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22 de marzo de 2012

Entrevista en La Directa



Álex Romaguera me hizo esta entrevista para Setmanari de Comunicació DIRECTA

Podéis leerla en catalán en: 


Aquí la tenéis en castellano: 


· ¿En que medida se ha desconstruido el discurso patriarcal del “hombre viril” y la “mujer femenina”?

Creo que esa deconstrucción se está dando en los círculos feministas, en el área de las masculinidades, en el seno del movimiento kuir, entre la gente que ha adquirido una mirada de género sobre la realidad; el debate es cada vez más rico gracias a las redes sociales. El resto de la gente que consume productos culturales de masas sigue asumiendo el discurso, lo reproduce en sus vidas cotidianas, y no lo cuestiona: la televisión, el cine, la radio y la prensa lo siguen repitiendo hasta la saciedad, aunque invisibilizado. Todo lo que aparece representado que no puede ser etiquetado, todas las mujeres masculinas, los hombres femeninos, los gays, lesbianas, intergenero, transexuales, etc. no encajan en este discurso bipolar. Por eso en el cine, en las noticias, en las series de televisión, en las revistas, etc solo aparecen modelos “normales”; los otros son considerados extravagancias, desviaciones, anormalidades, enfermedades o rarezas. El discurso mediático sigue siendo profundamente patriarcal. 


· Cuando empieza el fin de este patrón clásico? Que movimientos, cambios culturales o leyes lo motivan?

Con la revolución feminista y gay de los años 60-70, y hoy con la teoría y la praxis Kuir; ambas deconstruyen y promueven el fin de los roles, los mitos y los estereotipos tradicionales.

· ¿No crees que, en general, hay una tendencia de la mujer a adoptar el rol dominante del machismo tradicional?

Creo que no, hay cada vez más grupos de mujeres organizandose políticamente para luchar por la igualdad, contra las guerras, a favor del medioambiente... en estructuras horizontales y asamblearias. No es lo que están haciendo las presidentas (Merkel, Roussef, Kischner, Chinchilla, etc) pero lo que está claro es que hay que reformular la noción de poder, porque lo ideal, digo yo, sería no repetir las estructuras jerárquicas patriarcales, sino crear redes de trabajo, grupos donde tod@s tengan voz y voto. Está demostrado que el capitalismo y la democracia no sirven para organizarnos socialmente; son sistemas injustos, crueles, desiguales, y no funcionan. Por eso hay que inventar otros, derribando el modelo patriarcal.

· El actual sistema capitalista proyecta como valor la persona liberal, sin “ataduras”. Este individualismo influye para una cierta deshumanización de las relaciones?  Creo que no. Hay gente que no se ata a relaciones con una sola persona para siempre, de modo que hay más diversidad afectiva y sexual. Lo ideal sería que pudieramos humanizar las relaciones eliminando el miedo y la desconfianza, tomando las calles, cooperando entre tod@s y queriendonos un poco más. El amor ha de ser colectivo, pienso yo, y no centrado en una persona.

· La ruptura del binomio o polarización de dos géneros (hombre-mujer) nos lleva a múltiples identidades, pero hasta que punto son tendencias más estéticas que nuevas formas de entender las relaciones? Además de tendencias estéticas también son planteamientos teóricos; la democracia también fue un concepto utópico que al principio solo tuvo incidencia en los círculos ilustrados y luego pasó a ser una realidad social. Lo mismo con estas nuevas identidades: son propuestas que ya están circulando, y son cada vez más diversas.

· Toda esta explosión de nuevos roles, ¿como pueden mejorar las relaciones eróticas-sexuals y sentimentales? Rompiendo con las tradiciones, los tabúes, las prohibiciones morales, creo que se abre espacio para inventar, para probar, para ensayar nuevos modos de quererse, de follar, de encontrarse, de comunicarse. Para eso hay que deconstruir los mitos románticos de la heterosexualidad, de la mongamia, del amor para siempre, de la media naranja, y expandir el amor hacia la colectividad, abrirlo al pueblo, al barrio, a la ciudad, y crear redes de amor sociales para superar esta ley del “sálvese quién pueda”.

· ¿En qué consiste o se sustenta la Teoría del pensamiento complejo, d’Edgar Morin? En tomar en cuenta todos los factores de un fenómeno, en ser capaz además de interrelacionarlos, de analizar cualquier cuestión teniendo en cuenta las múltiples variables. Esto supone abandonar la estructura bipolar y el pensamiento en línea recta, en cambio se propone pensar en red.

· ¿Hacia dónde nos conduce el fenomeno queer? Se pueden crear nuevas desigualdades en lugar de diferencias? Creo que el futuro es kuir porque cada vez hay más gente que rompe con las tradiciones estéticas, las normas morales cristianas, que rompe con el miedo y la culpa, que ensaya nuevas formas de ser, de estar, de relacionarse. La diferencia en una sociedad diversa y multicultural no sería un factor de desigualdad.

· La multiculuralidad actual se asemeja más a la cohabitacion, pero no al cruce ni a la interrelación de experiencias. Puede haber también una compartimentación de generos o identidades, sin construir un todo cambiante? Puede, si. El kuir se enfrenta con el feminismo porque desea eliminar la etiqueta “mujeres”; muchas feministas la defienden como una categoría de lucha social.

· Qué nuevas identidades o géneros pueden surgir en este proceso de mestizaje o multiculturalidad? Tantas como gente hay en el mundo; creo que abandonaremos progresivamente el intento de ser igual que el resto, a medida que la gente quiera dejar de adaptarse a los canones de la “normalidad” y se atreva a inventar nuevas identidades.

· Es necesario avanzar en el lenguaje no androcéntrico para acompañar ese nuevo paradigma de sociedad? Absolutamente. En el idioma castellano es necesario encontrar un fonema que sustituya a la a o la o como marcadores de género; la arroba debería ser pronunciable para no excluir a nadie. Y es que el lenguaje avanza conforme las sociedades evolucionan; si no, te estaría hablando en latín.

· Esta muevo marco en que la diversidad sea posible, visible y respetada, dónde la jerarquización se diluya, exige una nueva ideologia? Como la definirias? Qué “etiqueta” tendría? La nueva ideología se llama “kuir”, “queer” en inglés; un cajón desastre donde cabemos tod@s.


 Enlaces relacionados:


8 de marzo de 2012

Vídeo 8 de Marzo

video



Este vídeo fue grabado por Terra.Tv y en él salgo con María Castejón, María Castrejón Ana Mª Pérez del Campo Noriega. 


http://www.terra.tv/videos/Actualidad/Noticias/Al-detalle/7350-375693/8-de-marzo.htm

Para conocernos un poco más:

http://mariacastrejon.blogspot.com

http://lasprincesastambienfriegan.com/


















otros artículos:


Celebrando el 8 de Marzo



Logros y retos del feminismo en el siglo XXI



“El reto actual del feminismo es el la globalización” Celia Amorós.



Las luchas feministas de los años 70 provocaron una revolución y promovieron una serie de cambios institucionales, legales, políticos y económicos de enorme importancia para la sociedad occidental.  Los logros más importantes de la revolución feminista fueron el sufragio universal de voto, la legalización del aborto, y la ley del divorcio.

Gracias a esa lucha en la que muchas mujeres perdieron la vida, y otras muchas resultaron heridas, encarceladas, represaliadas y acosadas, hoy en día las mujeres occidentales:

- somos seres adultas y autónomas, no propiedad de un padre o un marido.
- podemos votar y participar en la política de los países democráticos,
- trabajar a cambio de un sueldo, y la obtener la  independencia económica,
- cosas que en el franquismo no se podía hacer: poder abrir cuentas bancarias propias, montar empresas, viajar con libertad,  y elegir con quien queremos compartir nuestra vida.
- Gracias a las relaciones libres e igualitarias que demandaban las mujeres, y a la píldora y el condón, pudimos disociar  sexualidad y reproducción, tener relaciones sin miedo al embarazo, las enfermedades o la muerte por parto, y elegir con quién estar. 
- La maternidad pasó a convertirse en algo voluntario y deseado, no en una imposición que obstaculizaba el derecho al placer.
- El acceso de la mujer a la enseñanza secundaria y a la superior, y a la formación profesional. Hemos dado un salto enorme en ese sentido, porque hemos logrado acceder a profesiones antiguamente prohibidas para nosotras y porque en los 80 las mujeres feministas lograron avances en los derechos de las trabajadoras: sueldos dignos, jornadas reducidas, baja maternal, baja paternal, horas de lactancia, etc.


La lucha gay se unió a la feminista para lograr la revolución sexual, que supuso una transformación de las relaciones sexuales, afectivas y sentimentales de gran importancia para las sociedades actuales. Los cambios que esta revolución logró (aumento de las tasas de divorcio, aumento de las tasas de los hogares monoparentales, descenso del número de hijos por mujer, aumento del número de trabajadoras, etc.) han provocado lo que derecha e Iglesia denominan “la crisis de la familia tradicional”, que sin embargo han diversificado y enriquecido las formas de quererse, de crear y mantener una familia.



La entrada masiva de las mujeres en la mano de obra remunerada a partir de la Revolución industrial de Occidente, y el incremento del número de mujeres empresarias en el mundo es, según Helen Fisher, uno de los fenómenos más extraordinarios de la larga trayectoria del homo sapiens, porque supone la reaparición de la mujer con poder económico después de muchos siglos de opresión por el solo hecho de nacer mujeres. La antropóloga afirma que las mujeres de todo el mundo están recuperando gradualmente el peso económico que poseyeron cientos de miles, o incluso millones de años atrás, y llega a afirmar que “Estamos en el umbral de lo que podría ser la Era de la mujer”.


El gran logro de la lucha feminista no ha sido sólo liberar a las mujeres; los hombres también se benefician y se han beneficiado de estos triunfos sociales. Por ejemplo, ya no tienen la pesada carga de ser el único proveedor de recursos para la familia, y  tienen la suerte de relacionarse con mujeres autónomas que ya no dependen económicamente de ellos. Gracias a la lucha feminista, pueden por fin responsabilizarse de su papel como padres y compañeros, asumir parte de las tareas domésticas, y pueden criar y educar a sus hijos. Los logros más importantes, entonces, se están llevando a cabo en el terreno de lo personal, es decir, en las relaciones entre las personas, en su vida cotidiana. En la conquista de la autonomía, la independencia, el cuidado mutuo, el compartir desde una posición de igualdad.





PRESENTE Y FUTURO DEL FEMINISMO




Sin embargo, queda mucho por lo que luchar aún. En todo el mundo las mujeres siguen haciendo doble jornada laboral obligatoria porque aún la gran mayoría de sus compañeros no se han responsabilizado de sus tareas domésticas, y porque el sistema capitalista no permite la conciliación de la vida personal y laboral, ni para nosotras ni para ellos. Las mujeres cumplimos una función doble: productiva (en el campo, en las fábricas, en las oficinas), reproductiva (creación y mantenimiento de la familia). 

Sin embargo, nos siguen discriminando porque todas las actividades esenciales para la supervivencia de los hogares como acarrear agua, recoger leña, cultivar los huertos y vender en el mercado, la limpieza y la higiene, el cuidados de los niños y las personas enfermas o los ancianos,  son escasísimamente valoradas, a no ser que sea un hombre el que se ponga el delantal o agarre aguja e hilo. Todas las actividades consideradas “femeninas”  quedan excluidas del computo económico que valora la producción de riqueza de un país.



El Informe sobre Desarrollo Humano de 1995 señala que el producto de las actividades no mercantiles y el trabajo no remunerado supone un total de 16 trillones de dólares, un 70% del producto mundial (23 trillones de dólares sólo en Estados Unidos);  es, pues, indignante, la invisibilización de todo este aporte económico, de tiempo y energía  de las mujeres a la sociedad.

Además, la gran lucha del feminismo actual es contra la violencia de género y los feminicidios. Las mujeres seguimos muriendo diariamente a manos de la violencia machista, las niñas siguen siendo mutiladas genitalmente, millones de jóvenes son secuestradas y esclavizadas sexualmente en las redes de tratas, seguimos siendo mayoría de refugiadas e inmigrantes, víctimas de las violaciones y el maltrato, y además somos en todo le planeta más pobres, y existen muchas más mujeres analfabetas que hombres.



En Europa nuestros salarios siguen siendo más bajos que los de los hombres, nos despiden por estar embarazadas, nuestra precariedad laboral es peor que la de los hombres, porque sufrimos en mayor medida el paro. A medida que avanza la crisis económica y la derecha en países como España, Francia, Alemania, nuestras condiciones de vida van empeorando, y todos los logros sociales y políticos van eliminándose. Un ejemplo de ello es la ley del aborto del Ministro Gallardón en España, que retrocede en el túnel del tiempo hasta el franquismo, durante el cual las mujeres ricas se iban a abortar a Londres y las pobres morían desangradas o víctimas de infecciones severas.


Lo más importante, creo, es que la lucha de las mujeres se ha revelado como esencial en las revoluciones árabes; salir a la calle en los países más represivos es un acto de valentía extrema, porque la represión es el doble de cruel para ellas. 










La  marea violeta que recorre las plazas de Tahir, Sol, Damasco, Túnez, Marruecos, y muchas ciudades europeas, latinoamericanas, estadounidenses, saldrá de nuevo hoy, 8 de Marzo, para exigir igualdad, libertad y derechos fundamentales, para acordarse de las mujeres asesinadas, de las víctimas de la violencia de género, para protestar por el recorte del gasto social, y la discriminación de las mujeres en todos los ámbitos sociales, políticos y económicos. 



Este recorte de derechos y libertades en Occidente está eliminando los logros de la lucha obrera y de la lucha feminista, por eso más que nunca es necesario la lucha global, como dice Celia Amorós, y tenemos que hacerla tod@s junt@s.. Ha de ser necesariamente global porque en ella cabemos mujeres blancas, negras, gitanas, asiáticas, eslavas, mestizas, rumanas, andinas, mesoamericanas, indias. Cabemos niñas, adolescentes, adultas y ancianas; cabemos las ateas, las cristianas, las musulmanas, las budistas, las evangelistas, las agnósticas, las mujeres bisexuales, lesbianas, heterosexuales, las ricas, las de clase media y las pobres, las gordas, las flacas, las mujeres discapacitadas, las analfabetas y las intelectuales, las de campo y las de ciudad. 








Coincido con Amorós en que  solamente se puede afrontar tramando pactos entre mujeres cada vez más amplios y más sólidos. Las mujeres han tejido siempre redes de solidaridad y ayuda mutua entre ellas. A veces en pequeños grupos, como las familias o la vecindad, y a veces las uniones se articulan políticamente, por eso cientos de miles de mujeres salen a la calle a pedir más igualdad, derechos y libertades, junto con otros grupos como el ecologismo, el pacifismo, el sindicalismo, la inmigración.



Johnson-Sirleaf, Leymah Gbowee y Tawakkul Karman, premios Nobel de la Paz 2011.













Ahora, creo, es esencial potenciar el trabajo en red,  porque podamos ayudarnos las unas a las otras, intercambiar información, convocar protestas internacionales, visibilizar en mayor medida nuestro trabajo, abrirnos a trabajar con los hombres feministas, con los y las kuir, con todos los movimientos sociales que luchan por un mundo mejor. La red es el futuro porque nos conecta a tod@s incluso en los países más represivos. Porque la desigualdad es un fenómeno global en casi todas las culturas del planeta, la lucha y su eliminación tienen que ser globales también.  


Coral Herrera Gómez





 



Otros artículos de la autora: 




Mujeres egipcias en lucha

CITAS FEMINISTAS




6 de marzo de 2012

300.000 visitas en el Rincón de Haika!







El Rincón de Haika ha superado las trescientas mil visitas, estamos de celebración. Dentro de dos meses el blog cumplirá 5 añitos (comencé en mayo de 2007), y en todo este tiempo ha parido más de 300 artículos (míos y reseñas de otr@s)


Desde pequeña quise dedicarme a escribir y hacía fanzines con fotocopias, con tiradas de cien ejemplares que nadie se leía y la gente abandonaba en las papeleras del instituto. Hoy en cambio me leen en muchos países diferentes (España, México, Argentina, Colombia,Chile, Perú, Estados Unidos, Venezuela, Costa Rica, Ecuador),  gente de todas las edades, razas, culturas (a veces han entrado de Japón, de Rusia, de Alemania, de Inglaterra, de Australia incluso), y a mi me maravilla visualizar los puntos del planeta desde los que la gente se conecta conmigo, a veces 300 personas diarias, que es una cifra brutal. 








Este blog lo abrí para comunicarme con mi gente durante mi encierro con la tesis doctoral, y poco a poco descurbí que era una herramienta fabulosa para intercambiar ideas, conocer otras bloggueras, ensanchar horizontes, ampliar mi mundo, comunicarme con la gente, dar a conocer mis escritos, compartir los textos de otra gente. 


Recuerdo cuando me visitaban diez personas al día, la ilusión que me hacía. Ahora el baile de cifras es superior, quizás porque publico con asiduidad, y sobre todo, gracias a las redes sociales, porque cada vez que alguien comparte un enlace mío se multiplican las vistas y van dando saltos exponenciales por la Red; hoy en día mucha gente tiene contactos de otras provincias, de otros países que lo leen y lo comparten, a su vez. 


La mayor parte de la gente llega desde mi página personal, facebook, twitter, google, y de blogs y webs que tienen mi enlace en sus muros. 


Gracias al blog he tejido redes de contactos con los que colaboro, o con gente a la que he podido ver en tres dimensiones y que nunca hubiera conocido de no ser por el blog. Y es que a través de esta red de enlaces he podido entrar en contacto con grupos de masculinidad, colectivos feministas y LGBT, estudios@s del tema de género, y gente a la que le encanta analizar el tema del amor  romántico. Gente atea y religiosa, gente que le gusta leer, gente de todas las ideologías, aunque con el idioma castellano como elemento común. 


Las entradas más leídas han sido: 





¿Qué es el Amor?
















Otros artículos: 


¿Es revolucionario el Amor Romántico?



El amor romántico desde una perspectiva científica. 

¿Por qué y para qué estudiar el amor?





La industria del amor romántico: el control social sobre nuestros sentimientos

El amor libre y la poliamoría



Postporno, pornoterrorismo, porno feminista


No es una crisis: es que ya no te quiero




EL AMOR Y LAS LUCHAS DE PODER









Quería agradecer a toda la gente que se pasa aquí cada semana para curiosear, leer, escribir en los comentarios, y acceder a otros enlaces. A menudo me enviáis correos que me animan mucho a seguir, porque hasta la llegada de Internet yo siempre escribí en el vacío; volcaba mis reflexiones en un diario que como era secreto no podía tener público. 


Escribir y que la gente proteste, aporte, critique, proponga, rechace, o explique su propia experiencia, sus puntos de vista, etc. me estimula mucho intelectualmente, porque la batalla es siempre contra las cosas que damos por supuesto, y yo tengo mucho de esas cosas. La opinión de la gente me abre los ojos, me da elementos para la duda, me hace cuestionarme a mí misma, me hace crecer, en definitiva. 


Gracias entonces por estar ahí, por compartirme, por leerme; espero poder seguir escribiendo muchos años sobre estos temas. 


Coral Herrera Gómez








Publico la actualización de mis artículos en: 


twitter: @coralherreragomez


facebook: 


https://www.facebook.com/pages/Especialista-en-Amorcom/362105195115



2 de marzo de 2012

Celebrando el 8 de Marzo




Estoy muy ilusionada porque un texto mío ha dado lugar a este cartel, diseñado por Ana Pérula, feminista de Córdoba, a partir de una cita mía. 



"El feminismo no quiere imponer un matriarcado basado en la violencia contra el hombre, como ha sido el patriarcado hasta ahora. No desea dejarlos sin voto, ni violarlos en las guerras, ni mutilar sus genitales en pro de una tradición cultural, ni confinarlos en el ámbito doméstico, ni quiere matarlos por adulterio. El feminismo
no pretende que los hombres sean propiedad de sus madres y luego de sus mujeres, ni desea que los hombres cobren salarios más reducidos, ni tampoco querría desterrarlos de las cúpulas de poder mediático, empresarial y político. No quiere traficar con cuerpos masculinos para el disfrute de los femeninos, ni desea que los niños varones estén desnutridos o abandonados en orfanatos, ni, por supuesto, promovería su marginación social o económica. Tampoco vetaría que los niños varones pudiesen ir a la escuela, ni les prohibirían el acceso a la sanidad y la Universidad. Comprendan que eso es una locura que no promueve el feminismo".

Coral Herrera Gómez


La usarán para celebrar el 8 de Marzo, y yo feliz porque me parece un mensaje pacifista que llama al fin de la guerra entre sexos, y porque derriba la imagen estereotipada del feminismo como hembristas odiadoras de hombres. El feminismo es una extensión en la lucha por los derechos humanos que no pretende someter a los hombres, quiere caminar con ellos de la mano. 






Esta cita fue publicada en el libro Feminismo para no feministas, de Rosario Hernández Catalán.

La escribí en el artículo: 
El feminismo en la educación y la cultura


1 de marzo de 2012

La doble moral sexual


Jesús perdonando a una adúltera

La doble moral es un mecanismo ideológico gracias al  cual las mujeres son apedreadas hasta la muerte por adulterio, y en cambio los hombres son admirados por su capacidad de seducción y conquista. Según esta doble moral, la promiscuidad femenina es un pecado aberrante digno de castigo, y la masculina es un símbolo de potencia, virilidad y éxito social. 


Esta doble moral es la que se inventó la expresión "echar una canita al aire", y que solo sirve para los hombres. Es decir, se entiende que para ellos la monogamia es asfixiante,  y muchas veces imposible; por eso se "perdona" el escarceo amoroso masculino como algo inevitable, saludable, corriente. Una canita al aire es un "pecadillo" del que el hombre puede arrepentirse, véanse la cantidad de canciones en las que el cantante se muestra arrepentido de su aventurilla y pide el perdón de la señora esposa. Para lograrlo se denigra a la amante a la categoría de objeto sexual, o se la acusa de ser una embaucadora perversa que ha "obligado" al macho a romper con el pacto de fidelidad que suscribe al casarse. 






Por ello, se ensalza la figura de la esposa como el "cimiento del hogar", en la canción de José Luis Perales : 





Me inventaría un universo hoy si ella no fuera ya mi estrella
y te daría tiernamente amor si no le diera tanto a ella
eres la dulce compañia que pinta su sonrisa
cada día para mi de rojo y miel
eres la dulce tentación,la fuerza
que me empuja cada día a ser infiel,a ser infiel

No, la quiero solo a ella,mi universo es ella nada mas
tú eres la aventura,la risa,la ternura
y ella la que espera en soledad
tú eres mariposa que vuela entre las rosas
y ella es el cimiento de mi hogar,
tú eres mariposa que vuela entre las rosas
y ella es el cimiento de mi hogar

Me perdería en tu silencio hoy si no pensara tanto en ella
y mantendría la mirada en tí si no la viera tanto a ella
y no le llames cobardía
hay cosas que en la vida solo son para dos
tan solo dos







Según esta lógica patriarcal, los hombres necesitan esposas abnegadas que dediquen su vida a satisfacer sus necesidades básicas (reproducirse, comer, tener la ropa limpia, la casa reluciente, la curación de sus enfermedades), mucho cariño incondicional, capacidad de aguante, y una fidelidad que asegure la estabilidad psicológica y afectiva de la familia. Paralelamente, necesitan mujeres jóvenes y bellas que les den vidilla: 



Una es el amor sagrado
Compañera de mi vida
 Esposa y madre a la vez
y la otra es el amor prohibido
Complemento de mi alma
Y a la que no renunciaré
Y ahora ya puedes saber
Como se pueden querer
Dos mujeres a la vez
Y no estar loco












Asi que se entiende que hemos de ser comprensivos con estas necesidades masculinas que en cambio las mujeres no parecen tener, o no deberían tener. Porque de hecho, si las tienen, son condenadas por la sociedad y la Iglesia, que las aíslan y las echan de la comunidad a la que pertenecen; o son castigadas por el entorno familiar y el Estado: cárcel, torturas, palizas. También pueden ser desfiguradas, rociadas con ácido, apedreadas,  descuartizadas, violadas. 






En sociedades más igualitarias, las mujeres que ejercen su sexualidad y afectos con libertad son etiquetadas como ninfómanas, putas, zorras, guarras, frescas. Pero en muchos países del planeta, la promiscuidad femenina es sinónimo de ostracismo o muerte porque atenta contra el honor masculino. Por eso maridos, hermanos, padres o primos pueden matar a las mujeres que ensucian su nombre; por eso a estos femicidios se los sigue denominando "crímenes pasionales", y hasta cierto punto se comprende que un hombre ejerza su brutalidad sobre su propiedad porque "tiene motivos".






Bases históricas y sociales de la doble moral sexual





Según Barash y Lipton (2003),  la doble moral está muy extendida en la mayoría de las sociedades patriarcales: los hombres disfrutan de mucha mayor libertad que las mujeres para practicar el sexo fuera del matrimonio. Tras examinar 116 culturas diferentes, la antropóloga Gwen Broude señaló que mientras que 63 permiten el sexo extramarital de los maridos, sólo 13 se lo permiten a las mujeres.


La promiscuidad femenina sigue estando peor vista que la masculina, no solo entre los hombres, sino también entre las propias mujeres (Robinson y otros, 1991; A. de Miguel, 1992). En las sociedades patriarcales los hombres aprenden que su promiscuidad sexual es un signo del que jactarse, mientras que las mujeres aprenden que es un signo del que avergonzarse. La disparidad de cifras en las encuestas sugieren que las mujeres ocultan sus infidelidades en mucho mayor grado que los hombres, que tienden a mentir aumentando la cifra de mujeres con las que han compartido una intimidad sexual.


Esto sucede porque, según Franca Basaglia (1983), el cuerpo femenino es la base para definir la condición de la mujer como un cuerpo apto para la procreación, para dar vida y placer a los hombres.






Y sin embargo, numerosos estudios como los de Beach y Ford (1951) señalan que existe una marcada tendencia a buscar relaciones sexuales fuera de la pareja en prácticamente todas las sociedades humanas, tanto en hombres como en mujeres. Prueba de ello son las culturas donde no existen presiones sociales contra la promiscuidad femenina, en las que las mujeres inician las demandas sexuales con la misma frecuencia que los hombres (Yela, 2002).


Sin embargo, en las sociedades patriarcales, la infidelidad femenina es uno de los terrores masculinos más comunes, porque ser un cornudo es símbolo de debilidad, de poca virilidad, de pérdida del honor. Y porque siempre se ha considerado que la sexualidad femenina no es para ella, sino que existe para el otro, es decir, que tiene que servir para el placer masculino. Se ha concebido siempre como un medio, no como un fin en sí mismo del que el hombre pueda sentirse excluido.




De ahí que en la revolución sexual de los años 60-70 las feministas lucharan por alejar el cuerpo femenino de la jurisdicción de la Iglesia, el Estado, la Medicina, la moral patriarcal y el macho dominante. Alejandra Kollontai denunció que la doble moral sexual  se sostiene sobre la falsa idea de que los hombres tienen derecho a disfrutar de su sexualidad y las mujeres no, porque sus necesidades sexuales “no son tan fuertes como las de los hombres”, o porque se considera que ellas no deben disponer de su propia sexualidad para la obtención de su propio placer.






En 1978 el adulterio dejó de ser un delito penado con cárcel en España, y las leyes que permitieron el divorcio supusieron un gran avance en la lucha por la igualdad; sin embargo, el estereotipo negativo de la mujer libre sigue siendo presentado en las películas, canciones, novelas, etc. Las promiscuas siempre obtienen su merecido castigo en las producciones culturales, como es el caso de Madame Bovary o Las amistades peligrosas, sencillamente porque se entiende que ponen en peligro el orden social, la estabilidad conyugal, la institución del matrimonio. 


En Irán siguen muriendo mujeres lapidadas por haber cometido adulterio; y en España l@s adolescentes claman indignad@s contra las “guarrillas” (chicas que no practican el noviazgo monogámico tradicional y mantienen relaciones con quien quieren y cuando quieren). 




Lo preocupante además es que en esta denigración de la libertad sexual femenina participan las propias mujeres que critican a las que se salen de la norma patriarcal. Son esas chicas que se enorgullecen de que sus novios no las dejen llevar faldas cortas, no les permitan hablar con otros chicos, o salir con sus amigas de fiesta. Entienden que la posesividad es una expresión de amor, y se torturan cuando sienten atracción sexual hacia otros machos. Y lo peor, piensan que sus hombres no es que sean infieles, es que son tentados por las perversas mujeres que con sus encantos los obligan a traicionarlas.


 Es decir, se culpabiliza a las amantes, nunca a la pareja, como si los pobrecitos machos se vieran arrastrados hacia el mal en contra de su voluntad. De este modo, se incentiva la rivalidad femenina, muy útil para que las mujeres sigan compitiendo entre sí por enamorar al macho más guapo, más chulo, más gallito, y luchando contra las demás mujeres, consideradas "enemigas". 


Esto promueve que las mujeres se encierren en espacios domésticos, aisladas de otras mujeres, y se pasen la vida regañando a su marido, que siempre se siente atraído por los espacios públicos, los bares, los burdeles. Cuanto más miedosa y posesiva es una mujer, más se aleja del "hogar" el hombre, que necesita reafirmar su hombría más allá de las cuatro paredes de la casa, y ejercer su libertad, siempre amenazada por la esposa.


Lo increíble es que en nuestra cultura se sigan reproduciendo estos esquemas; solo con ver una telenovela latinoamericana podemos ver como las mujeres buenas sirven para casarse, porque son fieles, y las mujeres malas para mantener relaciones sexuales sin compromiso afectivo. 

Y así seguiremos mientras los escritores, guionistas, productores, etc nos sigan contando los mismos cuentos, nos sigan cantando las mismas canciones. 


Coral Herrera Gómez

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