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19 de julio de 2010

Amor lésbico en "Amar en tiempos revueltos"



Me gusta esta serie de televisión de los años 40-50 porque refleja muy bien los estragos que causaba  la dictadura de Franco en la vida cotidiana de la gente. Sabemos que existió una represion política feroz, pero de lo que menos se habla es del franquismo en la vida cotidiana de las personas, en sus mentes, sus cuerpos, sus afectos, sus emociones.
En "Amar en tiempos revueltos" se visibiliza el miedo de la gente humilde, el machismo de una sociedad desigual y jerárquica, los abusos de poder, la pobreza económica y la miseria mental de un sistema totalizante, cruel, homófobo, represor e injusto. En la serie hay beatas, curas, prostitutas, sanguinarios policías, maquis, rojos en la resistencia y en el exilio, presidiarios, gente humilde y trabajadora, familias adineradas, actrices y escritoras, campesinos que emigran a la ciudad, viajeros y cineastas....creo que constituye un buen relato histórico de la moral nacional-católica, y la represión intelectual, política y social que sufrieron nuestros abuelos y nuestras abuelas.

El otro día estaba cocinando con la tele puesta sin prestar demasiada atención cuando oí decir a un personaje femenino "siempre he estado enamorada de Teresa". Me quedé de piedra. Siempre he sospechado que Ana y Teresa, amigas y cuñadas, tenían una relación especial, pero me parecía que el equipo de redacción no iba a apostar por esa historia. Es más, no sólo se besan en la pantalla, sino que aparecen en la cama después de hacer el amor; yo no daba crédito. Me vino de golpe a la cabeza mi abuela Felisa, que veía la serie cuando comenzó, y lo que hubiera pensado o sentido en ese momento. También en el resto de abuelas de España; y en sus hijas y sus nietas. Y en los abuelos, sus hijos y sus nietos, que puede que alucinaran aún más viendo a dos protagonistas mujeres amándose.

Los dos personajes tienen una fuerza increíble; Teresa porque es una luchadora incansable, una niña de pueblo que se hace mujer en Madrid, que trabaja y mantiene a toda su familia cuando ni su padre ni su hermano tenían trabajo. Es una mujer emprendedora que monta su propio negocio y que no se ajusta al estereotipo de esposa sumisa encerrada en casa. Ana por su parte es una niña de papá que al principio se rebela al orden burgués y patriarcal , y que luego hereda la empresa familiar por lo que acude a reuniones del gremio de empresarios y se mueve con soltura en un mundo de hombres, pese a las dificultades que se le presentan por la misoginia de aquella época.


En la relación entre ambas encontramos una transgresión mútiple, porque destrozan las jerarquías socioeconómicas (una es rica y jefa, la otra es pobre y empleada de la rica) y es un escándalo social porque en ella hay adulterio, incesto y lesbianismo a la vez (Teresa está casada, Ana es viuda del hermano de Teresa).  Así se pone de manifiesto que la heterosexualidad obligatoria es una prisión que encierra a miles de hombres y mujeres, que lo que se sale de la norma franquista sexo=reproducción es considerado inmoral o anormal, y se visibiliza la importancia de las relaciones de mujeres al margen de los hombres, dueños y señores de los corazones y las voluntades femeninas de la época.

El tratamiento de la situación es delicioso, porque los diálogos están llenos de fuerza, de revelaciones recíprocas, de profundidad emocional. Ambas se sinceran, se besan, se dan cariño y viven su pasión, con las contradicciones propias de la época y las internas de cada una. Ana lo tiene claro y se siente feliz como nunca en su vida, y lo dice con valentía: "Te amo, teresa. Eres lo mejor que me ha pasado en la vida". Teresa con sinceridad le cuenta su confusión, y ambas hacen un repaso de su atracción sexual mutua, de su amistad inquebrantable, de su vida en común. Es una escena bonita porque ambas expresan su sentir desde lo más hondo de su ser, con delicadeza, con ternura, con cariño y plagada de mitos románticos (el amor lo puede todo, eres el amor de mi vida y siempre lo serás...). Esta representación es positiva, creo, porque nos muestra a unos personajes que tras luchar contra sus sentimientos se atreven a vivir su historia, cosa que demuestra que la represion del deseo en nuestro cuerpo y en nuestras emociones no siempre es eficaz ni se graba de manera totalizante en nuestro ser. Afortunadamente, toda represión tiene sus grados de resistencia y de liberación, sea la época que sea.

Bravo por TVE1, que visibiliza la ternura lésbica sin condenarla a la tiranía de los estereotipos, que muestra la normalidad de la homosexualidad en todas las épocas, y que nos regala unos personajes tan complejos y ricos.


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