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8 de diciembre de 2011

CITAS SOBRE EL AMOR 2








 “El amor no existe; sólo existe su plural: amores, es decir, unas utopías difíciles de comunicar, combinables y variables, de unas ideas del amor pluralizadas e individualizadas”. 
Ulrick Beck (2001)


“Las personas no deberían casarse, porque el amor es como las estaciones, viene y va.” 
Yang Erche Namu (Mujer mosuo)


"En el amor, todas las cumbres son borrascosas." 
Marqués de Sade

"El amor es una pasión tanto para el melanesio como para el europeo, que atormenta la mente y el cuerpo, en mayor o menor escala; conduce a muchos a un callejón sin salida, a escándalo o tragedia. Más raramente, el amor ilumina la vida y dilata el corazón que rebosa de gozo” 
Malinowski, antropólogo.



  "A pesar de los miles de poemas, canciones, novelas, óperas, dramas, mitos, y leyendas que han versado sobre el enamoramiento desde mucho antes de nuestra era; a pesar de las incontables veces que un hombre o mujer ha abandonado a su familia y amigos, cometido suicidio u homicidio, o ha sufrido graves pesares por causa del amor, muy pocos científicos han concedido a esa pasión el estudio que se merece” .
 Helen Fisher, (1992).


 “La pasión amorosa, desde el principio, es incapaz de una visión objetiva del otro, de un entrar en él; antes bien, es un entrar profundo en nosotros mismos, es la soledad multiplicada mil veces, pero una soledad en la que parece ampliarse y arquearse la propia soledad, como rodeada de mil espejos resplandecientes, en un mundo que lo abraza todo” 
L. Andreas-Salomé (1986)





“Directa o indirectamente, casi todas las drogas afectan a un mismo recorrido cerebral, el sistema de recompensa mesolímbico, activado por la dopamina. El amor romántico estimula partes de este recorrido con la misma sustancia. De hecho, cuando los neurólogos Andreas Bartels y Semir Zeki compararon los escáneres cerebrales de sus sujetos enamorados con los de los hombres y mujeres que habían consumido cocaína u opiáceos, comprobaron que se activaban muchas de las mismas regiones cerebrales, incluida la corteza insular; la corteza cingulada anterior el caudado y el putamen” 
HELEN FISHER


“El amor exige que uno sea fuerte. Vivir el amor es el mayor reto de la vida. Requiere más sutileza, flexibilidad, sensibilidad, comprensión, aceptación, tolerancia, conocimiento y fortaleza que cualquier otra empresa o emoción humanas”. 
Elena Soriano (2000)



“El amor romántico es una de las creaciones más sugestivas de la evolución humana, y parece increíble que no se haya intentado jamás –al menos que yo sepa- su análisis y filiación”, Ortega y Gasset, 1941.


“No es lícito dudar de la realidad del amor ni de su importancia. O sea, que los filósofos deben tratar de apoderarse de esta cuestión, ya que sorprende que una cuestión tan importante y que representa en la vida humana un papel trascendental haya sido hasta ahora abandonada por los filósofos”. Schopenahuer, 1974.


“El discurso amoroso es hoy de una extrema soledad. Es un  discurso hablado por miles de personas pero al que nadie sostiene; está completamente abandonado por los lenguajes circundantes; o ignorado, despreciado, o escarnecido por ellos, separado no solamente del poder sino también de sus mecanismos (ciencias, conocimientos, artes)”. 
Roland Barthes, 1957.


 “El amor, sea como sea, es un gran tema. Imposible negarlo. Si el amor, en fin, se presenta como revelación y ocultamiento (como “el ser”, podríamos decir, de Heidegger) será, entonces, porque es el hilo conductor al corazón del mundo. Este nos será siempre desconocido. Pero sus destellos, si estamos atentos, nos enseñarán más que toda ciencia real y posible del mundo”. 
Javier Sádaba, 1993.


“Si se puede o no investigar rigurosa y sistemáticamente el amor es algo que hay que decidir después de intentarlo, y su gran dificultad no puede ser nunca una excusa par no hacerlo. Además, como es bien sabido, la Ciencia se caracteriza por su método y no por su objeto, de forma que la tarea consiste “sencillamente” en aplicar el método científico al estudio del amor” 
Carlos Yela García (2002)

“El amor, o el amor organizado socialmente (como una actividad creativa y práctica interhumana), es de hecho el tercer tipo principal de poder que mueve la historia y que, por ello, debe considerarse su significación teórica y tomarse seriamente como tal. En nuestra sociedad, el amor humano ha obtenido, especialmente durante la última mitad del siglo, un rango comparable al del trabajo humano en el siglo XVIII”. 
Anna Jonasdóttir, 1993.


“Tenemos que comprender el amor; tenemos que ser capaces de enseñarlo, crearlo, predecirlo o el mundo será vencido por la hostilidad y el recelo
Maslow (1954)

“El amor sólo es posible cuando dos personas se comunican entre sí desde el centro de sus existencias, por lo tanto, cuando cada una de ellas se experimenta a sí misma desde el centro de su existencia. Experimentando de esa forma, el amor es un desafío constante, no un lugar de reposo, sino un moverse, crecer, trabajar juntos; que haya armonía o conflicto, alegría o tristeza, es secundario con respecto al hecho fundamental de que dos seres se experimentan desde la esencia de su existencia, de que son el uno con el otro al ser uno consigo mismo y no al huir de sí mismos. Sólo hay una prueba de la presencia del amor: la hondura de la relación y la vitalidad y la fuerza de cada una de las personas implicadas: es por tales frutos por los que se reconoce el amor”. 
Erich Fromm (1959)

  
“El rechazo de la persona amada hunde al amante no correspondido en uno de los sufrimientos emocionales más profundos y perturbadores que puede soportar un ser humano. La pena, la furia y muchos otros sentimientos pueden invadir el cerebro con tal vigor que la persona apenas pueda dormir o comer” 
Helen Fisher, 2004.


“La afectividad, el mundo de los sentimientos, es en alguna medida, pero con enormes diferencias, el “lugar” en que se vive. Es el envolvente de la vida”. 
Javier Marías1994.


 “Durante el proceso de socialización aprendemos cómo debemos sentirnos cuando estamos enamorados, cuándo debemos enamorarnos, qué características son deseables en el otro para enamorarnos de él (sexo, edad, clase social, estado civil, atractivo físico, actitudes), cuales son las pautas y el ritmo de seducción adecuados, qué se espera de la gente cuando se enamora, los lugares en los que uno se enamora, etc. Aprendemos cuáles son las pautas normativas y cuáles las desviadas, y a la vez que soportamos el control social (presión hacia el cumplimiento de las normas implícitas y sanción de las desviaciones a esas normas) nos convertimos también en agentes de control social de los demás, y de nosotros mismos, jugando así a favor de un orden social determinado y/o colaborando con alguna desviación”. Carlos Yela García, 2002.




 “Desde el punto de vista científico, la falta de conocimientos deja sin respuesta algunos de los interrogantes más desconcertantes de la vida, como por qué la gente sacrifica años de su vida buscando amor y luchando por conseguir una relación”. 
David Buss, (1996)


“El amor es la relación interpersonal más íntima. Surge tras una fase de enamoramiento recíproco, debido principalmente al desarrollo de un extraordinario grado de intimidad.  En él confluyen el compromiso, el apoyo emocional y material, las auto revelaciones recíprocas, la sensación de compenetración, la complementariedad de necesidades, la comprensión mutua, la comunicación íntima abierta, receptividad, respeto, valoración del otro, y la capacidad humana para compartir con sus semejantes”. Yela García (2002)



 “Hasta ahora nadie ha pensado ni ha calculado lo que en el ámbito de la economía nacional se ha gastado y se sigue consumiendo en fuerzas, recursos y dinero por culpa de las crisis de la pareja, de las angustias del amor y de los esfuerzos para superar el dolor. Pero, a pesar de la falta de datos y de números concretos, se puede concluir que, para la economía nacional, la separación se ha convertido en un problema que absorbe una parte considerable del producto interior bruto”. 
Jaeggi y Hollstein (1985) 


“Toda mujer tiende a identificar el ritual amoroso con la posibilidad objetiva que se le presenta de lograr su propio ascenso social gratuito, sin recíproca responsabilidad alguna de su parte. Es la magia del amor. De ahí que para la mitología femenina, la boda sea el ritual que representa simbólicamente las oportunidades de éxito social, y eso aún hoy”.
ENRIQUE GIL CALVO


“El amor es un nudo en el que se atan, indisolublemente, destino y libertad. Por más poderosa que sea la influencia de la predestinación (el ejemplo más conocido es el brebaje mágico que beben Tristán e Isolda), para que el destino se cumpla es necesaria la complicidad de los amantes”. Octavio Paz.

“Entre los miembros de una relación en general cada uno respetaría al otro y no haría más que aportarle lo que el otro necesita. Por supuesto, en tal relación, cada uno conservaría en todo momento su libertad: ¡el modelo rousseauniano sería pues completamente respetado y la divisa de la revolución francesa pasaría a ser la moderna pareja!. Es inútil insistir sobre el carácter completamente utópico de tal concepción del amor” 
Delacampagne, Christian.


“El amor, que a menudo se presenta como último reducto de autenticidad y autodeterminación en una sociedad hipócrita y coercitiva, es en realidad la farsa suprema y la más angosta de las jaulas concéntricas que nos aprisionan. Los miembros de una pareja se someten mutuamente al más grosero de los engaños (sólo concebible en la medida en que ambos desean ser engañados tanto o más que engañar) y sujetos por la cadena de una dependencia neurótica, se convierten cada uno en la bola de presidiario del otro
Carlo Fabretti. 


“La mayoría de las mujeres afirman que un exceso de abnegación es peligroso, un tormento, y se declaran a favor del egoísmo en el amor… muchas mujeres opinan que deberían dejar de dar tanto y aprender a asemejarse al hombre emocionalmente. Algunas mujeres envidian la habilidad del hombre para vivir sin preocuparse demasiado de los sentimientos de los demás… Siguen adelante y hacen lo que quieren sin preocuparse de nada…La mayoría de las mujeres no quieren renunciar a los sentimientos, aunque piensan que, a  estas alturas, dar todo su amor a un solo hombre es una equivocación”. 
Shere Hite, 1987.


“Cuando los varones dejan de amar, o cuando cambian de pareja, o cuando mantienen relaciones amorosas simultáneas con más de una, suelen ser justificados por una sociedad que encuentra “natural” que el varón haga uso de su libertad amorosa, que satisfaga sus “instintos naturales” o que “disfrute de la vida” cuando la oportunidad se le presenta. Estas actitudes suelen ser a menudo consideradas como signos de buena salud y hombría, pero cuando le sucede a la mujer lo mismo la condescendencia hacia el varón se convierte en crítica severa y descalificatoria; si una mujer deja de amar es una desalmada, si cambia de hombre se la estigmatiza como una mujer “liviana” y cuando está con más de uno ser la considera una puta”. 
Clara Coria, 2005.



“Cuando me decido a la solemnidad del “te amo” es para poner fin al tormento de una aparición-desaparición, es para confinar al destinatario en la relación que preparo con él. (...) Lo que yo espero, por tanto, del verbo amar es liberarme de la espera; quiero conjurar mi debilidad, vencer en el Otro todo poder de alteración. Es algo que también puedo pretender de la ruptura. Decir “te amo”, romper, dos variantes de un mismo deseo de desenlace. Se trata, bien aniquilándola, bien haciéndola previsible, de dominar la presencia del Otro. O bien desaparecerá de mi historia, o bien habré seducido el azar y entraremos juntos en la historia programada para nosotros por el código amoroso”. PASCAL BRUCKNER



“Un amor pleno, que haya nacido en la raíz de la persona, no puede verosílmente morir. Va inserto para siempre en el alma sensible. Las circunstancias –por ejemplo, la lejanía- podrán impedir su necesaria nutrición, y entonces ese amor perderá volumen, se convertirá en un hilillo sentimental, breve vena de emoción que seguirá manando en el subsuelo de la conciencia. Pero no morirá: su calidad sentimental perdura intacta. (…) Este es el síntoma supremo del verdadero amor: estar al lado de lo amado, en un contacto y proximidad más profundos que los espaciales. Es un estar vitalmente con el otro”. 
Ortega y Gasset, 1941.



“El problema del amor romántico es que lo tratamos como si fuera un tema personal, como si fuese un problema individual, como si no tuviese unas implicaciones sociales, políticas o económicas. Pero las tiene: lo personal es político y el romanticismo de nuestra cultura es patriarcal. Por eso para lograr eliminar las dependencias afectivas y para llegar a la igualdad real entre hombres y mujeres hay que deconstruir los mitos románticos y probar nuevas formas de relacionarnos, más libres e igualitarias.” 


"Necesitamos hablar de emociones y sentimientos: en la cama, en familia, en las escuelas, con los amigos/as, en los congresos, en las universidades, en las asambleas políticas, en los movimientos sociales. Mientras nos liberamos de las estructuras sentimentales antiguas, de las imposiciones externas y las represiones internas, atrevámosnos a inventar relaciones más amorosas, diversas y solidarias en el camino. El reto es crear redes de afecto y ayuda mutua en las que todos y todas podamos aprender a disfrutar de la vida, en la medida de lo posible".
Coral Herrera Gómez 



 "En un mundo donde utilizamos la fuerza para imponer mandatos y controlar a la gente, donde ensalzamos la venganza como mecanismo para gestionar el dolor, donde utilizamos el castigo para corregir desviaciones y la pena de muerte para reconfortar a los agraviados, se hace necesario más que nunca que aprendamos a querernos bien. Es vital que entendamos que el amor ha de estar basado en el buen trato y en la igualdad. Pero no solo hacia el cónyuge, sino hacia la sociedad entera. Es fundamental establecer relaciones igualitarias, basadas en la cooperación y la solidaridad, en las que las diferencias sirvan para enriquecernos mutuamente, no para someternos unos a otros".




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