28 de diciembre de 2010

El amor cortés




En la Edad Media se creó el núcleo del repertorio sentimental de Occidente: gran parte de sus ritos y mitos han perdurado hasta nuestros días. Hoy la utopía posmoderna del amor es un collage de ideologías amorosas; ha surgido una fusión entre la mitología del amor cortés y el amor romántico por un lado, y el individualismo hedonista por otro. Clara Coria (2005) es de las autoras que defiende la idea de que en pleno inicio del siglo XXI es posible encontrar infinidad de vestigios de las épocas medievales «que solo aparentemente quedaron enterrados en las sombras de la historia pasada. Vestigios que muy pocos/as reconocen porque han sido meticulosamente aggiornados con una cosmética de dudosa calidad». 

Un ejemplo de ello lo encontramos en el mito de la princesa rosa, que sin duda comenzó a gestarse en la época de los trovadores, pero que actualmente perpetúa la desigualdad de género al estar basado en un estereotipo de mujer débil y bella, apta para esperar y ser contemplada; y ritos como la boda católica, en el que aún persisten (incluso en la ceremonia civil), ritos como hincar la rodilla para pedir matrimonio, la pedida de mano al pater familias, el vestuario de princesa-virgen, los símbolos, las imágenes, las declaraciones, el protocolo, etc. A estos mitos medievales se suman los decimonónicos del romanticismo; pero hoy vamos a ahondar en el amor cortés, que surgió en Europa alrededor del siglo XII.

Los medievales denominaron a la pasión acedía o amor heroico, enfermedad que deja al hombre embobado: «tan alterado está el juicio de su razón, que continuamente imagina la forma de la mujer y abandona todas sus actividades, tanto que, si alguno le habla, apenas logra entender, y puesto que se sumerge en una incesante meditación, se define como angustia melancólica»  (Lilium Medicinale de Bernardo Gordonio, 1285).



La poesía amorosa medieval, tanto la lírica popular como la culta, está impregnada de valores cristianos, de los que surgen los romances de pareja, cuya trama es, según la historiadora Leah Otis-Cour (2000), extremadamente simple: el muchacho se encuentra con la chica, luego la pierde a causa de los obstáculos (principalmente la oposición de las familias) y finalmente la recupera, terminando todo con un final feliz.

La historiadora alemana distingue entre dos tipos básicos de romances: en los romances «idílicos» los amantes han sido criados juntos, mientras que en el otro tipo los amantes se conocen cuando son jóvenes adultos. Cronológicamente, el primero en aparecer fue el tipo «idílico»: Flore et Blancheflor, cuya primera versión data de la primera mitad del siglo XII, fue uno de los romances más populares de la toda la Edad Media. 


Según Otis Cour, lo más característico de estos romances es que representan un concepto «canónicamente correcto» del amor y del matrimonio en la sociedad. Son verdaderos himnos a la monogamia, sin adulterio, sin sexo prematrimonial, sin divorcio:

“El matrimonio se constituye, de acuerdo con el derecho canónico, por el libre consentimiento de la pareja. Los amantes son invariablemente buenos cristianos, van a misa y practican la caridad. [...] El carácter igualitario y recíproco de la relación se revela en la manera en que tiene la pareja de abordar la unión conyugal. Sin el conocimiento de los padres, solos o en presencia de uno o dos amigos íntimos nada más, las parejas se prometen eterna fidelidad mutua. [...] No obstante, estas parejas que se han unido para siempre, no consuman su matrimonio hasta celebrar públicamente la boda; se amarán y se besarán pero no tendrán relaciones sexuales hasta que se haya celebrado el matrimonio públicamente”.

Además de ser canónicamente correctos, estos romances reflejan también una visión coherente de la sociedad secular. El matrimonio presentado normalmente es hipérgamo: ella es la hija de un rey o emperador, mientras su amado, que siempre es un noble, se encuentra en una posición inferior como hijo de un noble local, como por ejemplo en Jehan et Blonde o Paris et Vienne.

Los hombres se sentían atraídos por estas historias amorosas porque alimentaban sus esperanzas de ascender socialmente por amor; la atracción para las mujeres era que las heroínas no eran solo socialmente superiores a sus amados, sino también «extremadamente activas y emprendedoras, y a menudo toman la iniciativa en la declaración de amor». (Otis Cour, 2000)

La característica principal de estos matrimonios por amor es que los padres finalmente ceden a los deseos de los hijos, y se reconcilian con ellos. Ellos serán felices, tendrán muchos vástagos y gobernarán sus tierras con justicia: «La ideología expuesta en estas historias es la ideología de la justicia y la paz basada en el amor, amor social que surge del amor personal de la pareja gobernante» (Otis Cour).

Romances con tramas muy similares fueron muy populares en Bizancio en aquella época; posteriormente, en el siglo XIV se encontraron historias parecidas que acaban en boda feliz en Islandia. Esto demuestra el considerable impacto del género del romance sentimental sobre la literatura y la mentalidad medievales, según la historiadora: aunque la mayoría surgieron en Francia, fueron traducidos en diferentes versiones a todas las lenguas europeas. Solo de Flore et Blancheflor se conocen veinte versiones distintas entre los siglos XII y XVI. La bella Magelone llegó a ser tan popular en Alemania como en Francia, y Paris et Vienne fue traducida al latín, inglés, alemán y armenio.

La épica medieval denominó a este concepto fin`amor, cuya esencia, afirma Schnell, es el poder ennoblecedor del amor. Es aquí donde hallamos la conjunción por fin entre sentimientos individuales y el orden político, social y económico. Es un acople perfecto entre amor y matrimonio, aunque los amantes tuviesen que realizar una pequeña transgresión: casarse a solas con el cura para después legitimar su matrimonio públicamente.

«La idea de que el amor convierte al amante en una persona mejor, que el amor es la
fuente de todas las virtudes es lo que verdaderamente caracteriza todas las manifestaciones del amor cortesano. [...] Lejos de ser subversivo, el ideal cortesano que se desarrolló en la literatura bajomedieval y se difundió en toda la sociedad bajomedieval, en todos los países y todas las clases sociales, buscó la integración de ese amor en la sociedad a través del matrimonio. Cuando un hombre amaba y lo hacía de acuerdo con el código de la época, respetando la reciprocidad y la fidelidad, era un ciudadano mejor, y si pertenecía a la clase alta, más idóneo para gobernar. La justicia y la paz de un país bien gobernado tenía su origen en el respeto mutuo y el matrimonio armonioso de sus gobernadores». Citado en Leah Otis Cour (2000).


Leah Otis Cour entiende que los romances medievales no eran un fiel reflejo de la manera de vivir de las gentes de aquella época, pero lo cierto es que los pleitos matrimoniales llevados ante los tribunales eclesiásticos muestran innumerables ejemplos de enamorados que se habían unido en secreto para evitar la oposición parental a veces instruidos y animados por sacerdotes, especialmente franciscanos.



Joachim Bumke por su parte ha calificado el amor cortesano de «utopía social», es decir, supone la creación de un sueño en torno a una sociedad idealizada que contrastaba con la ruda realidad de la vida cortesana. Este mito puso de moda poner a los hijos nombres de héroes y heroínas románticos ya en el siglo XII en el Lacio y afectó más tarde a todos los niveles de la sociedad, como el caso del niño inglés que recibió el nombre de Truelove en el siglo XIV, según nos cuenta Otis Cour, 2000.

Paralelamente al  fin`amor surge otra variante amorosa: la cortezia, el amor cortés. Cuando el adulterio entró a formar parte de la temática de estos romances, las historias empezaron a estar basadas en obstáculos, imposibilidades y prohibiciones: el amor será aquí subversivo del orden social, arrasador y transformador.




El mito de Tristán e Isolda será el ejemplo más paradigmático de cómo la pasión se asocia al sufrimiento, y cómo los obstáculos (las normas sociales, las disposiciones reales, las imposiciones católicas) exacerban el amor hasta convertirlo en algo sublime y trágico. Tristán e Isolda no se sienten atraídos el uno por el otro al conocerse; pero se enamoran por efecto de la magia de un filtro amoroso destinado al futuro marido de Isolda, el Rey y tío de Tristán. La fatalidad les empuja a cometer incesto, adulterio y de atentar contra el orden divino de la monarquía; el amor se presenta como un fenómeno incontrolable, tóxico, adictivo. 

Tristán e Isolda no se aman el uno al otro tal y como son, sino que más bien se aman de forma distorsionada por ese efecto químico de consecuencias arrasadoras (Isolda no acude a casarse con el Rey y huye con el sobrino, Tristán). Sin embargo, pasado un tiempo de felicidad, la rutina y la monotonía les aburre profundamente, así que Isolda va a casarse con el Rey y Tristán se promete a otra mujer que se llama también Isolda, pero a la que no ama. Y así es como descubren que los dos se aman más en la ausencia que en la cercanía, porque la distancia exacerba su amor. Según De Rougemont, no pierden la oportunidad de separarse en cuanto pueden, para amarse locamente desde la imposibilidad. Incluso estando juntos, duermen a veces con la espada de Tristán entre ambos; ellos mismos ponen las barreras adecuadas para exacerbar el deseo.

Por esto, De Rougemont afirma que en estos romances trágicos comenzó la tradición novelesca basada en la pasión como sufrimiento. La poesía de los trovadores es la exaltación del amor desgraciado. «No hay en toda la lírica occitana y la lírica petrarquesca y dantesca más que un tema: el amor; y no el amor feliz, colmado o  satisfecho (ese espectáculo no puede engendrar nada); al contrario, el amor  perpetuamente insatisfecho y finalmente no hay más que dos personajes: el poeta que ochocientas, novecientas, mil veces repite su lamento y una bella que siempre dice que no. [...] Jamás la retórica fue más exaltante y ferviente. Lo que exalta es el amor fuera del matrimonio, pues el matrimonio significa solo la unión de dos cuerpos, mientras que Eros es más ideal que carnal; el amante se hace vasallo de la dama, pero su amor es puro y grandioso, de modo que se vive más en la distancia. Los hombres vivían amores imposibles que dejaban en sus corazones una quemadura inolvidable, un ardor verdaderamente devorador, una sed que solo la muerte podría extinguir: fue la misma “tortura de amor” lo que se pusieron a amar por sí misma».

Para algunos autores, el amor cortés ensalzó la figura de la mujer como la dama santa, y la dotó de una importancia social que no había tenido hasta entonces. Gilles Lipovetsky (1999), por ejemplo, opina que el código del amor pasión permitió al mismo tiempo a las mujeres beneficiarse de una imagen social más positiva (a una mujer ya no se la compra o intercambia, sino que hay que conquistarla enamorándola), y ganar márgenes de libertad y nuevos poderes en el intercambio galante. Esto, con el tiempo, evolucionará hasta lograr la libertad de la mujer en la elección del cónyuge: «Al menos durante la época del cortejo, la mujer adquiere el estatus de soberana del hombre; ya no es tomada ni ofrecida, sino que es ella quien elige darse, quien recibe los homenajes del amante, quien dirige el juego y concede, cuando quiere, sus favores, y el pretendiente solo puede tomar lo que la mujer decide ceder».



Anthony Giddens (1995) admite que la feminidad, en la época del amor cortés, se mitificó y se divinizó, y también acepta que de algún modo, la cultura amorosa feminizó a los hombres, porque, «la captura violenta de las mujeres, las maneras rápidas y poco complicadas de conducirse con ellas dieron paso, en las esferas superiores de la sociedad, a un código de comportamiento que prescribía la humildad y la reserva por parte de los hombres, la paciencia y la delicadeza con respecto a la dama, la veneración y la celebración poética de la amada».

Sin embargo, para Giddens, esta «desvilirización» de las maniobras de seducción masculinas no supuso el fin del pensamiento dicotómico que atribuye a los hombres el poder de la iniciativa, y a las mujeres el papel pasivo de la espera.

La seducción masculina en la época medieval se estructuró en torno a estos tres principios básicos: la declaración de amor, las lisonjas a la mujer, y la promesa de matrimonio. Las damas eran amadas así en abstracto, pues representaban la posibilidad de ascensión social y económica en tiempos de paz, y botines de guerra en tiempos revueltos, todo ello embadurnado con la idealización de la pasión y la ternura, mitificado como un tesoro inalcanzable. Por ello podemos decir que los amores corteses fueron amores utópicos: los trovadores y los caballeros estaban más enamorados del amor y de sus sentimientos, que de las personas en las que centraban su atención. 

Además, esta relación de vasallaje en realidad impuso más distancia aún entre mujeres y hombres, porque jerarquizaba sus posiciones y definía sus roles de manera muy diferenciada. A los hombres se les otorgaba la capacidad para actuar, insistir, utilizar todo tipo de estrategias para seducir a damas resistentes que gustan de ser admiradas, aduladas y engatusadas con promesas de amor eterno y felicidad plena. Las promesas de matrimonio feliz funcionaban al ser engalanadas con la poesía y la música; porque tuvieron un éxito arrasador en su época y aún hoy seguimos soñando con finales felices. 


El amor cortés en teoría ensalzó la feminidad: las mujeres eran colocadas en un pedestal como frágiles doncellas susceptibles de ser protegidas y mimadas por su enamorado. Son todas mujeres de suaves manos, piel blanca, rubia cabellera, que no tienen que labrar las tierras de sol a sol y cuya única función es esperar las adulaciones de jóvenes pretendientes, que agudizaron su ingenio para crear bellas composiciones con las que ablandar el corazón de la amada, rica heredera de tierras y recursos.


Una vez que las mujeres cedían, es decir, cuando los enamorados lograban desposarlas, eran bajadas de su pedestal para ser propiedad de sus esposos, de modo que dejaban de ser "superiores" y, paralelamente, susceptibles de ser deseadas. Al casarse las mujeres se sometían, por eso sin duda la etapa del cortejo era tan larga; para ellas se trataba de resistir y continuar siendo deseada; para ellos se trataba de asediar a una mujer del mismo modo que a una torre del castillo enemigo, sin desfallecer, utilizando el arte y las metáforas como estrategia seductora. 




Pienso que los restos del amor cortés que subsisten en nuestra cultura amorosa no ayudan para la creación de parejas igualitarias sin jerarquías ni pedestales donde sea fácil el intercambio de roles. También creo que precisamente la idealización del amor cortés es lo que nos hace tan desgraciad@s cuando nos enamoramos; la realidad siempre se impone, y la mitificación del amor pasional como lugar de armonía y perfección solo conlleva, en nuestros días, una intensa frustración que avinagra los caracteres y amarga las relaciones más dulces.


Por eso, menos palabrería medieval, y más acercar las almas para llegar a quererse. Las promesas en torno al futuro son siempre vanas porque no podemos controlar lo que nos puede suceder, de modo que resulta absurdo creerse que el futuro va a ser igual o mejor que el presente, pero siempre controlado. Las palabras idealizan futuros, crean escenarios grandiosos que van más allá del aquí y del ahora; yo abogo por más aquí y más hora, más comunicación no verbal, más realidad en la unión con la otra persona, menos máscaras y adornos, ningún muro que escalar (muros de miedo, muros de intereses personales que chocan, muros de contención de emociones). Un amor menos cortés, y más cercano, en definitiva.




Coral Herrera Gómez


Otros artículos: 





El Romanticismo Patriarcal

El Mito del Matrimonio 


KATE Y GUILLERMO: Las bodas reales como acontecimiento mediático




BIBLIOGRAFÍA




1) DE ROUGEMONT, DENIS: El amor y Occidente, Editorial Kairós, Barcelona, 1976 (8 ed.).

2) GIDDENS, ANTHONY: La transformación de la intimidad. Sexualidad, amor y erotismo en las sociedades modernas, Cátedra, Madrid, 1995.

3) LIPOVETSKY, GILLES: La tercera mujer, Anagrama, Colección Argumentos, 1999.

4) OTHIS-COUR, LEAH: Historia de la pareja en la Edad Media. Placer y amor, Siglo Veintiuno de España Editores, Madrid, 2000.


19 de diciembre de 2010

UN ARTE de Elisabeth Bishop



UN ARTE

No es difícil dominar el arte de perder;
tantas cosas parecen llenas del propósito de ser perdidas,
que su pérdida no es ningún desastre.

Perder alguna cosa cada día. Aceptar aturdirse por la pérdida
de las llaves de la puerta, de la hora malgastada.
No es difícil dominar el arte de perder.

Después practicar perder más lejos y más rápido:
los lugares, y los nombres, y dónde pretendías
viajar. Nada de todo eso te traerá desastre alguno.

He perdido el reloj de mi madre. Y ¡mira!, voy por la última
-quizá por la penúltima- de tres casas amadas.
No es difícil dominar el arte de perder.

He perdido dos ciudades, las dos preciosas. Y, más vastos,
poseí algunos reinos, dos ríos, un continente.
Los echo de menos, pero no fue ningún desastre.

Incluso habiéndote perdido a ti ( tu voz bromeando, un gesto
que amo) no habré mentido. Por supuesto,
no es difícil dominar el arte de perder, por más que a veces
pueda parecernos (¡escribeló!) un desastre.

12 de diciembre de 2010

El tapón de la ANECA: ¿por qué no podemos trabajar l@s investigador@s?







La razón principal por la cual los doctores y doctoras de este país no podemos ejercer la profesión para la cual nos hemos preparado toda la vida es debido a la existencia de una paradoja fundamental en el sistema de evaluación del profesorado. Hace algunos años ya se creó la ANECA, la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación del profesorado universitario.Los criterios de baremación para el perfil más bajo (contratado doctor o ayudante doctor) son tan absolutamente disparatados para una persona recién doctorada que se hace imposible poder optar siquiera a que te miren el currículum.

La razón principal es la experiencia docente: en España no se pueden dar clases si no tienes la ANECA. Y el único modo de conseguir la ANECA es tener experiencia docente. Pero no puedes tenerla porque no tienes ANECA, y viceversa. La pescadilla que se muerde la cola.

Además te piden publicaciones en libros y revistas científicas, asistencia a congresos internacionales (que  cuestan mucho dinero por cierto), contratos de investigación, y una serie de requisitos que con 33 años es imposible de cumplir porque no da tiempo a hacer tantas cosas.

Los profesores que ya están dentro admiten completamente lo absurdo del planteamiento y entienden que es una forma de obligar a los jóvenes doctores/as a emigrar a otro país, mendigar a los departamentos que te dejen dar horas gratis, buscarte un enchufe en la universidad privada o dedicarte a otra cosa que no sea la investigación y la docencia.

Esto se debe fundamentalmente a que España produce más doctores de los que necesita, esto es: permite el acceso masivo de hijos de obreros y obreras a la universidad, pero luego no tiene dinero para financiar institutos de investigación, y además se dedica a recortar en becas, proyectos y departamentos docentes. Crea carreras muy modernas como la de Humanidades, pero luego no admite esa figura en los perfiles de contratación (en el BOE he encontrado decenas de vacantes para sociólogos, psicólogos, historiadores del arte, etc en el que no se contempla la entrada de humanistas). Y es que los que hemos estudiado Humanidades no tenemos profesión: no somos periodistas, ni abogadas, ni economistas, ni politólogos, ni documentalistas, ni bibliotecarios.

Para la enseñanza del español se privilegia a los y las filólogas, cosa lógica si tenemos en cuenta que es de las pocas salidas que tiene esa carrera. El problema es que Humanidades no tiene ninguna excepto la docencia y la investigación.

El título de doctora presupone que te has pasado años de tu vida sumergida en un proyecto vital y profesional descomunal; tod@s los que han pasado por esto sabemos que es una tarea durísima, que mientras se está en ella no se puede estar en otra cosa, que requiere una dedicación total y un esfuerzo de concentración, aislamiento y disciplina muy parecido al de las oposiciones. Sólo que al final del proceso, cuando un prestigioso tribunal te reconoce tu competencia investigadora, no hay recompensa. No hay plazas ni bolsa de trabajo. Sólo te dan el título y te dicen: buscaté la vida.




La mayor parte de la gente que se dedica a lo mismo que yo sólo tiene una vía para desarrollar su trabajo: la Universidad. Especialmente los que nos dedicamos a tareas que no enriquecen monetariamente a nuestro Estado, esto es: toda la gente que se dedica a la transmisión de conocimiento en el área de las ciencias sociales y las humanidades, dedicaciones no productivas en el sentido materialista del término.

Y es que una vez acabado el monopolio de la Iglesia, el que controla el saber es el mercado, que incentiva las carreras orientadas al saber práctico: Empresariales, Derecho, Economía, Ingenierías....  Las carreras no productivas van a desaparecer, de modo que la Historia, la Filosofía, la Lingüística, la Lógica, la Geografía, la Antropología, etc van a ser borradas del mapa universitario.




 No hay más que mirar el Acuerdo de Bolonia, que ha unificado las universidades europeas mercantilizando el mundo del saber, ha privatizado grandes áreas de la enseñanza superior, ha precarizado las condiciones del profesorado, ha limitado el acceso masivo de los estudiantes a la Universidad y está privilegiando las carreras rentables frente a las no productivas. Todo porque de igual modo que los hospitales ya no son un centro sanitario sino un monumental negocio, la Universidad al privatizarse margina la capacidad crítica que subyace a toda actividad intelectual.

Creando personas más tontas y eficaces, preparadas para producir y consumir, sin duda gana siempre el poder, porque se reduce la capacidad de la gente para aprender de los clásicos y los contemporáneos, y sobre todo porque se elimina su motivación para proponer nuevas fórmulas de organización social, política y económica. No hacen falta antropólogas, ni filósofos, ni economistas con una visión multidisciplinar de la realidad; lo que están fabricando es gente especializada en un solo tema que no mire hacia otros campos de estudio, para que solo sepa de lo suyo y lo demás le importe poco. Esto es también lo que se conoce como fenómeno de la  titulitis: los universitarios van a clase para obtener el titulo que les permita trabajar, y pasan del resto de la vida universitaria: asambleas, debates, charlas, reivindicaciones, vida cultural y social...




Cierto es que la Humanidad ha progresado gracias a pensadores que han criticado y han propuesto otras vías de organización mental, social y económica, pero hoy en día sólo los ricos pueden dedicarse a reflexionar, publicar libros y dar conferencias, porque son muy pocos los privilegiados que viven de su trabajo intelectual, o que no necesitan trabajar y pueden dedicar tiempo a la investigación científica o la actividad artística.

Mis profesores se preguntan qué pasará cuando se jubilen todos ellos y hagan falta nuevos doctores. Ahora salen muchas plazas para afianzar puestos, como las de Catedrático/a. Pero apenas salen para gente recién doctorada, por los recortes en educación y porque que muy pocos tenemos la opción de pedir la ANECA, atrapados en una paradoja institucional que parece, de momento, irresoluble.

La solución, entonces, el exilio económico e intelectual.



http://es.wikipedia.org/wiki/Proceso_de_Bolonia

http://www.aneca.es/

http://noabolonia.wordpress.com/

http://www.kaosenlared.net/noticia/no-bolonia-resurgir-movimiento-estudiantil

7 de diciembre de 2010

El Amor Horrible




Cada vez estoy más convencida de lo egoísta que puede llegar a ser el amor romántico; pero estos grupos de facebook me horrorizan completamente por su machismo generalizado y su ansiedad voraz sobre el objeto amado. 


Son en su mayoría frases cargadas de emociones negativas, y sobre todo hay mucha exigencia, exhortaciones envueltas en la tiranía del deseo, del amante al que no le preocupa como está su objeto de amor, sino que solo piensa en su necesidad imperiosa de tenerlo cerca:
  
QUIERO ESTAR CONTIGO! AHORAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!! :/  o Yo tambien le mande un msj diciendo " Te extraño" a los dos segundos de verlo/a 


Estos grupos son horribles en primer lugar porque tienen faltas de ortografía y están mal redactados; pero sobre todo porque reflejan una horrible forma de querer a alguien. Es el absolutismo amoroso del que no pregunta, solo afirma: Mi proposito para el 2011 es estar contigo ♥ (sin pensar en si el propósito de la otra persona es el mismo) o Es difícil renunciar a alguien que en verdad quieres tener a tu lado...


Que demuestra esa dificultad general para asumir la libertad de la gente a la que uno ama... 


  Muchas de las frases reflejan pensamientos de gente que cree que amar es pertenecer a alguien o poseer a alguien, rencorosos que se piensan buenisimas personas aunque expresen su profundo odio por aquellos y aquellas que no las aman como creen merecerse.


Su ira a menudo estalla contra el tercero, elemento siempre sobrante en la pareja y rompedor de felicidades conyugales:   POR ESO ME CAMBIASTE?? jajajajajjajajajajjajajajaj


La pauta común a casi todas ellas es el desprecio al que no te valora, pasa de ti o no te ama como debería según  los cánones de la ficción romántica, por ejemplo utilizan insultos homófobos: MARICON: es el que ilusiona a una niña que lo quiere de verdad, y luego le rompe el corazon...  o A pesar de lo MARICÓN qe fuiste conmigo Debo reconocer qe te Quiero aún


Algun@s declaran soñar con ejercer la violencia contra el  amado o el traidor:  voy a escribir TE EXTRAÑO en un ladrillo y te lo voy a tirar por la cabeza para sientas lo q duele extrañarte!! :( A 2.286 personas les gusta esto.


Sus usuarios y usuarias parecen un colectivo de resentidos despechadas  que expresan a gritos en el facebook su descontento con la realidad, sus insultos contra los y las amadas, sus dichos, refranes y frases que reafirman una y otra vez un narcisismo desmedido (Se siempre ti misma, JAMAS pierdas tu esencia. Por NADIE ni por NADA. =3)  y una forma de entender la vida basada en la hipervisibilización de su amargura, su dolor, su frustración por no poder ser amada/o como se merece.

La peor frase es: 


De ahí en adelante tenemos amenazas como esta: 


AVECES EL QUERER UNA PERSONA TE IMPIDE CHAFARLE LA CABEZA 


Te amo tanto ♥♥♥ que hasta da miedo 


(siendo asi mejor que no nos amen no?)


o esta otra basada en la idea "como no te des prisa en conquistarme no me vas a tener jamás" 


o: "nadie te amará nunca como yo":



también hay aseveraciones totalizantes que enseñan como se quiere de verdad desde la exclusividad, la perfección y la tradición: 


Si me quieres, ganame. Si me tienes, cuidame. Si me perdiste, jodete.

una persona que quiere algo verdadero con vos, HACE TODO PARA TENERTE Y NO PERDERTE




más amenazas:


 No te dire NADA , pero cuando yo haga lo mismo no te quejes VA? ;) 


SI NO VAS A CUMPLIR LO QUE DICES MEJOR NO DIGAS NADA




Una PALABRA o una ACTITUD puede matar completamente las ganas de luchar por alguien 


que lo sepas, añado yo


Si no me valoras da igual , me hiré .. al final hay muchos(a) más esperando (;


iré es sin hache


 Jugemos a madurar!... TE TOCA!


(siempre se entiende que la gente que no se compromete es porque es inmadura, no porque no esté enamorad@ de nosotr@s)




es fácil ver como amor y sufrimiento se unen para deleitar a masoquistas o gente que se autoflagela sin descanso: 


CEREBRO: ”sabes que no te conviene” Corazón: no me importa, l@ amo! CEREBRO: Pero no te merece, entiende! Corazón: Pero l@ necesito! Cerebro: e.e que pendejo estas corazón, ay luego andas llorando!






también tenemos la variante "soy cursi hasta reventar", con frases como esta: 


Hola... Mi Nombre es "Te amo" y Mi Apellido es "Con locura". Vivo en la calle "Te extraño" entre "Te quiero" y "Te adoro". Mi teléfono es"Amor" y si vos me lo permitís quiero vivir en tu "Corazón"


también está el rollo victimista-humilde:


 Cuando hablamos siempre te digo si a todo pero porque te amo :$


Yo tambien me estoy alejando de alguien que quiero muchisimo porque siento que ya no me necesita en su vida :(


 SI SUPIERAS CUANTAS VECES AL DIA PIENSO EN TI ♥ (:.


Es increíble como alguien puede romper tu corazón, y sin embargo sigues amándole con cada uno de los pedacitos


 Todos encuentran su media naranja; entonces yo que soy? UN LIMON?




y, más violento, el rollo victimista-culpabilizador que lanza frases para que la persona a la que le manda los mensajes subliminales sepa qué le pasa y como está, y si es posible, que se sienta un poco culpable:


AMO ESTAR SOLA/O EN CASA♥ : Salvo los ruidos , las sombras que veoo , las voces que escucho , los silencios xD


 Yo también llore hasta dormirme♥ u.u





ODIO verte conectado y que no me digas HOLA ¬¬ 


Querido Facebook para navidad quiero tener en mi situacion sentimental: Felizmente enamorada de....... :)




frases que unen amor con regalos y consumismo


aunque no te lo creas, para mi los pequeños detalles son muy importantes :)




Querido Santa: quiero que sepas que aunque ya no soy niño.. me siguen gustando los regalos¬¬






también están los consejos totalizantes sobre como ser feliz y por qué has de llorar o sonreír:


Si vas a robar, que sea un beso.... Si vas a perder, que sea el miedo... si vas a engañar, que sea a tu estómago... si vas a llorar, que sea de alegría... si vas a mentir, que sea sobre tu edad... y si es para ser feliz... que sea todo el tiempo!!! =)




o los consejos de cómo tratar a una mujer bajo el punto de vista machista que entiende que cuando una mujer dice "no", en realidad es "si":


Si no te hablo HABLAME, si no te beso BESAME, si no te abrazo ABRAZAME Y NUNCA ME DEJES IR♥


Hay otros en los que los suscriptores admiten su compulsividad, gente
 tan sumamente posesiva que se declara orgullosa de ser una "histérica" solo porque su gran misión en la vida es "cuidar" lo "suyo": 


 Histerica ? SI, Celosa?, SI, impulsiva?. Si. Loca?, SI. PORQUE? PORQUE CUIDO LO MIOOOOOOOOOOOOOOO ;) 


yo desde luego prefiero cuidarme solita a que me pille por banda alguien así :)




Luego están los más realistas:


Todo empezo con un Suave : Como te llamas ? . Siguio con Un Dulce : Te Qiero Niñ@ ♥ . Despuues , Un hermoso : Te amo Mi vida ♥ . Y ahora Todo es un fuerte : AAH, Matate Pendej@, Te Odio :@ :/


EL AMOR ES UNA ENFERMEDAD, CUYOS SINTOMAS SON: CEGUERA, PERDIDA DEL SENTIDO COMUN, Y LA CONSECUENCIA LLEGA DESPUES DE NUEVE MESES


en estos, como vemos, se admite la falsedad del enamoramiento y la realidad de la convivencia, pero con humor




sin embargo, la mayoría cree en la fuerza del amor y dibujan frases llenas de esperanza en el destino:



Si en verdad te quiere te va a esperar el tiempo necesario


EL QUE HOY NO TE VALORA, MAÑANA TE EXTRAÑA ;)


El corazon es el unico organo que aun destrozado funciona





o sencillamente son un poco más amorosas que el resto: 


hablar 1 minuto contigo, provoca 24 horas mi sonrisa :D


Me encantan esos momentos,en que nos sentimos UNO solo ♥




todas son frases que no admiten peros, por su contundencia parecen de cajón, como esta: 


"El amor no necesita ser perfecto, sólo necesita ser verdadero" ♥




que suscriben mas de 15 mil personas pero que no explicita qué es el amor verdadero, aunque se asocia a una idea de pureza o autenticidad que todos y todas conocemos. 


o esta: cuando te enamoras de verdad, ser fiel no es un problema, es un placer. 


He denominado a este post "El amor horrible" porque no entiendo ese afán devorador de estar siempre ocupada u ocupado pensando en alguien, en como te putea o como putearle, en como recuperar a alguien que se ha ido libremente de nuestro lado, en expresar de un modo tan ansioso la necesidad de no estar sol@: toy aburria.. a-bu-rri-a! quiero que te conectes! a-ho-ra! xD
  
Todas estas frases son, en su mayoría, un modo de lanzar indirectas a la gente para que reaccione, o bien un modo de expresar lo que uno o una entiende por amor, y su concepto de como debería ser una pareja perfecta. Casi todas ellas están basadas en esta idea:  "encerremonos junt@s mi amor y el mundo que se hunda solo que nos da igual porque tu eres lo más importante de mi vida".  Ejemplo: 


solo somos TUy YO k importa lo k piense el mundo entero TE AMO...




Es una forma de aunarse en un grupo totalmente antisocial, porque en estos grupos cada uno piensa en su problema de amor, y ver que otr@s tienen el mismo refuerza su idea de que el mundo está lleno de buenos (los que aman el amor y están dispuestos a dejar su mierda de vida por otra persona), y de malos (aquellos que se dedican a destrozar corazones, que juegan con los sentimientos de los demás, proclives a la traición, el abandono, el adulterio). 


Por supuesto, todo el mundo considera que pertenece al primer bando de gente leal, amorosa y dispuesta a renunciar a su libertad para pasar a formar parte de un binomio ultradependiente: De qué sirve ser buena persona, si hoy en día no lo valoran?


En fin, estos grupos reflejan esa tremenda sed posmoderna de emociones intensas y sentimientos arrebatados que nos posee. Las frases con las que la gente se siente tan identificada remiten a la utopía amorosa como el lugar ideal en el que vivir, y por eso sueñan siempre con encontrar la pareja perfecta, o conservarla a su lado, para no tener que convivir con el aterrador fantasma de la soledad. El amor es la tabla de salvación a la que todo el mundo desea aferrarse, para no hacer frente a una realidad que a ninguno nos gusta. En lugar de organizarnos políticamente, nos encerramos en nuestras burbujas o buscamos en las redes sociales a nuestro talismán amoroso que nos ofrezca un mundo aparte más amable, idealizado en la conciencia como el lugar perfecto para ser feliz.



Esta idealización conlleva una enorme frustración; de ahí la rabia y el desprecio por los príncipes y princesas que nos salen rana. Y es que no todos los cuentos son felices; en la posmodernidad el flujo narrativo ni siquiera tiene ya finales. Solo historias dispersas...







CITAS SOBRE EL AMOR



Amores horribles en Facebook


¿Es egoísta el amor romántico?


EL ENAMORAMIENTO