10 de octubre de 2021

Hombres que no dan la talla para ser buenos compañeros




Los hombres que no dan la talla ni tienen el nivel suficiente para ser buenos compañeros son: 

-todos aquellos incapaces de desnudarse y de abrir su corazón,

- los que no se enamoran nunca, los tacaños emocionales, y los mutilados emocionales 

-los que se comprometen en una relación monógama, pero mienten y engañan a sus parejas

-los que no saben cuidarse a sí  mismos, y reciben cuidados sin darlos,

-los que no se preocupan por el placer de sus compañeras,

-los que dejan todas, o la mayor parte de las tareas domésticas en manos de sus parejas

-los que parecen muy modernos, pero siguen los mismos patrones de relación que los machos patriarcales de siempre

-los que nunca tienen tiempo para disfrutar del sexo y del amor, 

-los que no buscan coherencia con lo que sienten, lo que piensan, lo que dicen y lo que hacen, 

-los que sienten pereza para sentarse a charlar y a negociar contigo, 

-los que firman pactos para el cuidado mutuo y no los cumplen

-los que se ríen aún de los chistes machistas, niegan la desigualdad y reniegan del feminismo 

-los que se declaran feministas pero no son capaces de hacer autocrítica amorosa ni de trabajarse sus patriarcados

-los que se aprovechan de sus privilegios en sus relaciones con las mujeres

-los que sienten que la paternidad les viene muy grande pero no se lo trabajan ni se implican al cien por cien

-los que teniendo conciencia del problema, no se trabajan la honestidad para ser buenos compañeros

-los sensibles que carecen de empatía y solidaridad con sus compañeras.

Coral Herrera Gómez 


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Como saber si es un buen compañero


8 de octubre de 2021

La batalla más dura del feminismo está en la casa y en la cama




Las estrategias que nos han enseñado a las mujeres para hacer frente al abuso y la dominación masculina no sirven.

-Ponerse sumisa solo sirve para que el otro se crezca y se ponga más dominante.
-Intentar no enfadar a tu pareja no sirve: en realidad no necesita motivos para estallar. Se enfadará igualmente.
-Intentar dar pena para que se apiade de ti no genera empatía ni ablanda el corazón del otro.
Más bien el efecto que provoca es el contrario: exacerba el sadismo del otro. Le hace sentirse más poderoso. Su ego necesita tenerte de rodillas.

Así que nos toca cambiar de estrategia, compañeras. Pongámonos en pie y aprendamos a usar nuestro poder para que no nos exploten, para que no nos hagan daño, y para que no nos dominen a través del amor romántico.

Aprendamos las artes de la asertividad para defender nuestras posiciones, para poner límites y aprender a decir que no.

Cultivemos la autonomía y la autoestima, y tomemos conciencia de que esto es una cuestión de justicia social: nosotras, las mujeres, somos personas libres y con derechos y queremos relaciones basadas en el respeto, la igualdad, y los cuidados mutuos.

Ahora que ya sabemos que no nacimos para servir, para sacrificarnos, ni para aguantar, exijamos un trato igualitario, sin dar un paso atrás.

La batalla más dura del feminismo está en la cama y en la casa: vamos a romper con la estructura de la dominación y la sumisión de una vez por todas. Los hombres tienen que quitarse la corona y sentarse a negociar.

A nosotras ya no nos engañan ni nos someten más




7 de octubre de 2021

Para ser feliz no necesitas a un hombre




Para ser feliz no necesitas un hombre que te ame. Necesitas una red de cuidados y apoyo mutuo. Si no la tienes, comienza a tejerla con mucho amor del bueno. Será el mayor tesoro que tendrás en tu vida: tu gente querida.

#Mujeresqueseliberan #AmordelBueno #Cuidados #ApoyoMutuo #Amor #Felicidad

18 de septiembre de 2021

¿Qué es la autodefensa emocional?

 




En la última década mujeres de todo el mundo están participando en talleres formativos para la autodefensa en situaciones de violencia física y violencia sexual. Ahora vamos a empezar a formarnos en la autodefensa emocional, para hacer frente al maltrato y la manipulación psicológica y emocional que ejercen nuestras parejas (y otros familiares y seres queridos, y hasta señores desconocidos) sobre nosotras. 

Muchas mujeres sufrimos problemas de autoestima y dependencia emocional, y son muchos los hombres que se benefician de ello. 

En primer lugar, los empresarios. Nosotras gastamos mucho dinero en las empresas de los hombres: se hacen ricos gracias a nuestros complejos, inseguridades y miedos. Ellos saben bien como manipularnos: nos ofrecen modelos de mujeres irreales para que invirtamos todo nuestro tiempo, nuestra energía y nuestros recursos en parecernos a ellas. Además, nos bombardean a diario a través de los medios con la amenaza de que nadie nos va a querer si no nos sometemos a la tiranía de la belleza. Quieren que consumamos sus productos sin parar, y se aprovechan de nuestro miedo a la soledad y nuestro miedo a que nadie nos quiera. Nos engañan con la idea de que disciplinando y torturando nuestros cuerpos, gastando tiempo y dinero en nuestros cuerpos, encontraremos al príncipe azul. 

No solo se benefician de nuestra baja autoestima las industrias relacionadas con la belleza y el bienestar: también los curas y los pastores de las iglesias, los gurús y los chamanes, los asesores espirituales, los coachers y terapeutas no profesionales que nos venden soluciones milagrosas y fórmulas mágicas para la felicidad. 

Además de todos estos señores que se forran a nuestra costa, también los hombres que dicen querernos se aprovechan de nuestra baja autoestima, de nuestra necesidad de sentirnos amadas, y del rol de mujer cuidadora y complaciente que llevamos encima. La mayoría de ellos se limitan a recibir cuidados sin darlos, y a vivir como reyes. La prueba de ello es la doble jornada laboral de las mujeres y las millones de horas que invertimos cada año en trabajar gratis: los hombres disponen del doble de tiempo libre que nosotras, porque nosotras nos encargamos de cuidarles a ellos y asumimos sus responsabilidades y obligaciones como si fueran nuestras. 

Nos hacen creer que si un rey nos ama, nos convertiremos en reinas. Pero en realidad, acabamos todas de sirvientas.

Básicamente en esto consiste la estafa romántica. 

¿Cómo no caer en ella, y cómo proteger a las nuevas generaciones para que no caigan?

La autodefensa emocional consiste en entender la forma en que los demás nos manipulan para que nos gastemos dinero en sus proyectos, o para que les cuidemos sin recibir cuidados a cambio.

Entender cómo educa el patriarcado a los hombres para que aprendan a dominar y a someter a las mujeres de su vida, y cómo nos educan a nosotras con la idea de que sin un hombre no somos nada, nos puede ayudar a rebelarnos y a evitar las relaciones basadas en la manipulación romántica. 

Cuando logramos ver las estructuras con las que los hombres nos someten y nos explotan, entonces ya no nos engañan más. A muchos les han enseñado utilizar el amor romántico en beneficio propio, y saben usar su poder para controlar y dominar a sus parejas con gran maestría. Por eso nosotras tenemos que liberarnos del mito, liberarnos de la adicción romántica, entender las estrategias que utiliza la gente (y las instituciones, y las iglesias, y las sectas, y la publicidad y los medios) para manipularnos, y generar nuestras propias estrategias para que no nos manipulen. 

La manipulación emocional es una estrategia que los demás usan para conseguir lo que quieren de nosotras. ¿Y qué quieren de nosotras? Que vivamos en guerra contra nosotras mismas, que cumplamos con nuestro rol, que seamos obedientes, que consumamos sin parar, y que seamos dependientes de ellos. 

Casi todos los hombres saben que cuanto más baja está nuestra autoestima, más sufrimos por amor, y más manipulables somos. Los hombres necesitan mujeres enamoradas, complacientes y sumisas. Y muchos saben cómo conseguir no sólo una, sino varias mujeres enamoradas a su alrededor. 

Evitar la manipulación romántica no es fácil. Primero porque cuando estamos drogadas de amor hasta las cejas, nos cuesta identificar a los hombres manipuladores. Segundo porque la mayor parte de ellos  adulan nuestro ego mediante halagos y piropos, y cuando ya nos tienen enamoradas, entonces nos bajan de los cielos a los infiernos. Empiezan mostrándose como príncipes azules, nunca se descubren la careta hasta que no nos tienen de rodillas. 

Entonces van alternando una de cal y otra de arena. Nos hacen creer que somos maravillosas y especiales, para que vivamos pendientes de su reconocimiento y para que creamos que sin ellos no somos nada. Cuanto más sufrimos, con más intensidad nos entregamos, y más frágiles somos. Es una fórmula infalible, por eso el mundo está lleno de mujeres que sufren por amor.  

Unos usan sus encantos, otros las amenazas, otros el chantaje emocional.. son varias las estrategias que utilizan los manipuladores para alimentar nuestra sensación de vulnerabilidad. El objetivo es que nos sintamos poca cosa, que no pensemos en nuestro beneficio sino en el suyo, que nos sintamos culpables y vivamos presas de miedos e inseguridades, que obedezcamos los mandatos de género y tratemos de adaptarnos a nuestro rol de mujeres cuidadoras. 

Las relaciones de pareja sólo pueden funcionar cuando los cuidados y el amor es mutuo. Sin embargo, muchas mujeres aceptamos relaciones en las que no nos sentimos correspondidas y en las que solo nosotras cuidamos, sin recibir apenas cuidados, porque nos han hecho creer que así somos las mujeres de bondadosas. Nos invitan todo el tiempo a dar sin esperar nada a cambio, y nos engañan con la idea de que cuando nos enamoramos no podemos hacer nada más que dejarnos llevar por "el amor", y adaptarnos a lo que quieren, desean y necesitan nuestros compañeros masculinos. 

La autodefensa emocional consiste en entrenar día a día para aprender a decir que no, para poner límites a los demás, para no dejarnos engañar, para no caer en la adicción de la droga del amor. En este proceso tenemos que tomar conciencia de las estrategias que utilizan para manipularnos, y aprender a usar nuestro poder para que no nos exploten y no abusen de nosotras. 

Somos cada vez más las mujeres que queremos relaciones igualitarias y sanas, cada vez somos más la que exigimos que el reparto de las tareas de cuidados sea justo y equitativo. Queremos que los hombres practiquen la responsabilidad afectiva, pero también nos responsabilizamos de nuestro propio autocuidado: para ello tenemos que tener claro qué necesitamos nosotras, qué deseamos nosotras, qué queremos para poder vivir bien, y qué cambios tenemos que hacer para lograrlo. 

Cuando estamos sin  pareja es más sencillo, pero cuando nos enamoramos, resulta muy difícil compaginar el romanticismo patriarcal con nuestros principios feministas, basados en la igualdad, la no violencia, la cooperación, el apoyo mutuo y los cuidados compartidos. 

El mito romántico es una estructura de relación basada en el sometimiento de las mujeres, por eso nos resulta tan difícil encontrar hombres con los que poder vivir el amor sin entrar en conflicto con nosotras mismas. 

Al amor hay que ir con cuidado, porque las mujeres nos jugamos mucho: basta con echar un vistazo a las cifras de violencia sexual, emocional y psicológica, física, económica... que sufrimos en nuestros hogares cada día para entender que el amor romántico es una estafa. 

Los hombres tienen el doble de tiempo libre en todo el mundo y hasta el hombre más pobre del planeta tiene criada las 24 horas del día, los 365 días del año. 

Es urgente entonces desarrollar estrategias de autodefensa para que el amor no nos haga presas ni nos ponga de rodillas frente a los hombres. 

Para ello, tenemos que defender nuestros derechos, no sólo en las calles, también en la casa y en la cama. Y tenemos que trabajar mucho en nuestra autonomía emocional, para que nadie nos imponga sus necesidades y deseos. 

Cuando aprendemos a defender nuestros derechos y a usar nuestro poder, entonces podemos negociar las condiciones de la relación y llegar a firmar un contrato amoroso. Este contrato es una forma de establecer acuerdos para cuidar el amor y para construir una pareja basada en los valores del compañerismo, la empatía, la solidaridad y la justicia social. 

Es cierto que son muy pocos los hombres dispuestos a negociar y a alcanzar pactos: han sido educados para ser obedecidos y para ser cuidados por las mujeres. Pero en la medida en que no encuentren mujeres obedientes y complacientes, tendrán que renunciar a sus privilegios y empezar a entender que los cuidados, si no son mutuos, son explotación pura y dura. 

Independientemente de lo que hagan ellos, nosotras lo tenemos claro: ya no nos engañan más, ya no nos manipulan más, ya no nos someten en nombre del amor. Se acabó lo de trabajar gratis, se acabó lo de dar sin recibir nada a cambio, se acabó la doble jornada laboral, se acabó la doble vida de los hombres, y lo de servir y cuidar a cambio de nada. 

Con la autodefensa emocional podremos también impedir que nos machaquen la autoestima y nos hagan sufrir. Podremos aprender a identificar a la gente que nos quiere fieles a una religión, a una marca de cosméticos o a un hombre. 

Podremos evaluar si hay condiciones para disfrutar del amor, a poner límites a los demás, y a imponer nuestras líneas rojas. 

También aprenderemos a expresarnos sin miedo, a ser asertivas, a trabajar en equipo, a comunicarnos sin violencia, a confiar en nosotras mismas, y a identificar cuando no nos están tratando bien, o cuando nos están intentando manipular. 

Lo de sufrir por amor, lo de aguantar y soportar, se va a acabar.

Ya no nos engañan más.  

Ahora tenemos una de las mejores herramientas del feminismo para hacerle frente a la manipulación romántica: la autodefensa emocional. 

Coral Herrera Gómez


Si quieres saber más sobre la autodefensa emocional, puedes adquirir mi nuevo libro 

Si quieres entrenar con nosotras, vente al taller Mujeres que se liberan en el Laboratorio del Amor


¿Quieres leer el prólogo?




14 de septiembre de 2021

Prólogo de El Contrato Amoroso, de Coral Herrera






Desde que se publicó mi libro Mujeres que ya no sufren por amor, somos cada vez más las mujeres que estamos hartas de sufrir y pasarlo mal, y de vivir de rodillas frente al Señor: nos hemos puesto en pie y tenemos claro que no hemos nacido para ser esclavas del amor.


Durante este tiempo he estado fabricando, junto a mis compañeras del Laboratorio del Amor, las herramientas que necesitamos para liberarnos individual y colectivamente, para llevar la utopía a la práctica, y para dejar de sufrir y empezar a disfrutar del amor. Estamos reivindicando nuestro derecho al placer, al goce y a vivir una buena vida libre de sufrimiento, de explotación y de violencia. Además, estamos sembrando las semillas de la revolución amorosa, y recogiendo ya sus primeros frutos.


Han pasado cuatro años desde que planteé la posibilidad de dejar atrás el romanticismo patriarcal y sustituir las formas tradicionales de relaciones de pareja por los amores compañeros. Pero lo cierto es que esta utopía aún no es posible porque para poder querernos bien y para poder disfrutar del amor, tenemos que poder querernos en libertad y en igualdad.


Y las mujeres, ni somos libres, ni somos iguales.


Para llevar la utopía de los amores compañeros a la realidad necesitamos sustituir la competitividad por la cooperación, y el individualismo por las relaciones de apoyo mutuo. Hay que parar la guerra contra las mujeres, transformar las masculinidades, acabar con las estructuras del pasado e inventarnos otras basadas en la empatía, la solidaridad, los cuidados y el compañerismo.


Ya estamos haciendo la revolución amorosa, pero aún nos queda mucho. Y de momento nosotras estamos solas, porque los hombres aún no se han unido.


Nosotras necesitamos un cambio personal y político que nos permita querernos mejor a nosotras mismas, y entre nosotras, y sobre todo necesitamos acabar con el patriarcado en la cama, en la casa, en nuestra pareja. 


Es una cuestión de autodefensa emocional: no podemos ir desnudas al amor mientras ellos van armados hasta los dientes.


Así que necesitamos un contrato para construir una relación basada en los cuidados y el compañerismo, con nosotras mismas y con nuestras parejas.


En este libro encontrarás ejercicios prácticos y herramientas con las que podrás aprender a negociar, a tomar conciencia de las condiciones en las que estás negociando y a identificar tu posición de poder antes de la firma del contrato. Podrás aprender a usar tu poder para evitar el abuso y la explotación por parte de tu pareja, aprender a cuidarte a ti misma y a cuidar tu relación, y a terminarla si no se dan las condiciones para quererse bien.


Vamos a tomar conciencia de por qué los acuerdos con la persona amada son importantes, cómo comunicarnos sin violencia y de una forma asertiva y amorosa, cómo ahorrarnos toneladas de sufrimiento, cómo practicar la autodefensa emocional, cómo construir una relación igualitaria, sana y con mucho amor del bueno.


Vamos a aprender a utilizar el método de la autocrítica amorosa para nuestro trabajo de desarrollo personal, con el objetivo de mejorar la relación con nosotras mismas, con nuestras parejas y con los demás. También vamos a aprender a cuidarnos cuando estamos enamoradas, cuando nos desenamoramos y cuando nos separamos.


Con los textos, los ejercicios prácticos y las herramientas podrás hacerte muchas preguntas, conocerte mejor a ti misma y entender las estructuras de poder en las que nos relacionamos a diario.


En toda la obra hablaremos mucho del ego y del poder, del arte de la no violencia, de la importancia de desterrar el sufrimiento de la ecuación amorosa. En ella encontrarás muchas claves para trabajar los patriarcados que te habitan, a solas y en pareja, y también encontrarás muchas razones para la rebeldía y la revolución.


Porque trabajando con este libro vas a aprender que el contrato con tu pareja puede funcionar o no, pero que la prioridad siempre es el compromiso contigo misma, y el contrato que firmas contigo misma. Solo así podrás identificar cuándo hay que deshacer el vínculo y liberarnos de relaciones en las que no hay reciprocidad, no nos tratan bien, no nos cuidan bien, y en las que, en definitiva, no disfrutamos sino que además sufrimos.


La primera norma del autocuidado es romper las relaciones que nos perjudican y respetar los pactos con nosotras mismas: traicionarse a una misma es demasiado doloroso. Lo que necesitamos no son guerras internas, sino un oasis de paz, de amor y de luz en nuestro interior.


El amor de pareja es una construcción viva: se transforma y requiere muchos cuidados. Si bien hoy sigue siendo un potente dispositivo de control social sobre las mujeres, también sabemos de su enorme potencial revolucionario, porque el amor romántico no es la única forma de relacionarse: hay muchas maneras de quererse.


La estructura patriarcal nos hace prisioneras y nos pone de rodillas frente a las personas de las que nos enamoramos. Para ser libres podemos renunciar al amor, pero también tenemos la posibilidad de transformar el amor y liberarlo de toda su carga sexista y misógina.


El amor se puede desmontar y reinventar, y para ello hay que cambiar no solo nuestras formas de relacionarnos, sino también de organizarnos social, política y económicamente. Esto significa que si lo personal es político, lo romántico también es político, y que en la medida en que nos liberamos nosotras, también estamos contribuyendo a la construcción de un mundo mejor.


Las mujeres estamos haciendo un trabajo maravilloso para quitarnos la venda de los ojos, para comprender cómo funciona la estafa romántica y cómo nos afecta. Nos estamos sintiendo cada vez más dueñas de nuestra vida, de nuestro amor, de nuestras emociones, y ya no queremos vivir el amor como una experiencia carcelaria.


Nuestros cambios están contribuyendo a cuestionar la hegemonía heterosexual y el sistema patriarcal: leemos, escuchamos a las demás, conversamos, estudiamos, hacemos terapia, asistimos a jornadas, congresos, talleres, cursos, creamos redes y estamos mezclando todo el tiempo nuestros conocimientos teóricos con nuestras vivencias personales.


Los hombres, mientras, están un poco perdidos. Se dice que la crisis de la masculinidad empezó en los ochenta, pero la realidad es que estamos en pleno siglo XXI y muchos siguen actuando y relacionándose igual que sus abuelos. Unos niegan la estructura de violencia y opresión contra las mujeres, otros se hacen preguntas pero se resisten, unos han empezado a trabajar sus patriarcados, pero la verdad es que son pocos los hombres que desean renunciar a sus privilegios y empezar su proceso de transformación.


Este libro puede que les ayude a entender cómo usan su poder y a encontrar herramientas para elaborar sus contratos de amor de una forma igualitaria, justa y solidaria. Pero depende, obviamente, de su capacidad para desobedecer el patriarcado y entrenarse en las artes de la autocrítica amorosa.


Soy consciente de que todo lo anterior supone mucho trabajo: no es nada fácil concebir un contrato en el que nosotras adquirimos conciencia de nuestro poder para negociar, y ellos de su necesidad de renunciar a los privilegios que han tenido hasta ahora. Pero este contrato amoroso es la única manera de poder disfrutar del amor, y para ello hay que abrir mucho la mente, ensanchar nuestros horizontes y disfrutar de los cambios que van surgiendo en nuestro camino hacia la liberación.


Para poder disfrutar tenemos que alcanzar unos pactos que nos permitan cuidarnos y cuidar la relación durante el tiempo que permanezcamos juntos. Para ello, nos hace falta una enorme cantidad de honestidad, valentía, empatía, generosidad, ternura, comunicación, solidaridad, apoyo mutuo, paciencia infinita... Pero también muchas herramientas para revisar nuestro comportamiento y nuestra forma de relacionarnos, para hacer elecciones y tomar decisiones, para ser responsables y actuar en compromiso con nosotras mismas.


Aquí encontrarás muchas de las claves que te pueden ayudar a construir tu contrato desde los valores y principios de la ética amorosa. La ética amorosa consiste en poder relacionarnos como iguales y querernos desde la filosofía de los cuidados y los buenos tratos.


Conocerse mejor a una misma y a la pareja, conocer mejor nuestra cultura amorosa, es esencial para poder romper con el romanticismo patriarcal y para atrevernos a configurar nuestro propio contrato de amor.


Si aprendemos a usar nuestro poder y a negociar nuestros contratos, no solo vamos a vivir mejor nosotras, sino también las demás. Porque este proceso de liberación y de toma de poder es contagioso e influye en todas las mujeres de nuestro entorno.


Cuando todas comprendemos que sí es posible hacer cambios aunque estemos muy enamoradas, y que sí es posible vivir una buena vida libre de sufrimiento, entonces la transformación personal se convertirá en colectiva.


Espero que disfrutes mucho de este camino, sola o en pareja, que puedas llevar al día a día todos los descubrimientos y aprendizajes para que te sean realmente útiles en tu proceso de liberación y en la elaboración de tu contrato amoroso con la persona o las personas a las que quieres.


No te olvides de que no estás sola: somos muchas las mujeres en proceso de cambio, y cada vez somos más.


Coral Herrera Gómez 






¡Ya disponible en papel, pronto en ebook!


¿Quieres ver el índice del "El contrato amoroso"?



Librerías en las que puedes adquirirlo:


Haz click aquí si vives en España.


Haz click aquí si vives en América Latina.


En el resto de los países puedes comprarlo en Amazon


8 de septiembre de 2021

Presentación del nuevo libro de Coral Herrera

 



10 de septiembre, viernes: 

Presentación en la Librería de Mujeres de Madrid


11 de septiembre: 
Firma de libros en la Feria del Libro de Madrid





16 de septiembre: 
presentación en directo en Facebook
a las 19 horas de España


3 de septiembre de 2021

El contrato amoroso: nuevo libro de Coral Herrera Gómez



 

Me siento muy feliz de poder presentaros mi nueva criatura: "El contrato amoroso", un libro con herramientas y ejercicios para que las mujeres aprendamos a usar nuestro poder, a ser asertivas, a decir que no, a poner límites, a hacer autocrítica amorosa, y a negociar con nosotras mismas para cuidarnos mucho cuando nos emparejamos y nos enamoramos. 

Aprenderemos a evaluar si hay condiciones para disfrutar del amor, a negociar el contrato de amor con nuestras parejas, y a terminar la relación en cuanto ya no se den las condiciones para disfrutar del amor. 

¡Os va a encantar!, estoy segura de que nos va a ser muy útil a todas las que estáis emparejadas o pensáis emparejaros proximamente. 

Si queréis cuidaros, ser leales a vosotras mismas  y vivir el amor desde vuestros principios feministas, no os perdáis: "El contrato amoroso. Herramientas para mujeres que negocian con sus parejas", ya podéis adquirirlo en papel en la web de la editorial Catarata, y lo tenéis disponible en varias librerías ya, aunque el lanzamiento oficial será el lunes 13.

En dos o tres semanas lo tendremos en ebook, y llegará a América Latina. Podéis pedirlo en Amazon, pero yo quisiera que mejor lo pidáis a vuestras librerías favoritas.

Aquí tenéis las 3 fechas de presentación, virtuales y presenciales:  

# viernes 10: presencial en Madrid en la Librería Mujeres a las 6:30 de la tarde.

# sábado 11: firma de libros en la Feria del Libro de Madrid a mediodía, caseta 226.

# jueves 16: presentación virtual en Facebook, a las 19 horas de España. 


Si queréis, podéis echarle un vistazo aquí


Más libros de Coral Herrera 

1 de septiembre de 2021

Entrevista a Coral Herrera en Tele Sur

 



Programa "Notables", Jorge Gestoso entrevista a Coral Herrera para TeleSur. 

27 de agosto de 2021

Mujeres que se liberan

 



¿Qué queremos las mujeres? Dejar de sufrir por amor y liberarnos: el feminismo es un movimiento por la liberación de las mujeres. Cada vez somos más mujeres las que queremos liberarnos de las cadenas que no nos permiten volar.

¿De qué queremos liberarnos? De los miedos, de la culpa, de los roles y los mandatos de género, de los complejos y las inseguridades, de la guerra en nuestro interior, de la dependencia emocional.

Queremos liberarnos de la adicción al amor romántico para poder vivir una buena vida, libre de explotación y sufrimiento.

Queremos aprender a cuidarnos y a querernos a nosotras mismas

Queremos aprender autodefensa emocional para trabajar nuestra autonomía, queremos aprender a negociar con nuestras parejas, a poner límites y saber decir que no.

Queremos aprender a usar nuestro poder sin que nadie nos haga daño, y sin hacer daño a nadie.

Queremos liberarnos de los patriarcados que nos habitan, de los estereotipos y los mitos, de los sueños que nos vendieron acerca del paraíso romántico

Queremos dejar de esperar milagros románticos, queremos amar de pie, no vivir de rodillas.

Queremos dejar el pasado atrás, terminar los duelos interminables, y viajar ligeras de equipaje, mirando hacia el futuro,

Queremos construir relaciones igualitarias, libres, sanas, basadas en la ternura y los buenos tratos en las que podamos ser nosotras mismas sin miedo.

Queremos expandir el amor a todas nuestras redes afectivas, para poder vivir rodeadas de gente que nos quiere bien y nos cuida,

Queremos aprender las artes de la autocrítica amorosa y de la no violencia para hacer los cambios que necesitamos para ser mejores personas, y para sufrir menos y disfrutar más del amor.

Si tú también quieres liberarte, ¡vente al curso del Laboratorio del Amor!




METODOLOGÍA

El curso consta de 4 módulos:

  1. AUTONOMÍA Y AUTOESTIMA
  2. AUTOCRÍTICA AMOROSA
  3. AUTOCUIDADOS Y CUIDADOS
  4. LIBERACIÓN

 

DURACIÓN: Cada módulo dura dos semanas. En total, son 8 semanas de curso, pero puedes organizarte el tiempo como desees.

FECHA: 1 de septiembre

HORARIOS: No hay horarios: puedes entrar a cualquier hora, trabajar a tu ritmo y dedicarle el tiempo que quieras a cada módulo.

PRECIO: 100 euros

INCLUYE:

  • 4 masterclass exclusivas de Coral Herrera en formato vídeo.
  • 5 packs de herramientas con lecturas y ejercicios.
  • Cada mes celebramos un encuentro en directo en el que ponemos en común el trabajo que hacemos cada una, compartimos saberes y aprendizajes, y nos acompañamos entre todas.
  • Descarga gratis de todos los contenidos.
  • Acceso libre a la Biblioteca del Amor, donde encontrarás muchos recursos y materiales.
  • Formarás parte de la Comunidad de Mujeres durante todo el tiempo que estés con nosotras.

Puedes apuntarte en mi web: 

www. otrasformasdequererse.com

11 de agosto de 2021

Declaración Universal de los Privilegios del Hombre

 

Ese precioso graffiti que acompaña el texto es de Pich & Avo del 2007 inspirado en una magnífica estatua de mármol titulada el gladiador moribundo de Pierre Julien.


1. Los hombres patriarcales tienen derecho a tener una doble vida: una como hombres respetables y padres de familia feliz, y otra como solteros de oro juveniles. Para poder llevar esta doble vida, tienen derecho a mentir y engañar a sus compañeras.

2. Los hombres tienen derecho a disfrutar de sus escapadas de vez en cuando, y tienen derecho a pedirle a su pareja que sean monógamas y "comprensivas". Si no se pueden escapar, se sienten atrapados en la cárcel del matrimonio, así que es un privilegio completamente necesario para que el sistema patriarcal siga en pie: que los hombres puedan ser infieles de vez en cuando, y puedan perderse y desconectarse del mundo y de sus problemas de vez en cuando. 

3. Los hombres, por el mero hecho de haber nacido hombres, tienen derecho a alquilar, comprar, vender e intercambiar mujeres para satisfacer sus deseos sexuales y reproductivos. Las mujeres son una mercancía para su uso y disfrute, pero también son la materia prima para hacer negocios entre hombres, y para ser explotadas en los burdeles, la industria del porno y las clínicas de compraventa de bebés.  

4. Los hombres pueden esclavizar a una mujer para tener una criada las 24 horas del día, los 365 días al año. Primero se encarga la madre abnegada, luego la elegida para ser la esposa: sólo tienen que enamorarlas y casarse con ellas, y las tienen a su disposición para toda la vida. La obligación de ellas es brindarles servicios sexuales, cuidarles, cuidar el hogar, y cuidar a los hijos e hijas, y hacer de secretaria, cocinera, enfermera, actriz porno, limpiadora, niñera, asistente, contable, psicóloga, planchadora, etc. 

5. Si no tienen posibilidad de tener una esposa, o no les apetece, los hombres tienen derecho a explotar sexual, reproductiva, doméstica y laboralmente a todas las mujeres pobres que quieran. Incluso los pobres pueden explotar a mujeres más pobres para que les cuiden o para que satisfagan sus deseos El mundo está lleno de "mujeres baratas" , sin papeles, sin derechos y desesperadas por alimentar a su familia; cualquier hombre puede aprovecharse de ello. 

6. Los hombres con poder tienen derecho a tener sexo con sus alumnas, empleadas, secretarias y asistentes, cuidadoras, seguidoras y fans, compañeras de trabajo de inferior categoría. El #MeToo ha desvelado como se aprovechan de su poder los cineastas, cantantes, productores, profesores e intelectuales, escritores, empresarios, y cargos políticos, pero casi ninguno ha entrado en la cárcel, y casi todos conservan sus puestos de poder.  

7. Los hombres tienen derecho a tener  relaciones sexuales con las mujeres que no pertenecen a ningún hombre, mujeres que se entiende que son "de todos", como las solteras, las divorciadas y las viudas, o las mujeres de dudosa reputación. Las mujeres "fáciles" pueden, además, ser compartidas en una violación grupal, porque son mujeres "sin hombre", y porque si andan de fiesta con ellos, es porque se lo están buscando ellas solitas.

8. Los hombres acaparan las tierras del planeta, los bancos y las empresas, los medios de producción y comunicación, y ocupan los puestos de poder político, judicial, y económico en la mayor parte de los países del planeta. Tienen derecho a acumular y acaparar lo que quieran, no hay límite para sus ganancias, aunque ello implique el sufrimiento de millones de personas: la sociedad venera e idolatra a los hombres que acumulan poder, riqueza y mujeres. 

9. Los hombres tienen el doble de tiempo libre que las mujeres, porque no tienen doble jornada laboral. Ellos no trabajan gratis como nosotras, cobran un 25% más de salario que sus compañeras mujeres, no les despiden cuando van a ser padres, no les penalizan por la crianza, obtienen más financiación para sus proyectos que sus compañeras. Los hombres tienen más posibilidades de encontrar un empleo que las mujeres, tienen más oportunidades y más tiempo libre para desarrollar su profesión, tienen mucha más credibilidad y autoridad como expertos en cualquier materia que las mujeres. Publican más libros, ganan más premios, les hacen más homenajes, y tienen mucha más visibilidad en medios que sus compañeras mujeres.   

10.Los hombres patriarcales viven como reyes en su propio hogar, en el que disfrutan del privilegio de ser obedecidos, y en el que se haga siempre su voluntad: las normas las ponen ellos. Sus hijos tendrán que seguir con su legado, sus hijas volcarse en cuidarle y en casarse, su esposa tendrá que aguantar sus violencias, y mientras todos le esperan en casa, él podrá entrar y salir del hogar con total libertad. Todos estarán a su servicio. Fuera del hogar tendrá que obedecer a otros hombres, pero dentro, el que lleva los pantalones es siempre el hombre patriarcal. 

11. Los hombres patriarcales disfrutan del pacto de silencio que les protege. Los hombres son cómplices unos de otros, ninguno denuncia a los demás, todos callan para mantener sus privilegios. Además, también los demás les protegemos con nuestro silencio, creyendo que así protegemos a sus esposas o a sus amantes. Las víctimas de sus violencias tampoco denuncian por miedo a no ser creídas, y por miedo a sufrir la venganza de su agresor. Y así es como se mantiene la impunidad, para que nada cambie: los secretos de familia encubren a abusadores y violadores, y a tipos infieles y mentirosos, y ocultan el dolor de las esposas y de sus víctimas. 

12. El mundo está centrado en ellos, los hombres son la medida de todas las cosas. La medicina y los tratamientos médicos se hacen en torno a los cuerpos masculinos, y la salud de los hombres, con lo cual llevan una gran ventaja sobre las mujeres. La mayor parte de las investigaciones se centran en las enfermedades que sufren los hombres, con lo cual las enfermedades específicas de las mujeres quedan siempre en un segundo plano. 

13. Los hombres pueden tener los hijos que quieran, y no tienen la obligación de quererlos ni de cuidarlos. Las tasas de abandono parental nos muestran que ellos pueden embarazar a todas las mujeres que quieran, aunque en algunos países les obligan al menos a pagar la pensión alimenticia de sus hijos. Todos ellos podrán ser cuidados por estos hijos e hijas a los que abandonó si llevan sus apellidos y él cae enfermo, sufre discapacidades o dependencia. No importa si le conocen o no: es un privilegio masculino poder recibir cuidados sin tener que cuidar a nadie nunca. 

14. Los hombres patriarcales tienen el apoyo de los jueces cuando sus delitos son contra niñas y mujeres. Esto implica que si les toca un buen juez, podrán ser absueltos o tener una pena mínima, siempre inferior a lo que le correspondería. Puedes ver casos de estos a diario en los medios de comunicación. Ningún juez ha sido condenado por apoyar a violadores y femicidas. 

15. Los hombres patriarcales tienen el apoyo del poder mediático: cuando cometen delitos contra las niñas y las mujeres, los periodistas buscan la forma de justificar su violencia y de culpar a las víctimas de la agresión que han sufrido. Los rostros de ellos y sus nombres no suelen aparecer nunca en los medios: siempre se expone a las víctimas. Ellos se dedican a perpetuar los mitos sobre violencia machista, y a presentar todos los casos como aislados, para que no parezca un problema social y político. Cuando matan a su esposa o secuestran a sus hijas, nos quieren hacer creer que son buenas personas y que lo hacen por amor. Puedes verlo a diario en la prensa. 

16. Los hombres tienen derecho a saltarse la ley cuando quieran, por eso el 95% de la población reclusa es masculina. Los hombres hacen las leyes, pero ellos mismos se las saltan, por eso practican la corrupción como si fuera un deporte, con entrega total, y por eso en la mayor parte de los países, ni les encarcelan, ni les obligan a devolver lo robado. Los hombres hacen contratos entre ellos para desviar el dinero que ponemos entre todos, directamente a sus bolsillos. 

17.  Los hombres lo hacen mucho mejor todo, por eso los principales científicos, deportistas, intelectuales, artistas, creadores, y héroes de nuestra sociedad son hombres, y por eso han borrado a todas las mujeres importantes de los libros de texto. Los hombres se han aprovechado de sus esposas e hijas firmando sus obras y apropiándose de sus descubrimientos, pero jamás se habla de ello en las escuelas para que las niñas tengan claro que si ellas no salen en los libros es porque las mujeres somos inferiores. 

18. Los hombres patriarcales tienen en sus manos la sexualidad y las vidas de sus compañeras. Aún es legal en algunos países del mundo violar a tu esposa si no quiere tener sexo, o asesinarla si sospechas que te está siendo infiel o si la pillas in fraganti. En los países donde las violaciones en el matrimonio y los femicidios son delito, las matan igualmente. Hablamos de 137 mujeres cada día, más de ochenta y siete mil al año. 

19. Los hombres patriarcales tienen el privilegio de hacer negocios con las armas y de declarar las guerras a otros hombres para colonizar y saquear otros países. En el siglo XX pusieron a toda la Humanidad en peligro con sus bombas nucleares, y destrozaron la vida de millones de personas. En las guerras las mujeres se llevan la peor parte, porque no van armadas: los delitos de violencia sexual contra las mujeres de los enemigos es una costumbre y se ha registrado en todos los conflictos armados entre hombres. 

20. El planeta tierra, bajo dominio masculino, se dirige hacia el desastre y la autodestrucción: todos creen que tienen el privilegio de poder contaminar nuestro pequeño mundo sólo porque son hombres. Las empresas más contaminantes del mundo están lideradas mayoritariamente por hombres. Los efectos del cambio climático los sufren mayoritariamente las mujeres. 


Coral Herrera Gómez 


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