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21 de febrero de 2010

Bebe: Y PUNTO




Bebe es una artista extremeña que me encanta. Es amiga así que no hay objetividad posible en este post, porque me gusta como persona, como compositora, como cantante y actriz. Me gusta la exterema pasión que le pone a todo lo que hace, su afán provocativo y el modo en como ha orientado su carrera, pasando del merchandising y tratando de tener un control total sobre su obra y su imagen. Creo que da una imagen positiva de la mujer y que ofrece un modelo contrario al de cantantes como Marta Sánchez, que sólo juegan con el erotismo físico.


En las letras de Bebe además de sexo hay mar, ríos, montañas, desiertos e islas... ella es erótica por su alegría, por sus sentimientos, deseos de autodeterminación, independencia, ganas de vivir, de viajar, de moverse, de quererse a sí misma, de empoderarse para poder amar y expresarse con libertad. El erotismo de Bebe está en su rebeldía y en la parte del alma que pone en sus canciones; aparte de que es guapa como ella sola, su belleza está en su interior volcánico, plagado de contradicciones, esperanzas, recuerdos, deseos, miedos convertidos en canciones.




Nos tuvo cinco años a la espera de un nuevo disco y tengo que decir que Y. me gusta más todavía que el primero. También sus vídeo clips, rodados en su mayoría en la naturaleza, como el de La Bicha, de una gran carga erótica bisexual, el de Me Fui o este que os pongo aquí: Pa Mi Casa, de aires gitanos y circenses. Aunque no haya dado muchos conciertos y la prensa de pronto haya silenciado su trabajo, a mi me parece que Y. es un gran disco...






Ahora me vuelvo pa mi casa
te digo adiós por un tiempo
que tengo ganas de ser la muchacha
a la que nadie muchas veces creyó.

Hay que mirar pa adentro
Si el río va muy seco
Que debajo de la tierra
Viaja un océano

Que las llanuras de mi tierra
Se hundan con el cielo
Y allí descanso yo
Y busco mi recuerdo.

Hay quien prefiere lo grande
Y a mi me gusta lo pequeño
Que la distancia te ayuda a mirar
Con mucho menos miedo

Quiero volver a cerrar los ojos
Y ver lo que yo quiero
Que no tengo miedo a que pase el tiempo
Sino que pase y se pierdan los recuerdos.

En silencio
En silencio
Está lo que más quise lo que más quiero
Que acumulamos mucho
Y respiramos menos
Que el aire cada día es mucho menos fresco
Que cada día que pasa sigo echándote de menos.

Que vaya por donde vaya
Aún te muero
Que las llanuras de mi tierra
Se hundan con el cielo
Y allí descanso yo
Y busco mi recuerdo.

Que las llanuras de mi tierra
Se hundan con el cielo
Y allí descanso yo
Y busco mi recuerdo.

En silencio
En silencio
Está lo que más quise lo que más quiero
Está lo que más quise lo que más quiero.


Este es un vídeo del anterior álbum, Pa Fuera Telarañas, cantado por alumnos y alumnas de Lengua de Signos, L.S.E.; lo puso La Olvido en su blog y lo traigo aquí para que lo disfrutéis:




Cómo decir que me partes en mil
las esquinitas de mis huesos,
que han caído los esquemas de mi vida
ahora que todo era perfecto.
Y algo más que eso,
me sorbiste el seso y me decían del peso
de este cuerpecito mío
que se ha convertío en río.
de este cuerpecito mío
que se ha convertío en río.

Me cuesta abrir los ojos
y lo hago poco a poco,
no sea que aún te encuentre cerca.
Me guardo tu recuerdo
como el mejor secreto,
que dulce fue tenerte dentro.

Hay un trozo de luz
en esta oscuridad
para prestarme calma.
El tiempo todo calma,
la tempestad y la calma,
el tiempo todo calma,
la tempestad y la calma.

Siempre me quedará
la voz suave del mar,
volver a respirar la lluvia que caerá
sobre este cuerpo y mojará
la flor que crece en mi,
y volver a reír
y cada día un instante volver a pensar en ti.
En la voz suave del mar,
en volver a respirar la lluvia que caerá
sobre este cuerpo y mojará
la flor que crece en mi,
y volver a reír
y cada día un instante volver a pensar en ti.

Cómo decir que me parte en mil
las esquinitas de mis huesos,
que han caído los esquemas de mi vida
ahora que todo era perfecto.
Y algo más que eso,
me sorbiste el seso y me decían del peso
de este cuerpecito mío
que se ha convertío en río.
de este cuerpecito mío
que se ha convertío en río.

Siempre me quedará
la voz suave del mar,
volver a respirar la lluvia que caerá
sobre este cuerpo y mojará
la flor que crece en mi,
y volver a reír
y cada día un instante volver a pensar en ti.
En la voz suave del mar,
en volver a respirar la lluvia que caerá
sobre este cuerpo y mojará
la flor que crece en mi,
y volver a reír
y cada día un instante volver a pensar en ti.
Más canciones, fotos y vídeos en:



http://www.labebebellota.com/

Facebook de Bebe



Wiki Bebe


Otras cantantes:



"Madonna no ha leído a Marx"


Lilliana Felipe


17 de febrero de 2010

La banca nos roba



En el mundo al revés los bancos no serían los propietarios de las casas que habitamos, ni recibirían ayudas tras haber sumido al país en una profunda crisis de carácter especulativo que hoy estamos pagando nosotr@s.

En el mundo al revés un gobierno de izquierdas no congelaría los salarios de los y las trabajadoras, sino los de directivos, banqueros y consejeros. Un gobierno de izquierdas crearía una banca nacional que no jugaría (como ha hecho la banca privada en
el mundo al derecho), con los ahorros de las personas trabajadoras.

En el mundo al revés el gobierno no ahorraría en sueldos, sino que se ocuparía de crear empleo público y de calidad, tratando de paliar la crueldad del sistema laboral, asumiendo las salvajadas del sector privado, y tratando de evitar que seamos la ciudadanía la que pague sus excesos.


14 de febrero de 2010

Okupación Rural: Navalkejigo




Reportaje interesante de TVE sobre el pueblo okupado de Navalkejigo, en la zona del Escorial (Madrid), que se abandonó completamente en los años 80. Desde entonces sólo era utilizado por vecinas de la zona para hacer algunos festejos, hasta que entre el 1997 y el 1998 es okupado y rehabilitado por los actuales vecinos del lugar. En 1999 se comienza a rehabilitar la iglesia fortificada (que data del S.XII) y la nave, reconvertida en C.S.O. Centro Social Okupado.





El reportaje creo que está bien dentro de lo que cabe, ya sabemos que los miedos de comunicación siempre presentan la realidad acorde sus intereses. Por eso quizás en las preguntas de la reportera sobra el rollito "¿así por el morro?" y otras tonterías más, pero básicamente es interesante porque muestra cómo los okupas han mantenido vivo ese pueblo, cómo gracias a ellos siguen existiendo las casas y las estructuras principales, cómo viven a su aire sin molestar a nadie. Además, Navalkejigo es un lugar en el que la gente no tiene dinero, pero sí mucho tiempo para hacer labores de albañilería, aislamiento, reparación de los tejados, pintar paredes, arreglar tuberías, limpiar hierbas malas, etc. Y , sobre todo en primavera y verano, suelen hacer actividades sociales y artísticas, como festivales de circo para niñ@s y adult@s conciertos, encuentros de comunidades autogestionadas, etc.



Los habitantes de Navalkejigo han elegido una forma de vivir coherente con su forma de pensar, porque trabajan para la comunidad  y la mayoría se dedica a lo que le gusta: teatro, circo, artesanía, música...  Algunas llevan muchos años y otros son itinerantes; pero es hermoso verles resistir a los afanes especulativos desorbitados que asolan la sierra "rica" de Madrid, y ver los apoyos que tienen de vecinas y colectivos.


Más info: 


http://www.tiffotos.com/neoruralistas/navalkejigo/pueblo.htm


8 de febrero de 2010

cultura patriarcal, lenguaje patriarcal



Si nuestra cultura es patriarcal, es normal que nuestra lengua sea sexista. Lo que no es normal es que tenga que seguir siéndolo por los siglos de los siglos mientras las leyes, las costumbres y las mentalidades cambian.

Las lenguas son gigantescas construcciones culturales creadas por los seres humanos, y como todo lo que está vivo, varían con el tiempo, evolucionan a la par que están siendo usadas. Las lenguas son formas diferentes de expresar la realidad; son herramientas para la comunicación entre los seres humanos. En diez mil años de existencia, la humanidad ha mejorado sus herramientas hasta llegar a la alta tecnología espacial, de modo que si el lenguaje verbal es una herramienta, es obvio que también puede evolucionar al mismo paso que la sociedad que la usa.

Las comunidades y los pueblos crean su lengua a partir de sus vivencias individuales y de grupo, sus creencias religiosas, sus tradiciones, sus cosmovisiones, las condiciones climáticas en las que viven... cada idioma aporta al mundo su manera de ser y de sentir, sus modelos de comportamiento, sus formas de percibir la realidad. En lenguaje esquimal existen innumerables formas para describir la nieve o los matices del color blanco. Para lo que nosotros tenemos tres o cuatro palabras, el pueblo esquimal usa una treintena. Y esto sucede porque sus formas de vida están ligados a la nieve y el hielo; por eso sus necesidades, sus modos de subsistencia, su saber acumulado, se reflejan en su lenguaje.

Siendo un producto social y cultural, el lenguaje está atravesado de ideología. Lo mismo que el arte, la política, la economía o la democracia, que son abstracciones humanas atravesadas por una forma determinada de ver y entender el mundo. Las ideologías son el conjunto de ideas e intereses que unen a determinados individuos.

Así pues, se entiende perfectamente que en una sociedad donde la feminidad es sinónimo de oscuridad, debilidad, maldad, cobardía, estupidez, y mil cosas negativas más, su lenguaje sea sexista. Lo que no se entiende es por qué los académicos y l@s purist@s se llevan las manos a la cabeza, escandalizados por los cambios que el lenguaje está experimentando en los últimos años. A los de la R.A.E. les parece muy moderno incluir vocablos de uso popular, pero defienden con uñas y dientes la "economía" del lenguaje, el uso del masculino como género neutro, y la estructura que permite que el mundo sea pensado en masculino. Lo que ellos consideran correcto es un castellano que no conoce la palabra ninfómana en masculino, pero tiene mil formas para nombrar a las mujeres que hacen con su cuerpo y su placer lo que desean: zorra, puta, guarrilla, putón verbenero, mujer de vida alegre, mujer de la calle, fresca, etc. Un idioma que nombra los objetos domésticos en femenino (la bayeta, la fregona, la sartén, la cacerola, la mesa, la silla, e incluso la televisión), pero en cuanto salen al mundo público, se masculinizan (la Intranet se convirtió en la Internet y después en el Internet, aunque todavía lo sigo viendo con ambas formas). En nuestro lenguaje, no había palabras para definir a una mujer jueza, arquitecta, abogada, o antropóloga, pero afortunadamente las mujeres ya no dicen: "soy ingeniero", como antes. Es tan curioso como el hecho de que hace años el significado de Presidenta era "la mujer del presidente", porque antes no existían presidentas de ningún tipo.

Me sorprende el rechazo rígido que reniega del lenguaje no sexista, porque, como digo, las lenguas son sistemas vivos que pertenecen a las personas que las hablan; y resulta que las mujeres hablamos, nos comunicamos, educamos, transmitimos, a los demás, en privado y en público. Se pongan como se pongan los académicos, una nueva forma de ver y de estar en el mundo requiere, sin duda, cambios en su forma de expresarlo. Mucha gente, sobre todo periodistas, se rieron de Bibiana Aído cuando utilizó el término "miembras", pero a mí me parece bien que se innove, que se pruebe, que se incorporen nuevas formas antipatriarcales de nombrar la realidad. Más que forzar el lenguaje, se trata de extraer de él nuevas palabras que permitan visibilizar lo femenino.


De hecho, es un proceso inevitable, e imparable. Habrá más o menos resistencias, pero al final, si existe una igualdad legal y económica, no se podrá evitar que los cuentos que nos contamos cambien, que las expresiones se transformen, que se explore y se innove para lograr una igualdad integral, en todos los niveles. Con decir que todos somos iguales ante la ley no basta. Hay que eliminar progresivamente la discriminación en el lenguaje y la cultura. Y no pasa nada.

A medida que he ido adquiriendo conciencia de cómo las leyes se volvían igualitarias pero la cultura (lenguaje, refranes, chistes, creencias, etc.) siguen siendo patriarcales, entiendo que la única forma de lograr la igualdad real es que aprendamos a nombrar el mundo en femenino, y alternemos de manera natural con el otro modo de nombrar el mundo, en masculino.

Tengo que decir que también aquí hay una cuestión personal. No puedo evitar indignarme cuando formo parte de un grupo de diez mujeres y alguien nos dice: "Lo estáis haciendo muy bien todos. Venid por aquí chicos". Me quedo como alucinada, pensando, ¿pero esta mujer/hombre no se da cuenta de que somos todas mujeres excepto uno?. Cuando ejerzo de profesora cuido mucho el lenguaje, y noto que a mis alumnos varones no les afecta que alterne en el uso de los plurales masculinos y femeninos.

Me parece una falta de respeto que la gente hable en masculino todo el tiempo, y cuando son las mujeres las que hablan de ellas mismas o de las demás como si fuésemos hombres, más, porque es cuando tomo conciencia del papel central que tenemos las mujeres en la perpetuación del patriarcado, criando hijos e hijas que ven la feminidad como lo otro, como lo diferente. Hijas que se piensan a sí mismas como una minoría social, que alguna vez sueñan con ser niños para que se les escuche como a ellos, que estudian en el colegio las grandes gestas de los grandes hombres, como decía Beauvoir.

¿No les parece curioso que los presentadores y las presentadoras de televisión se dirijan a los telespectadores, cuando está demostrado que la televisión es vista mayoritariamente por mujeres?. No son los hombres de ciudad, sino las mujeres, en el ámbito rural y de mediana y mayor edad; son ellas las que más horas pasan frente al televisor. Y si no, comprueben por qué la mayor parte de los anuncios se dirigen a nosotras, a nuestro tránsito intestinal, a nuestras arrugas, a nuestro olor, nuestra incontinencia, nuestras tareas domésticas...

A medida que me voy haciendo consciente de la importancia de la visibilidad femenina, me sorprendo con cosas en las que no había reparado antes. Si voy a un congreso de editores, por ejemplo, todo el mundo habla de lectores, de escritores, de editores y de ilustradores como si no hubiera escritoras, autoras, editoras, e ilustradoras. Excepto la Ministra, que es la única que cuida el lenguaje entre tanto hombre anciano y poderoso, y que utiliza un lenguaje que no excluye a nadie.

Si voy a un congreso de contenidos digitales, todo el mundo habla de usuarios; la única vez que hablaron de usuarias fue a propósito de una página dedicada a las mujeres. Si monto en el metro, la voz en off se dirije a los señores pasajeros, y da rabia ver que en el vagón la mayoría son mujeres trabajadoras que vienen del curro.

Otro ejemplo es cuando en 1969 se dijo: "El hombre ha llegado a la Luna". Como seguramente Marte lo pisará una mujer astronauta, me pregunto cómo serán los titulares:
"El hombre pisa Marte por primera vez. Mary Smith aterriza en el planeta rojo".
"La mujer ha llegado a la luna. Y el hombre también", o
"La humanidad pisa en Marte".
Se admiten apuestas, ¿qué pensáis vosotras?.

En el facebook no se nos reconoce como administradoras, y tampoco puedes agregar a amigas, solo ponerlas en el apartado "amigos". Actualmente hay un grupo que se llama "Soy una mujer. No me uno a los grupos que no me nombran" , en el que publican enlaces muy interesantes y abogan por el uso de la arroba. Es tan sencillo como buscarle un sonido a esa vocal posmoderna, y entonces todo fluirá por sí solo, con tranquilidad. La @ es lo más neutro que se me ocurre; el debate está abierto, y calentito.



Leo muchos artículos en contra del lenguaje no sexista, pero a título personal, no sé si se entiende esta sensación de que una no existe, o al menos, que no importa mucho, a no ser que me estén vendiendo algo o me hablen de cosas que la gente considera "femeninas". A veces me siento que no soy pasajera, ni usuaria, ni ciudadana, ni siquiera profesora, porque las empresas siguen poniendo anuncios de trabajo para profesores, educadores y redactores, como si las mujeres tuviésemos que optar a un puesto de trabajo que en realidad es para ellos. Ese hacer como si la humanidad fuese masculina, como si a las ciudadanas no las importase que se hable de los ciudadanos para hablar de la ciudadanía, me parece una falta de respeto y de educación.

La costumbre de hablar en masculino plural es, simplemente, un vestigio histórico de hace treinta o cuarenta años, cuando no había mujeres en el parlamento, ni en las reales academias, ni en las universidades, ni en los ministerios, ni en los Consejos directivos de las grandes empresas. Sé que entonces era normal hablar en masculino en las reuniones, conferencias, congresos, ruedas de prensa, convenciones, etc. porque no había mujeres. Y las que había, estaban limpiando o sirviendo copas y canapés.

Y ahora, haberlas haylas, aunque siguen siendo muy pocas. Por eso se debería hacer un esfuerzo por visibilizarnos, por hacernos sentir partícipes de las cosas. Por eso me parece bien que cuando un político o una política hable por televisión, salude a todos y todas. Por eso me parece bien que los profesores no hagan con sus alumnos como si todos fueran niños, especialmente cuando tienes veinte alumnas y dos alumnos.

Me parece delicioso poder cambiar de género cuando me apetezca, hablando con mi gente. Me hace sentir que el lenguaje es flexible, que se puede utilizar como una quiera, y que mis amigos varones no se sienten en absoluto ofendidos.

Hoy las cosas están cambiando, las mujeres estamos experimentando un empoderamiento, y el mundo ya no es de los señores en exclusiva, aunque es lógico que protesten por lo que ellos creen correcto y adecuado. Sin embargo, nosotras sabemos que el concepto de lo que es normal, natural, correcto y adecuado varía con las épocas históricas, las zonas geográficas, las edades y las culturas. Para mí no es normal que me encierren por expresar mis ideas, pero hace cuarenta años era lo más normal del mundo.

Así que ahora que la masculinidad ya no es todopoderosa, quizás lo lógico sea que el lenguaje cambie, que la comunicación humana no esté mediada por lo masculino, que cuidemos nuestras formas de dirigirnos a las personas, que poco a poco construyamos una sociedad y un lenguaje más igualitario y justo.
Digo yo, vamos.


Del muro de Ciudad de Mujeres he escogido las palabras de Isa Antón Fresnos:

El uso de un lenguaje que representa a las mujeres y a los hombres y que nombra sus experiencias es un lenguaje sensato, porque:
NO OCULTA
NO SUBORDINA
NO INFRAVALORA
NO EXCLUYE
NO QUITA LA PALABRA A NADIE

Coral Herrera Gómez



Otros artículos de la autora: 


El feminismo como asignatura






info interesante:

Ciudad de Mujeres

El lenguaje sexista en la Universidad

Cuida tu lenguaje, lo dice todo

Profesiones de la A a la Z, en masculino y femenino



3 de febrero de 2010

La Precariedad del Mercado Laboral






Siempre he pensado que la precariedad es una cuestión de grado; varía en intensidad y por épocas. Sin embargo, llevo días pensando en que la precariedad es hoy una forma de estar en el mundo. Uno no nace precario; se hace. Y por mucha voluntad antiprecaria que le pongas a la vida, somos cuatro millones de parad@s y muchos millones más de empleados con sueldos indecentes y unas condiciones laborales indignas, de modo que no es culpa de una misma, ni es cuestión de actitud ante la vida.




Es sencillamente que nuestro sistema de organización económica permite y perpetúa una situación de injusticia que se viene dando desde los inicios de la humanidad hasta nuestros días: el que unos pocos dicten las reglas del juego, tengan los medios de producción, y obliguen a los demás a trabajar para ellos en las condiciones que sean.


Es cierto que la democracia trajo consigo el Estado del Bienestar; pero es cierto también que mientras las estructuras políticas avanzaban, las empresariales se han quedado en la época en que existía la esclavitud legal (hoy sigue existiendo pero supuestamente es ilegal e invisible; véase la explotación infantil en el área laboral y prostitución en países asiáticos).


En España, los empresarios siguen creyéndose reyes, dueños y señores de las vidas de sus empleados. Parece mentira, pero el Presidente de la Patronal de este país es un sinvergüenza que no paga a sus empleados, que los ha dejado en la calle, y que ha llevado a su empresa a la bancarrota. Y no sólo no está en la cárcel, sino que preside una institución clave para todos los ciudadan@s. Increíble que un señor con tan pocos escrúpulos y tanta amoralidad sea arropado por sus compañeros empresarios (¿es que no hay empresarios con ética que echen de su puesto a ese señor maltratador de familias?), pero cierto.



Lo curioso es que estos empresarios, directivos y altos cargos siempre nos piden que paguemos el precio de la crisis económica. Cuando todo va bien, nunca reparten beneficios, pero luego nos piden que nos apretemos el cinturón y que rebajemos nuestros sueldos y beneficios laborales en pro de su causa (que no es otra que enriquecerse). Además, disponen de nuestra salud y nuestro tiempo de vida alegremente, como si fueran energías renovables, pero luego nos echan a la puta calle cuando no les hacemos falta. Empleamos más tiempo en estar en el curro (la productividad es otra cosa) que en disfrutar de la vida, pero nos lo agradecen con ERES. Y lo peor es que hay gente que estudia para montar EREs y despedir trabajadores, y recortar derechos fundamentales, ¡¡se especializan en crueldad laboral!!.


En fin, en realidad no quería hablar de ellos, sino de nosotr@s, los Precarios, que somos millones de personas. Somos hombres y mujeres de todas las edades víctimas de un mercado laboral que nos trata como si fuéramos basura. Hay precari@s que trabajan y otr@s que no; pero básicamente nuestros ingresos anuales oscilan entre la nada y los 10.000 euros. Es lo que han llamado los mileuristas; pero creo que los precarios ni siquiera llegamos a esa cantidad. Nuestros sueldos son de 400, 600. 800 euros. En el 2008 Gaspar Llamazares habló del "Precariado": nueva clase social trabajadora que cobra menos de mil euros y sus condiciones laborales son temporales e inestables: en total 11 millones de personas en España.


De todas ellas, yo formo parte del colectivo juvenil sobradamente preparado, con postgrados e idiomas, ganas de trabajar y muchas ideas nuevas que aportar. Después de una beca mileurista que no cotizaba a la seguridad social pero sí pagaba IRPF, me encuentro con un mercado laboral terrible y ninguna prestación económica en forma de subsidio de paro o algo parecido. Me dicen que mi esperanza está en las becas, pero me pregunto si es que a los 45 voy a seguir trabajando precariamente, de beca en beca, solo porque los empresarios se frotan las manos con nuestras condiciones infralaborales. Hay mucha gente como yo en mi situación; existe un colectivo de Becari@s (http://www.precarios.org/) que se autodenomina acertadamente Precari@s.



Me ha costado tiempo comprender que mi destino es salir de España con una beca postodoctoral o alguna plaza de profesora asociada en cualquier país del ancho mundo. Eso se llama exilio obligado, y si las cosas no cambian tendré que salir de aquí para que se aprovechen otros países de la inversión que el Estado Español ha hecho en mi formación. Después de los 70 mil euros que se ha gastado en mí desde 1996 hasta 2008, ¿no les parece que es un derroche lanzar a las doctoras humanistas al extranjero?.



Mientras, el mercado laboral me trata fatal, como al resto de los y las precarias. Después de un año siendo doctora, he trabajado en centros de estudio como docente y en dos editoriales: casi todos los empleos han sido en negro, sin contrato y a tiempo parcial. En dos de los sitios me han pagado tarde y mal, pero aún nadie ha puesto de moda el concepto terrorismo psicológico para entender cómo pasa una persona el mes cuando no sabe si va a cobrar, ni cuando. Es una especie de angustia que se instala en tu pecho en torno al día 5 y que se incrementa con los días. Por ejemplo, el día 10 estás cabreada, el 15 quieres hacer algo para cobrar y no sabes qué; si el día 20 no has cobrado el nivel de angustia es terrorífico, porque para entonces ya duermes mal y te devanas los sesos pensando a quién puedes pedir dinero para tirar hasta que cobras.
Si cobras.


Se puede denunciar a tu jefe si el día 10 no te ha pagado; pero si le denuncias primero tienes que demostrar que trabajas para él, porque no tienes contrato. Y encima te quedas en la puta calle, así que aguantas. Se pueden probar dos técnicas: una, hacer ver a tu jefe/a que necesitas el dinero y lo estás pasando fatal currando gratis. Esta opción es mala porque el superior o la superiora te piden paciencia, te dan más largas todavía, o se aprovechan de tu debilidad, alargando el pago. Otra técnica es ser asertiva y decirle a tu jefe que tu salario no puede ser su ultima prioridad en sus pagos. Que el trabajo lo haces tú, el madrugón te lo pegas tú, y las horas de clase las das tú. Pero les da igual, te ponen las excusas que quieren y encima te hacen sentir que tienes tú la culpa por diversos motivos. Y la última es explicarle el término terrorismo psicológico y lo que ello conlleva, pero se cabrean y te echan a la puta calle.



Total que estos geniales contratos por obra y servicio, contratos temporales, y no contratos te hacen volver a casa de los padres. En mi caso salí del nido a los 24 y he regresado a los 31. Así que entro en el grupo de las mujeres jóvenes sobradamente preparadas que no logran la autonomía económica, situación que las obliga a depender de sus padres o de su pareja, si la tienen.

Confieso que como nunca he manejado mucho dinero, no echo de menos los grandes lujos. Reciclo la ropa de mis amigas, visito los museos los días que son gratis, me cuelo en el transporte público cuando no tengo ni un euro, en fin, cosillas que permiten ir tirando. Cierto que a veces desearía poder conocer algo del mundo, ir al cine habitualmente, cenar por ahí de vez en cuando. Pero lo que más pesa, sin duda alguna, es no poder independizarme en una ciudad donde el precio del alquiler es desorbitado en comparación con los sueldos medios de l@s madrileñ@s. Irse al campo remedia esta situación; pero allí el paro es más fuerte que en Madrid y si no curras tampoco
puedes pagar alquiler.







Y mientras, sigo buscando, ideando, pensando, y trabajando sin aportar un duro a la seguridad social. A este paso voy a tener que estar trabajando muchos años más después de los 67, porque mi curro no cotiza y pagar autónomos me dejaría sin sueldo.


Mientras, le echo humor y me desahogo, que por lo menos escribir es gratis, y somos much@s.




Wikipedia:


"Se denomina precariedad laboral a la situación que viven las personas trabajadoras que, por unas razones u otras sufren unas condiciones de trabajo por debajo del límite considerado como normal.


La precariedad laboral tiene especial incidencia cuando los ingresos económicos que se perciben por el trabajo no cubren las necesidades básicas de una persona, ya que es la economía el factor con el que se cuenta para cubrir las necesidades de la gente.En las sociedades desarrolladas las necesidades a satisfacer con los ingresos salariales no implican sólo aquellas que están relacionadas con la mera supervivencia biológica (alimentos, cobijo, vestido, etc.) si no que incluyen un numeroso grupo de demandas relacionadas con el hecho de nuestra naturaleza social: afectos, ocio, cuidados, cultura, educación, comunicación, etc.

Grupos sociales afectados por precariedad laboral

La precariedad laboral es un conjunto de inactividad, paro, eventualidad, empleo forzoso a tiempo parcial, economía sumergida que afectan más a las mujeres que a los varones, a los jóvenes en mayor medida que a los mayores, e inciden más en unas regiones que en otras. Asimismo, hay que destacar la grave situación de algunos colectivos como los parados de larga duración mayores de 40 años, las minorías étnicas o de inmigrantes y las personas con discapacidad".