26 de enero de 2026

We are Family: Somos Familia

 



Amor del Bueno es lo que está ocurriendo en Estados  Unidos. Es muy emocionante ver que en Minneapolis la gente está unida y está ayudándose mutuamente. Es impresionante ver a los nacionales apoyando a los inmigrantes, y ver a gente de todos los colores de piel y de todas los países organizándose para hacer frente a la violencia.

En medio de los asesinatos y la caza indiscriminada de seres humanos, la gente esta enfrentándose con muchísima valentía a los matones para que se no se lleven a sus vecinos y vecinas. 

La rabia y el miedo se convierten en una energía colectiva llena de amor: han parado todo y están en las calles, a menos 23 grados. Están demostrando al mundo que la unión hace la fuerza, y que el miedo y el frío no les tiene encerrados en sus casas. Solo están a salvo en las calles, rodeados de calor humano, porque cuando son tantos miles de personas el ejército de Trump no puede hacer nada. 

Mucha gente pensó que a ellos no les iba a afectar la maldad de Trump, pero ahora ya despertaron y se dieron cuenta de que el Presidente está en guerra contra la población estadounidense. Y a pesar del terror que están sufriendo, se están cuidando entre todos y todas. 

We are family, gritan las pancartas. Somos familia: la ternura y la solidaridad ha estallado y es imparable, porque se está extendiendo también a otros estados. Este país lleno de población latina, asiática, europea y africana ha demostrado que es posible resistir, defenderse, protegerse y cuidarse colectivamente cuando un político pretende aplastarlos y someterlos. 

Ahora mismo han tomado conciencia de que todos tienen algo en común: son la clase trabajadora y son mayoría. Sólo ellos pueden vencer al villano de la película, y no necesitan un Salvador: necesitan unión. Y saben que son una gran familia, y que están haciendo Historia. 

Ojalá siga aumentando el apoyo en los demás estados y logren parar el país por completo hasta que caiga el dictador. 

Y ojalá encontremos la manera de que un hombre malvado no vuelva a hacer daño a la población más vulnerable, que esto no vuelva a pasar, ni en EEUU ni en ningún país del mundo.


#wearefamily #SomosFamilia

#cooperación #ApoyoMutuo #comunidad #Cuidados #solidaridad #ternura #amor #RiseUp #unmundomejor #EEUU #ElPuebloUnidoJamasSeraVencido

24 de enero de 2026

La llamita de la esperanza



La llama de la esperanza nunca se apaga porque es un tesoro colectivo. Cuando te invade la tristeza, el miedo y la desolación, otras personas mantienen vivo el fuego. Es un pacto universal no escrito: nos vamos turnando para cuidar el fueguito y por eso siempre está encendido.

Aunque un día te levantes sintiendo que todo está perdido, siempre hay alguien para recordar a los demás que la desesperanza y la indiferencia es el combustible del fascismo. 

Siempre hay gente en las calles protestando contra las injusticias, la violencia, la explotación y las guerras. 

Siempre hay alguien hablando de utopías, haciendo propuestas, lanzando preguntas, invitándonos a pensar, o poniendo el foco sobre algún tema importante del que no hablan los medios. 

Siempre hay gente animando a los demás, siempre hay voces de soñadoras y rebeldes que nos ayudan a levantar el ánimo y a imaginar un mundo mejor. 

A veces somos nosotras las que hacemos pedagogía y nos dedicamos a sensibilizar y concienciar sobre los cambios que necesitamos para que todos y todas podamos vivir mejor, pero cuando nos abandona la fe en la Humanidad y perdemos fuerza y energía, siempre hay gente que se sienta contigo a llorar y descansar un poco. Y que luego te anima a seguir y te recuerda que no podemos quedarnos sentadas mucho tiempo porque acabamos hundidas en el lodo. 

Por muy malas que sean las noticias del día a día, siempre hay alguien que nos recuerda que no estamos solas, y nos ayuda a seguir caminando hacia el horizonte de la utopía. 

Nos turnamos sin planificarlo: como somos muchísimas personas, cuando a alguien le da el bajón estamos los demás para cuidar y alimentar esa llamita, esa pequeña hoguera que nunca se apaga y que nos ilumina a todos y a todas desde el principio de los tiempos. 

Es el fuego que alimenta las revoluciones, los cambios, los avances y las mejoras, y que ha ayudado a millones de personas a resistir en las condiciones más terribles y más duras desde que somos Homo sapiens. 

Los y las cuidadoras de la llama alimentan este fueguito y trabajan día a día para despertar a los demás, para evitar que el frío congele los corazones, y para contribuir a la construcción de un mundo mejor. 

Todos y todas podemos cuidar y alimentar esta candela de la esperanza, no sólo con bellas palabras sino también con acciones: hay muchísima gente sensible que sueña con la paz, la justicia social, la igualdad, y el amor. Y cuando nos unimos, la llama se convierte en una gran hoguera. 

Gracias de corazón a toda la gente que alimenta este fueguito para darnos calor cuando sentimos que nos morimos de frío.

20 de enero de 2026

El amor en tiempos de guerra

 



¿Habéis visto cómo se están organizando en Minessota?, la ciudadanía se ha unido para crear estrategias de defensa, protección y cuidados frente a las fuerzas del ICE. Están celebrando asambleas, conciertos, y protestas, y están organizando redes vecinales de apoyo mutuo. Los matones del ICE van casa por casa, armados hasta los dientes, y los y las vecinas salen a la calle a enfrentarse a ellos y a proteger a las víctimas.

Esto es amor del bueno, amor comunitario, amor vecinal, amor en grupo.

¿Y en Gaza?, ¿has visto cómo la población palestina se ayuda entre ella y comparten lo poco que tienen?, ¿has visto cómo la gente de la cooperación lo está dando todo para poder ayudar a las víctimas del genocidio?, ¿y cómo el personal sanitario se desvive por salvar vidas, cerrar heridas, operar para extraer balas, y curar enfermedades generadas por la falta de agua potable y de comida?, ¿has visto como las poblaciones de todos los países del mundo han salido a la calle a pedir el fin del Genocidio y en solidaridad con Palestina?

Esto es amor del bueno, un amor que nos une pese a nuestras diferencias, un amor que nos sostiene, nos acuna, y nos envuelve a todos y a todas. Este Amor es lo que nos hace salir a la calle a protestar y a apoyar a las víctimas, lo que nos empuja a cuidar a la gente más vulnerable, y a aportar nuestro granito de arena para las buenas causas.


¿Has sentido alguna vez este amor del bueno a tu alrededor?

Recuerda qué ocurrió durante la pandemia. En el confinamiento, en los pueblos la gente se ayudó como hace siempre, y en las grandes ciudades los barrios se organizaron para llevar comida y medicinas a las personas con problemas de movilidad, con enfermedades, discapacidades o dependencia. En las familias se pusieron mesas grandes donde comía todo el mundo, tuvieran o no ingresos.

¿Qué ocurrió durante la catástrofe de Filomena en España? Que en muchas ciudades la gente quedó atrapada sin poder ir a trabajar, y acabaron creando redes vecinales mientras sus hijos e hijas jugaban en la nieve. Muchos ni se conocían ni se saludaban, pero aquellos largos diez días se reconocieron como vecinos y vecinas, y se ayudaron todos en lo que pudieron.

Esto es amor del bueno, y es nuestro mayor tesoro en tiempos de odio. Nos quieren enemistados, enfrentados, divididos, aislados, y anestesiados, cada uno con su teléfono, distraídos y ensimismados. Nos quieren debatiendo a muerte en redes sociales, linchandonos los unos a los otros, echando espuma por la boca y humo por la cabeza. Nos quieren cabreados, iracundos, amargados, y frustrados.

Pero cuando el nivel de sufrimiento se hace insoportable, nos juntamos para ayudarnos. Cuando hay un accidente o una catástrofe, corremos a ayudar y a aportar lo que sea necesario. Cuando hay un estado excepcional por cuestiones políticas, los humanos nos juntamos, nos organizamos, nos ayudamos y resistimos juntos. Cuando los poderosos se pasan de la raya y ejercen violencia contra la población, la población sale a la calle, se encuentra, se abraza, se ayuda, se habla, y entonces somos invencibles.

Porque la élite es siempre una minoría, en cualquier lugar del planeta. Y nosotros somos mayoría, en todos los rincones del mundo.

Y si en lugar de odiarnos entre nosotros empezamos a querernos unos a otros, este grupo de poderosos caería y no podría volver a someternos.

El Amor es lo que nos ha permitido sobrevivir como especie. Somos animales muy vulnerables, y somos interdependientes: nos necesitamos los unos a los otros para sobrevivir. Recibimos cuidados durante la infancia y la vejez, cuidamos a los demás en la adultez. Recibimos cuidados cuando enfermamos, cuando sufrimos un accidente, cuando nos van mal las cosas. Cuidamos a los demás cuando les pasa lo mismo. Cuidamos también a las personas desconocidas, y esto es amor del bueno.

El amor no se puede pagar. No se puede vender, alquilar, comprar, forzar o prestar. Solo se puede intercambiar. Es lo único que hoy escapa a la lógica del capitalismo y del patriarcado: el amor resiste al dinero porque nace de lo más hondo de nuestras entrañas, o no nace.

El Amor es un trabajo de cuidados, y requiere tiempo y energía. Es como una semilla que siembras, cuidas y riegas, y ves primero los brotes, después empieza a crecer, luego florece y más tarde da sus frutos. Si no cuidas el amor, se desgasta, se deteriora y se muere.

Así que para que siga vivo hay que alimentarlo como si fuera un fueguito, y echarle ramitas y palos a menudo para que no se extinga.

Vivimos en un mundo lleno de gente que odia, y el odio nos lleva a la violencia y a la destrucción. Y también nos autodestruye. La única forma de salvarnos de este suicidio colectivo es abrir puertas y ventanas para que entre el Amor, derribar los muros, abrir nuestro corazón, establecer redes de cooperación y apoyo mutuo, y recuperar colectivamente la alegría de vivir y las ganas de disfrutar.

Cuando el Amor nos inunda, nuestra capacidad para la empatía, la solidaridad, la fraternidad y el compañerismo se eleva a unos niveles enormes. Porque lo llevamos en el ADN: nos encanta ayudar, nos encanta sentirnos útiles, nos hace muy felices saber que podemos resolver problemas y colaborar para que los demás también sean felices.

La felicidad es política: yo no puedo ser feliz en un mundo en el que toda la gente sufre a mi alrededor. A mí me va bien cuando a todos nos va bien, y yo soy feliz cuando todos los demás son felices. No es posible vivir aislado de los demás: somos una enorme comunidad formada por muchas comunidades chiquitas.

Cuando nos invade el amor del bueno, nos sentimos llenos de energía y de ideas nuevas para mejorar nuestras vidas, y las vidas de los demás. Nos ponemos creativos y trabajadores: con amor lo que sientes es unas enormes ganas de aportar a la construcción de un mundo mejor.

El amor nos hace también mejores personas, porque nos vuelve generosas y valientes. Gracias al amor es que defendemos y protegemos a las personas más vulnerables, y nos dejamos cuidar cuando somos nosotros y nosotras las vulnerables. Sabemos que a lo largo de la vida humana todos y todas necesitamos amor, ternura y cuidados, y por eso es tan importante hablar de ello y ponerlo en el centro de nuestras vidas.

En los relatos de nuestra cultura occidental siempre es un héroe el que nos salva de las peores catástrofes, el que nos libera de un régimen político tiránico, el que encuentra la fórmula mágica para la salvación. Pero en la realidad, no es un héroe ni un ser divino el que nos salva: cuando hay problemas, es la comunidad la que se salva a sí misma.

Es la comunidad la que sale a protestar contra las injusticias y la violencia, es la comunidad la que te defiende cuando los bancos te echan de tu hogar, es la comunidad la que crea espacios seguros para comer y ormir, y para ayudar a quienes más lo necesitan.

No necesitamos salvadores: es la comunidad la que se enfrenta al tirano, y en ella todos somos héroes y heroínas, porque cada uno de nosotros aporta a la lucha desde sus posibilidades, y todas las aportaciones son igual de importantes y valiosas.

En las grandes ciudades hemos perdido a la comunidad, pero en los pueblos y aldeas siguen existiendo las redes de apoyo mutuo. A los humanos nos encanta ayudar, sentirnos útiles, contribuir al Bien Común. Sentimos un enorme placer cuando resolvemos problemas, cuando facilitamos a la gente la vida, cuando aportamos con dinero o con tiempo a una buena causa.

El único antídoto contra el odio y la violencia que arrasan nuestro mundo es el amor comunitario y la ternura de los pueblos. Los poderosos que controlan el mundo quieren que el odio siempre vaya hacia abajo y se expanda entre nosotros, nunca hacia arriba, nunca contra ellos. Y no soportarían que en lugar de odiarnos, nos quisierámos.

Lo más peligroso para ellos es que tomemos conciencia colectivamente de que tenemos derecho a vivir una Buena Vida, y que no es un derecho del que solo deban gozar unos pocos humanos. Todos tenemos derecho a disfrutar de esta única vida que tenemos, y sólo es posible disfrutar si todos y todas tenemos las necesidades básicas cubiertas, los derechos humanos garantizados, y una sólida red social y afectiva que nos sostenga.

Es la solidaridad y el compañerismo amoroso lo que nos une, y la unión es lo que nos hace grandes. Y cuando nos juntamos la energía colectiva se convierte en una energía muy potente que nos llena de amor y de valentía.

El Amor es un refugio colectivo y un espacio de cuidados, y a él van asociados la bondad, la alegría, la generosidad, los buenos tratos, el placer, el apoyo mutuo… y si es tan revolucionario es porque el orden social está basado en lo contrario: acumulación, acaparamiento, dominación, abuso, explotación, violencia y sufrimiento.

Muchos de nuestros representantes carecen de emociones y sentimientos amorosos, y viven inmersos en el odio. Por eso el Amor colectivo o comunitario es un espacio de resistencia frente a su maldad y su crueldad.

En los medios de comunicación y en las industrias culturales nunca hablan de este amor colectivo: sólo nos hablan del amor de pareja, y nos lo venden como el antídoto contra la soledad y como la puerta de entrada al paraíso. Apenas hablan del amor de la amistad, el amor hacia los desconocidos, el amor hacia los animales, y el amor de la Comunidad.

Porque el amor colectivo es el más peligroso de todos: si la gente se uniera para trabajar unida por el Bien Común, las estructuras de poder capitalista y patriarcal colapsarían. Si lograsemos tomar conciencia masivamente de la inmensa potencia que tiene el Amor, podríamos cambiar el mundo. Porque si en lugar de odiarnos entre nosotros nos atreviesemos a querernos bien, podríamos convivir en paz, trabajar en equipos, y crear redes de cooperación y apoyo mutuo para que las vidas de todos y todas fueran mejores.

Barrio a barrio, pueblo a pueblo, podríamos ir mejorando progresivamente nuestras comunidades, y olvidarnos de los líderes políticos. Si nos quisieramos entre todos, podríamos relacionarnos y organizarnos de otras formas, y eliminar las jerarquías que hoy nos someten, nos separan y nos enfrentan.

Todos y todas vamos buscando amor en esta epìdemia de soledad posmoderna: buscamos que nos quieran y nos cuiden, y nos sentimos inmensamente afortunados cuando podemos amar y cuidar a los demás. Ante la falta de sentido, el miedo al futuro, la incertidumbre de nuestro presente, los humanos encontramos refugio en las relaciones que tenemos con otros seres humanos y con animales.

Buscamos protección, abrazos y besos, buscamos intimidad sexual, buscamos palabras de aliento, apoyo emocional. Buscamos un hombro en el que poder llorar, buscamos sentirnos útiles y necesarios, buscamos cariño y comprensión, buscamos ojos que nos miren, que nos hagan sentir que existimos y que somos importantes para nuestros seres queridos.

El error que estamos cometiendo es dar amor solo a una persona, y creer que una sola persona puede darnos todo el amor que necesitamos. El amor es una energía que no se agota: cuanto más tenemos, más damos, y cuanto más damos, más recibimos. Por eso no la podemos centrar únicamente en nuestra pareja o familia: la mayor felicidad es poder expandir el amor también a las comunidades que habitamos.

Porque el Amor es lo único que hace que estas comunidades sean vivibles, pacíficas, igualitarias. El Amor alimenta las relaciones entre las personas que viven cerca, que trabajan juntas, que comparten espacios físicos, y cuanto más amor hay en ellas, más fáciles son nuestras vidas, y las vidas de los demás.

El Amor es la fuerza que nos impulsa a crear, a soñar, a imaginar un mundo mejor. El odio en cambio nos provoca emociones muy fuertes como la rabia, la ira, la envidia, y exacerba en nosotros la necesidad de ejercer nuestro poder para sentirnos superiores a los demás, y para someter a los demás. El odio tiene impacto en los demás (en tus vecinos y vecinas, en tus compañeros y compañeras de trabajo, en tu familia, en tus redes sociales), pero también te daña a ti. Porque te empuja hacia la destrucción y la autodestrucción, y cuanto más daño haces a los demás, más solo y aislado te quedas.

El Amor es un acto revolucionario en un mundo que nos quiere en guerra constante contra nosotros y nosotras mismas, y contra los demás. Es una pulsión que nos empuja hacia la esperanza, la ilusión, el deseo de construir y de aportar a lo que los demás están construyendo.

Amar hoy es una postura política fundamental: yo amo mi vida, amo la vida de los demás, amo a mi gente, amo a mi planeta. Amar significa cuidar: yo me cuido, y cuido el mundo que habito, y cuido mi mundo y las personas con las que comparto el mundo.


La salvación colectiva está en las comunidades unidas por el amor y los cuidados.


Coral Herrera Gómez

18 de enero de 2026

People have the power




La única forma de vencer al matón del colegio y su grupo de fieles vasallos es unirnos todos y todas y hacerles frente. Y después, organizarnos para cambiar las normas del colegio, crear grupos de cuidados, y tomar medidas para evitar que surjan nuevos abusones violentos ejerciendo el terror y sometiendo a los demás. 

En esta nueva estructura social puede participar el profesorado y el equipo directivo del colegio, o no. 

Los y las alumnas son una inmensa mayoría, y juntas tienen el poder: es solo cuestión de organizarse.

Pues lo mismo vale para la sociedad humana en su conjunto. En todos los rincones del planeta los grupos de poder son pequeños y son minoría. 

People have the power 🌏

17 de enero de 2026

Juntas y juntos somos más fuertes y más felices



El mejor antídoto contra la tristeza, la angustia, la soledad, la desesperanza y la ansiedad es unirte a grupos humanos o crear uno tú misma junto a otra gente. 

Si te gusta cantar o tocar un instrumento, apúntate a un coro o crea un grupo de música para cantar una o dos veces por semana. 

Si te gusta bailar, apúntate a clases de baile o busca un espacio en el que poder disfrutar con más gente un día o dos por semana. 

Si te gusta leer, apúntate a un círculo de lectura, o júntate con tus amigas para leer juntas los domingos.

Si te gusta hacer deporte, júntate con gente de tu barrio o de tu pueblo para salir a caminar, a correr, a jugar o a practicar (tenis, surf, escalada, tai chi, esgrima, fútbol, vóley playa, patinaje, baloncesto…)

Si te gusta salir al campo, únete a un grupo o crea uno para salir todos los sábados a disfrutar de la naturaleza. 

Si quieres estudiar, únete a escuelas online, o crea un grupo para reuniros a leer y a debatir una vez por semana.

Si te gusta hacer excursiones y viajar, cultivar un huerto, ir a ver las estrellas con telescopio, ir al teatro o hacer teatro, jugar al ajedrez, practicar yoga, coleccionar cosas, pintar o esculpir, tejer, aprender o practicar idiomas, leer poesía, aprender sobre astronomía, artesanía, jardinería, artes marciales, júntate con gente que tenga las mismas ganas de crecer, de compartir conocimientos, de enseñar y aprender. 

Si quieres mejorar tu barrio o tu pueblo, si quieres ayudar a la población más vulnerable, si quieres protestar contra las injusticias, defender los derechos humanos, los derechos de los animales, la soberanía alimentaria, la naturaleza, el agua, los bosques, si quieres protestar contra la violencia de nuestros gobernantes, sus recortes y sus negocios, si quieres defender lo público, evitar los desahucios, protestar contra las guerras o las listas de espera en hospitales, si quieres contribuir a una buena causa, cuidar animales, júntate con tus vecinos y vecinas. 

En todos los rincones hay asociaciones, colectivas, comunidades de gente que se unen para compartir pasiones, para construir redes de apoyo mutuo, para cambiar y mejorar las cosas, para construir un mundo mejor. Si no las hay, créalas tú. Porque hay mucha gente como tú

Solos y solas no podemos. Solos y solas nos come la desesperación y la desesperanza: en grupo somos más fuertes y más felices.


15 de enero de 2026

Soñar con un mundo mejor




Si dejamos de creer en Fantasía, la Nada lo destruirá todo.

Soñar con un mundo mejor es hoy un acto de lucidez y de resistencia. Nos quieren hundidos en el lodo de la desolación, esperando con resignación el apocalipsis final. Nos quieren distraídos y agotados, obedientes y sumergidos en la desesperanza y el miedo. 

No dejemos de creer en la posibilidad de tener una vida mejor y un planeta mejor. 

Aunque todo se desmorone alrededor, sigamos juntos y juntas en el camino hacia la utopía. 

🌏

7 de enero de 2026

Curso online La Construcción Sociocultural del Amor Romántico

 



































CURSO ONLINE: LA CONSTRUCCIÓN SOCIOCULTURAL DEL AMOR ROMÁNTICO DESDE UNA PERSPECTIVA FEMINISTA


Impartido por: Coral Herrera Gómez

Organizado por: el Laboratorio del Amor.

Formato: Virtual y en directo. 

Duración: 6 semanas, 1 sesión cada martes.

Horario: de 18.00 a 20.00 horas de España. 

Fechas: días 13, 20 y 27 de enero

              días 3, 10 y 17 de febrero

Horas: 25 horas: 2 horas de sesión + 2 horas de lecturas

Precio

60 euros: Curso online + 6 semanas en el Laboratorio del Amor

100 euros: Curso + 1 Año en el Laboratorio del Amor


CONTENIDOS

En este curso vamos a analizar cómo se ha construido el amor romántico en Occidente, y vamos a hacer un recorrido por su historia desde la Antigua Grecia hasta nuestros días. 

En el segundo tema analizaremos el amor romántico desde sus diferentes dimensiones: biológica y química, cultural y religiosa, sexual y emocional, económica, social y política. 

En el tercer tema profundizaremos en la dimensión simbólica del amor romántico, analizando los mitos románticos y las relaciones de poder entre las parejas. Hablaremos del amor y de la misoginia, del amor y el poder, del amor y el ego, del amor y la violencia machista. Acabaremos hablando de las propuestas del feminismo para transformar el amor romántico. 

En el cuarto tema analizaremos los estereotipos y los mandatos de género, cómo aprenden a amar los hombres, cómo se relacionan entre ellos y con otras mujeres. Dentro del ámbito de los estudios de masculinidades, hablaremos de los hombres que se trabajan sus patriarcados y apuestan por otras formas de ser hombres, y de la revolución de los cuidados que tienen pendiente. 

En el quinto tema hablaremos de por qué lo romántico es político, del presente y del futuro, de la Revolución Sexual y la Revolución amorosa. Analizaremos las relaciones de pareja y hablaremos de cómo deconstruir el amor romántico para liberarlo de toda su carga ideológica patriarcal, y de cómo liberar a las mujeres de la droga del amor. Hablaremos de utopías amorosas y de otras formas de relacionarnos, de querernos y de organizarnos. 

En el sexto tema hablaremos de la Ética del Amor y la Filosofía de los Cuidados, y de las herramientas que necesitamos para liberarnos individual y colectivamente del amor romántico patriarcal. También hablaremos de cómo trabajar con mujeres en los espacios de intervención social, en las aulas, en los espacios terapéuticos, y en las comunidades de mujeres, especialmente con víctimas de violencia machista. 


TEMAS  


  1. Historia de la construcción del Amor Romántico en Occidente


EL AMOR PASIONAL EN LA ANTIGÜEDAD GRIEGA

EL AMOR CORTÉS

EL AMOR PASIONAL DEL SIGLO XVIII

EL AMOR ROMÁNTICO EN EL SIGLO XIX

LA UTOPÍA ROMÁNTICA DEL SIGLO XX

EL AMOR Y LA POSMODERNIDAD



  1. Las dimensiones del Amor Romántico


DIMENSIÓN QUÍMICA DEL AMOR ROMÁNTICO

DIMENSIÓN RELIGIOSA DEL AMOR ROMÁNTICO

DIMENSIÓN ECONÓMICA DEL AMOR ROMÁNTICO

DIMENSIÓN SOCIAL DEL AMOR ROMÁNTICO

DIMENSIÓN POLÍTICA DEL AMOR ROMÁNTICO



  1. La cultura romántica y el patriarcado

MITOS DEL AMOR ROMÁNTICO 

AMOR Y PODER 

AMOR Y EGO

AMOR Y VIOLENCIA MACHISTA

AMOR Y FEMINISMO



  1. El amor y los hombres

CÓMO APRENDEN A AMAR LOS HOMBRES 

CÓMO SE QUIEREN A SÍ MISMOS Y CÓMO SE AMAN ENTRE ELLOS

EL MIEDO AL AMOR Y ODIO CONTRA LAS MUJERES

OTRAS FORMAS DE SER HOMBRES SON POSIBLES


  1. La Revolución Amorosa

LO PERSONAL ES POLÍTICO Y LO ROMÁNTICO ES POLÍTICO

LA REVOLUCIÓN SEXUAL SIGLO XX 

LA REVOLUCIÓN AMOROSA SIGLO XXI 

OTRAS FORMAS DE QUERERSE SON POSIBLES

LA LIBERACIÓN DE LAS MUJERES QUE YA NO SUFREN POR AMOR 



  1. HERRAMIENTAS PARA TRABAJAR EL AMOR ROMÁNTICO

LA ÉTICA DEL AMOR Y LA FILOSOFÍA DE LOS CUIDADOS

EL MÉTODO DE LA AUTOCRÍTICA AMOROSA

EL PLAN DE LIBERACIÓN: AUTOCUIDADO, AUTONOMÍA  Y AUTODEFENSA EMOCIONAL

EL CONTRATO AMOROSO:HERRAMIENTAS PARA NEGOCIAR EN PAREJA.


¿Qué incluye el precio del Curso + Laboratorio del Amor?

- Participación en la lectura online del libro: Mujeres que ya no sufren por amor (todos los miércoles) 

- Lecturas y materiales.

- Acceso a 3 Cursos en línea: 

      Mujeres que se separan, 

      Mujeres que se liberan, 

      Mujeres que trabajan con mujeres

1 taller virtual: Cómo negociar con mi pareja el contrato amoroso

- 100 Foros

Biblioteca del Amor

20 vídeos exclusivos

- Acceso a la Comunidad de Mujeres

- Ejercicios

- Herramientas

- Blog

- Diario Personal de Coral Herrera

- Todos los podcast de Coral Herrera

- Mujeres que leen: un círculo de lectura online cada mes. 



¡Reserva ya tu plaza! 

¡Empezamos el próximo martes 13 de enero!




Si tienes cualquier duda, puedes escribirme a coralherreragom@gmail.com

Aquí tienes los botones de Paypal para apuntarte al curso: 


¿Te gustaría estar con nosotras un año?


5 de enero de 2026

Cómo explicarle a la infancia la realidad a través de la ficción



Para explicarle a mi hijo lo que está ocurriendo en el mundo en estos días he usado la historia de Star Wars: le he contado que estamos gobernados por gente que vive en el Lado Oscuro de la fuerza, y que Trump, Netanyahu, Puti, Milei y compañía son como Darth Vader. 

Le he explicado que hay una enorme diferencia entre la gente que admira a los malvados Sith y los que admiramos a la poderosa Princesa Leia, al sabio Yoda, al Maestro Obi Wan Kenobi o a la valiente Rey Skywalker. 

La diferencia es que los fans de Darth Vader se sienten mucho más identificados con los valores del Imperio que con los valores de la República. Los imperialistas quieren imponer la tiranía para ejercer la dominación, el abuso, y la explotación. En cambio los buenos de Star Wars luchaban por la justicia, la igualdad, la paz, y el amor.

Los Maestros y Maestras Jedis nos enseñaron que cualquiera de nosotros puede caer al lado oscuro, y que si nos dejamos llevar por el miedo, el miedo lleva al odio, y el odio nos lleva a la violencia y a la guerra. 

Y le he dicho que nosotros somos de la Resistencia, que vamos buscando la luz, que creemos en la fuerza del amor, la justicia social, la solidaridad, la cooperación, el apoyo mutuo, los derechos humanos, la No Violencia y el Bien Común. 

Y que nunca nos resignaremos a que unos pocos se queden con todo y esclavicen al resto para poder vivir como dioses. Nosotros y nosotras soñamos con un mundo mejor, un mundo de paz, libre de explotación, violencia y sufrimiento. 

Y para que vea que los de la Resistencia somos muchísimos, le he enseñado imágenes de las manifestaciones que hacemos en todos los pueblos y ciudades del mundo contra la violencia y la guerra. 

Somos millones de personas en todos los países del planeta. Los malos son minoría.

Y le he pedido que no se le olvide que, al igual que en la película, cuando parece que el Imperio está más fuerte que nunca y va a acabar con todo, no hay que rendirse. Si la Resistencia se organiza y trabaja unida, los malos no ganan. Solos y solas no podemos, pero unidos somos mayoría.

Y para acabar le he recordado muy solemne, como para recordármelo a mí misma, que hasta en los momentos más duros siempre hay esperanza. 


Que la luz y la fuerza te acompañen siempre, hijo. 


Que nos acompañen a todos y a todas siempre.


Coral Herrera Gómez 

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