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20 de julio de 2022

No necesitas sentirte superior a nadie



No eres superior a los demás. Ni tus conocimientos, ni tu carisma, ni tu capacidad de liderazgo te hace superior al resto.

No eres superior a los demás por tener un cuerpo perfecto y una belleza deslumbrante, 

ni por tus atributos físicos y tus encantos,

ni por tu habilidad para seducir y enamorar a muchas mujeres y hombres.


No eres superior a los demás por tener un título universitario, 

o un título nobiliario,  

ni por tus habilidades artísticas o deportivas, 

ni por tu sensibilidad y generosidad, 

ni por ser una persona especial o diferente a las demás.


No eres superior a los demás por meter muchos goles,

ni por tener muchos likes en redes,

ni por ser muy inteligente, o muy culto/a, 

ni por salir en la tele, ni por recibir muchos aplausos o tener muchos seguidores.


No eres superior por haber leído muchos libros, 

ni por saber mucho de un tema,

ni por tener mucho talento,

ni por recibir un premio o muchos premios, 

ni por la profesión que elegiste,

ni por tu alto cargo o tu puesto en la empresa o en la institución.


No eres superior a los demás por tener dinero y tiempo para viajar a lugares exóticos, 

no eres superior a nadie por tener una vida muy emocionante y divertida, 

ni por tener muchos amigos y amigas, 

ni por tener ese apellido, 

ni por pertenecer a una iglesia y a una religión, 

ni a ese club de fútbol tan importante.


No eres superior por haber sufrido mucho en la vida, 

ni por los sacrificios que has hecho,

ni por haberte esforzado mucho en la vida,

ni por haberte casado con fulanita o fulanito.


No eres superior por tener muchas mujeres o muchos hijos, o muchas propiedades,

ni por haber nacido en el país en el que naciste,

ni por haber nacido en la familia que naciste, 

ni por ganar medallas deportivas,

ni por haber tenido suerte, 

ni por tener buenos contactos,

ni por estar triunfando en tus negocios.


No eres superior a nadie por lucir calzado y ropa cara, 

ni por tener un reloj de tecnología punta, 

ni por conducir un coche de lujo,

ni por tener una mansión con criadas a tus órdenes.


No eres superior a los demás, siempre hay alguien más arriba que tú.

No eres superior a nadie, y no necesitas serlo. 

No necesitas mirar a los demás desde arriba. No lo necesitas para nada.

No necesitas presumir todo el tiempo de lo bien que estás, ni de cómo has triunfado en la vida.

No es necesario malgastar tanta energía en competir con la gente para brillar y para demostrar que eres el mejor o la mejor.

No necesitas compararte todo el rato, ni causar impresión, ni despertar la envidia de gente que vive lejos y no conoces de nada. 


No necesitas sentirte superior a nadie para ser feliz. 


Necesitas, únicamente, sentirte uno más, una más en el grupo, sentirte aceptada por tu comunidad, y sentirte amada y cuidada por tus seres queridos. Nada más.

Coral Herrera Gómez