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16 de octubre de 2011

Después del final feliz de la boda...



“Después del beso, la Bella Durmiente descubrió una suegra infame, un príncipe no tan azul y unos niños no tan indefensos. Es decir, la vida misma”. 
Ana María Matute




Estas son las princesitas guapas que están deseando encontrar a su príncipe azul...



Ella es Blancanieves, cinco años después, rodeada de chiquillos mientras su príncipe azul come palomitas y ve el fútbol, ajeno al discurrir de la vida familiar...



Ella es Cenicienta, ¿recuerdan?, la dulce muchachita que iba a ser feliz con su príncipe azul en su palacio... aquí la vemos tres años después, sola, aburrida, y ahogando sus penas en el alcohol...



Esta es Bella, que para seguir siéndolo tiene que someterse a operaciones de cirugía estética, no se le ve muy contenta tampoco con su destino....


Y otra bella, la Durmiente, que sigue durmiendo en un asilo de ancianos y cuando despierte se encontrará a su príncipe azul viejo, o muerto.



Rapunzel, deprimida, sola y sin pelo

Estos son los cuentos que no nos cuentan, porque se tapan con el telón invisible de la boda, el supuesto día más feliz de la vida de una mujer. Ese día en el que todo el mundo es capaz de emocionarse hasta el fondo de su alma creyendo en la ficción del ritual como si fuera cierto que el amor es eterno y lo puede todo, o que la pasión no languidece, o que el matrimonio es fuente de alegría permanente e inagotable.




Estas ilustraciones nos muestran qué había detrás del telón, y son la prueba de que lo de las perdices no es un plato habitual y que la felicidad armoniosa es una utopía. Lo triste es que muchas mujeres de todo el planeta gastan mucha energía y un tiempo precioso de sus vidas en buscar al príncipe azul, o en tratar de cambiar a su amado para que se adecue a los patrones ideales, o en aguantar situaciones insoportables de maltrato solo porque creen que sin un hombre al lado no van a poder ser felices. 


El mito de la princesita también ha servido para engañar a los varones, que han soñado durante mucho tiempo con una esposa idealizada, siempre joven, siempre guapa, siempre dulce, discreta, sin deseos ni inquietudes propios,  que les ame incondicionalmente (como mami) y les tenga como reyes en su palacio, aunque el hogar sea una favela, un rachito, una chabola de cartón. 

Luego resulta que las mujeres se cansan de cargar con todo, se ponen de mal humor, se hartan, se van de casa, se ponen a estudiar, a salir con gente, hacen su vida, o se meten a guerrilleras, como es el caso de la princesa Yasmin en la foto de abajo. 




La propuesta que lanzo es destrozar todos los mitos, y lanzarnos a vivir la realidad, a disfrutar de la gente tal como es, a aprender a estar solos/as, a expandir nuestro amor y no circunscribirlo al ámbito de la pareja.



Coral Herrera Gómez

Más sobre mitos románticos: 


11 de octubre de 2011

CIME: I Congreso Iberoamericano de Masculinidades y Equidad.







Este fin de semana estuve en el CIME, en Barcelona, y disfruté muchísimo. Estar con los protagonistas de las luchas que están llevando a cabo los Hombres por la Igualdad ha sido para mí como un sueño; pasé mucho tiempo investigando su trabajo y sumergiéndome en las obras de los grandes teóricos (Luis Bonino, Enrique Gil Calvo, R.Conell, Michael Kimmel, etc.) para mi  tesis doctoral, de la que publiqué el libro de "Más allá de las etiquetas".


El Congreso fue una mezcla deliciosa entre teoría, activismo y talleres en los que se trabaja con el cuerpo y las emociones. Así que tuve la oportunidad de escuchar las exposiciones de la gente que está estudiando el tema, pero también pude revolcarme por el suelo, bailar, impregnarme de chocolate por todo el cuerpo y vendarme los ojos para experimentar ese transmundo en el que no hay mujeres ni hombres, lesbianas ni homosexuales, ni patrones estéticos llenos de prejuicios. Nos sentimos unos a otros sin las etiquetas habituales, y nos dimos cuenta de que en definitiva a tod@s nos encanta que nos hagan muestras de cariño, que nos toquen; que la piel es la piel y no conoce de categorías excluyentes, y un abrazo es siempre reconfortante.






El Congreso fue organizado por Homes Igualitaris, la rama catalana de A.I.G.H.E (Asociación de Hombres por la Igualdad de Género ), y además colaboraban: Diputació de Barcelona, Ajuntament de Barcelona,  Institut Catalá de las Dones, Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, Espai Francesca Bonnemaison, Emakunde Instituto Vasco de la Mujer, Universidad de Barcelona, Transparent Project, Centre Done i Literature, y las asociaciones de hombres igualitarios: Foro de Hombres por la Igualdad (Sevilla), Conexus (Barcelona), Heterodoxia, Gizonduz (País Vasco), Canviem-ho (BCN).


Yo le decía a mi amigo Curro, qué alegría estar rodeada de hombres antipatriarcales, de verles las caras, de escucharles hablar de sus talleres, programas y proyectos, de asistir a sus reuniones para crear redes en la lucha por los permisos de paternidad, por la repartición igualitaria del tiempo empleado en tareas domésticas. contra la violencia de género, contra las discriminaciones por razones de género, por la convivencia pacífica e igualitaria, y contra la homofobia, entre otras muchas cosas.




Si bien es cierto que las etiquetas no se van del todo porque seguimos hablando de "hombres" y "mujeres", me he sentido muy afortunada de poder participar en un movimiento que es la clave, para mí, en la lucha por los derechos de las mujeres del presente y del futuro. Antes los hombres apoyaban a sus hijas, compañeras, madres y amigas desde fuera. Ahora se bajan los pantalones para pedir igualdad dentro de la casa, en la sociedad, en las leyes, en la economía, y están convencidos de que todos los avances para las mujeres significan también mejoras para los hombres.


"A mí me empezó a interesar el tema cuando entré en contacto con grupos antimiltaristas y pacifistas en los 80, y cuando conocí el feminismo y comencé a leer sobre el tema. Pero el momento definitivo fue cuando me volví a mirar a las mujeres de mi familia, mis abuelas, tías-abuelas, madre, tías, primas; y ahí me di cuenta de que los hombres no podemos tener comodidades, libertad y privilegios a costa de la libertad y los derechos de nuestras propias familiares, gente a la que quieres", nos contaron Daniel A.leal y Antonio Martínez, del Programa de Hombres por la Igualdad del Ayuntamiento de Jérez de la Frontera, Cádiz, en el taller PERDIDO EN MIS PANTALONES.






Lo más curioso del congreso fue a los panelistas nos cuidaron super bien; los coordinadores se encargaron de que la gente se conociese y estuviese a gusto, y eso alivia mucho en este tipo de Congresos en los que una no conoce a nadie y no sabe muy bien cómo moverse. Además de estar pendientes de la gente que participaba, y de repartirse abrazos y muestras de cariño entre ellos (llevan muchos años ya reuniendose y trabajando juntos), me encantó ver la exposición de fotografía NUEVOS PADRES PARA UN NUEVO SIGLO, y ver que disponían de una ludoteca para que los padres pudieran dejar a sus hijaos, y lo mejor, que ellos estaban encantados con la presencia de mujeres, y nosotras felices por poder estar allí. Pese a que están haciendo un gran trabajo, esta gente no cae en absoluto en la complacencia, sino que tienen sus energías puestas en todo lo que queda por hacer, un ejemplo son las ruedas de hombres contra la violencia de género que se están llevando a cabo en todo el país.


Comprobamos que América Latina, especialmente México, Brasil, El Salvador o Chile, nos llevan una gran ventaja en cuanto a programas y avances en el ámbito de la investigación, por eso el encuentro sirvió para tender puentes de apoyo mutuo y redes de cooperación. 


Los temas de los que se hablaron fueron muchos: salud y sexualidad masculina, coeducación, paternidad, violencia, antimilitarismo, lucha gay/lesbiana/trans y queer, diversidad sexual, medios de comunicación, políticas públicas, cultura, pero el eje era común: la masculinidad no es una sola, sino que hay muchas masculinidades, según la zona geográfica, la época histórica, la religión, la cultura de la comunidad, y los sujetos que la asumen y la deconstruyen para crear la suya propia. 




Los hombres igualitarios desean disfrutar su paternidad, y asumir plenamente la corresponsabilidad en el área del hogar y la familia; plataformas como PPINA están luchando mucho por lograr que el embarazo, el parto y el postparto no sigan considerandose como "cosas de mujeres". Los hombres igualitarios abogan por construir sus identidades rescatando lo mejor de ellos mismos y de lo aprendido, y reinventandose para construir nuevos modelos de masculinidad en el que lo femenino no sea excluido. Por eso luchan también contra la homofobia e insisten en trabajar(se) el tema sexoafectivo, vital para su bienestar y para sus relaciones con los demás.




En su conferencia, Raewyn Conell ofreció una visión optimista sobre las luchas de los hombres por la igualdad en todo el planeta y rechazó de plano las visiones médicas y científicas que presentan estudios sobre la diferencia entre los hombres y las mujeres, que es siempre más social y cultural que biológica. 


Y pudimos disfrutar de muchos otros ponentes: Josetxu Riviere Aranda (País Vasco), Iván Sambade Baquerín (Valladolid), Juan Carlos Ramírez Rodríguez (México), Vicent Borrás, Miguel Ángel Ramos Padilla (Perú), Eduardo Bonigno Larrambebere, Sara Moreno, Laia Castelló, Anna Grau, Juan Antonio Rodríguez del Pino, Susana Marín Traura (Valencia), Esperanza Agraz Patiño, Beatriz Batanero Gómez (Madrid), David Miyar Cruz,  Carmen Botía Morillas (Sevilla), Alfons Romero Díaz (Girona), Marta Domínguez, María José González, María Pazos Morán, Carmen Castro García, Mauro Antonio Vargas Urías (México), Carlos Eduardo Zuma (Brasil), Julio César González Pagés (Cuba), Ritxar Bacete González (País Vasco), Jesús Espinosa Gutiérrez (Cantabria), Miguel Lorente Acosta, José maría Galdo García (Zaragoza), Larry José Madrigal Rajo (El Salvador), Jens Krabel (Alemania), Klaudio Duarte Quapper (Chile), Nicola North (Nueva Zelanda), y muchos y muchas otras que participaron en los 6 paneles.






Mi ponencia fue sobre los mitos masculinos, Don Juan y El Príncipe Azul, en las historias románticas de nuestra cultura, pueden descargarla aquí. A pesar de que dispusimos de muy poco tiempo para exponer, creo que lo más importante fue lo que aprendimos unos de otros, tanto a nivel teórico como en el campo de las experiencias con hombres. Y lo más bonito, la sensación de que queda mucho por hacer, y de que es imprescindible que mujeres y hombres trabajemos codo con codo por la igualdad. Hay que trabajar con maltratadas y con maltratadores, hay que ahondar en las causas de tanta violencia patriarcal, hay que sensibilizar a toda la población, hay que derribar estereotipos, roles y mitos que nos separan en dos grupos y nos siguen causando tanto dolor y sufrimiento.


Desde aquí, un abrazo a los organizadores y colaboradores del Congreso, porque trabajaron todo el verano para que todo saliese bien este fin de semana, y todo mi apoyo a las asociaciones que están trabajando por la Igualdad desde hace tantos años. Para mí ha sido una gran oportunidad poder conocerlos y aportar un grano de arena a este gran proyecto que va haciendose realidad día a día.


Barcelona, 9 de octubre de 2011.


Coral Herrera Gómez




CIME: http://www.cime2011.org/





Declaración de Barcelona: 

LA AGENDA DE LOS HOMBRES POR LA IGUALDAD

BARCELONA CIME 2011



Algunos de los aspectos en que los hombres por la igualdad coincidimos y que pueden formar parte de nuestra agenda común hoy son –entre otros-:

- Rechazamos el ejercicio del poder patriarcal y renunciamos a los privilegios que de él se derivan.

- Denunciamos todas las formas de violencia machista hacia las mujeres, fomentando la revisión crítica del sexismo interiorizado y desarrollando un trabajo de sensibilización y prevención de esta violencia entre los hombres; apostando por la defensa de los Derechos Humanos y la resolución pacífica de los conflictos.

- Asimismo rechazamos otras violencias machistas (bullying, homofobia, transfobia).


- Promovemos la corresponsabilidad de los hombres y los cuidados compartidos, con especial referencia a la responsabilidad de los hombres en nuestro propio cuidado y el de las personas dependientes y mayores, apoyando medidas de conciliación de la vida laboral y personal.


- Impulsamos la paternidad activa y responsable, fomentando la implicación de los padres y la mejora de las habilidades para la crianza, siendo incluidos en los cursos de preparación al parto, primeros cuidados y cuidado de la madre. En este sentido, reivindicamos que los permisos de maternidad y de paternidad sean iguales, intransferibles y pagados a cargo de la Seguridad Social al 100% del salario.


- Apostamos por la coeducación en la comunidad educativa para transmitir valores que ayuden a crecer, también a los chicos, como agentes activos de igualdad. Esto ha de servir para prevenir el abandono escolar, las conductas disruptivas, el maltrato entre el alumnado y las actitudes machistas que acaban perjudicando la formación de la población adolescente.


- Apostamos por un lenguaje igualitario, que no represente ni sostenga el modelo de dominación sexista.


- Defendemos las cuotas paritarias y de presencia de mujeres y hombres, tanto en los cargos de responsabilidad pública y empresarial, como en las tareas de cuidado y enseñanza.


- Reconocemos las diferentes formas de ser hombre, así como los derechos cívicos y humanos de las distintas expresiones de la sexualidad, superando la patologización, la homofobia y la transfobia.

- Revisamos las expresiones de nuestra sexualidad basadas en el dominio, para disfrutar de una sexualidad libre, respetuosa y consentida. Nos manifestamos, por consiguiente, en contra de la trata de seres humanos vinculada a la prostitución y a la explotación sexual de menores.

- Propiciamos la mejora de la salud física y emocional de los hombres, visibilizando los costes de las formas dañinas de ser hombre, que reducen nuestra esperanza y calidad de vida, además de generar graves problemas de salud pública.




Publicado en HETERODOXIA:


http://heterodoxia.wordpress.com/2011/10/10/la-agenda-de-los-hombres-por-la-igualdad-cime-barcelona-2011/




Para más info:




Homes Galegos pola Igualdade (Galicia)

PPIINA (Plataforma por los Permisos Iguales e Intransferibles)

2 de octubre de 2011

La prostitución masculina






La prostitución masculina es una profesión tan antigua como la femenina (Benjamin y Masters, 1964), pero está aún más invisibilizada socialmente por la homofobia patriarcal, y porque no entra dentro de las tesis que se centran únicamente en la explotación de los cuerpos femeninos.  Y es que pese a que la violencia y la explotación es común, la prostitución masculina no ha sido estudiada a fondo y ello empobrece de algún modo la visión de un fenómeno tan complejo.

Los estudios de masculinidad advirtieron de que los hombres también han sido víctimas de un sistema de poder patriarcal, desigual e injusto. Y el hecho de que haya tráfico de chicos para prostituirlos bajo condiciones de esclavitud demuestra que, aunque las mujeres sufren en mayor medida la explotación y el abuso, los hombres también se han visto utilizados como moneda de cambio, como esclavos sexuales, como objetos-cuerpo para uso y disfrute de los señores poderosos.

Paralelamente, creo que es importante entender que no todas las personas que se prostituyen son víctimas: muchas de ellas ejercen esta profesión voluntariamente, especialmente en el caso de la prostitución de lujo. Multitud de modelos, cantantes, presentadoras, showmen, showoman, camareros, azafatos, azafatas y estrellas mediáticas se prostituyen por unas cifras muy elevadas con personajes importantes de la actualidad política, deportiva o económica, y no se consideran víctimas. En muchos casos pueden negarse a prestar sus servicios, y la ejercen puntualmente, para lograr ingresos extra que les permitan llevar un nivel de vida superior.

El estudio de Rafael Ballester Arnal, Rafael, y Mª Dolores Gil Liario (1996) sobre prostitución masculina en España es muy interesante porque deconstruye todos los estereotipos que existen acerca de lochaperos o gigolós masculinos: no son personas superdotadas ni obsesionadas con el sexo, no todos son delincuentes, drogadictos o enfermos mentales, y muchos provienen de familias de clase media-alta.




Otro dato interesante es que en la actualidad los prostitutos no constituyen un grupo social organizado y su situación legal es todavía muy ambigua. Las prostitutas, en determinados contextos, están más organizadas y se concentran en determinados barrios y locales. En algunos países trabajan bajo licencia estatal e incluso conforman grupos de presión política. En cambio la prostitución masculina sigue siendo vista como algo más monstruoso que la femenina, que hasta cierto punto ha sido sublimada por la cultura patriarcal.

Sin embargo, el estudio de Ballester y Gil se limita a los trabajadores sexuales que ponen anuncios en periódicos o a través de Internet; otra cuestión son los chavalitos árabes que se prostituyen en las estaciones de tren o de autobuses, en la Puerta del Sol de Madrid, en las discotecas de ambiente, o en la entrada de los cines X. O, en el extremo opuesto, los hombres jóvenes que se casan con mujeres más ricas que ellos para ser mantenidos económicamente a cambio de cariño, sexo y acompañamiento.

Kinsey (1948), y más recientemente Janus (1981), hallaron en sus estudios que en las grandes ciudades americanas hay casi tantos hombres como mujeres adolescentes ejerciendo la prostitución en la calle. En 1977 había 13.000 chicos menores ejerciendo la prostitución en París. En la Antigua Grecia, se consideraba normal que un muchacho prestase servicios sexuales a hombres adultos a cambio de conocimiento: los grandes filósofos mantenían relaciones con jóvenes efebos y les explicaban que a través de la sexualidad podrían alcanzar el conocimiento. Estos jóvenes se prostituían a cambio de un material filosófico, y en otras culturas se ha ejercido a cambio de otros recursos, normalmente riquezas materiales o dinero.


La prostitución masculina de carácter homosexual constituye un fenómeno social muy antiguo, pero la prostitución masculina de tipo heterosexual es un fenómeno relativamente nuevo, según Ballester y Gil (1996). Cada vez son más las mujeres que pagan a cambio de sexo; suelen ser mujeres de clase alta o media-alta, pero es un sector aún muy minoritario. 

El perfil del cliente, sin embargo, es el de hombres de mediana edad, con un nivel económico y cultural elevado, que frecuentan con cierta asiduidad (entre una y cuatro veces al mes) al prostituto. La mayor parte de ellos están casados (cerca de un 60%) y son padres de familia con un nivel sociocultural alto. Al parecer, son raros los casos de clientes con una renta baja, según Ballester y Gil.

Otro dato interesante que aportan estos autores es que un 85% de hombres prostitutos afirmó tener clientes asiduos con los que mantenían contactos sexuales con cierta regularidad. También existe un porcentaje de clientes que, según la estimación de los trabajadores del sexo, acuden motivados por la necesidad de hablar con alguien que está enteramente a su disposición y de quien se espera confidencialidad absoluta:

A veces la necesidad que los prostitutos tienen de estabilidad y seguridad y la necesidad de los clientes de compañía y de sexo, llevan a que una relación o acuerdo puntual puramente comercial llegue a convertirse en una relación continuada. Esto parece haber sido desde siempre un rasgo característica de la prostitución masculina y por otra parte es consecuencia de algo que ocurre en el ambiente gay con mucha frecuencia. (…) Los clientes tienen sus temores, ya que se arriesgan a ser maltratados, robado o a sufrir chantaje. Pero en general, las relaciones se suelen desarrollar en un clima de tranquilidad, acuerdo y reciprocidad”(Ballester y Gil, 1996).

Sin embargo, la imagen que proyectan los medios sobre estos colectivos están siempre asociados a estereotipos negativos. Sólo salen si son noticia, como la que vimos hace pocos días acerca de la desarticulación de una trata de chicos jóvenes, esclavos sexuales. Comentando la noticia con la gente, son muchxs lxs que piensan que ellos se venden o se alquilan porque quieren, otrxs no lo entienden porque no sabían que los hombres se prostituyen y que tienen clientes, y otrxs se ríen con la cara de los policías que tienen que explicar un fenómeno así, sin entenderlo tampoco del todo, y con cara de consternación ante tal monstruosidad.





Y es que lo que no se ve por televisión, no existe. Por eso es positivo que en series de televisión como Aída exista un personaje cuya profesión es trabajadora sexual sin que eso suponga su marginación social ni afectiva. 

Creo que hay que romper los estereotipos asociados a su trabajo, porque existen colectivos no visibles (como las amas de casa que se prostituyen, los hombres que se casan por dinero, etc) y otros estigmatizados, como el caso de lxs transexuales, que siempre se asocia a gente con un nivel socioeconómico y cultural bajo y siempre relacionadxs con drogas, delincuencia y crímenes.

La realidad es siempre más compleja... y sorprendente.



La industria del amor romántico





El placer del sufrimiento