a enamorarnos, nos miramos a nosotras mismas con los ojos del patriarcado, y claro, no nos gustamos, ni por dentro, ni por fuera. Lo mismo nos pasa a las feministas, ninguna estamos libres de patriarcado, y tenemos que hacer mucha autocrítica. 

Es un trabajo que dura toda la vida, no hay una meta ni se reparten medallas: se trata simplemente de que lo personal es político, y hay que revisarse todo, desmontarse, y volverse a construir, para liberarnos de tanto machismo y patriarcado, y para aportar con nuestro cambio al cambio social y político que está teniendo lugar en muchos países del mundo. 

Los hombres apenas han empezado a trabajarse los patriarcados, nosotras ya estamos en camino, estamos aprendiendo a querernos bien, estamos reivindicando nuestro derecho a disfrutar del amor y de la vida, estamos saliendo a las calles y somos cada vez más. 

Estamos haciendo la revolución en varios frentes: por dentro, y por fuera: en la cama, en la casa, en el trabajo, en las calles, a solas y junto a las compañeras.

 #AutoestimaFeminista#TrabajarseLosPatriarcados #LoPersonalEsPolítico ##AutocríticaFeminista
#Masculinidades #RevoluciónFeminista

5 de septiembre de 2018

Pobrecitos




Una de las razones por las cuales a las mujeres nos cuesta dejar las relaciones en las que no nos sentimos amadas o en las que sufrimos malos tratos es porque nos dan pena los hombres a los que amamos. Cuando nos enamoramos, conectamos con el niño asustado que hay en su interior. Tenemos tanta capacidad para la empatía, que confundimos el amor de pareja con el maternal y por eso queremos cuidar y ayudar a ese niño inocente a superar sus traumas y sus carencias, y a cerrar sus heridas.

Creo que a muchas nos da ternura la fragilidad de la masculinidad patriarcal: de alguna forma nos compadecemos de sus miedos, de todo lo que les ha tocado sufrir para llegar a ser un macho, de su incapacidad para mostrar afecto, de su falta de habilidades para gestionar sus emociones, de su torpeza a la hora de resolver conflictos, de sus problemas con la autoestima y el Ego. Justificamos su machismo pensando que sufrió tanta violencia ese niño pequeño e indefenso, que es "normal" que la reproduzca y la vuelque sobre nosotras. Nos da por pensar que él sufre siendo violento, pero creemos que el pobrecito no puede evitarlo.

Nos consolamos pensando que nuestro amor lo curará, que nosotras somos muy fuertes y podemos ayudarle a cambiar, que cuando logre conectar con su niño interior se liberará del machismo como por arte de magia. Creemos que los hombres machistas son buenas personas y que no nos hacen daño por placer, sino porque los pobrecitos son hombres, y los hombres son así, muy limitados, violentos e inseguros. Creo que por eso muchas veces nos ponemos condescendientes cuando quieren ser el centro de nuestras vidas, cuando exigen toda la atención, cuando piden a gritos una entrega total e incondicional por nuestra parte. Sabemos que necesitan sentirse poderosos e importantes, así que muchas veces les hacemos creer que lo son, para aliviar un poco ese complejo de inferioridad y superioridad que les hace ser tan dominantes e inseguros.

Bueno, esto es una trampa mortal para nosotras: el niño mutilado no se va a curar, el hombre violento no se va a transformar en una buena persona sólo con nuestro amor. Los hombres tienen que trabajarse sus masculinidades patriarcales, sus traumas y sus miedos, su machismo y su violencia, su discapacidad emocional su necesidad de dominar, su necesidad de tener al lado una esposa-madre-criada leal que les aguante y les sostenga.

Y nosotras tenemos que tener claro que nos merecemos un compañero que nos sepa querer bien. Tenemos que dejar de ser tan comprensivas con los pobrecitos, poner la atención en nosotras, y conectar con la niña que llevamos dentro para protegerla de esos niños violentos e inseguros. ¿Por que si no la cuidas tú, quien va a cuidarla? No permitas que ningún hombre machista le haga daño, que destroce su autoestima, que se aproveche de ella y de su capacidad para amar. Esa niña que tienes dentro somos todas: cuando la cuidas a ella, nos cuidas a todas. Cuando tú te liberas, nos liberamos todas.

 #AutoestimaFeminista #MasculinidadPatriarcal #ViolenciaMachista #MachosSolos #MachosSinAmor #Pobrecitos


Coral Herrera Gómez


2 de septiembre de 2018

Tratarnos bien cuando nos enfadamos

Uno de los grandes retos para disfrutar del amor, es aprender a expresar nuestra ira sin violencia, gestionar nuestro enfado sin hacer daño a los demás, y tratar bien a las personas con las que nos enojamos. 

Tenemos a toda la cultura en contra, los niños aprenden que el único sentimiento que pueden expresar es la rabia y el enfado, y que no hay otra forma de resolver los problemas que usando la violencia. Es difícil hacer el cambio mientras sus héroes sigan siendo violentos, pero creo que es fundamental concienciarnos de lo importante que es tratarnos bien y cuidarnos en momentos de tensión y cabreo, porque también aprenden de nosotros y de nosotras. 

Nuestro mal humor no debería convertirse en gritos, insultos, amenazas y humillaciones, comentarios despreciativos, ni debería hacer daño a nadie: ni a desconocidos, ni a nuestros seres queridos. Urge en la Escuela aprender a gestionar las emociones fuertes, sobre todo para que dejemos de maltratar a nuestras niñas y niños, que son los más vulnerable, y para que dejemos de maltratarnos entre nosotros, en la casa, en la calle, y en las redes sociales.

#AmorDelBueno #BuenosTratos #Emociones #Relaciones 

1 de septiembre de 2018

Beneficios de trabajarse la autoestima desde el feminismo




Trabajarse la autoestima tiene múltiples beneficios no sólo para una misma, sino para todas las mujeres, y ya que nos ponemos, para la Humanidad entera. El patriarcado se hunde en la medida en que las mujeres nos cuidamos y nos queremos a nosotras mismas, y tomamos conciencia de lo importante que es querernos y cuidarnos entre nosotras.

Es un proceso de retroalimentación: cuanto mejor estamos con nosotras mismas, cuanto más nos valoramos y más nos queremos, cuanto más nos trabajamos por dentro, más fácil nos resulta relacionarnos con los demás, y sobre todo con las demás. Porque cuando tenemos seguridad y confianza en nosotras mismas es más fácil dejar de competir y rivalizar, y ponerse a cooperar. El amor de las demás mujeres nos sube la autoestima a cada una de nosotras, también, y a la inversa: el amor a una misma cuando es grande, se multiplica y se expande en todas las direcciones. 

Toda la cultura patriarcal está basada en la idea de que las mujeres no podemos. Y efectivamente, solas no podemos luchar frente a un mundo que nos explota, nos ningunea, nos tiraniza, nos invisibiliza, abusa de nosotras, nos cosifica, nos convierte en mercancía, nos somete, nos domina, nos machaca día tras día para que adquiramos conciencia de nuestra inferioridad, y para que interioricemos dentro la guerra que el patriarcado libra contra las mujeres en todos los ámbitos de nuestras vidas.

El patriarcado está fuera y está dentro de nosotras, la revolución por tanto ha de ser doble: tenemos que luchar contra la misoginia que nos habita, contra la gordofobia que nos hace rechazar nuestros cuerpos, contra el clasismo, el racismo, la lesbofobia, y todas las fobias que nos habitan y se vuelven contra nosotras mismas. Ahora mismo hay miles de mujeres luchando contra sí mismas, exigiendose a sí mismas todo lo que nos impone la cultura patriarcal para que seamos mujeres tradicionales y modernas, para que cumplamos nuestros roles femeninos, para que seamos las mejores en todo: en la cama, en el trabajo, en la casa, en nuestra comunidad.

Hay muchas mujeres sometidas a la tiranía de la belleza porque creen que así las van a querer más, gastando toneladas de tiempo, energías y dinero en ajustarse a los modelos de belleza patriarcal que te hace ver fea, gorda, vieja, y con pelo por todas partes, para que te pongas a perder kilos, aclarar o broncear la piel, estirarla para que no se arrugue, hacer sus pies pequeños o sus tetas grandes, mantener a raya la flacidez, operar para parecerse a las famosas, estar siempre sexys y disponibles a las miradas de los hombres.

Somos muchas las mujeres que sufrimos porque nos sentimos imperfectas, y nos hemos creído que nadie nos querrá si no nos esforzamos en estar bellas y en ser las mejores en todo.

Y es que no nos miramos con ojos de amor, sino con los ojos con los que nos mira el patriarcado. 

Así que hay que empezar a mirarse con buenos ojos y a liberarse de esos patriarcados que nos habitan. Una vez que tenemos identificado qué nos hace bien y qué no, cómo nos hacemos autoboicot a nosotras mismas, cómo nos sometemos y nos rebelamos a los mandatos de género, entonces hay que pasar a la acción.

Lo primero es asumir la responsabilidad que tenemos en nuestra salud, nuestro bienestar y nuestra felicidad. Somos mujeres adultas y no podemos depender de que otro adulto nos ame y nos cuide, y nos haga felices. Con una pareja podemos compartir la felicidad, pero no exigir que la otra persona tenga que cargar con su felicidad y con la tuya. No podemos cargar a nadie con algo que depende enteramente de nosotras, y no es justo, además.

Cuando asumimos plenamente esa responsabilidad de cuidarnos para estar bien, y nos ponemos a trabajar para hacernos la vida más fácil y más bonita, hay que confiar en nuestra capacidad para cuidarnos a nosotras mismas, y asumir un fuerte nivel de compromiso con una misma. Igual o más que cuando nos enamoramos y nos comprometemos con el amado o la amada. 

Ser honesta y leal con una misma es esencial para poder cuidarse y para poder llevar la teoría a la práctica. Nuestro mayor enemigo es el Ego, que cree que todo está fuera y hay que buscarlo, y exigirlo a los demás. El Ego es insaciable y siempre quiere más poder, más aplausos, más reconocimiento, más admiración, más cariño, más deseo, más  atención.

De los demás sólo necesitamos sentirnos aceptadas y queridas: despertar envidia o admiración en gente que no conocemos no nos hace sentir bien, sólo hincha nuestro Ego. Lo que de verdad nos hace felices es saber que nuestra gente nos quiere, nos valora, nos acepta tal y como somos. 

Y para que nos acepten así, tenemos que aceptarnos nosotras. Al conocernos mejor en el trabajo que estamos haciendo en torno a nuestra autoestima, detectaremos cosas que no nos gustan, que nos hacen daño, que querríamos cambiar o mejorar. Y en esto consiste el trabajo personal para que sea completo: tenemos que hacer autocrítica amorosa para poder ser conscientes de nuestros logros pequeños y grandes, para trabajar todo lo que se pueda mejorar, y para iniciar el camino hacia la transformación personal y colectiva.

Con respecto a nuestras relaciones de pareja, amar es toda una inversión de tiempo y de energía, así que hay que ver bien donde ponemos nuestro amor, con quién compartimos los trocitos de vida, qué clase de personas quieres a tu lado. El foco principal en el escenario es el nuestro: nosotras somos lo más importante. Luego está nuestra necesidad de vivir una historia de amor, y nunca debe ser a cualquier precio, hay que elegir bien a las compañías con las que compartimos la vida.

Cuesta un tiempo darse cuenta de que no basta con que te quieran mucho: tienen que quererte bien, y no todo el mundo tiene las herramientas para ello. Así que es muy importante que tu red de gente sea gente alegre, sana, generosa, con inteligencia emocional, con empatía, solidarias, en fin, buenas personas, es de lo que se trata.

Cuando te quieres mucho esto lo ves muy claro, no permites que nadie te toree ni te trate mal, aunque sea alguien que te gusta mucho o alguien a quien quieres mucho. Eres perfectamente capaz de ver si alguien te conviene o no, y tomas decisiones sensatas que te beneficien a ti siempre. Eres capaz de cortar una relación con alguien que te fascina si te das cuenta de que no hay reciprocidad o no se dan las condiciones para poder quererse bien, y disfrutar del amor. 

Otro beneficio al trabajar la autoestima es que podemos conocernos mejor a nosotras mismas, y paliar un poco la soledad, y el miedo a la soledad que nos hace tan dependientes de los demás. De alguna manera, al convertirnos en compañeras y cómplices de nosotras mismas, la soledad se aleja porque nos sentimos acompañadas de la cuna a la tumba, siempre con nosotras mismas, en los buenos y en los malos momentos.

Cuando te quieres bien, sucede también que te va mucho mejor todo, que todo parece más fácil: el examen te sale mejor, porque estás más relajada y confías más en ti misma. Te sale mejor la comida cuando cocinas, te rinde más el tiempo de trabajo o de estudio, se te ocurren grandes ideas, te vuelves más curiosa, surgen en ti nuevos proyectos, sientes ganas de aprender cosas nuevas y de conocer gente nueva, te enfadas menos con el mundo, tienes mejor humor y mejores ánimos, te apetece ser útil y ayudar a tu gente, te pones más creativa, es un proceso contagioso.

Cuando te quieres bien, la gente también aprende a quererte bien, a respetarte, a tratarte con cariño. Es más fácil poner límites a los demás, expresar tus necesidades y tus deseos, decir lo que quieres y lo que no, y negociar en todas tus relaciones para que no duelan. Cuando te quieres bien, no consientes que te manipulen, que te hieran, que te amarguen la vida más de una o dos veces: es más fácil cortar por lo sano cuando tenemos claro lo que necesitamos y lo que queremos, y lo que no queremos.

Otro beneficio de quererse bien a una misma es que tienes más tiempo para disfrutar de tus pasiones porque no gastas energía en batallar contra ti misma. Tus energías son para disfrutar, para crecer, para aprender, para compartir con los demás: la vida es más bonita cuando estás tranquila, en paz y a gusto contigo misma. Tener más energías te permite hacer muchas cosas nuevas, te permite diversificar afectos, moverte con libertad, y relacionarte también con más libertad y más alegría.

Porque al final es esto lo que necesitamos, chicas, más alegría, más tranquilidad, más placer, más orgasmos, más risas, más abrazos, más puertas y ventanas abiertas. De alguna manera cuando estamos mal estamos muy centradas en nosotras mismas, muy en nuestro ombligo, y nos cuesta salir al mundo y disfrutar de la gente, porque claro, no nos sentimos bien.

Pero cuando logramos sentirnos bien con nosotras mismas, entonces como que todo va mejorando como por arte de magia, nuestro bienestar tiene un impacto positivo en los demás: en la gente con la que convivimos, en el espacio de trabajo, en los sitios en los que estamos, en nuestras familias y grupos de gente querida, con nuestros animales y plantas domésticas.

Lo personal es político, y cuanto mejor estamos las mujeres, más nos unimos y más logros conseguimos, y la sociedad entera avanza. Todo son beneficios cuando te  trabajas la autoestima para quererte más y mejor: todo nuestro mundo late a nuestro son, se contagia de nuestras buenas vibras, nos siente felices con nosotras mismas. Y esto, no sé si os habéis parado a pensarlo, pero tiene un efecto rebote en las niñas, en las adolescentes, en tus amigas, en tus compañeras de estudios o de trabajo, y hasta en las mujeres con las que te cruzas por la calle.

Así que pongámonos generosas: cuanto mejor estamos nosotras, mejor están las demás compañeras y los demás seres queridos. Es incluso más fácil si nos lo tomamos no sólo como un proceso personal, sino más bien colectivo: al aprender a cuidarnos a nosotras mismas, estamos poniendo nuestro granito de arena para que haya cada vez más mujeres liberadas de la culpa, el miedo, la falta de confianza en una misma, el machismo, y la violencia. Todas sufrimos diversos grados de violencia en nuestras vidas por haber nacido mujeres, por eso cuando una de nosotras se libera de una relación de violencia machista, nos liberamos todas. Cuando una se va  de una relación en la que no la quieren bien, estamos todas ganando, porque lo que empodera a una, nos empodera a todas.

Y si nos cuidamos mucho a nosotras y entre nosotras, nos será más fácil acabar con el machismo y el patriarcado, porque cuando las mujeres nos empoderamos, no hay quien nos pare.


Coral Herrera Gómez



Nuevo Curso en la Escuela del Amor


Empezamos el nuevo curso sobre Autoestima y Amor el día 14 de septiembre, y ya podéis apuntaros en mi web, aquí tenéis toda la información y el botón de inscripción, ¡las plazas son limitadas!







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30 de agosto de 2018

Curso Intensivo: Autoestima y Amor



El viernes 14 de septiembre empezamos nuevo curso intensivo en la Escuela del Amor para trabajar la autoestima y las relaciones de pareja. Es sólo para mujeres, y trabajaremos desde la autocrítica amorosa feminista. Dura diez días, y podéis apuntaros desde cualquier país. En cada sesión haremos un ejercicio, trabajaremos en el foro y compartiremos materiales, y al terminar celebraremos un chat en directo. 


Aquí tenéis toda la información y el botón de inscripción:

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¡Sois todas bienvenidas!

Únete al Laboratorio del Amor, por 10 euros al mes, o 100 euros al año

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