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10 de noviembre de 2011

No es una crisis: es que ya no te quiero




Protestar  en la calle es un acto de amor colectivo. 





Se acabó el amor incondicional basado en la sumisión del 99%, 
llega la Re-love-ution






Estoy fascinada con los tiempos que me están tocando vivir. 




Me encantan los lemas ingeniosos, los carteles, los chistes gráficos, y toda la iconografía combativa que se ha ido creando en estos meses, llena de inteligencia, sátira, ironía y buen humor. 






De las mejores, contra el 
bipartidismo, por una democracia participativa!




"A la puta calle!, nos dijeron. Y eso hicimos"





Esto es por lo de las campanadas de Nochevieja, muy bueno! (nos reunimos el 31 de Diciembre y es la noche del año en la que Sol está a reventar de gente tomando las uvas y celebrando el año Nuevo)



Con chalecos antiflores




















¿Se enterarán en algún momento que ya no creemos en ellos, que ya perdimos la fe en las democracias representativas, que lo nuestro se ha acabado?. Como dice una pancarta: "Estábamos dormidos, hemos despertado". 



Que ya no os queremos, que se acabó. Nos hemos enamorado de nuestra capacidad para organizarnos sin jefes, nos hemos enamorado de la gente comprometida, luchadora, sensible, que quiere "reiniciar el sistema". Nos hemos enamorado del trabajo en equipo, de los debates en grupo, las asambleas en cada barrio, y la expansión planetaria de una protesta inspirada en la primavera árabe y la revolución pacífica de Islandia, donde meten a los culpables de la crisis en la cárcel. 





Yo salí de España indignadísima después de dos años terribles, 

dos meses antes de que estallara el movimiento

 y confieso que me fui como derrotada pensando que la gente no iba a reaccionar jamás.











En España si acabas una carrera tienes tres salidas: 
por tierra, por mar y por aire. Yo salí por el aire, con mi doctorado en mano.

.









Y mientras, no podía dar crédito a los titulares:
 "El Banco Santander, satisfecho, ocupa el primer puesto en el ránking de empresas que no se han visto afectadas por la crisis", 
"Telefónica subirá el sueldo a sus directivos y prescindirá del 20% de su plantilla",
"No sé cuantos alcaldes se suben el sueldo" (indencencia en las cifras salariales)
Sube el nivel de desnutrición infantil en España
Multa de 700 euros a la gente por buscar comida en la basura

Otro banco rescatado
Otra familia desahuciada
Uno que dice que la gente es perezosa y por eso hay tanto desempleo (no trabajan porque no quieren), 
la otra que no solo vende los hospitales y las escuelas al Opus Dei y los Legionarios de Cristo, sino que además vende el agua de todos y todas las madrileñas. 

En otros sitios los concejales se largan con la pasta, los alcaldes gastan en campeonatos de golf, de fórmula 1, en la visita del Papa o en armamento militar, con nuestro dinero y sin preguntarnos. 

Normal que estemos hartas de que se rían así de nosotr@s.





Cuando la indignación salió a la calle pude asistir, gracias a la nuevas tecnologías, y en  
directo, vía twitter, facebook y cámaras de mainstreaming que instalaban en las plazas, las marchas, las calles,  las acampadas.



 Al principio toda mi atención estaba centrada en Sol, pero al globalizarse la protesta pude vivirla en Costa Rica y ahora en Francia. En Costa Rica al principio fuimos muy poquit@s, pero el 15O salieron cientos de personas a la calle. 

En Junio 2011



15 O San José

Pocas cosas hay en la vida que me emocionen tanto como la gente organizándose, y trabajando en grupos por una causa común. Hay veces que en las asambleas he experimentado un amor a la Humanidad que se me quita viendo telediarios. Porque cuando está con gente, te sientes acompañada. 

Por muy mal que esté todo, cuando la rabia es colectiva y se comparte, no le destroza a una por dentro. El salir a la calle te hace sentir que no estás sola, que hay mucha gente que piensa, como tú, que hay que cambiar el modelo porque ya está obsoleto. Funcionó para algunos durante algún  tiempo, con nuestro beneplácito,  producto del espejismo que vivimos con el Estado del Bienestar, del desencanto con los sindicatos (los responsables, junto con los otros firmantes, la patronal-  del abaratamiento de los despidos y la precarización de los salarios). 

En esta época de consumo desaforado imperaba el "sálvese quién pueda",  la pasividad y el escapismo. Ahora ya no es posible el consumo, y aunque los banqueros y políticos sigan tratando desesperadamente mantener el statu quo, perpetuar el sistema, y parar la democratización de las "democracias", la gente está, estamos en la calle. 



Así que me siento afortunada porque pensé que nunca podría vivir tiempos de cambio tan fuertes. Pensé que la Historia era eso que se estudia en los libros. Y ahora en cambio siento que formo parte de la historia del tiempo presente, y es obvio que vivimos momentos de transformación pese a que el 1% de la población mundial, los megaricos, prefieren que todo siga como está, y trabajan para ello, cumbre tras cumbre, y moviendo hilos en la sombra. 

A pesar de que está aumentando el racismo y la xenofobia, los recortes en nuestros derechos y libertades, la represión, la terrible corrupción política, el rearmamento de muchos países para activar sus economías, el aumento del paro, la desesperación ante los cero ingresos, las familias comiéndose las uñas de la angustia, yo siento que hay razones para el optimismo. 


Much@s estaban anestesiados, primero comprando, y después  sentados en sus sofás quejándose por todo; y ahora estamos tod@s en la calle, el debate en la sociedad está abierto, y somos imparables.



Mural en los andamios de una fachada en Sol


Mi fascinación aumenta cada vez más viendo a la gente pensar, protestar, organizarse, aunque me alucina también ver como los políticos y banqueros se hacen los sordos y los ciegos, y siguen en sus tramas, ahora preparando guerras para impulsar la industria armamentística y ocultar los verdaderos problemas del planeta: hambre, precariedad, desempleo, deterioro y privatización de sanidad y educación, contaminación del medio, agotamiento del modelo productivo... 

Las guerras también sirven para reprimirnos cada vez más: en España la patronal pide que se "limite" el derecho a huelga, y en Italia quieren "limitar" también las protestas. Crisis, huelgas, represión, fascismo... 

Europa se colapsa en una crisis de identidad y valores, el mundo árabe estalla,  Islandia queda muy lindo en los periódicos pero no cunde el ejemplo entre los políticos españoles, que imitan más a Berlusconi.

Aun así, a mi me maravilla la ilusión de la gente, nuestra capacidad para no tener líderes, para hacer asambleas horizontales, para cuidarnos los unos a los otros, para analizar la situación mundial, para proponer cambios y vías de desarrollo sostenibles.

 Nuestra indignación es muy lógica, y nuestras propuestas son muy sensatas: el derecho a una vivienda digna, el fin del saqueo del que somos objeto por parte de los bancos, el fin de la impunidad de los políticos corruptos que vacían las arcas de nuestros impuestos, el respeto a las libertades ciudadanas, y el derecho a unos servicios públicos de calidad, pues para algo pagamos impuestos.

A pesar de que todos los medios de comunicación, el gremio de empresarios (esa gentuza sin ética, sin escrúpulos, que con la crisis no pierden dinero y la utilizan como excusa para recortar la calidad de nuestro trabajo) y los diferentes partidos se esfuerzan por desprestigiar al movimiento, una masa humana pacífica y desobediente ocupa las calles de las ciudades. 

Somos gente de todas las edades, razas, religiones e ideologías posibles. Y ahí reside nuestra fuerza, pues pese a los intentos por etiquetar a la gente (perroflautas, radicales de extrema izquierda, etc), somos tantos que no es posible tratar de minimizar o reducir algo tan heterogéneo y diverso como es acampadasol, 15M, democraciarealya, movimiento de indignad@s, Occupy the world, Global Revolution. 

Se dice que somos jóvenes de clase media, pero luego están ahí las jubiladas metiendo caña: 


Se acusa al movimiento de promover el abstencionismo electoral, pero la realidad es que existen tantas posturas políticas como personas somos, o sea, un montón.

 El tema va más allá del bipartidismo, se trata de mejorar la democracia, de reformar las estructuras económicas y políticas que actualmente permiten que un solo tipo pueda llevarse miles de millones de pesetas que deben de ir destinados a la educación o la sanidad, no a los bolsillos de un concejal o presidente que se lo gaste en relojes de lujo, burdeles y cocaína. 

Hay que cambiar un sistema que permite que bancos y empresas estafen a los trabajadores, que permite que la gente acabe en la calle. Queremos lograr algo tan esencial como la distribución justa de la riqueza, una ley electoral justa y equitativa, un mundo más amable, donde importen más las personas que las abstracciones como la Bolsa. 



Las y los indignados somos gente muy diferente, algun@s son de izquierdas de todos los grados, los hay ecologistas, feministas, pacifistas, antifascistas, comunistas, sindicalistas, anarquistas, republicanos, hay gente que se declara "apolítica", o que llevaba años sin acudir a una manifestación, hay gente de ideología conservadora que también está harta. 

Somos la ciudadanía; somos demasiados como para poder clasificarnos; somos el 99% de la población. 

              


Y estamos hartos de Barça-Madrid, vamos a hablar de fútbol. Que es lo mismo que decir que estamos hartas del PP-PSOE, vamos a hablar de democracia.





Aquí tienen los nombres y apellidos de los señores que se esconden tras esa etiqueta: 
http://www.publico.es/dinero/404424/un-club-masculino-de-economistas-liberales#5

Mientras, nosotros nos apoyamos las unas a los otros. Un ejemplo es la marea verde que está peleando durísimo en Madrid contra la privatización de la educación de Esperanza Aguirre. 
O la gente que acude a los desalojos de las personas más desfavorecidas para impedirlos. 

Por todo ello, además de indignada, me siento ilusionada, y si, tengo esperanza en que podremos parar esta locura del capitalismo más salvaje.



Podré decir con orgullo dentro de 40 años que yo viví la primera manifestación global del planeta, en la que participaron mil países, el 15 de Octubre de 2011 (y las que nos quedan). Mientras la Tierra rotaba, despertaban en Sidney, Japón, Corea, y la gente salía a las calles. Después Europa (Londres, París, Berlín, Bruselas, Roma...), donde batimos récords de asistencia, y por último Latinoamérica: San José, La Paz, Quito, Buenos Aires, México, Chile...




Plaza Tahir, Egipto.





Tel Aviv, indignad@s en Israel



Plaza Cataluña, Barcelona




Asamblea de Getafe, pueblo de Madrid.


En Tokio, también indignad@s



Occupy Wall Street, en Nueva York



Bilbao, a rebosar


Puerta del Sol, Madrid




Creo que esta huelga mundial convocada a través de las redes sociales, sin necesidad de financiación, sin banderas, sin corporativismos, sin jerarquías de poder, 
es la mayor muestra de amor colectivo y fe en la humanidad. 

Por eso es importante distinguir entre los gobiernos y las poblaciones; estoy convencida que el pueblo isrelaita quiere vivir en paz, que los gringos pierden hijos en guerras lejanas y están hart@s de financiarlas con sus impuestos, y es que los gobiernos hacen y deshacen sin preguntarnos. Ejemplo de ello son los griegos,  que piden ser escuchados y se les gasea con pimienta; luego los hombres de corbata del gobierno dicen que ellos "representan" al pueblo griego. O en España, cuyo presidente se hace pasar por socialista aplicando medidas neoliberales, y traicionando así el voto de muchos que no comprenden como ha podido seguir los dictados de las grandes organizaciones mundiales sin preguntarnos siquiera. 





Yo pude vivir las acampadas en Sol desde el otro lado del charco gracias Internet, antes y después de lanzarme a las calles de San José y París, aunque os confieso que hubiese dado lo que fuera por acampar en Sol durante un mes. Antes de marcharme de Madrid soñaba con que sucediese algo así. Necesitaba sentir que no estábamos dormidos, que podíamos colectivizar la rabia, juntarnos para defendernos de nuestros gobiernos, empresarios, accionistas y especuladores. 



Y salir a la calle con tanta gente a la vez te hace sentir acompañada, el aire se llena de buenas vibras con tantos humanos juntas, y te invada una energía mágica, una alegría de vivir que es contagiosa. 



También me fascina la enorme y casi ilimitada capacidad de comunicación horizontal que hemos logrado gracias al uso de las nuevas tecnologías. Poder convocar concentraciones espontáneamente, sin pedir permiso a los sindicatos ni a las autoridades,  poder seguir en directo acontecimientos en otros países lejanos, poder llegar a información que aunque se censure se vuelve a colgar, poder grabar a policías cometiendo brutalidades para denunciarlas públicamente, poder compartir la ilusión y la indignación con gente que cree que es posible un cambio, y que además es completamente necesario, 



me hace muy, muy feliz, y me hace sentir protagonista de una nueva era social, y por tanto, cultural, política y económica. 



¿Sin futuro?, ¡sin miedo!


















































Es lo mismo que cuando decimos aquí: 
"el pueblo unido jamás será vencido".



Votar cada cuatro años no es democracia. 

En Islandia están colaborando todo@ a través de Internet en la elaboración de su nueva constitución.




Necesitamos construir sociedades igualitarias alejadas de los patrones de violencia, discriminación (por motivos de género, raza, orientación sexual, edad, origen, religión) y exclusión social propias del patriarcado y el capitalismo. Así que si de verdad queremos acabar con las jerarquización de las clases socioeconómicas, hay que empezar por la igualdad en la casa, en la cama, en el trabajo. 









Vídeo Éxtasis en Sol




Tomemos las calles y las plazas, globalicemos la alegría de vivir y el amor, 





otros artículos de la autora 

Mujeres egipcias en lucha


Sol-uciones contra la crisis

Lo personal es político

PASALÓ




webs interesantes: 

http://tomalaplaza.net/

http://www.democraciarealya.es/

http://www.juventudsinfuturo.net/

http://www.acampadasol.com/acampadasol/index.html

http://stopdesahucios.tomalaplaza.net/alerts