Mostrando entradas con la etiqueta Coral Herrera Gómez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Coral Herrera Gómez. Mostrar todas las entradas

27 de junio de 2026

Hasta siempre, compañero

 



Jorge es antropólogo y a lo largo de su vida asistió a varios funerales en comunidades indígenas de Nicaragua, Honduras, Costa Rica y Panamá. Y me decía que él quería tener un funeral como lo hacen ellos, que celebran la vida del que se va. Asi que lo despedimos como él quería. 

Pasamos dos días junto a él dándonos besos y abrazos, recordando su vida, compartiendo anécdotas, llorando y riendo, comiendo y bebiendo. Paramos el tiempo, se detuvieron los relojes, y entramos en una burbuja espacio temporal llena de amor. 

La muerte nos hace sentir intensamente la vida, y nos permite sentir que estamos aquí y ahora en la existencia. Jorge y yo hablábamos mucho de ella,  de las diferencias culturales entre Europa y América Latina a la hora de celebrar los ritos de despedida. En estos dos últimos meses hablamos mucho más porque su compañera de toda la vida, Paula la mamá de sus hijos, también se nos fue. Él me repetía que como la vida es tan frágil y es un tesoro, había que disfrutarla, que el futuro no existía. 

Jorge se estaba cuidando mucho para tener una buena vejez, iba a cumplir en septiembre 63 años, pero aceptaba con mucha serenidad que en cualquier momento nos podemos ir. La semana pasada estaba cuidando una maceta grande donde había plantado chiles de Panamá, de Jalapeño y Chiltepe y llevaba a sus bebés a la ventana para que les diera sol, pero no demasiado, y andaba todo el día pendiente de ellos y de las primeras lechugas que empezaban a salir en el huerto que le concedió el Concello de Allariz. Hizo un guiso enorme y un pastel de boniato, banano y chocolate y toda su familia y la mía han podido comer estos días de esta comida. Ayer cogimos la primera lechuga, y hoy los chiles están brotando con fuerza y alegría. 

La despedida final fue muy hermosa. Las Herrera Gómez y los Morales Carbonell estuvimos rodeadas de la gente querida de Allariz. Para nosotros ha sido súper lindo recibir tanto amor. Sabíamos que nos apreciaban y nos querían, pero no sabíamos que era tantísimo. Yo no sabía que ya pertenecemos a la comunidad alaricana. Pensaba que nos quedaban años, quizás porque Jorge y Gael estaban más integrados y yo viajando. 

Gael organizó la ceremonia final. Empezó hablando galego, el idioma de su bisabuelo, y yo me sentí muy orgullosa de mi niño porque apenas ha empezado ahora a soltarse a hablarlo. Tocó dos canciones a la guitarra con sus dos hermanos, y luego hablamos y nos abrimos en canal (sus hermanas, hermanos, sobrinas, sobrinos, cuñadas) para decir unas palabras sobre él. Era un hombre alegre, disfrutón y cuidador que nos ha dejado mucho amor y una filosofía de vida maravillosa. 

Luego fuimos al río Arnoia, al lugar donde murió, uno de nuestros lugares favoritos del pueblo. Gael organizó un rito especial para que todos y todas pudieran echar las flores de las coronas que nos enviasteis y decir unas palabras. Sus hermanos le ayudaron mucho en estos días hablándole y haciendo pequeños ritos de despedida juntos, y lograron que se bañara en el río y lo disfrutara. Así que para él fue de lo más normal llevarnos al sitio donde sucedió todo. Y coincidimos todos en que el río es vida, y recordamos todos los versos de Jorge Manrique: “Nuestras vidas son los ríos / que van a dar en la mar, / que es el morir/ allí van los señoríos / derechos a se acabar / e consumir; / allí los ríos caudales, / allí los otros medianos / e más chicos; / allegados, son iguales / los que viven por sus manos / e los ricos”

En la celebración hubo tantas risas y tantas lágrimas, que aquello parecía una fiesta: hicimos lo que él nos pidió siempre, que le celebráramos la vida y nos diéramos mucho amor. Él estaba muy familiarizado con la muerte y por eso disfrutaba tanto del día a día. A mí me aterrizaba a cada rato porque yo llevo años estresada, y en estas semanas estaba escribiendo mi nuevo libro obsesionada.

Llegaba a la habitación a decirme que tenía que dormir. Me cocinaba, me cuidaba muchísimo cuando yo entraba en este estado, y me escuchaba con mucho amor cuando yo le hablaba de mis avances. Cuando tenía tiempo se sentaba junto a mí a escribir su novela. Pero también componía música, dibujaba, hacía máscaras de arcilla, y cultivaba verduras en su huerto. Limpiaba, compraba comida, hacía lavadoras, llevaba a Gael al parque, a piano y a natación, a king fu, y estaba muy feliz con las constantes visitas de su familia.

Agradecemos a toda la gente las muestras de cariño y solidaridad, estamos ahora mismo en una burbuja de amor. Habrá que volver a la realidad poquito a poco, ahora solo quiero pediros que cuidéis a vuestra gente querida porque es el mayor tesoro que nos da la vida, que no dejéis que el estrés y las preocupaciones os alejen de los seres amados, que les digáis cuánto les queréis porque no sabéis cuándo llega el momento de irse. 

Y porque lo que sostiene la vida es el amor. A mí ahora lo que me sostiene es el amor. Lo que me ha sostenido toda mi vida. 

Hasta siempre compañero. Gracias por estos años de vida juntos, gracias por cuidarme, gracias por regalarme la aventura de la maternidad y por estos tres seres que me has dejado conmigo, Gael, Daniela y Pablo


xxxxxxx


Hoy fui al huerto de Jorge a cosechar lechugas y apio, y a hablar con la tierra. Termina el curso y siempre que me despido de mis alumnas en la Universidad me da mucha penita pensar que las he tenido conmigo cuatro meses y que ya nunca más. Siempre vivo un pequeño duelo, pero hoy me he recordado a mi misma que en septiembre todo vuelve a comenzar y siempre me hace mucha ilusión conocer a las nuevas alumnas. 

Miientras hundía mis manos en la tierra empecé a pensar que así es la vida: en mayo se siembra, en verano y otoño se recolecta, en invierno la tierra descansa, y después siempre llega la primavera y se siembra de nuevo. La naturaleza tiene sus estaciones y sus ciclos de vida y muerte. Cultivar conocimiento también tiene su tiempo, tu labor es sembrar semillas en el alumnado y confiar en que darán sus frutos. O no. 

Las clases empiezan y se acaban, las relaciones con los demás también. La gente y los animales que entran en tu vida y te acompañan en el camino permanecen un tiempo y luego se van. 

O te vas tú.

El tiempo de la escuela es un ciclo, el tiempo del bachillerato otra etapa, la Universidad también marca un tiempo, la gente entra y sale de tu vida y camina contigo un ratito. Tú vas contigo misma de la cuna a la tumba, pero es hermoso saber que en la caminata vas a conocer gente maravillosa que te acompaña (un fin de semana, unos cuantos meses o unos cuantos años) 

Muchos de ellos siguen contigo en tu corazón aunque ya no estén, y tú también vives en los corazones de los demás aunque emigres y te vayas a vivir lejos. Los seres humanos somos muy afortunados porque vivimos varias vidas en una sola, 

y también porque la muerte no acaba con el amor que sientes. 

Yo sigo con esa sensación de agradecimiento porque la vida me regaló quince años de tiempo con Jorge. No siento rabia porque ahora ya no está, sino un profundo sentimiento de gratitud por haber podido disfrutarlo y por todos los cuidados que me brindó. Él me enseñó a disfrutar del día a día porque tenía una relación muy bonita con la muerte, con la vida y con el amor. Y recogiendo hoy lo que él sembró, me doy cuenta de que el amor está en todas partes, que me rodea por todos lados y alimenta mi corazón. 

-----

Hoy quiero proponeros un ejercicio que hicimos Jorge y yo hace un tiempo. Tiene tres partes. La primera es imaginar cómo serían nuestras vidas si nos separáramos en el futuro. Cuando empiezas una relación crees que el amor es para toda la vida, y por eso suelen ser tan duras las separaciones. Jorge me dijo que él se quedaría en Galicia para criar a Gael y ambos nos comprometimos formar un equipo de amor y crianza juntos aunque nuestra pareja se rompiese. A ambos nos reconfortó mucho saber que si nos separásemos como pareja nos seguiríamos cuidando como familia.

La segunda pregunta fue: ¿qué hacemos si uno de los dos se muere? 

Y cada uno se preguntó: ¿cómo sería mi vida sin mi? 

Lo primero que piensas es en la gente que te quiere, y en su dolor. Pero lo que más duele es pensar en la gente que depende de ti, por ejemplo los hijos e hijas, o los padres y madres mayores. Nos dimos instrucciones de logística, y estuvimos hablando mucho de la vida y de la muerte. Jorge me decía que aquí en Europa vivimos todos como si fuéramos inmortales. No hablamos de la muerte, hacemos como que no existe. Vivimos como si nunca nos fuésemos a morir. Mucha gente no hace testamento ni deja las cosas preparadas para facilitar el proceso a su familia. Si alguien quiere hablar de ello se le regaña: “anda calla que tú no te vas a morir nunca”. Cuando alguien está en sus últimos días todo el mundo hace como que no está pasando y hasta se celebran los signos de mejoría que surgen antes de la despedida final. Se aparta a los niños y a las niñas, no se les permite despedirse y nadie habla con ellos sobre la vida y la muerte. Creo que en estos momentos tan especiales es fundamental que los niños y niñas nos vean llorar y reír, que vean como ante el dolor nos sostenemos los unos a los otros, y que puedan despedirse de sus familiares queridos con amor.

En estas conversaciones Jorge me dijo que a él le gustaría que su muerte fuese fulminante (y tuvo la suerte de que así fue) y yo en cambio dije que me gustaría que la muerte me diera unos días de margen para despedirme de mi gente, para ver álbums de fotos, para hacer cierres y hablar de todo, para dar y recibir abrazos y besos, para despedirme con amor. Ambos coincidimos en imaginar nuestro funeral como un espacio de amor y celebración de la vida. 

Acá  cuesta mucho mirar de frente a la muerte. Por eso cuando la parca llega, es un golpe durísimo para todos nosotros y nosotras. Para otras culturas humanas es algo natural, un proceso que forma parte de la vida. También para la nuestra lo fue durante muchos siglos, cuando se velaba a los seres queridos y se cocinaba, se comía, se bebía y se celebraba la vida del que se iba. 

Y esta es la última pregunta que os lanzo: ¿cómo os gustaría que fuese vuestra despedida?, ¿habéis escrito instrucciones para vuestra gente querida?, ¿os gustaría donar órganos para dar más tiempo de vida a otros seres humanos?, ¿a quien queréis dejar vuestras fotos, recuerdos, tesoros?, ¿qué ritos os gustaría que hiciesen los vuestros para deciros adiós?

Hay que hablar de la muerte sin miedo, asumir que no somos inmortales, hacer lo que queremos hacer ahora y no dejarlo para después. Hay que aprender a dar la bienvenida a los nuevos y hay que aprender a despedirse de los que se van. Vivimos de espaldas a la muerte, pero tampoco sabemos mirar de frente a la vida y tomar conciencia de que cada día es un regalo y a la vez una cuenta atrás hasta el día final, que no sabemos cuándo es. 

Creo que imaginar tu propia muerte es un ejercicio muy sano que te ayuda a tomar conciencia de que la vida es un regalo. Y hacerlo con tus seres queridos también es importante, porque la muerte no es un asunto individual, sino un tema colectivo. También es cierto que la vida es muy dura, pero podríamos trabajar entre todos y todas para disminuir el sufrimiento. Vivir una Buena Vida y tener una Buena Muerte es un asunto personal y colectivo, es un derecho humano y por lo tanto es un tema social y político. 

Pensar y hablar de la muerte con la gente nos ayuda a todos y a todas, ojalá tomemos conciencia colectivamente para lograr que todo el mundo pueda vivir bien y morir bien.

-----

Lo más duro de la muerte es cuando hay que empezar de nuevo la vida. He estado diez días en una burbuja de amor con la familia de Jorge y la sensación que teníamos todos y todas era que estaba con nosotros todo el tiempo. Los últimos días los he pasado con Daniela, Pablo y Gael y hemos podido descansar, pasear por la naturaleza, compartir momentos de silencio y tranquilidad, en el bosque, las aldeas, en el río Arnoia y el río Miño. Hemos hablado mucho también y ha sido muy hermoso poder vivir tantos días en la burbuja de amor.

Me ha parecido durísimo que mi gente haya tenido que volver el lunes al trabajo. Ojalá todos y todas pudiéramos parar los relojes y detener el tiempo para disfrutar de ese espacio mágico entre la vida y la muerte. Para mí ha sido la mejor medicina, poder desconectar por completo del teléfono, del trabajo y las noticias, poder llorar y recordarle con calma, y hacer rituales de despedida con sus cenizas. Ahora vuelvo a la realidad y estoy limpiando la casa y ordenando los espacios, escucho audios y leo vuestros mensajes, Gael ha vuelto al cole, y empezamos una nueva etapa de nuestras vidas.

Otra más. Ya me han tocado vivir varios cierres y varios inicios, y me siento muy vulnerable y muy fuerte a la vez.

Mi niño necesita que yo esté bien. Así que me siento con energía y me ayuda hablar con Jorge, le siento muy cerca y cuando me paro un momento a pensar en su muerte, me siento inundada de amor. Un amor más allá del amor de pareja, un amor universal que se expande en mi pecho, y alcanza a todos los seres vivos de este planeta en el que viajamos juntos y juntas.

Sigo con la magia del funeral, conectada más que nunca a la vida, y al amor que he recibido estos días y que me mandáis desde tantos rincones del planeta. Ese amor me acuna y me sostiene, gracias de todo corazón a todos y a todas. 

Aquí podéis leer el homenaje que le hice en vida a Jorge hace unos meses. 

Hasta siempre, compañero, y gracias por todo.

Coral 

26 de junio de 2026

Taller aplazado a Septiembre






Queridas compañeras: voy a aplazar de julio a septiembre el taller programado en Galicia. 

Será el primer fin de semana (días 4-5-6), 

tenéis toda la info en mi web, 

os agradezco muchísimo la comprensión y os abrazo con el corazón. 

14 de mayo de 2026

Novedades de Coral Herrera Gómez en Mayo


 


Este mes de mayo viene cargado de novedades:

Un taller presencial en Galicia los días 6 y 7 de julio, recordad que si os apuntáis antes del 1 de junio tenéis veinte euros de descuento. Aquí tenéis toda la información 

Más novedades: mi libro del año pasado está ya en papel y en kindle: “Mujeres que se liberan. Herramientas para la autonomía y la liberación”

Lo escribí en Patreon en 2025 y ahora está en formato libro en mi editorial El Laboratorio del Amor, ya podéis adquirirlo en Amazon.

Y más novedades editoriales… 

Que disfrutéis mucho de esta primavera maravillosa, y recordad que podéis seguirme en Telegram, WhatsApp y Patreon ❤️


13 de mayo de 2026

Herramientas para la Autonomía y la Liberación: Mujeres que se liberan, ya en papel.




Libre quiero ser 

Libre y autónoma 

Libre y poderosa


Libre del ego

Libre de culpa

Libre del miedo

Libre de los hombres con miedo


Libre de la tiranía del qué dirán

Libre de la necesidad de ser deseada

Libre de la necesidad de ser amada


Libre de las luchas de poder y las peleas

Libre de la esclavitud en el hogar

 

Libre de la guerra y del sufrimiento

Libre del autoengaño 

Libre del pasado

Libre de la dependencia emocional

Libre del patriarcado


Libre quiero ser



Coral Herrera Gómez



Ya tienes en papel mi libro Mujeres que se liberan: Herramientas para trabajar tu autonomía y tu liberación.


Es mi primera publicación con el sello editorial el Laboratorio del Amor. Un manual para acompañarte en tu proceso de liberación, con herramientas para trabajar en ti y para liberarte de la culpa, del miedo, del autoengaño, de la adicción romántica, de la dependencia emocional, de la tiranía de qué dirán y del patriarcado que llevas dentro.


Lo personal es político: si tú te liberas, liberas a las mujeres que hay a tu alrededor. La liberación es muy contagiosa: una vez que conectamos con nuestro poder, y aprendemos a confiar en nosotras mismas y a poner en práctica el Autocuidado, ya nadie nos para. Y las demás ven que si se puede. 


Cada una va rompiendo las cadenas a su ritmo, nos hacemos compañía, nos animamos unas a otras y celebramos las pequeñas y las grandes victorias, las propias y las de las demás. Prueba a trabajar primero tú sola y luego comparte este libro con amigas, verás que es más fácil y divertido hacerlo acompañada.


El libro incluye un plan de liberación para entrenar cada día, con ejercicios para llevar la teoría a la práctica. Te acompaño con mi libro hasta que llegue el momento de desplegar las alas y echar a volar.


Si quieres que te lo envíen a casa, ya puedes pedirlo en Amazon y puedes echarle un vistazo a las primeras páginas aquí





Todos los libros de Coral Herrera Gómez

11 de mayo de 2026

Yo escribo para las Mujeres que...




No estoy animando a las mujeres que son felices con sus parejas a dejar a sus maridos. Llevo años escribiendo sobre cómo disfrutar del amor y mejorar las relaciones de pareja y he publicado dos libros sobre el tema. Y no, no estoy en contra del matrimonio ni quiero acabar con la familia tradicional.

Escribí el libro de “Amiga, sepárate ya” para las Mujeres que ya no quieren sufrír por amor. 
Para las que sienten que sus parejas no las quieren y no las cuidan. 
Para las que están en relaciones tóxicas y están hartas de las peleas constantes. 
Para las que ya no están enamoradas y se sienten atrapadas. 
Para las que no son felices con un hombre machista y autoritario que exige obediencia. 
Para las que quieren recuperar su libertad y sus derechos humanos fundamentales. 
Para las que sufren infidelidades y ya no quieren sufrir más. 
Para las que soñaron con un compañero y acabaron de sirvientas de un rey. 
Para todas aquellas que se sienten utilizadas y sufren explotación doméstica y emocional por parte de sus esposos. 
Para aquellas que aguantan toneladas de desprecio, insultos, humillaciones, faltas de respeto y abusos por parte de su marido y la familia del marido. 
Para las que están empezando a sufrir malos tratos y violencia emocional, psicológica, económica, física, y sexual. 

Para las que quieren vivir tranquilas y en paz. 

Para todas ellas he escrito mi libro: ojalá todas puedan separarse y florecer, ojalá mi libro les de alas para echar a volar, ojalá ayude a muchas mujeres a liberarse de relaciones en las que no son felices. 

Ojalá todas arropadas y acompañadas por sus amigas y familiares.  🎍💐



Pídelo en tu librería favorita 

10 de mayo de 2026

“Niña” es el peor insulto del mundo


 “Niña” es el peor insulto del mundo. Sirve para humillar, y no solo lo usa el Presidente del Real Madrid para burlarse de una periodista en público. Se usa también en los colegios y en los campos de fútbol, y a los niños no hay nada que les duela más que este terrible insulto. Porque no hay nada peor en el mundo que ser una niña. Cuando les preguntas por qué te dicen: “las niñas son débiles, ignorantes, cursis, estúpidas” 

Son seres inferiores y por eso cuando te comparan con una duele tanto. “Corres como una niña”, “lloras como una niña”, las niñas son seres despreciables. Y esto se escucha en todos los centros escolares y espacios deportivos para animar a los niños a ser fuertes y valientes.

Así es como los varones aprenden a odiar a las niñas desde su más tierna infancia. No hay nada más doloroso que te rebajen a esa categoría. Por eso los niños odian todo lo que tiene que ver con las niñas y se pasan toda su vida luchando para no ser como ellas. Elisabeth Badinter afirma que la masculinidad se construye desde la negación: “no soy un bebé, no soy una mujer y no soy homosexual”

En nuestra cultura patriarcal a los seres inferiores se les utiliza y se les domina, lo mismo a los animales que a las mujeres. Y cuando se rebelan, hay que someterles y castigarles. Así aprenden los niños a relacionarse con ellas, escuchando e imitando a los hombres adultos. Y si el hombre más poderoso de España menosprecia a las mujeres, para ser un hombre poderoso hay que ser igual que él.

Y este es el motivo por el cual la misoginia y el machismo pasan de una generación a otra. A los niños les entrenan para que aprendan a odiar y a domesticar a las mujeres desde su más tierna infancia.

Coral Herrera Gómez


Artículos relacionados: 







5 de mayo de 2026

El hate en redes sociales no es bueno para la Salud

 


¿Cómo hacer para ser popular y viralizar tus contenidos en redes sociales? Estoy viendo vídeos de influencers en redes sociales que te dan este truco para hacerte viral: crear polémica en redes sociales para atraer a los haters y que tu publicación se viralice.

Por experiencia propia, os confirmo que es cierto y que funciona: cuanto más odio recibes en redes sociales, más seguidores y seguidoras consigues. Yo he sufrido varios ataques a lo largo de estos años y aunque muchos te abandonan, ganas muchos más. Pero te voy a contar una cosa: no compensa. Y es peligroso.

Al menos a mí no me compensa, y conozco a muchas compañeras que han pasado por lo mismo y tampoco las compensa. Primero, porque recibir insultos, comentarios cargados de desprecio y amenazas de muerte tiene un coste emocional muy alto. Nadie es tan fuerte como para aguantar psicológica y emocionalmente un linchamiento público: pasa factura y es una factura muy alta.

Es cierto que también recibes mucho apoyo de tus fans, pero el odio que tienes que tragar duele mucho en el alma y daña tu autoestima a unos niveles altísimos. No somos de piedra, somos humanas. Y da miedo que te amenacen de muerte, mucho miedo, y aquí viene el segundo punto: Como figura pública corres un enorme peligro. Y si eres mujer, el triple. Y si encima eres madre, te puedes imaginar lo que ocurre cuando la gente te reconoce por la calle. 

Porque te reconocen tanto los que te aman como los que te odian. A mi no me ha pasado, pero conozco muchas compañeras a las que han abordado por la calle, las han escupido, las han empujado, las han tirado del pelo, las han insultado a gritos delante de sus hijos e hijas, y les han puesto pegatinas en la puerta de su casa para avisarlas de que saben dónde viven. Es un trago horrible que ninguna mujer debería sufrir, pero sobre todo pienso en los niños y niñas que tienen que pasar por algo así.

Las cancelaciones afectan a tu prestigio y espantan a las organizaciones e instituciones que te contratan. Muchísimas mujeres pierden su trabajo en la vida real, y la fuente principal de ingresos no son nuestros contenidos en redes sociales, sino los trabajos presenciales: conferencias, talleres, cursos, y eventos públicos a los que te invitan. Así que recibir odio también tiene un coste económico, además de emocional. Los algoritmos promueven los linchamientos públicos porque se alimentan del odio, la rabia, la frustración de la gente. Desde la pandemia aumentó muchísimo y no ha parado de crecer desde entonces.

Los influencers te dicen que vale la pena poner tu cuerpo y tu persona al servicio de los algoritmos porque recibes más seguidores, pero no todo vale. Porque lo que quieren los dueños de las redes sociales es que te expongas en la plaza pública para que la gente te tire piedras a cambio de visibilidad.

7 de cada 10 mujeres activistas y periodistas ha sufrido violencia digital según el estudio de ONU mujeres, y 1 de cada 4 sufre de ansiedad o depresión como consecuencia de estos ataques. El informe presentado el 30 de abril contempla que los ataques suelen ser deliberados y coordinados, especialmente con las mujeres que además de crear contenido somos feministas.

Esta violencia provoca autocensura: cuanto más odio recibes, menos dispuesta estás a someterte a estos linchamientos y cancelaciones. Así que evitas opinar en redes y sólo te abres en espacios seguros en los que sabes que no te van a machacar. No os recomiendo seguir esta estrategia: poner tu cara con tu nombre y apellidos es peligroso. En América Latina y en muchas zonas del mundo muchas defensoras de derechos humanos y medioambientales son asesinadas cada año, y acabar con ellas es un método muy útil para amedrentar a las que empiezan a ganar visibilidad y popularidad.

En mi Patreon he empezado una serie para desmontar los mitos de la fama que quizás le sea útil a muchas personas que están volcadas en generar contenido en redes sociales con el objetivo de hacerse visibles y famosas. Todo el mundo cree que es maravilloso ser un personaje conocido, pero lo cierto es que tiene unos costes muy altos de los que nadie te habla.

En Patreon os cuento cuáles son esos costes y os ayudo a desmitificar y a desromantizar la fama. Todas las semanas publico un nuevo capítulo para suscriptoras y mecenas en la Colección Amor Fan: desmontando mitos sobre la fama.

Coral Herrera Gomez



Otras colecciones de Coral en Patreon:

Love Revolution

Diario Personal

Mujeres que se liberan

Podcast: Audios para las Amigas

Podcast: Cómo dejé de sufrir por amor

Podcast: Disfrutar del amor

VideoPodcast: Mujeres que ya no sufren por amor

VideoPodcast: 100 preguntas sobre el Amor 


4 de mayo de 2026

Próximos eventos de Coral Herrera Gómez


 


En Cádiz, en Madrid y en Galicia: estos son los últimos eventos de mi Gira 2026 antes del parón de verano: 

📍El 30 de mayo estoy en Chiclana en el Encuentro de Mujeres Abolicionistas organizado por la Asociación de Mujeres Mente Igualmente, con Rosa Cobo Bedia, PAP, y  Kajsa Ekis Ekman 

Con servicio de ludoteca y Servicio Interpretación de Lengua de Signos. 

📍El 6 de junio estoy en Madrid, en las Jornadas Mujer y Salud organizado por Mujeres Para la Salud con Soledad Muruaga, Pilar Pascual Pastor, Carmen Castro, Amparo Mañés Barbé, Rosa San Segundo y más compañeras, 

📍El 6 de julio en Allariz, Ourense, un taller de dos días organizado por el Laboratorio del Amor


Aquí podéis apuntaros y consultar todos los detalles











Todos los eventos de Coral Herrera Gómez



29 de abril de 2026

Taller de verano en Galicia

 


Taller Presencial en Galicia: Mi Revolución Amorosa

Este verano imparto un taller presencial en Allariz, Ourense. 

Allariz es un pueblo hermoso con una playa fluvial del río Arnoia. Tiene un casco histórico precioso, un castillo misterioso, un castro celta y un bosque lleno de colores pintado por Ibarrola. 

En el taller vamos a trabajar el Autocuidado, la Autonomía, la Autoestima, la Autocrítica Amorosa y la Autodefensa Emocional, y de regalo te llevas una libreta con un Plan de Liberación Para Una Vida Mejor hecho por ti misma. 

Aquí tienes toda la información y los botones de inscripción: 

Fechas: 6 y 7 de julio. 

Horario: 10 a 18 horas

¿Qué incluye el taller? Un refrigerio el viernes, el desayuno y la comida del sábado, y el desayuno y la comida del domingo. 

Si tienes alguna restricción alimentaria o eres vegatariana/vegana, sólo tienes que decirnoslo. 

Transporte

Allariz está a 20 minutos de la ciudad de Ourense, que no tiene aeropuerto pero tiene una estación de bus y tren de alta velocidad. Los autobuses de Ourense a Allariz salen cada hora y media y en la misma estación hay oficinas de alquiler de coches. 

Alojamiento

En Allariz tienes una amplia oferta de alojamiento: tenemos un camping a orillas del río, muchos hoteles con encanto, casas rurales, pisos turísticos, un albergue juvenil muy económico y un hotel de 5 estrellas. Tú eliges la opción que prefieras y que mejor se adapte a tu bolsillo. 

Precio 

200 euros por persona.

Descuentos: 

180 euros si adquieres tu entrada antes del 1 de junio. 

también tenemos descuentos para grupos de más de 4 personas. 

El pago se hace a través de Paypal (puedes pagar a plazos) o Bizum.

Dudas y preguntas: coralherreragom@gmail.com



27 de abril de 2026

Mulheres que já não sofrem por amor

 


As mulheres que já não sofremos por amor ainda somos poucas, mas somos cada vez mais. Não nos libertámos da dor nem encontrámos a fórmula para sermos felizes no amor, mas chamamo-nos assim porque já não nos sentimos condenadas a sofrer por amor: sabemos que o romântico é político e que outras formas de nos relacionarmos, de nos organizarmos e de nos amarmos são possíveis.

As mulheres que já não sofremos por amor estamos a fazer a revolução amorosa a partir dos feminismos: estamos a colocar sobre a mesa a importância de reinventar o amor romântico para sofrer menos e desfrutar mais do amor. As redes sociais e afetivas, as emoções e os cuidados estão no centro do nosso pensamento, dos nossos debates e das nossas lutas.

As feministas alcançámos muitas mudanças a nível legislativo e político, e estamos a despatriarcalizar tudo: a ciência, a educação, as religiões, a medicina, a filosofia, o jornalismo e a comunicação, o cinema, o teatro, a democracia, o desporto, as instituições, a família… mas ainda nos resta muito trabalho ao nível sexual, emocional e sentimental.

Embora há décadas lutemos para alcançar a autonomia económica, até há pouco tinha-se feito muito pouco pela autonomia emocional, e cada uma tinha de procurar individualmente as ferramentas para trabalhar a dependência sentimental e despatriarcalizar as suas emoções. Hoje, no entanto, estamos a trabalhar coletivamente na criação dessas ferramentas para a revolução dos afetos.

A nossa forma de amar é patriarcal porque aprendemos a amar segundo as normas, as crenças, os modelos, os costumes, os mitos, as tradições, a moral e a ética da cultura a que pertencemos. Cada cultura constrói a sua estrutura emocional e os seus padrões de relação a partir de uma ideologia concreta; por isso, a nossa forma de amar no Ocidente é patriarcal e capitalista.

As meninas e os meninos recebem mensagens opostas e aprendem a amar de forma diferente, de modo que, quando nos encontramos na idade adulta, torna-se impossível amar-nos bem. Os meninos aprendem a valorizar e a defender a sua liberdade e a sua autonomia; as meninas aprendem a renunciar a elas como prova do seu amor quando encontram parceiro. As meninas aprendem a colocar o amor no centro das suas vidas, enquanto os meninos aprendem que o amor e os afetos são “coisas de raparigas”. As meninas acreditam que para amar é preciso sofrer, passar mal, aguentar e esperar pelo milagre romântico; os meninos, pelo contrário, não renunciam nem se sacrificam por amor. As meninas aprendem a ser doces princesas; os meninos, a ser guerreiros violentos. Elas acreditam que a sua missão é dar vida; a deles é matar o inimigo. Enquanto elas se hipersensibilizam e desenham corações por todo o lado, eles mutilam-se emocionalmente para não sofrer e preparam-se para ganhar todas as batalhas.

Assim sendo, não é de estranhar que, quando nos juntamos para nos amar, o encontro seja um desastre. Nestas condições, é impossível construir uma relação baseada no respeito mútuo, no bom trato e na igualdade. É impossível desfrutar do amor numa estrutura de relação baseada na dominação e na submissão, e nas lutas de poder que nos retiram grande parte do nosso tempo e energia: as guerras românticas que sustentamos impedem-nos de desfrutar do amor e da vida.

Aprendemos a amar a partir da nossa experiência pessoal com a família e o meio mais próximo, mas também através dos relatos que mitificam o amor e idealizam determinados modelos de masculinidade e feminilidade. Mitificar o amor serve para que as mulheres, movidas pela paixão amorosa, interiorizem os valores do patriarcado, obedeçam aos mandatos de género e cumpram os seus papéis de mulher tradicional, moderna e pós-moderna ao mesmo tempo.

Estamos a desfrutar de um salto tecnológico impressionante que nos permite contar histórias em múltiplos formatos e suportes, mas o esquema narrativo das histórias continua a ser o mesmo: “Enquanto ele salva a humanidade, ela espera ser resgatada da pobreza, da exploração, de um cativeiro, de um feitiço ou de uma vida aborrecida. Quando ele termina a sua missão, vai buscá-la e leva-a para o palácio, onde ambos viverão felizes para sempre.”

Por causa destes contos, desde pequenas tornamo-nos dependentes da droga do amor romântico, e assim nos mantêm entretidas a sonhar com a nossa utopia romântica. Ao patriarcado convém que permaneçamos acorrentadas a esta ilusão, cada uma à procura de ser resgatada por um príncipe encantado. O milagre romântico isola-nos das outras: para o patriarcado não há nada mais perigoso do que mulheres unidas, alegres e empoderadas a trabalhar em equipa em busca do bem comum.

O romantismo patriarcal é um mecanismo de controlo social para dominar as mulheres sob a promessa de salvação e de um paraíso amoroso onde um dia seremos felizes. A monogamia, por exemplo, é um mito inventado exclusivamente para nós; eles sempre desfrutaram da diversidade sexual e amorosa e proibiram-nos de fazer o mesmo. No passado, as leis permitiam aos homens matar as suas esposas adúlteras. Hoje em dia, a infidelidade feminina continua a ser inaceitável, enquanto se desculpam as “aventuras” dos homens. As mulheres continuam a sacrificar-se, a renunciar, a aguentar e a sofrer “por amor”; continuam a trabalhar gratuitamente em casa e nos cuidados “por amor”; continuam a sonhar com a salvação pessoal através do amor.

O patriarcado continua vivo nos nossos corações e goza de excelente saúde; por isso, é tão importante falar das nossas emoções e relações em termos políticos. Do meu ponto de vista, o amor é uma arma muito poderosa para revolucionar o nosso mundo e transformá-lo de baixo para cima. Podemos libertá-lo de toda a sua carga patriarcal e expandi-lo para além do casal, em direção à comunidade. Podemos eliminar as hierarquias e as lutas de poder entre nós e construir as nossas relações com os outros a partir da ternura, da empatia, da generosidade, da solidariedade e do companheirismo.

Conseguem imaginar como seria o mundo se as mulheres, em vez de desperdiçar o nosso tempo no amor romântico, o dedicássemos à luta por uma sociedade mais livre e igualitária? Conseguem imaginar milhões de mulheres a trabalhar juntas na defesa da natureza e dos direitos humanos? Eu sonho com o dia em que o amor rompa a barreira do duo e se expanda para transformar toda a nossa forma de nos organizarmos e de nos relacionarmos.

Esse dia ainda está muito longe: as ideias evoluem rapidamente, e somos excelentes a imaginar novos modelos amorosos e novas formas de nos relacionarmos, mas as emoções evoluem lentamente ao longo das décadas, e não podemos mudar em duas semanas a nossa forma de sentir. São muitos os séculos de patriarcado que carregamos, e ainda não temos ferramentas para gerir as nossas emoções. Continuamos com a mesma maturidade emocional dos primeiros Homo sapiens: sentimos as emoções mais básicas (alegria, ira, tristeza, medo) de forma semelhante. A maior parte da humanidade resolve os seus conflitos com violência, porque não somos educados para enfrentar os tsunamis emocionais que nos invadem cada vez que sofremos e fazemos sofrer os outros. Nas escolas não nos ensinam a amar-nos bem, e custa muito aprender a relacionarmo-nos com amor connosco mesmas, com o nosso entorno e com as pessoas que amamos.

No entanto, estamos… a fazê-lo.




Cada vez somos mais mulheres a pensar e a debater sobre a nossa forma de nos querermos e de nos relacionarmos; cada vez somos mais as que queremos libertar o amor do patriarcado e as que reivindicamos o nosso direito ao bem-estar, ao prazer e à felicidade.

As mulheres que já não sofremos por amor estamos a analisar a nossa cultura amorosa para a transformar de cima a baixo, procurando outras formas de nos querermos, criando coletivamente ferramentas para aprender a usar o nosso poder sem fazer mal aos outros e para construir relações bonitas com os demais. Relações desinteressadas, relações baseadas no amor companheiro, relações baseadas no prazer, na ternura e na alegria de viver.

Estamos com a imaginação ativada, à procura de novas formas de nos relacionarmos connosco mesmas e com os outros. Queremos um mundo melhor para todos e todas, um mundo sem violência e sem guerras. O nosso objetivo comum é parar a guerra contra as mulheres e entre as mulheres, e contra nós mesmas: queremos aprender a amar-nos bem para podermos amar os outros da mesma forma.

A revolução amorosa é, ao mesmo tempo, pessoal e coletiva: o romântico é político, mas também é social, económico, sexual e cultural. Queremos que o amor deixe de ser um instrumento de opressão para o utilizar como motor da revolução sexual, afetiva e dos cuidados em que estamos a trabalhar a partir dos feminismos.

As mulheres que já não sofremos por amor estamos a questionar tudo: como desmitificamos o amor? Como vamos trabalhar os patriarcados que nos habitam? Como acabamos com as relações de dominação e submissão? Como nos libertamos das masculinidades patriarcais? Como aprendemos a amar sem fazer a guerra? Como podemos construir relações prazerosas, belas, respeitosas e igualitárias? Como aprendemos a resolver os nossos conflitos sem violência? Como tecemos redes de cuidado, de trabalho cooperativo, de solidariedade com as pessoas? Como vamos trabalhar, a partir do feminismo, para reapropriar-nos do prazer, reinventar o amor e libertar o desejo da culpa e dos medos?

Estamos num momento apaixonante. Finalmente, o amor deixou de ser um assunto íntimo e privado para se tornar um debate social e político. Agora falamos de amor nas redes sociais, nas assembleias, nos bares, nas teses de doutoramento, nos blogs, nos congressos e nas festas populares.

As mulheres que já não sofremos por amor ainda sofremos, mas não nos sentimos sós. Todas queremos vencer o monstro da solidão que nos mantém cheias de medo, queremos superar a dependência emocional e aprender a amar a partir da liberdade, e não da necessidade.

É muito o trabalho que temos pela frente: queremos construir um amor companheiro em que nos sintamos livres e iguais. Queremos relações baseadas no bom trato, no prazer partilhado, na honestidade e na ternura. Queremos mudar a nossa relação connosco mesmas e entre nós. E queremos acabar com o patriarcado, a desigualdade, a pobreza e a violência. Trata-se de reinventar o amor para que alcance todos e todas.

O amor é uma ferramenta maravilhosa para a transformação individual e coletiva. Quando o amor não se reduz ao casal e chega à vizinhança, ao bairro, à aldeia, então torna-se um motor para construir uma sociedade livre de exploração, violência, hierarquias e dependências.

A revolução amorosa que estamos a levar a cabo as mulheres feministas coloca no centro a alegria de viver, os afetos, os cuidados e o prazer. Sabemos que outras formas de nos querermos e de nos organizarmos são possíveis, e aqui estamos: unidas, criativas e combativas, reivindicando o desfrute e o prazer. Somos as mulheres que já não sofrem por amor.

Coral Herrera Gómez: "Mulheres que já não sofrem por amor: Transformando o mito romântico" Editorial Bookout, Lisboa, 2026


Otros idiomas:




Binge Auditions, París, 2021









Libros de la Catarata, Madrid, 2018


23 de abril de 2026

Carta a los Hombres




Esta es una carta para los hombres que protestan porque cada vez hay más mujeres que preferimos estar solteras, para los hombres que están cabreados porque no ligan, para los hombres que no logran encontrar pareja, y para los que están resentidos porque su compañera ha dejado la relación.

Yo os pregunto:  ¿Cuántos de vosotros estáis dispuestos a cambiar para ser más igualitarios y solidarios? ¿Cuántos de vosotros queréis realmente salvar vuestra relación de pareja?, ¿cuántos de vosotros estáis dispuestos a escuchar a las mujeres para comprender por qué quieren separarse? 

Que levante la mano el que esté dispuesto a renunciar a sus privilegios, el que esté dispuesto a ir a terapia o a terapia de pareja, el que quiera realmente dejar de hacer promesas y empezar a hacer cambios de verdad.

Os enfadáis cuando hablamos de lo bien que viven las mujeres solteras, cuando protestamos contra la explotación doméstica y la violencia sexual, cuando pedimos el fin de los femicidios, cuando denunciamos que 62 millones de hombres han visitado una web donde se enseñan unos a otros a sedar y a violar a sus propias compañeras.

No nos oís cuando decimos que estamos hartas de trabajar gratis para vosotros, que no somos vuestras sirvientas domésticas ni vuestras sirvientas sexuales, que ya no aguantamos infidelidades, que queremos tener el mismo tiempo libre que vosotros.

No comprendéis que llevamos años haciendo terapia, leyendo libros feministas, estudiando, haciendo talleres, escuchando podcast, participando en clubes de lectura feministas, en jornadas y congresos, en asambleas de mujeres. Nosotras estamos poniendo tiempo y energía en trabajar en nuestros patriarcados y en hacer autocrítica amorosa porque queremos cambiar nuestras formas de relacionarnos y organizarnos.

Vosotros ni habéis empezado.

Todos los seres vivos se adaptan a los cambios.

¿Por qué a algunos os está costando tanto asumir que se acabó vuestro reinado?

Os llevamos años de ventaja, porque a vosotros no os ha preocupado lo más mínimo el tema. Nosotras hemos aprendido a cuidarnos y a priorizarnos, a negociar, a poner límites, a decir que no y a defendernos de la explotación emocional. Ahora somos más sabias, más fuertes, más sensibles y más conscientes, y nos hemos empoderado juntas para defender nuestras libertades y nuestros derechos.

Nosotras creamos laboratorios y escuelas feministas para liberarnos juntas, vosotros academias de violadores para compartir estrategias de violencia sexual. Nosotras nos organizamos para ayudar a supervivientes de la violencia, vosotros os juntáis en grupos para compartir fotos y vídeos íntimos, y desnudos que hacéis con la IA.

Claro, NOT ALL MEN: no sois todos los hombres, pero no sabemos cuáles de vosotros sois un peligro para nosotras.

¿Y sabéis por qué? Porque la ONU nos contó en 2018 que el lugar más peligroso del mundo para las niñas y las mujeres es su propio hogar y su entorno más cercano. Es decir, nos explotan, maltratan, nos violan y nos matan los hombres a los que queremos y en los que confiamos.

Sabemos ya que el caso de Giselle Pelicot de Francia no es un suceso extraordinario, sino común y cotidiano.

Nosotras estamos haciendo Historia y hemos entrado ya en la Cuarta Ola Feminista, que empezó con el #MeToo. Hemos roto el eterno Pacto de Silencio entre hombres, estamos educando a nuestros hijos varones para que desobedezcan y se rebelen contra el patriarcado, y estamos haciendo la Revolución Amorosa. Queremos erradicar las relaciones basadas en la dominación y la sumisión, y probar otras formas de amar y de relacionarnos.

¿Sabéis cuál es la clave de nuestro triunfo? Habernos dado cuenta en los años 60 de que lo personal es político, que lo que nos pasa a una nos pasa a todas, que los problemas no son individuales y que las soluciones son colectivas. Ya sabemos que solas no podemos, por eso creamos redes de apoyo entre nosotras: es una estrategia de supervivencia fundamental para nosotras.

Es cierto que algunos de vosotros estáis empezando a trabajar en vuestro interior y a cambiar patrones de conducta, pero sois muy, muy pocos. Algunos apoyáis las reivindicaciones del movimiento feminista, pero la gran mayoría de los hombres estáis enrabietados, cabreados y a la defensiva.

Es normal que os sintáis así porque vuestro mundo se está desmoronando. Antes teníais garantizados los cuidados de mamá y de la esposa, ahora nosotras estamos exigiendo que las relaciones sean recíprocas y los cuidados sean mutuos. Antes vivíais como reyes en vuestros hogares y ahora os estamos quitando la corona. Antes aguantábamos y aparentábamos delante de los demás, ahora nos vamos de las relaciones en las que no somos felices y no nos sentimos bien tratadas ni bien queridas.

Y algunos de vosotros no lo lleváis nada bien. No os es fácil asumir que las mujeres somos seres libres y somos seres humanos, y que tenemos derecho a elegir con quién queremos compartir la vida y tenemos derecho también a terminar las relaciones.

Cada diez minutos una de nosotras es asesinada por uno de vosotros en el mundo. Maridos y ex maridos, novios y amantes nos matáis cuando desobedecemos y cuando queremos huir. Nosotras no tenemos armas. Vosotros tenéis cuchillos, pistolas, martillos, cuerdas, escopetas, puñales.

Estamos en una guerra global contra las mujeres, y los soldados del patriarcado nos ejecutan a diario en todos los países del mundo. Hemos tenido que construir refugios para supervivientes de la violencia, pero no todas logran llegar a ellos.

Se estima que solo un 10 por ciento de las niñas y las mujeres denuncian la violencia que sufren, pero la gran mayoría estáis preocupados por las denuncias falsas.
Pocos hombres interpeláis a los demás hombres y protestáis por la violencia que ejercen otros hombres.

Ya es hora de que os posicionéis públicamente contra la violencia que sufrís y ejercéis, y empecéis a hablar de ella. Tenéis que ser valientes y exigir a los otros hombres que pararen la guerra mundial contra las mujeres.

Vosotros también necesitáis hacer autocrítica amorosa, hablar de cómo os aprovecháis de las mujeres que os quieren, de cómo os sentís ante los cambios sociales que estamos logrando, y poneros a pensar colectivamente cómo vais a contribuir los hombres a la construcción de un mundo mejor.

Vais muy tarde, compañeros. Muchos de vosotros seguís buscando mujeres sumisas, indefensas, serviles, discretas, que os permitan vivir una doble vida y no se quejen. Y esas mujeres no existen. Si antes aguantaban tantas era porque no podíamos divorciarnos.

Ahora podemos porque hemos luchado para legalizar el divorcio, y aunque aún no hemos conquistado del todo la autonomía económica y la autonomía emocional, nos queda poco.

Estamos trabajando mucho para dejar de depender de vosotros.

Por eso nos estamos separando o estamos eligiendo la soltería.

Y eso a muchos os da miedo.

El miedo alimenta el odio. Y hoy en día el odio contra las mujeres no para de crecer. Hay muchos hombres que reaccionan con violencia ante la liberación de las mujeres, que no saben gestionar sus emociones, y que no saben relacionarse con nosotras de tú a tú.

Nosotras ya no queremos a este tipo de hombres junto a nosotras. Y como son muy pocos los que os trabajáis el machismo y la misoginia, preferimos quedarnos solteras.

Vosotros podéis seguir cabreados y en negación, podéis seguir protestando y amenazando a las mujeres feministas, podéis seguir parados en el camino si queréis: nosotras seguimos andando, siempre hacia adelante.

Y no vamos solas, somos muchas mujeres en el camino hacia la liberación. Nos estamos sosteniendo y acompañando entre todas. Somos cada vez más.

Nosotras queremos un mundo mejor para nosotras y para vosotros. Todas soñamos con una vida mejor, y por eso pedimos igualdad, libertad, derechos y justicia social.

Sin embargo, cuanto más avanzamos nosotras, más grande es la brecha entre hombres y mujeres, y más difícil es entendernos. 

Nosotras no paramos de aprender cosas nuevas, vosotros estáis paralizados por la nostalgia de un mundo que ya no existe, que ya es pasado, aferrados a vuestras certezas y sin querer enfrentar el miedo.

Las mujeres estamos trabajando en nuestros traumas y nuestros miedos. 

Estamos en procesos de sanación, de crecimiento y desarrollo personal.
 
Estamos trabajando la culpa, los celos, la envidia, la rivalidad, el ego, y el poder. 

Estamos desmontando los mitos de nuestra cultura romántica y analizando la realidad con herramientas distintas a las vuestras, mucho más avanzadas: cada vez vemos con mayor nitidez lo que antes no se veía. 

Estamos poniendo nombre a todas y cada una de las violencias que sufrimos. Vosotros repetís que a los hombres os matan más, pero no os organizáis para defenderos de la violencia de los demás hombres.

Y es que vosotros tampoco sois felices en el patriarcado, pero a casi todos os compensa por los privilegios que os ofrece para que seáis machos obedientes.

A nosotras no nos compensa. 

Ya no queremos obedecer, nosotras somos las rebeldes, somos la Resistencia.

Si no nos acompañáis, nos separamos.

Ya hemos comprobado que eso de que “el amor todo lo puede” es un mito. Nuestro amor no es suficiente para cambiaros: solo lo vais a hacer cuando no encontréis ninguna mujer con la que emparejaros. 

Mientras llega ese día, tenemos claro que cuando un hombre no quiere andar, la mujer no debe parar junto a él a esperar el milagro romántico. Los cambios nunca vienen de fuera: siempre surgen en uno o en una misma, y no son mágicos, hay que trabajar en ellos.

Las mujeres nos hemos quitado la venda, tenemos los pies bien firmes en la tierra y seguimos caminando. Con o sin vosotros.

Ya no os necesitamos. Y esto es positivo porque a vosotros también os liberamos. Esto nos permite a ambos sexos construir relaciones libres, no determinadas por el interés, la conveniencia, la necesidad o la dependencia.

Ahora podemos construir relaciones mas libres con vosotros, pero sólo con aquellos que quieren disfrutar de un amor compañero.

Sois bienvenidos si queréis sumaros a nuestra Revolución Amorosa, pero tenéis que hacer acopio de mucha valentía y humildad para la travesía. Porque nosotras ya no vamos a volver atrás, ya no hay posibilidad de volver al pasado. Nosotras solo podemos seguir avanzando.

Vosotros podéis seguir haciéndonos la guerra o podéis dar un paso al frente y empezar a hacer cambios.

Nosotras estamos educando a nuestras hijas para que no sean criadas ni sirvientas, y para que defiendan su derecho a vivir una Buena Vida, libre de explotación, de violencia y sufrimiento. Les estamos explicando que amar no es sacrificarse, que no hay recompensa por sufrir por amor, y que las mujeres nunca debemos renunciar a nuestra dignidad, a nuestra libertad y a nuestros derechos humanos por amor a un hombre.  

El futuro de nuestros hijos varones depende de vosotros. Sois su modelo a seguir, y si queréis que ellos puedan encontrar pareja y disfrutar del amor y del sexo tenéis que enseñarles a respetar a las mujeres y a tratarnos como a compañeras. Tenéis que dar ejemplo: ellos aprenden e imitan vuestra forma de relacionaros. Solo serán buenos compañeros y buenos padres si vosotros lo sois.

Y es que ahora mismo la clave del cambio que necesita el planeta para que todos y todas podamos vivir mejor es una transformación radical de las masculinidades. La responsabilidad que tenéis es enorme: no podéis resistiros eternamente a los cambios. Y así no podemos seguir: nos estáis llevando a la destrucción total y al suicidio colectivo de la especie humana.

Es hora ya de dejar los discursos y pasar a la acción. Si queremos un mundo sin violencia tenemos que empezar por nosotros y nosotras mismas, y las relaciones que tenemos con los demás. Ya es hora de 
sentaros con vuestras parejas a hablar y sobre todo a escuchar. Hay que negociarlo todo de nuevo para construir parejas igualitarias basadas en el amor y el placer, no en la dominación y la explotación.

Hay mucho que hacer, tanto a nivel individual como colectivo, tanto en el ámbito de la pareja y la familia como en el ámbito político y social. Lo primero es entender que el amor no es una guerra, que otras formas de querernos son posibles, que tenemos que aprender a usar nuestro poder para que no haga daño a los demás, y que si mejoramos como personas, mejoran nuestras relaciones también.

La clave del asunto es poner en el centro la ética y comenzar con la Revolución de los Cuidados: aprender a cuidaros a vosotros mismos, a cuidar vuestras relaciones, los espacios que habitáis y el planeta en el que vivimos.

Nosotras ya estamos haciendo la Revolución del Amor,

¿cuando empezáis vosotros?

Coral Herrera Gómez


Hombres que ya no hacen sufrir por amor. Transformando las masculinidades


Todos los artículos de Coral Herrera sobre masculinidades


Todos los libros de Coral Herrerra Gómez 




Coral Herrera Gómez Blog

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Únete al Laboratorio del Amor

Únete al Laboratorio del Amor
Para saber más pincha en la imagen

Regalos

Regalos
Visita mi tienda