26 de abril de 2026

¿Que hacer cuando se ríen de ti? Pedagogía de la Empatía


¿Que hacer cuando se ríen de ti? Pedagogía de la empatía. A las personas con discapacidad auditiva nos pasa mucho: los demás nos gritan con irritación y se ríen de nosotras. Cuando entras a formar parte del colectivo que vive con una discapacidad auditiva tienes que aprender a hacer pedagogía de la empatía, y tienes que hacerlo con mucho amor y mucha paciencia. 

Porque es una discapacidad invisible, lo que implica que la gente no sabe que tienes hipoacusia, y te toca decirlo cada vez que interaccionas con los demás. Además de visibilizarlo, tienes que explicarles cómo pueden facilitarte la comunicación: la gran mayoría de la población no sabe cómo ayudarnos. 

Y a veces sucede que a los 20 minutos a la gente se le olvida que tienes una discapacidad. Entonces tienes que pedirles que se quiten la mano de la boca para hablar, que se bajen la mascarilla, que enciendan la luz porque a oscuras no oyes y necesitas leer los labios. O tienes que pedir que bajen la música en un bar porque no puedes hablar con tu gente. Y algunos te miran mal.

Cuando le pides a alguien que te repita lo que ha dicho, a la tercera te lo dice con irritación y algo de cabreo. Es un tono de enfado que puede llegar a ser agresivo: se da por supuesto que no has oído porque no te has esforzado en escuchar, o porque no estás poniendo toda tu atención, así que a la tercera te lo dicen ya cabreados y a gritos. 

En realidad no necesitamos que nos griten: necesitamos que proyectes la voz, hables más lento y vocalices mejor. Los gritos retumban en nuestro cerebro, distorsionados, así que no ayudan.

También nos pasa que a veces oímos otra cosa diferente y tenemos que preguntar para que nos confirmen si lo que hemos entendido es cierto. Y se ríen de nosotras. 

A mi me ha pasado muchas veces dando clase en la Universidad o impartiendo talleres en Secundaria, y antes hacía como que no me enteraba. Hacer “como si no” es una estrategia muy común: nosotras hacemos como que no somos sordas, como que oímos bien, pero hace tiempo comprendí que es una forma de violencia contra mi misma. Por eso hago pedagogía de la empatía. 

Es una labor agotadora, lo confieso, y no siempre apetece ser amorosa y amable cuando te acaban de humillar públicamente, pero te ayuda mucho a ti y ayuda también a los demás. Porque sabes que esas alumnas no se ríen por maldad, sino porque nuestra cultura se ríe mucho de las personas cojas, sordas, gordas, con dificultades en el habla o en la movilidad. 

La sordera crea situaciones graciosas, hasta yo me río de mi misma con las barbaridades que escucho a veces, pero no es lo mismo que yo me ría y haga reír a la gente, a que alguien se ría de mí mientras yo estoy expuesta en un escenario. Y esto hay que explicarlo para que la gente tome conciencia.

Ahora cuando se ríen de mí, paro y les explico con mucha paciencia y amor lo que es tener una discapacidad auditiva. Les hablo de mi enfermedad, de cuando llegó a mi vida, de los obstáculos que me encontré, y luego les cuento cómo ayudarme. 

El dolor que sientes cuando alguien se ríe de ti va desapareciendo cuando estás haciendo pedagogía  de la empatía y ves la transformación en los rostros de las personas que se rieron. Trato de hacerles ver que comprendo su falta de empatía . Yo antes de tener otoesclerosis no tenía empatía hacia las personas con discapacidad auditiva: a mi padre le gritábamos en casa con irritación cuando no nos escuchaba. Y nos reíamos mucho también. Años después, me ha tocado a mí. 

Además de contarles mi experiencia, les doy herramientas para que puedan tratarme mejor, a mi y a todas las personas con discapacidad auditiva. 

Somos millones en el mundo, aunque nadie nos vea. La gran mayoría son personas mayores, pero también hay bebés, niños y niñas y personas adultas. Todas aprendemos a leer los labios, pero nadie nos enseña el lenguaje de signos. Y a todas nos toca hacer pedagogía  de la empatía, y entrenar a la gente para que tome conciencia, para que no se ría, para que no nos griten y nos contesten mal, y para que nos ayuden. 

Y es bonito porque este entrenamiento sirve para que la gente desarrolle empatía ante todas las demás discapacidades, tanto las visibles como las invisibles.

Y os lo cuento aquí por si os ayuda a vosotros y a vosotras también.

Coral Herrera Gómez 


Artículos relacionados:


Coral Herrera Gómez Blog

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Únete al Laboratorio del Amor

Únete al Laboratorio del Amor
Para saber más pincha en la imagen

Regalos

Regalos
Visita mi tienda