El cuento de Rubiales para niños y niñas: así le he contado a mi hijo la historia, por si os ayuda.
Había una vez un Señor muy poderoso que se llamaba Rubiales, el Marqués del Fútbol, y tenía un equipo con el que quería ganar el Mundial. A los hombres les pagaba muy bien y tenían todos sus derechos garantizados, a las mujeres no les pagaba y cuando empezaron a organizarse y a reivindicar sus derechos, el Marqués trató de silenciarlas, y todos los nobles se dedicaron a ridiculizarlas.
Las trabajadoras protestaban porque el Marqués y sus amigos se divertían mucho dándoles azotes, tocamientos, pellizcos, abrazos, en el vestuario y en público, y las trabajadoras se rebelaron, pero durante años nadie les hizo caso.
Sin embargo, las trabajadoras llegaron a la final del Mundial, y a ella acudieron la Reina y la Infanta de España.
Cuando llegó el final del partido, la Reina y su hija Sofía aplaudieron muy felices desde el palco, pero el Señor Marqués se agarró los testículos para celebrar la victoria, y las dos se quedaron horrorizadas.
El Marqués, que estaba eufórico, bajó del palco, agarró a Jennifer, una de sus trabajadoras, por la cabeza y le dio un beso en la boca. Todo el mundo pudo verlo en directo y cuando el vídeo empezó a circular, las mujeres del Reino se enfadaron mucho y empezaron a pedir al Gobierno que cesara al Marqués.
Gracias al escándalo, toda la población se enteró de la lucha de las trabajadoras por su dignidad y por sus derechos, y pidieron al Rey que quitara el título al Marqués del Fútbol por machista y abusador.
Pero no fue fácil echarle, porque los compañeros de las futbolistas callaron, y los demás marqueses, condes y vizcondes del Reino salieron a apoyarle, y como se sentía muy arropado, el Marqués salió en la televisión culpando a la víctima, y diciendo que él no se iba
¿Qué ocurriría con Jennifer si el Marqués se quedaba?, ¿cómo proteger a la trabajadora? Jennifer empezó a recibir el apoyo de jugadoras de otros reinos y tuvo a su alrededor a millones de mujeres que la arroparon.
La Reina le dijo al Rey que había que echar a Rubiales, pero el Rey no lo veía claro, así que se puso a ver las redes sociales a ver que decían sus súbditos.
La población estaba muy indignada, y las mujeres estaban muy hartas de los abusos de los hombres poderosos, así que salieron a las calles a protestar.
La noticia llegó a otros reinos, y empezaron a llegar los apoyos de cientos de futbolistas, entre los que había unos pocos hombres. Entonces los nobles cambiaron de opinión y retiraron su apoyo a Rubiales. Los mandamases de la corte real decidieron dejarle caer para no dar mala imagen ante los demás reinos, y las mujeres del país celebraron su éxito en las calles.
Desde entonces, ningún marqués se atrevió a besar ni a tocar las partes íntimas de las mujeres, ni a abusar de ellas, y las futbolistas lograron conquistar sus derechos fundamentales. El más importante: el derecho a vivir una vida libre de abusos y violencia.
Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.
Moralejas del cuento:
Solo puedes besar y tocar a una mujer si el deseo es mutuo.
Si eres testigo de una injusticia, no te quedes callado ni mires para otro lado. Cuando la gente supera el miedo y se une, los abusadores caen.
No te olvides nunca: las mujeres unidas jamás serán vencidas.
Coral Herrera Gómez